miércoles, 29 de abril de 2009

Jack Arnold: Uno de los creadores más destacados del género de la ciencia ficción.

Durante la década de los cincuenta, considerada como la era dorada de la ciencia ficción, existió un director que se atrevió a ir contra la corriente, evitando las tan comunes fábulas acerca de la paranoía comunista, optando por ahondar en la psiquis del ser humano y en los horrores que ahí se esconden. Jack Arnold nace el año 1916 en New Haven, Connecticut. Desde pequeño comenzará a mostrar su interés en la ciencia ficción, siendo un asiduo lector de libros y revistas del género. Posteriormente estudia en la Universidad de Ohio, donde suele frecuentar la academia de Arte Dramático. Se podría decir que la carrera como cineasta de Arnold comenzó antes de partir a la Segunda Guerra Mundial; cuando no estaba actuando en Broadway, por lo general se dedicaba a filmar a sus compañeros actores usando una cámara de 16mm.

Después de Pearl Harbor, Arnold se unió la rama del ejército llamada Army Signal Corps, mientras esperaba su inclusión en la escuela de pilotos. Signal Corps era la fuente de la mayoría de los videos de entrenamiento del ejército, por lo que durante cinco meses se vió sometido a un curso intensivo de cinematografía, bajo la tutela de el documentarista Robert Flaherty. Luego de terminada la guerra, Arnold y un amigo cercano abrieron una compañia dedicada a los documentales. Cuando “With this Hands” (1950), una de las películas lanzadas por la compañia la cual analizaba la lucha y avances para mejorar las condiciones de trabajo en Estados Unidos desde 1913, recibió una nominación al Oscar, Arnold recibió una oferta de la Universal para transformarse en uno de los directores del estudio.


Afortunadamente para Arnold, durante el periodo en que las cintas de ciencia ficción estuvieron en boga, no existía un especialista en el género al interior de la Universal. Arnold vió la oportunidad que se le presentaba y declaró tener experiencia en el género (lo que obviamente era mentira). Como el estudio no tenía como establecer lo contrario, en 1953 le asignarían la filmación de su primera cinta de ciencia ficción. Dicha película era la ahora clásica historia de Ray Bradbury, “It Came from Outer Space”; una aterrorizante historia acerca de unos extraterrestres que se apoderan de algunos cuerpos humanos para así poder reparar su nave. La Universal pensó que sería una buena idea realizar un film en 3-D, más aún después del éxito obtenido por la Warner Brothers y la cinta, “House of Wax” (1953). Por esta razón, Arnold se vió obligado a filmar la película lo más rápido posible, para agregar los elementos en 3-D. Afortunadamente, “It Came from Outer Space” fue un éxito de taquilla, lo que significaría que Arnold se convirtiera en el encargado oficial de todas las producciones de ciencia ficción del estudio.

Tras “It Came from Outer Space”, Arnold se dedicó a su siguiente proyecto el cual involucraba la creación de un monstruo clásico, y el cual se titularía, “Creature from the Black Lagoon” (1954). De acuerdo con Arnold, la criatura “fue una creación conjunta. El productor que estaba asignado para realizar las cintas de ciencia ficción, Bill Alland, el cual ya no estaba en el negocio, encontró esta historia de Maurice Zimm y me contacto. Nosotros trabajamos junto a un escritor, y logramos que el personaje evolucionara a la forma en la que posteriormente sería conocido. Luego le vendimos la historia a la Universal. La verdad es que pasamos un buen tiempo tratando de crear a este monstruo, decidiendo como debería verse”. La primera cinta de la criatura resultó ser tan exitosa, que la Universal no tardó en perdirle a Arnold que filmara una secuela que sería titulada como, “Revenge of the Creature” (1955).

La filmación de la secuela la traería más de un problema al director. La idea inicial era relatar como la criatura era capturada y colocado en un estanque de un acuario de Florida. Cuando el director comenzó a buscar locaciones, la gente del acuario le mostró un estanque repleto de tiburones, anguilas y pulpos. Pensando en la integridad de sus actores, Arnold le pregunto a los encargados del acuario si era posible remover a los peces más peligrosos para que él pudiera filmar a sus actores dentro del estanque. Ante la respuesta positiva de los encargados, Arnold volvió al tiempo después con todo su equipo de filmación, solo para encontrar que ninguno de los peces había sido retirado. Ante la posibilidad de que sus actores se negaran a ingresar al estanque, un camarógrafo convenció al director que se metieran al estanque junto a los actores para demostrarles que no había peligro. Aunque pasó el susto de su vida, Arnold lograría terminar la película, la cual no estaría a la altura de su anterior film.

