miércoles, 17 de junio de 2009

Maestros de la Animación: Walt Disney y Ub Iwerks antes de 1929.

Walter Elias Disney nació el 5 de Diciembre de 1901 en Chicago, Illinois, pero fue criado en la rural Kansas City. Después de conducir una ambulancia de la Cruz Roja en Francia durante la Primera Guerra Mundial, Walt incursionó en el mundo del arte comercial en el Pesman-Rubin Commercial Art Studio en 1919. En ese lugar fue donde conoció a Ub Iwerks, un publicista que se transformaría en una de las piezas clave de su futuro éxito. Tras unos meses, Disney y Iwerks abrirían brevemente la compañia Iwerks-Disney Commercial Artists, pero serían incapaces de generar la cantidad de dinero que ellos esperaban. Ub y Walt pronto comenzarían a interersarse en la animación, y Kansas City a principios de los veinte era una especie de Hollywood del arte animado. En efecto, Ub era un talentoso artísta, y Walt pronto conseguiría un contrato con el Newman Theater para realizar una serie llamada, “Newman´s Laugh-O-grams”, la cual se especializaba en mofarse de los políticos locales, como por ejemplo el episodio “Kansas City Spring Clean-Up” (1922), la cual satirizaba la ineficiencia de la policía local. La serie resultó ser lo suficientemente exitosa y popular para que Walt fundara la compañia, Laugh-O-grams, y renunciara a su trabajo en Kansas City Ad Film Service. Además contraría a un equipo de animación en el cual participarían Hugh Harman y Rudolph Ising.

Los episodios de los Laugh-O-grams comenzarían a focalizarse en conocidos cuentos pero agregándoles ciertos toques humorísticos. Luego de estrenar el primer corto, “Little Red Riding Hood” (1922), el Pictorial Club le entregó $100 dólares por adelantado a Walt y le prometió pagarle $11.000 dólares más por la realización de seis nuevos cortos. Walt y Ub produjeron los seis cortos, entre los cuales se encontraban “The Four Musicians of Bremen” (1922) y “Jack and the Beanstalk” (1922), una de las historias preferidas de Walt. Además, él también realizó una serie de cortos llamada “Lafflets”, volcada de lleno en la comedía y la cual le fue adjuntada a los Laugh-O-grams. Sin embargo, el Pictorial Club se fue a la quiebra, por lo que Disney nunca recibió los $11.000 dólares que le fueron prometidos, razón por la cual la compañia de Walt colapsó. Esta fue el primero de una serie de fracasos financieros.


Durante un breve periodo, Walt produciría unos cuantos cortometrajes con actores llamados, “Song-O-Reel”, los cuales eran utilizados para acompañar populares canciones en el Isis Theater. Estas canciones eran interpretadas por Carl Stalling, un músico de 17 años que había ganado cierta reputación como uno de los mejores organistas de Kansas. Tiempo después, Stalling trabajaría junto a Disney en Hollywood, para luego hacerse conocido por su trabajo en la Warner Bros. Luego de ver los cortos, “Out of the Inkwell”, producidos por los hermanos Fleischer, los cuales combinaban animación con actores reales, a Walt se le ocurrió una idea la cual serviría para crear una nueva serie acerca de una chica humana y sus aventuras en un mundo animado. Trabajando con Ub Iwerks, Walt creó “Alice´s Wonderland” (1923). La actriz de cuatro años, Virginia Davis, era filmada realizando pantomima con un fondo blanco a sus espaldas, y luego esto era insertado en la animación creada por Iwerks. Disney contactó a Margaret Winkler, la poderosa distribuidora de “Out of the Inkwell” y “Felix the Cat”. A ella le encantó el trabajo de la dupla, por lo que accedió a pagarles $1.500 dólares por negativo siempre y cuando la calidad del trabajo no disminuyera, y Davis continuara interpretando el rol. Por fin, Walt había conseguido un buen trato.

