lunes, 30 de agosto de 2010

Especial: Algunos de los proyectos que se quedaron en los archivos de la Hammer Films.

Como suele pasar en la industria cinematográfica, no siempre todos los proyectos desarrollados por un determinado estudio o compañía logran llevarse a cabo. Esto se debe a múltiples factores como la falta de financiamiento, la renuncia de algunos de los involucrados, problemas con el guión, o incluso debido a que los ejecutivos a cargo son incapaces de ver el valor comercial o intelectual de la idea que se quiere desarrollar. Siendo una compañía pequeña, la Hammer no escapó a esta tendencia y con el transcurso de los años fueron varios los proyectos que, por uno u otro motivo, terminaron quedándose en el tintero. En el siguiente artículo revisaremos algunos de estos proyectos fallidos, es especial el caso de “Vampirella”, el cual fue probablemente el que tuvo más repercusión en los medios de la época. “Vampirella” era una heroína de historieta que fue creada por Forrest J. Ackerman en 1969 para las Publicaciones Warren. Las publicaciones más conocidas de aquella editorial eran “Eerie” y “Creepy”, las cuales al igual que los cómics de la EC, consistían en pequeñas historias de terror presentadas por siniestros anfitriones. Debido a que todos estos eran personajes masculinos, Jim Warren junto a Ackerman decidieron crear una nueva colección protagonizada por un personaje femenino, la cual no sólo presentaría las historias sino que también participaría en algunas de ellas. El diseño del sexy traje de Vampirella le fue encomendado al legendario ilustrador Frank Frazetta, quien realizó el primer dibujo de la heroína siguiendo las indicaciones que había recibido de Trina Robbins.

En medio de la fuerte crisis en la que se encontraba la Hammer a medidos de los setenta, Michael Carreras se interesó en llevar a Vampirella a la pantalla grande en un intento por salvar a la compañía de su pronta extinción. Fue entonces cuando se le encomendó a Jimmy Sangster esbozar un guión, el cual posteriormente sufriría múltiples retoques con el transcurso de los años (principalmente a manos de Lew Davidson y Chris Wicking). Básicamente, el guión de Sangster presentaba a Vampirella como una vampiresa sedienta de sexo, proveniente del planeta Drackulon. Tan pronto como llega a la Tierra, esta se introduce en una organización de defensa y seguridad espacial, junto a la cual defenderá a la Tierra de los Akrons, una peligrosa raza alienígena. En esta y en otras situaciones, Vampirella contaba con la ayuda de Pendragon, un mago capaz de leer la mente. Como si esto fuera poco, la peculiar heroína se dedica a cazar vampiros y criminales varios, pese a lo cual igual es perseguida por los descendientes de Van Helsing. En un principio la dirección de esta delirante historia le fue ofrecida a Gordon Hessler, pero sería finalmente John Hough quien se quedaría con el puesto de director.


En lo referente al elenco, la Hammer realizó un casting antes de decidirse por la playmate Barbara Leigh. Caroline Munro fue una de las tantas actrices que se presentaron al casting, pero eventualmente desechó participar en el proyecto. En una entrevista reciente, la actriz aclaró las razones de su renuncia: “Fui a Italia para leer mi parte del guión. Fue entonces cuando me di cuenta de la enorme cantidad de desnudos que el papel requería, así que lo rechacé. ¡El mismo día estaba volviendo a casa! No fue por razones religiosas y ahora miro atrás y me pregunto si fue la decisión correcta, pero para mí es algo personal. Es solo que para mí es más misterioso si no lo enseñas todo. Tu imaginación es más rica que lo que se pueda enseñar”. Barbara Leigh por su parte, había sido descubierta por el director Roger Vadim, y era conocida por haber mantenido una relación sentimental con Elvis Presley y por haber participado en algunas películas de renombre. Tan seguro estaba Carreras del éxito que tendría “Vampirella”, que hizo que Leigh firmara un contrato por cinco años con la Hammer, pensando en que este film sería el comienzo de toda una saga. Para la actriz todo esto era “un sueño hecho realidad”. Sin embargo, su alegría no duraría demasiado.

