lunes, 28 de septiembre de 2009

Maestros de la Animación: Bill Plympton, un peculiar animador independiente.

Bill Plympton nació el 30 de abril de 1946, en Portland, Oregon. Criado al interior de una familia numerosa de seis hijos, el lluvioso clima de Oregon por lo general no le permitía jugar al aire libre. Esto lo llevó a desarrollar su imaginación y su habilidad como dibujante. En 1964 se graduó de la Oregon City High School, lugar en el cual participaba en el club de arte. Posteriormente comenzó a asistir a la Portland State University, donde él diseñaría el anuario del lugar, además de crear diversos afiches para la Sociedad de Cine de la cual era miembro. Sería en este lugar donde comenzaría su afición por el cine. De hecho, su primera incursión en la animación sería realizando una promo del anuario que accidentalmente fue filmada boca abajo, lo que terminó tirando su trabajo por la borda.

Para evitar ser reclutado para la Guerra de Vietnam, Plympton se enlistó en la Guardia Nacional de 1967 a 1972. En 1968, él se mudaría a Nueva York donde se matricularía en la School of Visual Arts. Luego de terminar sus estudios, Plympton intentó sin éxito pagar sus deudas vendiendo cinturones en la calle. Al poco tiempo después, él comenzaría a ganarse la vida como ilustrador y caricaturista en la gran manzana. Sus ilustraciones comenzarían a aparecer en las páginas de revistas y periódicos como el New York Times, Vogue, House Beautiful, Screw, y Vanity Fair, entre otras. Sus caricaturas por otro lado, aparecerían en revistas como Penthouse, Rolling Stone, National Lampoon, y Glamour. En 1975, en la Soho Weekly News, comenzaría con una caricatura política la cual titularía como “Plympton”, la que para 1981 había sido sindicada en más de veinte periódicos por la Universal Press Syndicate.

En gran medida, fue la ignorancia lo que mantuvo alejado a Plympton de su verdadera pasión. Sería él quien en una ocasión declararía: “Yo cometí un montón de errores. El primero sería no haberme introducido al mundo de la animación con anterioridad. Después de graduarme de la escuela de arte, yo debería haber seguido mi corazón, el cual desde los tres o cuatro años de edad me empujaba a convertirme en un animador. Yo tenía la impresión de que para ser un animador, tu tenías que trabajar en el estudio Disney o en la Warner Brothers y conocer todo el negocio por dentro, por lo que sentía que solo iba a perder mi tiempo. Por esa razón comenzé con las ilustraciones y las caricaturas, las cuales me encantaba realizar. Aunque no estaba completamente desilusionado con mis decisiones, todavía albergaba el deseo de convertirme en un animador”.

Era tal la fascinación por la animación que sentía Plympton, que a los catorce años de edad le envió a la Disney algunas de sus caricaturas, ofreciendo sus servicios como animador. Los encargados del estudio le responderían que si bien sus dibujos eran prometedores, él era demasiado joven para ingresar al negocio. No sería hasta 1983, cuando Plympton por fin lograría trabajar como animador cuando Valeria Wasilewski, quien pertenecía a la banda musical “Android Sisters”, le pidió que se integrara a la realización de una cinta basada en la canción de Jules Feiffer, “Boomtown”. Inmediatamente después de completar “Boomtown” (1985), Plympton comenzaría a desarrollar un proyecto propio titulado, “Drawing Lesson #2” (1985). La producción de las escenas con actores reales de aquel film resultó ser bastante lenta debido al inclemente clima, por lo que Plympton decidió comenzar a trabajar en una nueva cinta. En esta ocasión, él contactaría a Maureen McElheron, una vieja amiga con la que había participado en la Country Western Band (donde Plympton tocaba la guitarra), para que realizara la banda sonora de “Your Face” (1987). Debido a problemas presupuestarios, ella también se encargo de cantar en la banda sonora. Su voz, desacelerada con la intención de que sonara más masculina, combinada con un fantástico festín visual, colaboraron para que en 1988 “Your Face” obtuviera una nominación al Oscar al mejor corto animado.

