sábado, 1 de agosto de 2009

Maestros de la Animación: UPA, un estudio fundado sobre la base de la libertad artística.

United Productions of America (UPA), fue un estudio de animación relativamente exitoso que fue fundado en el año 1941, tras la gran huelga de animadores de los estudios Disney. Entre los animadores que migraron de la Disney para formar UPA, se encontraban John Hubley y Bobe Cannon, quienes buscaban la oportunidad de producir films animados con la libertad suficiente para poner a prueba algunas ideas que eran consideradas demasiado radicales en otros estudios. A fines de la década de los cuarenta, los estudios UPA fueron empujados a realizar cortos pensados para ser exhibidos en las salas de cine, debido a la pérdida de todos sus contratos después de haber sido investigados por el FBI por tener conexiones con entidades comunistas. El productor ejecutivo Stephen Bosustow, luego de haberse separado de los co-fundadores, Dave Hilberman y Zack Schwartz, se acercó a los estudios Columbia en el año 1948, cuya división animada (Screen Gems) se encontraba en la completa ruina. Lo que Bosustow pedía, era un contrato de distribuición. Sin estar mayormente convencidos con el negocio, los ejecutivos de Columbia pidieron que la UPA desarrollara un corto de “The Fox and Crow”, como prueba de la capacidad del estudio.

John Hubley ya había trabajado en la serie “The Fox and Crow”, cuando estuvo al interior de la Screen Gems, por lo que tener que dirigir la serie nuevamente parecía ser un retroceso en su carrera. Él dirigió el corto, “Robin Hoodlum” (1948), el cual se caracterizaba por su particular diseño y por el hecho de enfocarse más en los personajes que en los escenarios o los detalles. El corto fue divertido y sofisticado, pero a los ejecutivos de la Columbia no les gustó. Ellos pedirían un nuevo corto, “The Magic Flute”, el cual también era divertido y presentaba un ritmo acelerado, pero dejaba en evidencia que John Hubley consideraba la serie muy por debajo de sus capacidades. No existía una preocupación por los detalles ni presentaba una historia lógica; daba la impresión que Hubley solo deseaba terminar rápidamente estos encargos. Independiente de las intenciones de Hubley o de lo que la Columbia pensara de estos cortos, tanto “Robin Hoodlum” como “The Magic Flute”, terminarían recibiendo nominaciones para los premios Oscar.


Lo que realmente querían al interior de UPA, era desligarse de la animación con animales como protagonistas, del humor slapstick, de los ritmos acelerados, y de la demandante “belleza” que había sido el pilar de la animación por años. Los ejecutivos de la Columbia no deseaban que la UPA abandonara “The Fox and Crow”, pero accedieron a que John Hubley creara un personaje humano. Ese personaja sería Mr. Magoo, un anciano miope y obstinado. Él debutaría en el corto de 1949, “The Ragtime Bear” (donde la inclusión de la palabra oso en el título demostraba lo nerviosos que estaban en Columbia por abandonar la fórmula que estaba más que probada). El corto marcaría un cambio casi inmediato en la dinámica de las animaciones. Mr. Magoo no solo era algo nuevo y diferente, sino que también significaba el regreso al humor basado en el personaje y no en una serie de gags. La animación en sí, es de gran calidad y no parece caer en la llamada “animación limitada”. El actor Jim Backus sería quien le daría la voz a Mr Magoo, además de ser el responsable de evitar que el personaje fuera visto como un hombre desagradable. El corto resultó ser lo suficientemente bueno como para que la Columbia firmara un contrato de distribuición con UPA. Las animaciones realizadas por UPA aparecerían bajo el nombre de “Jolly Frolics”.

Hubley no deseaba convertir a Mr. Magoo en un personaje recurrente. Él dirigiría otro corto de Magoo llamado, “Spellbound Hound” (1950), antes de asumir el puesto de supervisor de directores ese mismo año. En UPA tomarían una decisión inteligente al no manejar demasido trabajo a la vez; ellos se limitarían a realizar siete cortos al año, dándoles tiempo de trabajar con tranquilidad en cada uno de ellos. Pero los cortos de Mr. Magoo se volverían populares rápidamente; Columbia quería más, por lo que Steve Bosustow puso a Pete Burness a cargo de la serie, quien conseguiría una nominación al Oscar por el corto, “Trouble Indemnity” (1950). UPA pasó de ser un compañia que apenas podía pagarle a sus empleados, a un estable y próspero estudio. En el año 1950, UPA estrenó el corto, “Gerald McBoing Boing”, el cual consolidó la reputación del estudio gracias a su brillante simplicidad. Basado en una historia del Dr. Seuss acerca de un niño que solo podía emitir sonidos en vez de hablar, el corto fue alabado por lo críticos quienes lo tildaron como un film que estaba por sobre todas las animaciones producidas en la época. En efecto, “Gerald McBoing Boing”, es una de las mejores animaciones producidas en norteamérica. Es estilizada y poco pretenciosa, está diseñada en servicio de la historia, y los colores son los encargados de reflejar las emociones de los personajes. Bobe Cannon sería el director del corto (que ganaría un Oscar), y entre los animadores estarían Bill Melendez, y el ex Disney, Rudy Larriva.

