sábado, 30 de mayo de 2009

Series de Televisión: "The Saint" (1962-1969), el personaje creado por Leslie Charteris.

Leslie Charles Bowyer-Yin, más conocido como Leslie Charteris, nació el 12 de mayo de 1907 en Singapur, fue un escritor de novelas de misterio además de guionista, que sería mayormente conocido por sus libros acerca de las aventuras del conocido ladrón, Simon Templar, alias “The Saint”. Desde temprana edad, Charteris se mostraría interesado en la escritura, llegando a crear su propia revista con artículos, historias cortas, poemas e incluso una tira cómica. Su primer libro titulado “X Esquire” (1927), lo escribió durante su primer año en la Universidad King´s College de Cambridge. No sería hasta su tercera novela titulada, “Meet – The Tiger!” (1928), que Charteris presentaría a su más famosa creación, Simon Templar, el cual se volvería rápidamente un personaje popular. Desde ese punto, el escritor se comprometería a crear una serie de novelas que relataran las aventuras de este simpático personaje.

Antes que todo, conozcamos un poco más al personaje creado por Charteris. Simon Templar, como ya había mencionado, es conocido por ser un hábil ladrón que suele actuar en contra de criminales de nefasta reputación. Su sobrenombre lo obtiene debido a sus iniciales (ST), y por su particular carta de presentación la cual consiste en una figura humana hecha con palitos, la cual tiene un halo sobre su cabeza (la cual se convertiría en el logo de los libros y de la serie de televisión de los sesenta). Los libros no ahondan mucho en el pasado del personaje, aunque si dejan patente su particular sentido del humor y su tendencia a robarles aquellos que a sus ojos son más corruptos que él. Es por esta razón que la víctimas de Templar suelen ser políticos corruptos, dictadores o criminales de todas las especies. Pese a que en algunos de los libros es descrito como un “Robin Hood moderno”, Templar también posee un lado oscuro que puede llevarlo a arruinar las vidas de sus víctimas o incluso asesinarlas, si con esto piensa que puede salvar más vidas inocentes. La idea del asesinato como una acción justa, es más común verla en un grupo minoritario de los primeros libros escritos por Charteris, ya que en su gran mayoría las aventuras del Santo funcionan como historias de detectives.


Charteris utilizaría tres formatos para escribir sus historias. Además de escribir novelas, publicaría sus relatos en revistas y más tarde, en volúmenes que solían contener dos o tres historias. Años más tarde, sus historias cortas comenzarían a presentar un tema en común, donde el mejor ejemplo eran las mujeres que Templar conocía en los lugares exóticos que visitaba. Entre las décadas del veinte y del setenta, Charteris escribiría más de cincuenta libros, entre compilados de historias cortas y novelas, acerca de este personaje, influenciado fuertemente por los acontecimientos sociales de determinadas épocas. En sus primeros libros, el Santo se veía involucrado mayormente en actividades ilegales, aunque siempre en perjuicio de los villanos. Las novelas escritas durante la Segunda Guerra Mundial en cambio, relatarían como el Santo era reclutado por el gobierno Inglés para trabajar como espía, y durante la guerra fría se transformaría en un luchador contra el comunismo. Tan solo unas pocas historias del personaje entrarían de lleno en el género de la ciencia ficción y la fantasía, como por ejemplo “The Man Who Liked Ants” (1939), y la novela “The Last Hero” (1930).

Fue tanta la popularidad de Simon Templar y sus aventuras, que no tardó en comenzar a ser explotada en otros medios como la radio, el cine y la televisión. Un gran número de radiodramas acerca del personaje fueron producidos en los Estados Unidos y en Gran Bretaña. El primero fue emitido por la Radio Eireann en 1940, protagonizada por Terence De Marney. En norteamérica, tanto la NBC como la CBS producirían series acerca del Santo durante 1945, estelarizadas por Edgar Barrier y Brian Aherne. Muchos de los primeros shows emitidos eran adaptaciones de algunas de las historias publicadas, aunque Charteris también contribuiría con algunos guiones que posteriormente serían novelizados. El actor que más tiempo encarnaria a Simon Templar en la radio sería Vincent Price, quien interpretaría al personaje en una serie de episodios que sería emitida desde 1947 a 1951 en tres cadenas: CBS, Mutual y NBC. Cuando Price abandonó el personaje en 1951, sería reemplazado por Tom Conway, quien interpretaría el rol por varios meses.