Según la misma Leigh, su carrera sufrió un fuerte revés durante la década de los ochenta a causa del resultado de aquel fatídico proyecto. En una convención realizada en 1996, se reunieron Carreras, Ackerman, Leigh y Peter Cushing, quien también iba a participar en el film. Curiosamente, no había sido seleccionado para interpretar a Van Helsing, sino que su papel era el del mentor de la sexy vampiresa, el mago Pendragon. En esa misma convención, Barbara Leigh se referiría en profundidad al proyecto: “Fui elegida para el papel un poco después de aquel primer casting con Michael Carreras. El decidió que yo era lo que buscaban así que firmé el contrato por cinco películas y fui a New York para hacer la ´Famous Monsters Convention´ con Peter Cushing y Michael. Jim Warren me presentó como ´Vampirella´, la modelo, y también la actriz que iba a interpretarla en imagen real. Creo que fue la primera vez que una persona se puso ese traje y aquello fue espectacular. En aquella convención tenían el famoso poster de Vampirella dibujado por Jose Gonzalez en el que ella apunta con su dedo a un murciélago que está sobre ella y los chicos que asistieron a la convención pensaban que era yo. Firmé muchísimos posters pero les decía que yo no era la modelo del dibujo, ´Solo nos parecemos´. Pero ellos pensaban en su interior que era yo. Y algunos aún lo creen”.

“El hecho de que ´Vampirella´ no llegara a realizarse sigue siendo una de mis mayores decepciones”, señalaría Michael Carreras en aquella ocasión. Entre los rumores que existen sobre los motivos del fracaso del proyecto, se encuentra el de la disputa que se generó entre Jim Warren y Michael Carreras por un asunto de derechos del merchandising del personaje. Sin embargo, resulta más creíble aquel que señala que la Hammer sencillamente no contaba con el financiamiento necesario para llevar a cabo el proyecto. Carreras gastó una gran cantidad de tiempo y dinero en un proyecto titulado “Nessie”, el cual fue propuesto en 1975 y cuyo desarrollo se extendió hasta 1979. Finalmente dicho film terminó siendo desechado, al igual que “Vampirella” el cual fue abandonado en 1978. Eventualmente, en 1996 de la mano de Roger Corman, se estrenó una mediocre adaptación de “Vampirella”, la cual estuvo protagonizada por Talisa Soto y dirigida por Jim Wynorski. Es difícil suponer que este era el proyecto llamado a rescatar a la Hammer de los problemas financieros que finalmente terminaron hundiendo a la compañía a fines de los setenta, pero sin duda hubiese sido interesante ver que hubiese hecho la casa del martillo con semejante historia.

Otros de los proyectos que se quedaron en los archivos de la Hammer:

- Night Creatures/I Am a Legend: En 1957, la Hammer compró los derechos de la novela de más conocida de Richard Matheson (y claramente la más que más adaptaciones cinematográficas ha tenido) con el objetivo de realizar su primera película de vampiros. Con la idea de que la adaptación fuese lo más fiel a la novela, los ejecutivos del estudio le pideron a Matheson que se hiciera cargo del guión. Sin embargo, cuando Michael Carreras se entero que la conservadora British Board of Film Classification (BBFC), tenía intenciones de censurar gran parte de las escenas de la cinta, este decidió dar pie atrás con el proyecto.

- The Revenge of Dracula: Guión escrito por Jimmy Sangster en 1958, que tras pasar varios años guardado en los archivos del estudio, sería utilizado por Anthony Hinds para escribir el guión de “Dracula: Prince of Darkness” (1966).

- The Rape of Sabena/ The Inquisitor: Anunciada en dos ocasiones, una en 1959 y otra en 1960, supuestamente sería una película acerca de la guerra civil española y la intervención de los inquisidores. Sin embargo, el proyecto terminaría siendo desechado nuevamente por la intervención de la BBFC y por las presiones de los representantes de la iglesia católica británica, The Catholic Legion of Decency. Eventualmente, los decorados construidos por Bernard Robinson (los cuales eran nada menos que todos los edificios de un pequeño poblado español) serían utilizados en la cinta “The Curse of the Werewolf” (1961).

- Brainstorm: Escrita por Jimmy Sangster en 1963, para continuar con la saga de terror psicológico que la Hammer desarrolló durante la primera mitad de los sesenta. La película fue anunciada como la historia de la ruptura de una mente y su personalidad… un cuento con un nuevo giro, repleto de terror, tensión y terrible suspense. Tras varias complicaciones, el guión sería reescrito en múltiples ocasiones (y cambiaría de titulo otro par más) y en 1972 se convertiría en “Fear in the Night”, film que sería dirigido por el mismo Sangster.