Si bien los cortos de la UPA presentaban un esquema narrativo similar al de los otros estudios, la gran diferencia se encontraba en la forma en como estos abordaban las historias. Los artistas de la UPA habían eludido la belleza presente en las obras de la Disney y el slapstick reinante en las animaciones de la Warner, para centrarse en la realización de historias inteligentes y divertidas. Desde el estreno de “Gerald McBoing Boing”, los cortos de la UPA obtendrían nominaciones al Oscar casi todos los años (en el año 1956, los tres cortos nominados pertenecían a la UPA). El Oscar sin embargo, sería una fuente de conflictos al interior del estudio, en especial entre Bobe Cannon y John Hubley. Cannon odió tanto trabajar con Hubley en “Brotherhood of Man” (1946), que ese año Cannon se fue a trabajar a los estudios Disney. En el año 1948, él volvería a UPA para trabajar en “Robin Hoodlum”. Cannon fue un hombre que pese a enojarse rápidamente, evitaba las confrontaciones. Hubley por su parte, según algunos, era un abusador insensible que buscaba el conflicto. Le gustaba la inestabilidad y eso se refleja en sus animaciones. Cannon por otro lado, le gustaba crear cortos que fueran simples y calmos, mostrando un mayor interés por el diseño y el movimiento que por los personajes. Aún existía cierto resentimiento por parte de Cannon por su experiencia en "Brotherhood of Man”, ya que él sentía que Hubley se había quedado con gran parte del crédito de ese trabajo.

Cuando Hubley comenzó a discutir con Bosustow con respecto a asuntos de dinero, esto no hizo más que empeorar las cosas. La atmósfera de libertad absoluta que reinaba al interior de la UPA, era respaldada por un buen presupuesto. Sin embargo, aunque la Columbia aportaba con $27.500 dólares por corto, las animaciones del estudio siempre terminaban utilizando más dinero. Hubley y Cannon eran capacez de utilizar la totalidad del presupuesto tan solo en la etapa de diseño. Por esta razón, a Bosustow no le quedó más remedio que vender el estudio y la totalidad de sus cortos a la Columbia. UPA quebró rápidamente, y la estabilidad que tanto les costó obtener se desvaneció de la noche a la mañana. El estudio seguiría pasando dificultades económicas, hasta cuando lograron conseguir un trabajo para la Ford Motors, el cual consistía en una serie de ocho avisos publicitarios basados en la obra del Dr. Seuss. Gracias a los ingresos conseguidos por los primeros cortos de Mr. Magoo y por “Gerald McBoing Boing”, Columbia incrementó el presupuesto a $35.00o dólares por corto. Pero Hubley y Cannon no podían trabajar más juntos, por lo que Hubley fue degradado a director. Además, a los dos hombres les fueron asignadas un par de unidades independientes la una de la otra.

Hubley finalmente pudo regresar a dirigir dibujos animados. En el año 1951 él retomaría a Mr. Magoo (quien ahora tenía su propia serie) en el episodio, “Fuddy Duddy Buddy”. Hubley aprovechó esta oportunidad para comenzar a suavizar la personalidad de Mr. Magoo. Hubley, motivado por su propio sentimentalismo, nunca más dirigió otro episodio de Mr. Magoo, y terminó perdiendo el control de la serie. Aunque el personaje seguía siendo popular entre el público, la serie se convirtió en algo más mecánico, ya que pasó a centrar su humor en la miopia del personaje. El resultado fue que Mr. Magoo pasó a ser un personaje menos divertido. Cannon por su parte, estaba realizando animaciones como “Georgie and the Dragon” (1951), “The Oompahs” (1952), “Christopher Crumpet” (1953), y “Madeline” (1952), los cuales enfatizaban la imaginación por sobre los gags o las historias.