Tras mudarse a California, Walt contrató a gran parte de los animadores que trabajaron junto a él en los Laugh-O-grams; incluídos Harman y Ising. Virginia Davis también se mudó, y Walt y su hermano Roy, animaron y fotografiaron la primera de las “Alice Comedies”, empezando con “Alice´s Day at Sea” (1923). La serie se convirtió en una exitosa novedad, pero las cosas cambiaron cuando Margaret Winkler se casó con Charles Mintz, quien comenzó a manejar la compañia de esta, dejando un poco de lado a los hermanos Disney. Preocupado por la calidad de las animaciones, Walt se apresuró a llamar a su viejo amigo Ub para que asumiera el cargo de animador principal. Cuando Iwerks comenzó a trabajar en los cortos, empezando con “Alice the Peacemaker” (1924), él transformó la serie dándole un ritmo más ágil, orientándola más hacia la acción, y revisando algunos de los gags que aparecían en ella. Gracias a esto, los cortos resultaron ser más divertidos y más exitosos. Ub también inventó un personaje, Julius the Cat (el cual poseía bastantes similitudes con Felix), el cual se transformaría en el compañero de Alice. Aunque parezca extraño, la inclusión de Julius resultó ser otro traspié en su relación con Mintz, ya que dicho personaje en cierta forma diluía la novedad de la serie. De todas formas, la serie se volvió tan popular que Disney se transformó en un serio rival para los gigantes de la industria, Max Fleischer y Pat Sullivan, los cuales también tenían un contrato con Mintz y Winkler.

Pese a esto, Mintz no supo aprovechar esto, y continuó descuidando sus inversiones. Cuando se terminó el contrato de Virginia Davis, él contrató a una nueva Alice (eventualmente habrían dos más). De todas maneras, las comedias de Alice continuarían siendo exitosas gracias a Ub. Probablemente, la mejor entrada de la serie es “Alice in the Jungle” (1924), la cual presenta un par de gloriosos momentos surreales, incluyendo una escena donde Julius escapa de arena movediza caminando por sobre sus propias líneas de visión. Otros episodios destacables son; “Alice Cans the Cannibals” (1924), “Alice´s Egg Plant” (1925) y “Alice Foils the Pirates” (1925). En “Alice Solves the Puzzle” (1925), Walt y Ub presentaron a un nuevo personaje llamado, One-Eyed Pete. Este personaje se transformaría en Pegleg Pete en los cortos animados de Mickey, y continua apareciendo en algunas producciones animadas en la actualidad como “A Goofy Movie” (1995), y “Mickey, Donald, Goofy: The Three Musketeers” (2004), lo que lo convierte en uno de los personajes más duraderos de la factoria Disney.

Durante ese periodo, Iwerks también forzó algunas innovaciones técnicas a raiz de sus constantes quejas acerca de la calidad de las láminas utilizadas para realizar las animaciones. Debido a eso fueron creadas una láminas más delgadas que continuán siendo utilizadas en la actualidad. Por otra parte, Charles Mintz se mostraba bastante insatisfecho con los cortos; sin embargo, para cuando el corto “Alice Chops the Suey” (1925), fue estrenado, el personaje de Alice pasó a segundo plano para focalizarse en la estrella real del show: Julius the Cat. El humor comenzó a ser increíblemente sádico. En “Alice´s Orphans” (1926), Julius salva a una niña de ahogarse en un lago congelado, solo para darse cuenta de que es horrible, por lo que la lanza de vuelta al agua y tapa el agujero sobre su cabeza con un pedazo de hielo. En otra parte del episodio, Julius es incapaz de lograr que un bebé deje de llorar. ¿Cuál es su solución? Golpearle la cabeza con un martillo. Mientras tanto, Mintz y Disney estaban enfrascados en una discusión referente al pago de su sueldo y al rol de Julius en la serie. Iwerks pensaba que Julius era un personaje gracioso, y Walt decidió apoyarlo; Ub era capaz de sentarse sin ninguna historia en mente, y planear de la nada un episodio completo. Las ideas parecían fluir de la mente de Iwerks, y estas por lo general eran oro sólido. Además el costo de filmar a un actor era alto, consumía bastante tiempo y comenzaba a resultar aburrido. Disney quería pasar todo eso por alto.


Para el año 1926, más de 50 episodios de “Alice Comedies” habían sido estrenados, y Walt sintió que eran suficientes. En vez de continuar peleando con Mintz acerca de Julius, Walt sugirió una nueva serie completamente animada protagonizada por el controvertido gato. Mintz fue capaz de lograr un trato con Carl Laemmle (el fundador de los estudios Universal), pero este no tardó en retractarse. Con Felix y Krazy Kat impactando a las audiencias, no había cabida para un nuevo gato en el mercado. Fue así como Walt llegó con Oswald the Lucky Rabbit. Oswald debutó en “Poor Papa” (1927), un fino ejemplo del sadístico humor de Iwerks. Cuando la cigüeña le entrega un bebé a Oswald, los bebés no paran de llegar. Al aburrise de los bebés, no encuentra nada mejor que tomar una escopeta y comenzar a dispararles a los bebés que vienen en camino; acto seguido, las cigüeñas lo contratacan lanzándole los bebés a él. Mintz odió el corto pero no debido a su sadismo, sino que pensaba que era demasiado plano y sin sentido, junto con el hecho de que Oswald era demasiado viejo y gordo. Luego de algunos cambios, el renovado Oswald realizó su debut en el ingenioso corto, “Trolley Troubles” (1927), el cual fue muy bien recibido al momento de su estreno.