- The Mutation: Fue uno de los tantos guiones que escribió Anthony Hinds bajo el seudónimo de John Elder para la Hammer. Este relataba la historia de un científico que decide destruir la planta radiactiva donde trabaja; al hacerlo, tiene un accidente que lo convierte en un hombre con poderes irradiantes. Terminó siendo desechada porque no era ni gótico ni terror psicológico. Dos años después, la Universal estrenaría una cinta de características similares titulada “The Projected Man” (1966).

- The Haunting of Toby Jugg/ The Haunting: La productora Charlemagne propiedad de Christopher Lee, le compró los derechos a Dennis Wheatley de una de sus novelas satánicas para llevarla a la gran pantalla. Originalmente, esta adaptación contaría con Terence Fisher como director y con Richard Matheson como guionista. Anunciada en 1967, el proyecto sería retomado sin éxito en 1978, esta vez con un guión escrito por Val Guest.

- Zeppelin vs. Pterodactyls: Anunciada en 1969 para aprovechar el filón abierto por “One Million Years B.C.” (1966); relataría los avatares de un dirigible alemán que combate contra dinosaurios. Los efectos especiales requeridos para la cinta necesitaban de un presupuesto muy superior al permitido por el estudio.

- Kali, Devil Bride of Dracula: Anunciada en dos ocasiones, una en 1971 y otra en 1974, habría sido una película de vampiros ambientada en la India. Contaría con Peter Cushing en su clásico papel de Van Helsing.

- Vlad the Impaler: Uno de los proyectos fallidos más relevantes de la Hammer. Según Michael Carreras tenía el mejor guión que se hubiera escrito para una película de la casa del martillo. Era una adaptación del programa radiofónico de Brian Hayles llamado “Lord Dracula” y el relato contaba la verdadera historia de Vlad Tepes, papel al que optaron Christopher Lee, Yul Brynner, Richard Burton, Richard Harris y Alec Guinness. No se produjo el film ni en 1972 ni en 1978 porque la productora yugoslava que tenía pensado invertir dinero en él se retiró del proyecto. En 1984, John Hough y Christopher Lee quisieron revivir el guión bajo el título de “Dracula, The Beguinning”, pero debido a que en aquel entonces Hough se encontraba involucrado en otros proyectos finalmente la idea fue desechada.

- Dead of Night: La Hammer compró los derechos del clásico “Dead of Night” (1945) a mediados de los sesenta, pero nunca llegó siquiera a plantearse el inicio de la producción.

- The Savage Jackboot: Anunciada en 1972, contaba con un guión de Don Houghton y supuestamente era una cinta bélica protagonizada por Peter Cushing, quien interpretaba a un sádico nazi.

- When the Earth Cracked Open/ The Day the Earth Craked Open: Anunciada en 1972, el guión de Don Houghton fue escrito en 1971 con la intención de comenzar el rodaje en septiembre de ese mismo año. Sin embargo, los fracasos de taquilla de las cintas cuyos guiones estuvieron a cargo del mismo escritor terminaron sepultando el proyecto. Además existen rumores de que el guión escrito por Houghton era bastante mediocre.

- The Insatiable Thirst of Dracula: Planificado como el episodio piloto de la serie televisiva “Hammer House of Horror” (1980), finalmente sería desechado en beneficio de otras historias más interesantes.

- The Satanist: Es sabido que Dennis Wheatley tenía una buena relación con Christopher Lee. En 1973, la Hammer quiso realizar una serie para la televisión llamada “The Devil and All His Works”, que adaptaría la historia de “The Devil Rides Out” (1968), pero que finalmente se convirtió en “To the Devil a Daughter” (1976). Posteriormente, junto a Lee y Britt Ekland, Wheatley preparó en 1974 una película llamada “The Satanist” la cual nunca se realizaría debido a la muerte del escritor en 1977. Cabe mencionar que a Christopher Lee siempre le gustó el tema esotérico, razón por la cual entre sus trabajos favoritos se distinguen "The Wicker Man" y la ya mencionada "The Devil Rides Out".

- Nessie: Proyecto cuyo costo era de siete millones de dólares,y que la Hammer planeaba realizar en conjunto con la Toho (famosa por sus producciones de monstruos gigantes) y la modesta Paradine Productions de David Frost. Tendría que haber sido producido por Euan Lloyd, escrito por Chris Wicking y John Starr, y dirigido por Bryan Forbes. La productora japonesa construyó el monstruo del Lago Ness por 500.000 dólares, pero la película finalmente fue desestimada, al comprobarse que el “King Kong” (1976) de John Guillermin resultaba ser un fracaso de taquilla. Además tampoco ayudo demasiado que la Hammer se gastara gran parte de su capital en diversos proyectos con los que intentaba salvarse de la quiebra.