El siguiente trabajo de Hubley sería, “Rooty Toot Toot” (1951), uno de sus más grandes logros al interior de la UPA. El corto era rudo y crudo, pero también entretenido y estilizado. Fue tal la preocupación de Hubley por lograr un estilo único, que llegó a utilizar a la bailarina Olga Lunick como punto de referencia para realizar algunos detalles de la animación. Entre algunos de los animadores que participaron en el proyecto estarían Grim Natwick, Art Babbitt, y Pat Matthews, mientras que la jazzística banda sonora fue compuesta por Phil Moore. La cinta de Hubley era caótica y utilizó una infinidad de estilos diferentes, pero también contaba con una historia que presentaba personajes interesantes, lo que la convierte en uno de los mejores cortos animados de la historia. “Rooty Toot Toot” recibiría una nominación al Oscar, y se convertía en una de las obras más importantes y recordadas del estudio.

El próximo trabajo de Hubley, consistiría en unos insertos animados que serían incluidos en la cinta, “The Four Poster” (1952). Tras esto, él nunca volvería a dirigir para la UPA. Durante 1951 y 1952, el Comité de Actividades Antiestadounidenses nuevamente comenzó a investigar la industría hollywoodense, donde la mayoría de los comunistas identificados en la industría de la animación fueron encontrados al interior de la UPA. La Columbia comenzó a despedir empleados del estudio, sin importar si estos tenían o no algún tipo de conexión comunista. Con la intención de no causarle más daño al estudio debido a su pasado como miembro del partido comunista, John Hubley decidió renunciar. Muchos sintieron que Hubley se llevó consigo gran parte de la promesa de libertad sobre la cual se formaron los estudios UPA.

De todas formas la compañia siguió adelante. Primero con el corto, “A Unicorn in the Garden” (1953), del director Bill Hurtz, el cual era una adaptación de las historias de James Thurber, la cual fue animada utilizando el mismo estilo de las ilustraciones de Thurber. El corto era gracioso e inteligente, y probablemente podría ser considerado como uno de los mejores trabajos de la UPA. Sin embargo, este corto no presentaba las características que habían convertido al estudio en un negocio rentable (por ejemplo, ellos produjeron tres cortos más de Gerald McBoing Boing, los cuales si bien eran encantadores, no conseguían repetir el efecto del corto original). Bosustow se mostró abiertamente hóstil hacia dicha animación, y se rehusó a presentarla para una posible nominación al Oscar. Debido a esto, Hurtz renunció a los estudios y se fue a trabajar en comerciales para la televisión.

También en el año 1953, Ted Parmelee dirigió, “The Tell-Tale Heart”, un dibujo animado único que también utilizaba varios estilos artísticos (especialmente el expresionismo alemán) para adaptar la obra de Edgar Allan Poe. El film se apoya en la excelente narración del cuento por parte de James Mason. Es un trabajo sumamente serio y oscuro, que mostró la intención de algunos de los artista de la UPA de seguir experimentando con nuevos estilos. El corto es atmosférico y artístico, pero también presenta un ritmo demasiado rápido para un público condicionado a esperar que ocurran gags cada cierto tiempo. Aunque esta obra logró sacarle risas a la audiencia y fue nominada al Oscar, por lo general no es considerada cuando se tiende a repasar la filmografía de la UPA. Ese mismo año, la Columbia renovó su contrato con UPA. Luego de cortos algo extraños como “A Unicorn in the Garden” y “The Tell-Tale Heart”, Columbia accedió a renovar el contrato con UPA solo por la serie de Mr. Magoo. Cualquier corto que no tuviera al cegatón personaje como protagonista, tendría que ser aprobado primero. Después de 1956, UPA solo produciría cortos de Mr. Magoo. Aunque la serie de vez en cuando entregaría alguna sorpresa como los dos cortos ganadores del Oscar, “When Magoo Flew” (1954), y “Mr. Magoo´s Puddle Jumper” (1956), gran parte de los episodios perdieron el ingenio que los transformaba en algo único.