Para el año 1955, la Universal estaba teniendo algunos problemas económicos, por lo que se encontraba en plena búsqueda de un film que no resultara costoso y que le pudiera entregar algunos dividendos. Fue ahí cuando Arnold comenzó a escribir una historia titulada “Tarántula”, y se la presentó al estudio. Para esta fecha, había terminado el contrato por siete años que tenía Arnold con la Universal. Sin embargo, el estudio quedó tan encantado con la historia, que le renovaron el contrato por siete años más. Luego de eso, su historia pasaría a las manos de Bob Fresco y Martin Berkeley, quienes se encargarían de transformarla en un guión. “Tarántula” (1955), se filmó en tan solo veinte días con un escaso presupuesto. Pese a esto, Arnold logró construir una buena historia, con unos más que decentes efectos especiales. Ese mismo año, Arnold también se encargaría de filmar las escenas claves de la cinta, “The Island Earth” (1955), el primer film de ciencia ficción en colores producido por el estudio, aunque no aparece su nombre en los créditos.

De todas las películas de ciencia ficción realizadas por Jack Arnold, por lejos la más compleja en el sentido argumental y técnico es “The Incredible Shrinking Man” (1957). Aunque ya existía una cinta que en cuya temática se incluía el encogimiento de personas (“Dr. Cyclops”, de 1940), esta no presentaba la atmósfera adecuada que esta situación requería. La situación de ser pequeño en una ambiente conocido de pronto se volvió amezante y aterradora. En la cinta, un sótano ordinario se transforma en un infierno plagado de monstruos. El reto principal al que debería enfrentarse el director, era lograr que los actores reaccionaran de la manera adecuada ante amenazas que en realidad no estaban frente a ellos. Arnold quedó bastante satisfecho con los efectos especiales realizados por Cliff Stine y su equipo. Además, la cinta resulta ser sumamente profunda, transformándos en un verdadero ensayo acerca de como el hombre enfrenta la soledad y sus miedos.

Sus últimas dos películas dentro del género de la ciencia ficción fueron, “The Space Children” (1958), donde nuevamente trabajaría junto al productor William Alland, aunque en esta ocasión no repetirían la calidad de sus trabajos anteriores, y “Monster on the Campus” (1958), un auténtico fracaso en todos los sentidos. La primera relata como un extraterrestre mediante el uso del control mental, controla a un grupo de niños para que estos impidan la construcción de un satélite armado. Esta producción retoma la mirada pacifista de “It Came from Outer Space”. El gran problema de la cinta es lo pobre de su argumento, por lo que queda situada como una de las obras menores del director. “Monster on the Campus” por su parte, cuenta la historia de un profesor universitario que se transforma en un hombre primitivo tras una serie de fallidos experimentos.

Durante su periodo al interior de la Universal, Arnold también incursionaría en otros géneros como el western, con las cintas “Red Sundown” (1956) y “The Man from Bitter Ridge” (1955); el drama, con “The Tattered Dress” (1957) y “High School Confidential” (1958); y el thriller con “The Glass Web” (1953). Luego de su salida de la Universal, se dedicaría mayoritariamente a dirigir episodios de variadas series de televisión (su carrera en este medio comenzaría en el año 1955, en la serie “Science Fiction Theatre”), filmando solo de vez en cuando largometrajes, entre los que se encuentran, “The Mouse that Roared” (1959), cinta que ayudo a establecer a Peter Sellers como una estrella internacional, la comedia “Bachelor in Paradise” (1961), y un par de películas blaxpoitation tituladas, “Black Eye” (1974) y “The Black Bounty Hunter” (1975).

Tras varios años trabajando en la televisión, el director se retiraría en el año 1983. Nueve años después, Arnold moriría a causa de su arteriosclorosis a los 76 años. No cabe duda de la contribución de Jack Arnold al género de la ciencia ficción. Para muchos, el director es el Rey de la ciencia ficción cinematográfica de los cincuenta, un deslumbrante estilista de la serie B de primer orden, que sabía perfectamente qué hacer con un desierto, unos personajes esquemáticos y un monstruo a primera vista poco convincente. Con materiales como estos e incluso peores, era capaz de construir películas impecables, repletas de ritmo, atmósfera y algunas dosis poesía. Su tendencia a exhibir los aspectos psicológicos de ser humano, y a tratar sus obras desde un punto de vista pacifísta, le otorgó a su trabajo un valor especial. El éxito de las películas de Arnold se debió en gran medida a que el director realmente disfrutaba con lo que hacía y la verdad es que eso logra traspasar la pantalla, logrando que el espectador se entregue por completo a la diversión que otorgan sus cintas plagadas de imaginación.








por Fantomas.

2 comentarios:

bella apatia dijo...

increible monster on the campus y el increible hombre menguante.
estoy bajando tarantula, sabes donde puedo conseguir man in the shadow?

gracias

Fantomas dijo...

Hola,

Lamentablemente, la página en la cual pensé que podía estar desapareció.

Siento no poder ayudarte, gracias por tu comentario.

Saludos.

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