- The Dracula Oddysey: Drácula sin duda fue el personaje más explotado por la Hammer (pese a que a Frankenstein protagonizó el mismo número de cintas que el famoso conde). Intentando revitalizar la historia de su personaje más exitoso, en 1976, se escribió un guión que estaba compuesto por cuatro historias sobre las diversas visiones que las víctimas femeninas de Drácula tienen sobre él.

- Dinosaur Girl: Planeada para estrenarse como una secuela de “When the Dinosaurs Ruled the Earth” (1970), con Victoria Vetri otra vez como protagonista.

*Algunos estractos de este artículo fueron sacados del libro "Hammer, la casa del terror", escrito por Juan Corral Tena.



por Fantomas.

lunes, 23 de agosto de 2010

Glamour de la Hammer: Algunas de las actrices que vez alguna participaron en la casa del martillo.

A fines de la década de los cincuenta, la Hammer Film Productions adquirió fama internacional gracias a la radical reinvención del género de terror que llevaron a cabo durante ese período. La fórmula del estudio que combinaba historias de terror gótico, cuidados escenarios filmados a todo color y cierta cantidad de erotismo, resultó ser irresistible tanto para el público británico como para las audiencias del resto del mundo. Aunque si bien los rostros más recordados de la compañía son los actores Christopher Lee y Peter Cushing, estos por lo general estaban acompañados de hermosas mujeres que poco a poco comenzaron a adquirir una mayor importancia en las producciones del estudio. Usualmente la Hammer contrataría a voluptuosas mujeres que además supieran proyectar parte de su vulnerable feminidad. Con respecto a la selección de las actrices, James Carreras mencionaría en una ocasión: “Resulta difícil precisar que cualidades debe tener una muchacha para que capte mi atención. Evidentemente debe tener una linda cara y una buena figura. Pero debe tener más que eso; debe tener una clase especial de magnetismo”. Finalmente sería el hijo de James, Michael, quien organizaría sendas campañas para descubrir a las nuevas estrellas femeninas del estudio. A través de los años, la Hammer no solo contaría con la participación de actrices conocidas a nivel mundial, sino que también el estudio sería responsable de lanzar a otras actrices al estrellato. En el siguiente artículo revisaremos las biografías de cuatro actrices que alguna vez trabajaron en la casa del martillo.

Veronica Carlson: Su verdadero nombre es Veronica Mary Glazer y nació en Yorkshire el 18 de septiembre de 1944. Su padre pertenecía a la Fuerza Área Real (RAF) por lo que su familia se mudó en varias ocasiones antes de establecerse en el pueblo de High Wycombe, Buckinghamshire. Después de terminar el colegio, Veronica estudió arte, y eventualmente obtuvo un Diploma Nacional en diseño. Sería durante su estadía en la escuela de arte que Veronica comenzaría a interesarse en la actuación. En 1967, ella lanzaría su carrera como artista y como actriz, cuando consiguió un minúsculo rol en la cinta “The Magnificent Two”, y patentó su propio personaje de caricatura llamado Algerwol. Durante este periodo, Veronica también trabajó como modelo, y a fines de ese año posó para el reconocido fotógrafo Ben Jones. Una foto de ella posando en bikini terminaría en la portada de The Sunday Mirror, la cual llamaría la atención de James Carreras. Al ser una fanática declarada de las producciones de la Hammer, Veronica se mostró encantada cuando la productora Aida Young y el director Freddie Francis la invitaron al casting de la cinta “Dracula Has Risen From the Grave” (1968).