Gracias a esto, la carrera de Plympton comenzaría a experimentar un rápido ascenso. “De un momento a otro, la gente comenzó a devolverme las llamadas”, recordaría Plympton. Su nombre comenzaría a ser sinónimo de éxito en el mundo de la publicidad, donde sería contratado por empresas como Trivial Pursuit, Taco Bell, AT&T, Nike, United Airlines, y Mercedes Benz. Por otra parte, su trabajo comenzaría a aparecer con cada vez más frecuencia en MTV, y se volvería sumamente popular en los festivales de animación. “Your Face” se convertiría en uno de los cortos animados más rentables jamás realizados, y sigue siendo exhibido en la actualidad. Las ganacias de dicho corto, le darían pie para realizar una seguidilla de otros cortos animados tales como; “One of Those Days” (1988), “How to Kiss” (1989), “25 Ways to Quit Smoking” (1989), y “Plymptoons” (1991), entre otros.

Según Plympton, el éxito de sus cortos y de su empresa se debe a tres simples reglas: “Número uno, es realizar una cinta breve. Cinco minutos de duración es tiempo más que suficiente. Dos, hay que disminuir los costos, debido a que si gastas demasiado en efectos especiales, música orquestada, o tecnología digital, va a ser difícil que logres recuperar tu dinero. Yo recomiendo gastar alrededor de $1000 o $2000 dólares por minuto de metraje. Existe un montón de personas que utilizan Flash lo que ayuda a ahorrar aún más dinero. Y tres, creo que deben ser entretenidos. Si tu estás intentando vender una cinta a una cadena de televisión o un compilado de films a un teatro, la cintas divertidas son mucho más fáciles de vender. El principal problema de todo esto, es comenzar con el negocio. Yo recomiendo trabajar primero en una compañia para así tener los fondos suficientes para sostenerse los dos primeros años. Si tu logras sobrevivir los dos primeros años y tus films son divertidos, pienso que es bastante fácil continuar en el negocio”.

Luego del éxito de gran parte de sus trabajos, Plympton decidió que era hora de cumplir uno de sus sueños de niñez: realizar un largometraje animado. Dicho largomentraje seria titulado, “The Tune” (1992), y relataría la historia de un compositor al cual se le dan 47 minutos para escribir un éxito, de lo contrario perderá su trabajo y a su prometida. Dicho proyecto sería completamente financiado por el animador. Algunas secciones de la cinta serían lanzadas como cortometrajes para así generar los fondos suficientes para completar la producción. Entre estos cortos se encontraban “The Wiseman” (1991) y “Push Come to Shove” (1991), donde el segundo ganaría el premio del jurado en el Festival de Cannes de 1991. “The Tune” también sería exhibida en diversos festivales, ganando el prestigioso Houston WorldFest Gold Jury Special Award, y recibiría una nominación al Spirit Award a la mejor banda sonora, la cual nuevamente había sido compuesta por su amiga Maureen McElheron.

El próximo trabajo de Plympton sería la cinta con actores reales, “J. Lyle” (1994), una comedía surrealista acerca de un abogado que conoce a un perro mágico el cual cambiará su vida. “Mientras realizaba ´The Tune´, tuve un montón de ideas las cuales no podía plasmar por medio de la animación, pero que sabía que sería divertido desarrollarlas con gente real. Tomé algunas de esas ideas y filmé ´J. Lyle´. Además, mi mano necesitaba un buen descando luego de dibujar ´The Tune´”. Luego de realizar una exitosa gira presentando “J. Lyle”, la cinta finalmente fue estrenada en las salas de cine de norteamérica. Al igual que su anterior largometraje, “J. Lyle” fue completamente financiada por Plympton.