Por otra parte, el personaje de Charteris debutaría en la pantalla grande en 1938 en la película de 68 minutos de duración producida por la RKO titulada, “The Saint in New York”. Louis Hayward sería el encargado de interpretar a Simon Templar en su debut cinematográfico. Ese mismo año, la RKO lanzaría un nuevo film del personaje titulado, “The Saint Strikes Back”, esta vez estelarizada por el actor George Sanders quien se encargaría de dicho rol en varias de las entregas subsiguientes (luego sería reemplazado por Hugh Sinclair en dos films). Sin embargo, sería la tercera película de la serie, “The Saint in London” (1939), dirigida por John Paddy Carstairs, la que daría el pie para comenzar una serie de televisión. Sería el mismo Carstairs el que eventualmente se volvería muy amigo de Charteris, y que un tiempo después, le sugeriría la idea de realizar una serie de televisión a los productores Robert S. Baker y Monty Berman.

Baker y Berman eran dos prolíficos productores ingleses que se habían conocido durante la Segunda Guerra Mundial mientras trabajaban en la unidad del film y fotografía del ejército, donde Baker era un camarógrafo de combate. Mientras que Baker entró en 1937 a la industria cinematográfica como un director amateur, Berman comenzó su carrera como asistente de cámara en los estudios Twickenham a finales de los treinta. Al momento de conocerse, ambos hombres decidieron comenzar un sociedad cuyo primer paso sería la fundación de su propia productora una vez terminada la guerra. La primera cinta que ellos financiarían sería “Date With a Dream” (1948), protagonizada por Norman Wisdom y Terry Thomas. Aunque la película no tuvo éxito, los ejecutivos de la compañia de distribución Eros, quedaron encantados con la cinta por lo que decidieron respaldar a la dupla durante cuarenta producciones hasta el año 1960.

John Paddy Carstaris sabía que Charteris había estado buscando durante un buen tiempo negociar su serie de novelas con alguna cadena de televisión, pero nadie había logrado persuadir al autor que estaban en condiciones de hacerle justicia a su obra, mayormente por el hecho de que Charteris consideraba que los únicos relatos del Santo que podían ser adaptados de manera exitosa a la pantalla chica, eran aquellos que él ya había escrito. Pero tras la recomendación de Carstairs, el autor accedió a reunirse con Baker y Berman, tras lo cual les cedería los derechos para realizar una serie de televisión. A la primera compañia que los productores se dirigirían para buscar financiamiento sería Associated Redifussion. Sin embargo, los $16.000 euros por capítulo le parecían excesivos al ejecutivo Brian Tessler, por lo que rechazó la oferta. Tras esto, Baker iría a ver al exitoso productor Lew Grade, quien si aceptó producir la serie. Sin embargo, Charteris comenzó a exigir un mayor control creativo sobre la serie, así como también una mayor suma de dinero. Finalmente, Lew Grade anunciaría que los 26 episodios iniciales serían filmados con un presupuesto de $30.000 euros por episodio, tras lo cual Charteris cedería algo de control creativo cerrando el trato.

