jueves, 7 de mayo de 2009

Maestros de la Animación: Robert McKimson, uno de los motores de la era dorada de la Warner.

Robert McKimson, fue uno de los directores más importantes durante la época dorada de la animación de la Warner, sin embargo es también uno de los más olvidados. McKimson nació el 13 de octubre de 1910, en Denver Colorado. Luego de diez años estudiando arte, decidió ir a buscar su primer empleo como animador al estudio de Romer Gray ubicado en California. Lamentablemente, muchas de las animaciones realizadas en los estudios de Gray, nunca fueron lanzadas. Tras este traspié, a finales de los viente llegó al aún humilde estudio Disney, lugar donde trabajó por dos años antes de ser contratado por la recientemente formada Leon Schlesinger Productions. Su primer trabajo en el lugar, consistió en dibujar el tercer episodio de la serie “Merry Melodies”. Luego de eso, a principios de los treinta, su nombre comenzaría a aparecer en los créditos de varios de los cortos del estudio, los cuales en su gran mayoría presentaban personajes totalmente olvidables, como por ejemplo Bosco, Buddy y Foxy.

Desde su llegada al estudio, McKimson fue visto como uno de los hombres más talentosos del lugar. Su experiencia en las finas artes era mucho más vasto que el de sus colegas animadores. McKimson se referiría a este asunto en una entrevista: “Yo he dibujado desde que logré sostener un lapiz y hubiese estado pintando incluso antes de eso, si hubiese tenido algo de entrenamiento”. Su relación con Don Graham durante su estadía en los estudios Disney, también fue de gran ayuda al momento de desarrollar su habilidades artísticas. Schlesinger explotaría la capacidad de McKimson para visualizar a un personaje desde distintos ángulos y perspectivas, convirtiéndolo en el principal modelador de personajes del estudio, además de asignarle la tarea de pulir algunos de los storyboards, transformándolos en dibujos evocativos. Pronto se sumaría su designación como el principal animador de personajes del lugar, lo que lo llevaría a trabajar con prácticamente todos los directores del estudio.


Para cuando McKimson fue asignado a “Termite Terrace”, para trabajar bajo las ordenes de Tex Avery a fines de los treinta, sus animaciones habían adquirido una fluidez pocas veces vista fuera de los estudios Disney. En algunos de los cortos de Avery, como por ejemplo “Of Fox and Hounds” (1940) y “The Heckling Hare” (1941), McKimson logró dar vida a los personajes, otorgándoles una cierta sensación de real presencia física la cual logra traspasar la pantalla. Sin embargo, el punto más alto de McKimson como animador sería el periodo en el cual trabajó junto con Bob Clampett durante la primera mitad de los cuarenta. La razón: durante los cuarenta, el talento colectivo de la Warner había creado al popular personaje de Bugs Bunny. Sin embargo, este carecía de una imagen que lo identificará. En sus primeras apariciones, Bugs no era más que una simple caricatura de un conejo; su construcción estaba basada en un esquema simple de circulos, óvalos y masas que iban conectadas. Sería en el año 1943 cuando McKimson logró dar con la forma definitiva de la nueva estrella del estudio.

Años más tarde, McKimson declararía: “Si una persona merece el crédito por crear a Bugs Bunny, es Tex Avery. Pero yo hice que el personaje se viera de esa forma”. Durante ese mismo periodo, McKimson dibujaría un retrato llamado “Easter Greeting”, en el cual Bugs aparecía masticando una zanahoria apoyado en un árbol. Dicha pose se convertiría en la carta de presentación de personaje. Las escenas de Bugs Bunny animadas por McKimson durante el periodo que trabajó con Clampett, comprenden gran parte de las apariciones clásicas del personaje. En “Falling Hare” (1943), “What´s Cookin´ Doc?” (1944) y “Hare Ribbin´” (1944), el personaje exhibe esa extravagante personalidad que lo caracteriza, y que terminaría elevándolo a la calidad de estrella.

El gran talento como animador de McKimson, sumado a su sensibilidad artística, lo situaba como la mejor carta para reemplazar al director Frank Tashlin cuando abandonó la Warner en el año 1945. Aparentemente, McKimson también sentía que era el momento apropiado para aceptar dicha responsabilidad, la cual había rechazado con anterioridad por creer que no tenía la experiencia suficiente para afrontar el reto. Desde el principio, los trabajos los McKimson mantuvieron la irreverencia que caracterizó a las obras de la Warner durante los tiempos de guerra. También tenían cierta similitud con el espíritu de los últimos trabajos de Clampett para el estudio, el cual abandonó en 1946. Uno de los episodios donde son más apreciables las influencias del director es en “Daffy Doodles” (1946), donde vemos al Pato Lucas pintando mostachos frenéticamente en todas las superficies disponibles en Manhattan. Durante sus primeros años, McKimson dirigió una serie de episodios protagonizados por Bugs Bunny, los cuales estaban al nivel de los producidos por los grandes directores del estudio. Cortos como “Acrobatic Bunny” (1946), “Gorilla My Dreams” (1948), “Hot Cross Bunny” (1948), “Rebel Rabbit” (1949) y “Hurdy Gurdy Hare” (1950), están entre los más destacables de aquel periodo.