Posteriormente, Plympton realizaría un segundo largometraje con actores reales llamado, “Guns on the Clackamas” (1995), el cual era una suerte de documental que relataba la accidentada realización de un western ficticio. Plympton declararía que la idea tras el film había nacido tras conocer como en “Saratoga” (1937), se tuvo que reemplazar a la estrella Jean Harlow quien falleció mientras filmaba la cinta. “Se suponía que la cinta debía ser un drama, pero terminó siendo casi una comedía. Cada vez que Harlow entraba a escena, una caja u otro elemento terminaba bloqueando la vista”, comentaría Plympton en una ocasión. En 1996, el animador contactaría al escritor Walt Curtis, a quien visitaría en su casa en Portland para leer su poesía y grabar algunas conversaciones. Del encuentro nacería el documental, “Walt Curtis, Peckerneck Poet” (1997), el cual tendría una buena acogida en los festivales de cine en los cuales fue exhibido.

En 1998, Plympton regresaría al mundo de la animación con “I Married a Stranger Person”. En esta ocasión, se trata de la historia de una pareja de recién casados en su noche de bodas. Grant, el marido, comienza a experimentar unos extraños poderes sobrenaturales, con los cuales su esposa Kerry no puede lidiar. Cualquier cosa que atraviese la mente de Grant, se vuelve realidad, aunque la verdad es que él no conoce la fuente de su extraño poder. Una vez más, Plympton dibujó y financió por completo el extravagente proyecto, el cual en esta ocasión era políticamente incorrecto y estaba dirigido a un público más adulto. Su próximo largometraje animado sería, “Mutant Aliens” (2001), en el cual un astronauta retorna a la Tierra tras estar por veinte años varado en el espacio. Dicha cinta, sería estrenada en el Sundance Film Festival, y recibiría el Gran Prix en Annecy ese mismo año.

“Hair High” (2004) en cambio, es una comedia gótica acerca de un triángulo amoroso que termina terriblemente mal, con dos jóvenes adolescentes que se levantan de sus tumbas para cobrar venganza en la fiesta de graduación. En esta ocasión, Plympton explotaría un nuevo territorío en la animación, publicando todos los dibujos que realizó para el film en el sitio web oficial de la cinta. El corto animado “Guard Dog” (2004) por su parte, sería estrenado con gran éxito en numeros festivales de cine, y fue nominado a un Oscar en enero del 2005. Posteriormente, Plympton realizaría dos secuelas igualmente exitosas tituladas; “Guide Dog” (2006), y “Hot Dog” (2008). Durante su carrera, el animador se ha encargado de realizar a los menos dos cortos animados al año, asegurando de esta forma los ingresos suficientes para continuar con su trabajo.

Entre sus trabajos más recientes se encuentra la comedia negra, “Idiots and Angels” (2008), la cual relata la lucha de un hombre por conservar su alma. A través de su extensa carrera, Bill Plympton se las ha arreglado para abrirse paso en una industria que aplasta sin misericordia a las pequeñas productoras independientes. Creador de una iconografía inconfundible de lápiz y papel (evitando la tecnología digital al estilo Pixar), Plympton se hizo conocido por sus cortos para la cadena MTV a principios de los noventa, emitidos casi siempre en el espacio Liquid television. Hasta el día de hoy, ese tipo de animación es una marca de fábrica de esta señal televisiva, influyendo a varios directores de videoclips y publicistas. Gracias a la libertad creativa de la cual goza Plympton, que trabaja casi solo y realiza alrededor de 100 dibujos al día, el animador ha logrado desarrollar un estilo único, donde la base temática de su obra es el humor, que se expresa gráficamente a través de los rostros desencajados de sus personajes o su predilección por los animales.








por Fantomas.

2 comentarios:

Kraven dijo...

Minucioso repaso el que has realizado a la carrera de Bill Plympton, pero te has olvidado que su inspiración le viene de la ingesta descontralada de drogas en los sesenta. jejeje.

Además de ser un genio de la animación, quizá sea el rey del gag en la actualidad tanto en cartoon como en imagen real.

Buen análisis!

mge dijo...

Recuerdo haber visto algunos cortos suyos en el Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires.

Guard Dog es uno de mis cortometrajes preferidos (no sólo de él, sino en general)

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