En el año 1956, los estudios UPA debutaron en el mundo de la televisión, cuando la CBS les encargó desarrollar la primera serie animada semanal producida directamente por una cadena de televisión: “The Gerald McBoing Boing Show”. Para ese entonces, Steve Bosustow y Jules Engel eran los únicos hombres que quedaban del staff original que formó la UPA. Los estudios tuvieron que expandirse y reclutar a nuevos talentos para satisfacer las demandas de una serie semanal. Uno de los nuevos animadores sería George Dunning, quien posteriormente dirigiría el film, “Yellow Submarine” (1968). El show reuniría una serie de dibujos animados que serían muy populares entre los críticos de televisión y la Asociación de Padres y Maestros, pero no entre los niños, por lo que solo duró dos años. UPA abriría un nuevo estudio en Nueva York, el cual se dedicaría específicamente a cintas comerciales y publicitarias. Mr. Magoo aparecería en el comercial de la cerveza Stag, y Grim Natwick sería uno de los animadores transferidos a la sucursal de Nueva York.

A finales de los cincuenta, los estudios UPA habían desarrollado un estilo propio, de la misma forma que Disney había desarrollado el suyo. Esto significó que UPA se convirtió en un punto de referencia para otros estudios, los cuales intentarían oponerse a este estilo o sencillamente emularlo. Sin embargo, el precio que UPA tuvo que pagar por ingresar al mundo de la televisión fue el de disminuir la calidad y el presupuesto de sus cortos (debido al escaso tiempo con el que contaban), y pasar a convertirse en una fábrica de animación. Además, más allá de los problemas que le significó al estudio la famosa lista negra creada por el Comité de Actividades Antiestadounidenses, Steve Bosustow era un hombre con el que costaba trabajar. Muchos de sus colegas sentían que él se quedaba con todo el crédito de las obras producidas por el estudio, por lo que muchos de sus trabajadores renunciaron rápidamente para perseguir sus carreras en otro lugar.

Los estudios Columbia por su parte, seguían presionando a los creativos de la UPA para que estos realizaran un largometraje. Se consideraron varias historias, incluyendo una mini-ópera de Gilbert y Sullivan, y una colección de historias de James Thurber. Pero en Columbia estaban empecinados en que fuera Mr. Magoo el protagonista de dicho proyecto. Pete Burness quería realizar una versión de “Don Quijote”, con Magoo con Don Quijote; por lo que Aldous Huxley comenzó en trabajar en una suerte de adaptación. Pero Columbia optó por una historia diferente, y UPA cesó su producción de cortos con el fin de concentrarse en el primer largometraje de Mr Magoo titulado, “1001 Arabian Nights” (1959). Burness, el director que había permanecido por más tiempo a cargo de la serie de Magoo, tuvo una fuerte discusión con Bosustow, tras lo cual renunció al estudio. Su reemplazo seríe el veterano director de Disney, Jack Kinney. La cinta lamentablemente es aburrida. Magoo entra y sale de una historia con la cual no está conectado en lo absoluto, mientras que un puñado de poco interesantes héroes y villanos interactúan entre sí. El film, estrenado el 1 de diciembre de 1959, tuvo un pobre recibimiento del público y marcaría el fin de los estudios UPA.

Jules Engel finalmente dejó la compañia. La oficina de Nueva York fue cerrada debido a la fuerte competencia existente, al igual que la oficina de Londres la cual nunca fue abierta (aunque de todas formas le costó dinero al estudio). Los cortos pensados para el cine rápidamente se volvieron parte del pasado; la gran mayoría del talento existente en la animación se comenzó a trasladar a la televisión. Hurtz, Melendez, Burness, Parmelee, entre otros, estaban realizando un excelente trabajo en la serie de Jay Ward, “Rocky and Bullwinkle”. Steve Bosustow finalmente vendió su compañia al productor Henry G. Saperstein, quien inmediatamente llevó a UPA a la televisión, realizando alrededor de 130 cortos de Mr. Magoo y otros 130 cortos de “Dick Tracy”, los cuales eran igualmente mediocres. Abe Levitow dirigiría el segundo largometraje de la UPA, titulado “Gay Purr-ee” (1962), donde Judy Garland y Robert Goulet le daban las voces a dos gatos que se enamoraban en Paris. La cinta fue destrozada por la crítica, quien la encontró demasiado sofisticada y demasiado tonta como para encontrar una audiencia a la que le gustara. La reputación de los estudios UPA era ya casi inexistente. Pero es innegable que el estudio expandió los horizontes de la animación y que logró influenciar a un medio de la forma en que solo Walt Disney lo había hecho. Aunque hoy en día los cortos de Mr. Magoo no provocan el mismo efecto, estos pertenecieron a un estudio que por un tiempo, realizó la mejor animación de la época.









por Fantomas.

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