Vestida con un camisón rosa y un pequeño listón, Carlson interpretó a Maria, la inocente antagonista de la lasciva camarera Zena (Barbara Ewing). Cuando Drácula se cansa de Zena, este intenta seducir a Maria quien pierde su inocencia con el mítico vampiro. El tráiler de “Dracula Has Risen From the Grave” anunciaba a Veronica como “El nuevo descubrimiento de la Hammer; la víctima más hermosa de Drácula”. El éxito de la cinta la llevaría a adornar la portada de la tarjeta navideña de la Hammer en 1968, y a obtener un rol en el próximo film de la compañía, “Frankenstein must be Destroyed” (1969), sin la necesidad de participar en una audición. Su interpretación de Anna Spengler, una joven mujer que tiene la mala idea de abrirle las puertas de su casa al malvado Barón Frankenstein (Peter Cushing), es probablemente el mejor trabajo de su carrera. En gran medida esto se debe a la interacción que su personaje tiene con Frankenstein, quien no sólo abusa psicológicamente de ella, sino que también acaba violándola. Con respecto a su colaboración con Cushing, Veronica declararía que el actor era “un hombre exquisito”, razón por la cual ambos comenzarían una larga y sincera amistad en el set de filmación de aquella cinta.

Tras obtener pequeños roles en las comedias “The Best House in London” (1969) y “Pussycat, Pussycat, I Love You” (1970), y en el thriller “Crossplot” (1969), Veronica trabajaría por tercera y última vez al interior de la casa del martillo, en la cinta “Horror of Frankenstein” (1970). El escritor y director Jimmy Sangster a esas alturas se encontraba desencantado del género de terror, por lo que decidió tratar esta nueva historia de Frankenstein como si se tratara de una comedia subida de tono. Este sería el principal motivo por el que en esta ocasión Peter Cushing sería reemplazado por el joven Ralph Bates. Al ser una fanática de las cintas clásicas de la Hammer, Veronica Carlson mostró abiertamente su desaprobación hacia el film, pero de todas formas disfrutó trabajando junto a Bates y Sangster. Aunque durante la década del setenta la Hammer comenzó a ofrecerle roles más importantes a las actrices, Veronica no fue considerada para ninguno de los nuevos proyectos debido a que Michael Carreras estaba al tanto de su aversión por las escenas de desnudos (que se convirtieron en parte importante de las producciones de la casa del martillo durante ese período).

Tras participar en un par de series de televisión a principios de los setenta y en la cinta “Old Dracula” (1974), protagonizada por David Niven, Veronica se reuniría con Peter Cushing y Freddie Francis en el set de “The Ghoul” (1975), un film de terror producido por el hijo de Francis, Kevin. En enero de 1974, la actriz contraería matrimonio con el empresario Sydney Love, lo cual en parte provocaría su alejamiento de la actuación. De hecho, a mediados de los setenta Veronica y su marido se mudarían a Hilton Hills Island en Carolina del Sur, donde viviría en el más completo anonimato. “Nunca le conté a nadie acerca de esas películas”, mencionaría en una ocasión Carlson. “Pensé que podía escapar de ellas. Estaba preocupada de criar a mis hijos y me dediqué a pintar, pero pronto la gente de la isla comenzó a reconocerme. Cuando aquellas películas comenzaron a ser transmitidas por canales como HBO, TNT, Cinemax, el rumor no tardó en propagarse y me convertí en una celebridad local”. En la actualidad, Veronica Carlson continúa pintando, y sigue manteniendo una buena relación con los fanáticos de la Hammer con quienes se reúne en algunas convenciones. “Extraño la vitalidad y la creatividad de mis días como actriz”, diría ella en una entrevista. “Ahora tengo una vida fabulosa, pero ocasionalmente cuando hago el aseo en mi hogar recuerdo los films que realicé en la Hammer y deseo que ellos hubiesen seguido realizándolos”.



Suzan Farmer: Nació el 16 de junio de 1942, en Tonbridge, Kent. Ella abandonaría el colegio a los 15 años de edad para dedicarse a la actuación. Ese mismo año, participaría como suplente de Julia Lockwood en la producción del Teatro Scala de “Peter Pan”, para luego inscribirse en el Central School of Speech and Drama en 1959. En aquellos años, Suzan recibía de manera frecuente algunos ofrecimientos para interpretar a pequeñas niñas en diversas series de televisión. “Incluso en aquel entonces parecía una niña de nueve años”, comentaría ella en una ocasión. En 1962, Suzan interpretaría a una reina de belleza en la cinta “The Wild and the Willing”, un poco convincente drama acerca de la vida universitaria. El único punto de interés de aquel film es que marcó el debut en la gran pantalla de los actores John Hurt y Ian McShane. Este último contraería matrimonio con Suzan Farmer en 1965. “Él es un muy buen actor”, diría ella poco después de su matrimonio. “Él es absolutamente genuino e incluso cocina mejor que yo”. La pareja se mudaría a un departamento en el barrio de St John´s Wood, en Londres, pero terminarían divorciándose dos años después.