Mientras todo esto sucedía, Iwerks empezó a realizar importantes innovaciones técnicas en el campo de la animación, debido a su creciente interés en todos los aspectos del proceso de animación. Él compraría tres minas de piedra para obtener los materiales necesarios para crear pigmentos de pinturas, y aunque la animación a color estaba a varios años de distancia, él trabajo con expertos para crear una paleta de colores hecha con una pintura especial que sería implementada en la animación de mediados de los ochenta, cuando las compañias comenzaron a ahorrar dinero comprando pintura común y corriente. Iwerks también logró que sus animaciones se vieran uniformes controlando los movimientos de cámara que captaban la animación. Su amor por los aparatos mecánicos se evidencia en el corto, “The Mechanical Cow” (1927), una de las energéticas aventuras de Oswald. También demostraría su amor por la aviación en “The Ocean Hop” (1927), dando satiríza a Charles Lindbergh (el primer piloto en cruzar el océano Atlántico en un vuelo sin escalas en solitario), el cual también marcaría el regreso de Pegleg Pete, esta vez como el antagonista de Oswald.

La serie de Oswald the Lucky Rabbit se volvió inmensamente popular, mucho más de lo que fue “Alice Comedies”, por lo que la Universal logró comercializar con éxito al personaje. Ellos también eran dueños del personaje, algo que le quedaría bastante claro a Walt cuando intentó renegociar su contrato con Charles Mintz en 1928. Iwerks se había dado cuenta que el cuñado de Mintz, George Winkler, estaba husmeando alrededor del estudio de Disney, por lo que pensó que estaba espiando. Cuando lo confrontó, Winkler le reveló que él y Mintz estaban formando una nueva casa de animación llamada, Charles Mintz Studio, y le ofreció a Iwerks que se encargara del lugar. Leal a su amigo, Iwerks rehusó la oferta, y intentó advertirle a Walt que gran parte de su equipo seria contratado. Pero Walt no lo escuchó, y se llevaría una gran sorpresa cuando se reunió con Mintz unos días después. La serie de Oswald tenía un presupuesto de $2.200 dólares por episodio; Disney esperaba obtener $2.500 dólares por episodio y así poder experimentar nuevas cosas. Pero Mintz solo le ofrecería $1.800. Él ya había negociado lo suficiente con los hermanos Disney, y estaba dispuesto a probar que los cortos de Oswald podían llevarse a cabo sin ellos. Finalmente, él contrataría a todo el equipo de Disney menos a Iwerks y a dos aprendices claves, Les Clark y Wilfred Jackson, los cuales se transformarían en los dos más importantes animadores de Disney.

Walt volvería a Hollywood amargado y traicionado; desde ese día, se volvería una persona paranoica acerca de ceder su talento a otros, y cada vez que alguien dejaba el estudio, lo invadia la amargura. Pero por ahora, él tenía que pensar en algo diferente. Él y Ub Iwerks comenzarían a trabajar en el corto “Plane Crazy” (1928), en completo secreto mientras los otros animadores trabajaban los tres meses restantes de contrato que les quedaba. Mickey Mouse, el protagonista de dicho corto, que era básicamente la evolución de Oswald, estaba a punto de sorprender a las audiencias; para finales de 1928, Disney y Iwerks harían historia en el mundo de la animación. Mintz por otra parte, no tardó en perder su negocio. Carl Laemmle sintió que Walter Lantz, un animador que trabajaba para John R. Bray a cargo de la serie, “Col. Heeza Liar”, de la Paramount, realizaría un mejor trabajo como director, por lo que a Mintz le fue arrebatada la serie de Oswald. La serie de Oswald terminó por desvanecerse, y Mintz recibiría un duro golpe que nunca olvidaría.








por Fantomas.

2 comentarios:

disa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
rich dijo...

que videos tan divertidos jeje, ub iwerks asi me decian en la escuela chido post,,

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