Lamentablemente, McKimson imprimió una reducida cantidad de toques personales a sus primeras obras; sus personajes eran bastante hiperkinéticos, lo que los llevaba a moverse por toda la pantalla, y por los general solían mover sus brazos de manera exagerada enfatizando cada sílaba de sus diálogos. Está claro que existe mucho movimiento en sus trabajos, pero también existe una gran cantidad de diálogo. Mientras que los personajes de Clampett solían soltar sorpresivas frases cómicas a la audiencia, McKimson tendía a inclinarse por oraciones más trabajadas. Además, a él le gustaba trabajar con ángulos de cámara extremadamente altos o bajos, por lo que constantemente componía tomas en las que la acción se ve a través de las piernas de los personajes, o desde un tejado o un balcón.

Durante el tiempo que McKimson dirigió docenas de cortos animados protagonizados por personajes conocidos, también tuvo el tiempo para presentar nuevos personajes que se transformarían en flamantes estrellas de los estudios Warner. El corto “Walky Talky Hawky” (1946), nació como un episodio que ayudaría a cimentar la popularidad del ya conocido Henry Hawk. Sin embargo, sería un gallo llamado “Foghorn Leghorn” (conocido también como Gallo Claudio), el que se robaría el espectáculo. En menos de una año, el gallo comenzaría a protagonizar su propia serie de fábulas de corral. Otro de los personajes introducidos por McKimson sería el canguro, “Hippety Hopper”, el cual apareció por primera vez en el episodio “Hop, Look, and Listen” (1948), tras el cual pronto se convertiría en la principal atención de una serie de cortos protagonizados por Silvestre y Silvestre Jr., en los cuales es confundido con un ratón gigante.

Speedy Gonzales, el roedor más rápido de México, también debutó de la mano de McKimson en el corto “Cat-Tails for Two” (1953), aunque la gran mayoría de sus posteriores apariciones estarían a cargo del director Friz Freleng. Por último, también dirigirían la primera apariación de caótico Demonio de Tazmania, el cual aparecería en el corto, “Devil May Hare” (1954). Este personaje se convertiría en el favorito del jefe del estudio, Jack L. Warner, el que lo rescataría del retiro para protagonizar un reducido número de episodios junto a Bugs Bunny. Tal vez el mejor episodio como director de McKimson, fue el recordado “What´s Up Doc?” (1950), el cual era un documental animado acerca de la vida de Bugs Bunny. Este episodio es considerado como uno de los grandes clásicos del estudio, al punto que aparece en la cinta del mismo nombre, filmada en el año 1972 por el director Peter Bogdanovich. A principios de los cincuenta, el equipo del departamento de animación de la Warner ya había logrado cierta estabilidad. McKimson, Chuck Jones y Friz Freleng, se encontraban dirigiendo cortos animados en paralelo, y entre los tres crearon prácticamente todas las animaciones lanzadas por el estudio hasta el momento en que lo cerraron en 1964. Durante esos años, el departamento de animación sufrío numerosos cambios los que afectaron directamente el trabajo del director. La calidad de los cortos dirigidos por McKimson desde 1955 para adelante, era claramente inferior a la de sus anteriores trabajos.

Para cuando dirigió “False Hare” (1964), los dibujos animados se habían vuelto demasiado predecibles, y parecían estar enfocados cada vez más a audiencias más jóvenes. Cuando la Warner cerró sus puertas, McKimson trabajó un tiempo en DePatie-Freleng Enterprises, estudio dirigido por su colega Friz Freleng y por David H. Patie, el cual había sido un productor en los estudios Warner. En DePatie-Freleng, McKimson dirigió varios episodios de una serie llamada “The Inspector”, además de trabajar en algunos de los episodios de las series “Looney Tunes” y “Merrie Melodies”, los cuales eran hechos por encargo de la Warner. En 1967, la Warner abrió las puertas del estudio nuevamente; McKimson volvió al estudio en 1968 y se quedó hasta el cierre definitivo del mismo en 1969.

Su último corto en la Warner Bros, sería “Injun Trouble” (1969), el que además sería el último de la serie “Looney Tunes” producido por la Warner. En 1972, McKimson volvería a DePatie-Freleng para dirigir diversos episodios de “The Pink Panther Show”, donde se quedaría hasta el momento de su muerte. Robert McKimson dirigió más de 135 cortos animados para la Warner Brothers, y un número no menor de animaciones para DePatie-Freleng. Sin embargo, su trabajo se vió opacado por las obras del resto de los talentosos directores que trabajaron en el estudio al mismo tiempo que él. McKimson podrá no ser el mejor director de su generación, pero está claro que fue un gran aporte durante el apogeo del departamento de animación de la Warner.




por Fantomas.

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