El primer film de Suzan en la Hammer sería “The Scarlet Blade” (1963), un drama acerca de la guerra civil inglesa el cual fue rodado en 1963 en los estudios Bray de Londres. Un año antes, el director John Gilling la había seleccionado para interpretar a la víctima de un secuestro en el segundo episodio de la serie de televisión “The Saint” (1962-69). Tras trabajar en un par de series de televisión, Farmer regresaría a la Hammer para filmar “The Devil-Ship Pirates” (1964), una de las tantas cintas de aventuras que rodó el estudio. Mientras que para promocionar “The Scarlet Blade” la actriz se había sacado unas fotografías en las que aparecía vistiendo pantis y un corsé, para “The Devil-Ship Pirates” el fotógrafo Tom Edwards nuevamente explotó la sensualidad de la actriz en una sesión que utilizó como escenario la gravera donde el estudio construyó los sets del film. Si bien ambas cintas resultaban ser competentes y entretenidos ejemplos del cine de matiné que produjo la Hammer durante los sesenta, probablemente la mejor película en la que estuvo involucrada la actriz durante la primera mitad de los sesenta es el film de terror “Die, Monster, Die!” (1965).

En dicha cinta, Suzan Farmer interpreta a Susan Witley, la hija de un científico confinado a una silla de ruedas interpretado por Boris Karloff. La actriz declaró en una ocasión que “estaba contentísima con la profundidad del papel, ya que le permitió demostrar que no sólo podía interpretar a tontas heroínas que se interponían en el camino de los protagonistas”. Tras reunirse nuevamente con John Gilling en la comedia “Where the Bullets Fly” (1966), Suzan regresó a los estudio Bray para participar en dos producciones que se filmarían de manera simultánea: “Dracula: Prince of Darkness” (1966) y “Rasputin: The Mad Monk” (1966). Los guiones de ambas cintas la acercaban peligrosamente a las heroínas tontas que a ella claramente le molestaba interpretar. En el caso de “Dracula: Prince of Darkness”, al menos su personaje era una mujer luchadora que mostraba un extraño interés por conocer al dueño del abandonado castillo de Drácula. En el caso de “Rasputin: The Mad Monk”, el cual sería el último film de la actriz para la Hammer, su personaje era bastante más limitado ya que únicamente cumplía la función de actuar como carnada para el lujurioso Rasputín.

Durante el resto de su carrera, la actriz se volcaría de lleno al trabajo en televisión. No sólo participaría en otras tres ocasiones en la serie “The Saint”, sino que además aparecería en algunos episodios de series como “UFO” (1970-71), “The Persuaders!” (1971-72) y “Thriller” (1973-76), entre otras. El último largometraje en el que participaría sería en el thriller “Persecution” (1974), el cual fue producido por una de las compañías competidoras de la Hammer, la Tyburn. Los últimos trabajos de Suzan como actriz los tendría en las series “Leap in the Dark” (1973-80) y “Breakaway” (1980). Pese a que la actriz trabajó en cuatro cintas de la Hammer, no tuvo la fortuna suficiente como para conseguir roles más relevantes. Sin embargo, ella si puede jactarse de protagonizar una inolvidable confrontación con el Drácula de Christopher Lee en “Dracula: Prince of Darkness”, lo que le valió un puesto destacado en la filmografía de la Hammer.



Caroline Munro: Ella nació el 16 de febrero de 1949, en Windsor, y tras terminar el colegio ingresó a la escuela de arte en Brighton. En 1965, uno de sus compañeros le preguntó si podía fotografiarla, y luego envío las fotografías a un concurso de modelaje patrocinado por el periódico Evening News. Los jueces, entre los que se encontraba el fotógrafo David Bailey, escogieron la fotografía de Caroline entre las más de 700 fotografías que fueron presentadas al concurso, y le confirieron el título de “El rostro de 1966”. Tras mudarse a Londres ese mismo año, ella comenzaría a trabajar como modelo apareciendo en la portada de varias publicaciones. Eso la ayudaría a obtener pequeños roles en las cintas “G. G. Passion” (1966) y “Casino Royale” (1966). En 1968, luego de que una de sus fotografías llamara la atención de los ejecutivos de la Paramount, la ahora actriz firmaría un contrato por un año con el estudio y tendría la oportunidad de trabajar junto a Richard Widmark y Cesar Romero en el film “A Talent for Loving” (1969). El actor y músico norteamericano Judd Hamilton, quien también participaba en la cinta, posteriormente contraería matrimonio con Caroline en 1970.