Para comenzar a adaptar algunas de las alrededor de setenta historias que había escrito Charteris, los productores contrataron al respetado editor canadiense, Harry Junkin, quien por muchos años había trabajado en la telenovela estadounidense, “Love of Life”. Luego comenzarían a buscar al actor que interpretaría el rol principal. Lew Grade sugirió a Patrick McGoohan, quién había tenido bastante éxito interpretando al agente secreto John Drake en “Danger Man” (1960-1967). De hecho fue esa serie la que ayudó a Grade a insertarse con éxito en el mercado norteamericano. Pero Baker y Berman consideraban que McGoohan carecía del encanto que el personaje de Simon Templar requería, mientras que el mismo McGoohan no estaba muy de acuerdo con la promiscuidad del personaje. De esta manera, el rol terminó cayendo en las manos de actor de 34 años, Roger Moore, quién había participado en la serie de televisión británica “Ivanhoe” (1958-1959), antes de participar en un par de episodios la serie norteamericana, “Maverick”.

Aunque la serie se convirtió rápidamente en un éxito en Reino Unido, “The Saint” no obtuvo el reconocimiento deseado en los Estados Unidos. El show estuvo manejado bajo sindicación durante principios de los sesenta, no pudiendo encontrar un puesto fijo en las cadenas de televisión. No fue hasta 1966, cuando la serie ocupó el lugar dejado por el show “The Dean Martin Show” durante el verano, que comenzó a tener éxito en norteamérica. La serie sería transmitida por la NBC con tal éxito, que la cadena ordenaría la filmación de otros 47 episodios, esta vez en colores, correspondientes a la quinta temporada de la serie. A esas alturas, Monty Berman había abandonado la producción de la serie para crear otros shows británicos que se volverían populares como por ejemplo, “The Baron”, “Department S”, y “The Champions”. Fue entonces cuando Bob Baker se asoció a Roger Moore, y juntos formaron una compañia llamada Bamore Productions con el fin de producir la serie.

“The Saint” contaría con seis temporadas desde 1962 a 1969, con un total de 118 episodios. El show comenzaría como una serie de misterio común, para luego posicionar al personaje como una especie de espia internacional. Además, los primeros episodios se caracterizaban por comenzar con una pequeña introducción que Simon Templar relataba de cara a los espectadores, así como también por situar un halo animado sobre la cabeza del protagonista en cuanto alguien lo indicara como “el famoso Simon Templar”. Aunque Moore tuvo un par de co-estrellas que aparecerían de manera recurrente en la serie, como por ejemplo Ivor Dean quien interpretaba a la némesis y alíado involuntario de Templar, el Inspector Teal, el sería el único actor que permanecería durante todo el transcurso el show. También es importante mencionar que aunque muchos de los episodios se basaron en la historias de Charteris, un alto porcentaje de los relatos eran escritos por los guionistas a medida que el show avanzaba; la novela “Vendetta for the Saint” (1964), acreditada a Charteris pero escrita por Harry Harrison, fue una de las últimas historias del Santo en ser adaptadas. Algo similar sucedió con el libro, “The Saint on TV” (1968), el cual consistía en la novelización de la serie, el cual también sería acreditado a Charteris pero en realidad sería escrito por Fleming Lee.

En 1978, el personaje reviviría en la serie “Return of the Saint”, protagonizada por Ian Ogilvy. Moore nunca más interpretó el rol después de 1969, aunque si se puede escuchar su voz en una emisión radial durante el film, “The Saint” (1997), con Val Kilmer como Simon Templar. “The Saint”, fue sin duda un show que marcó una nueva era en la televisión inglesa, estableciendo una nueva fórmula en el formato de las series de aventuras y acción, lo que en gran medida se logró gracias al buen uso que la intuitiva e imaginativa pareja conformada por Robert Baker y Monty Berman, le dieron al personaje creado por Charteris. Simon Templar fue un personaje que protagonizó dos series de televisión, más de cincuenta libros, 16 películas, e incluso una tira cómica publicada por Avon Comics. La participación de Roger Moore en la serie de televisión le sirvió como preparación para afrontar el rol de James Bond desde 1973 hasta 1985. Sin lugar a dudas, “The Saint” es una de la mejores series producidas por la televisión británica y Simon Templar es un personaje que vale la pena revisar en todos sus formatos.



por Fantomas.

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