En una ocasión, Caroline reconocería que toda la experiencia de convertirse en actriz resultó ser sobrecogedora; “No entré al mundo de la actuación mediante la vía formal de la escuela de drama y el entrenamiento, por lo que todo se redujo a una curva de aprendizaje. En ´A Talent for Loving´ básicamente me estaba interpretando a mí misma”. Tras participar con un rol no acreditado en la cinta de terror “The Abominable Dr. Phibes” (1971), la actriz fue contactada por Sir James Carreras, quien la había visto en una publicidad que ella había realizado para Lamb´s Navy Rum. “Él solía tomar el tren hacia Brighton y en el camino me vio en unos carteles gigantes ubicados afuera de la Estación Victoria”, recordaría la actriz. “Él me preguntó si podía visitarlo y me dio a leer un par de cosas en las que él pensaba que podía participar. Además participé en una prueba de cámara”. En mayo de 1971, la Hammer decidió contratar a Caroline. Inicialmente, la actriz iba a participar en el proyecto titulado “The Day the Earth Cracked Open”, el cual nunca se realizó. Pese a esto, su figura fue promocionada como “El descubrimiento de la Hammer de 1971”.

La primera asignación de Caroline al interior de la Hammer llegaría en septiembre de ese año, cuando fue escogida para interpretar a Laura, una de las integrantes de la pandilla de Johnny Alucard en la cinta “Dracula A. D. 1972” (1972). Ella le sacaría el máximo provecho posible a su pequeño rol, sufriendo un perturbador ataque de histeria antes de convertirse en la primera víctima del conde. “Antes de realizar ´Dracula A. D. 1972´ me consideraba más una modelo que una actriz y la verdad es que no tomaba demasiado en serio la actuación”, comentaría ella en una ocasión. “Mientras trabajaba con Christopher Lee recuerdo que pensé ´en verdad me gusta hacer esto, es algo que puedo hacer´”. Antes de volver a trabajar para la Hammer, Caroline participaría con un rol no acreditado en el film “Dr. Phibes Rises Again” (1972). A principios de 1972, a la actriz le ofrecieron un rol en la cinta de Brian Clemens, “Captain Kronos Vampire Hunter” (1974). El guión la situaba como Carla, la gitana reclutada por Kronos para ser su compañera y su amante. Aunque en su momento el film no recibió demasiada atención, hoy en día es considerada como una cinta de culto en gran medida gracias a la sensual y serena interpretación de Caroline.

Aunque el productor de la Hammer, Roy Skeggs, quería contratar a Caroline para uno de los papeles protagónicos de la cinta “Frankenstein and the Monster From Hell” (1974), la idea fue desechada por Michael Carreras ya que dicho film sería exhibido en una función doble junto con “Captain Kronos Vampire Hunter”. En 1975 Caroline se unió a la larga lista de actrices que fueron consideradas para interpretar el rol principal del proyecto fallido de la Hammer, “Vampirella”. Sin embargo, ella rápidamente rechazó el papel ya que no estaba dispuesta a realizar escenas de desnudos. En 1973, Brian Clemens la ayudó a conseguir un papel en el film de aventuras “The Golden Voyage of Sinbad” (1974), cuyo guión había sido escrito por el mismo Clemens. Posteriormente trabajaría en el mediocre film de terror “I Don´t Want to be Born” (1975), y en la cinta de aventuras “At the Earth´s Core” (1976), donde se reuniría con Peter Cushing con quien había trabajado anteriormente en “Dracula A. D. 1972”. Al año siguiente, la actriz rechazaría el rol de Ursa en el film “Superman” (1978) para participar en la cinta “The Spy Who Loved Me” (1977), tras lo cual ostentaría el título de ser la primera chica Bond en ser asesinada por el mítico agente secreto. Pese a que el productor Cubby Broccoli le sugirió mudarse a Norteamérica para conseguir ofertas más lucrativas, Caroline prefirió quedarse en Inglaterra para estar más cerca de su familia.

Tras trabajar en la cinta de ciencia ficción “Starcrash” (1979), durante la década de los ochenta Caroline obtendría un reducido número de roles en diversas producciones de bajo presupuesto. Probablemente su cinta más recordada de este periodo sea “Maniac” (1980), la cual además sería el primer film que rodaría en suelo norteamericano. A esta le seguiría la producción de bajo presupuesto “The Last Horror Film” (1982), donde se reuniría con su coestrella de “Maniac”, el actor Joe Spinell. También trabajaría en las cintas “Slaughter High” (1986), “El Aullido del Diablo” (1987), “Faceless” (1987) y “Il Gato Nero” (1989). En 1982 se divorciaría de Judd Hamilton, y al poco tiempo después rechazaría un rol en la telenovela “The Bold and the Beautiful” (1987), para convertirse en una de las animadores del programa de televisión “3-2-1”. En 1990 la actriz contraería matrimonio con el escritor y director George Dugdale, con quien tuvo dos hijas, Georgina y Iona. Ella continúa participando en algunos films independientes y asiste de manera regular a convenciones de fanáticos de la Hammer. Con respecto a su carrera, Caroline Munro mencionaría en una entrevista: “Nunca busqué fama y notoriedad. Acepté los trabajos que me ofrecían y mi única meta era realizarlos de la mejor forma posible. Probablemente no siempre tomé buenas decisiones, pero no puedo volver atrás. Mi carrera significó mucho para mí, pero nunca puse mi trabajo antes que mi vida familiar”.

Madeline Smith: Nació el 2 de agosto de 1949, en Hartfield, East Sussex. Ella se criaría en Kew y, a los 11 años de edad ganó una beca en un colegio de monjas ubicado en Ealing. Aunque inicialmente soñaba con convertirse en doctora, cuando tenía 15 años decidió dedicar parte de su tiempo libre a la actuación en el renombrado Questors Theatre, el cual estaba ubicado cerca de su colegio. Si bien ella pasó una audición para participar en una producción del lugar, una de las monjas de su colegio la persuadió de no hacerlo. “Nunca más tuve las agallas para intentar probar suerte en la escuela de drama”, recordaría Madeline con cierto resentimiento en una ocasión. “No era lo suficientemente valiente. Esa mujer tomó una gran parte de mí, y todavía tengo algunos sentimientos encontrados con respecto a ella”. En el verano de 1967, Madeline obtuvo un trabajo en una boutique de Kensington, donde la diseñadora Barbara Hulanicki la ayudó a lanzar su breve carrera como modelo. Fue entonces cuando un busca talentos contactó a Madeline en la calle y le ofreció un rol en el film italiano “Escalation” (1968), tras lo cual consiguió un pequeño rol en la cinta “The Mini-Affair” (1968). Fue entonces cuando Madeline decidió asistir a algunas clases en el London City Lit, con el fin de mejorar sus habilidades interpretativas. Pese a vivir en el epicentro del Swinging London, Madeline no se involucró demasiado en la permisiva sociedad de la época. “No era muy despierta en lo que se refiere a ese tipo de cosas”, afirmaría ella en una ocasión. “Lo más cercano a algo peligroso que hice fue salir con un muchacho que posteriormente se convirtió en un monje”.

En 1969, la Hammer le cedió a la actriz el pequeño rol de una prostituta llamada Dolly en la cinta “Taste the Blood of Dracula” (1970), la cual aparecía en una escena dominada por un encantador de serpientes. “La otra noche vi ´Taste the Blood of Dracula´ y recordé porqué me gustó tanto aquella escena”, afirmaría ella. “Aquellos tipos (Geoffrey Keen, Peter Sallis y John Carson) eran actores consagrados. Es una escena maravillosa, aunque debo admitir que no estaba muy convencida con respecto a la serpiente…”. Pasarían solo tres meses antes de que la Hammer invitara nuevamente a Madeleine a participar en una de sus producciones. Esta sería “The Vampire Lovers” (1970), el film más sexualmente explícito del estudio hasta la fecha. “Tenía que bajar mi camisón a la altura de mi cintura y tenía que correr por el lugar en topless”, declararía en una ocasión cuando le pidieron recordar la escena en la que junto a Ingrid Pitt debían permanecer semidesnudas. “No estaba precisamente entusiasmada con respecto a esto, pero cuando la estábamos filmando uno de los productores, Michael Style, nos dijo que dichas escenas eran para la versión japonesa y que no serían vistas a nivel local. Por supuesto que posteriormente nos dimos cuenta que no existía una versión japonesa, y que sólo nos habían dicho eso para salir del paso. Yo era virgen cuando realicé el film. Ni siquiera sabía que era una lesbiana y no tenía idea de que debía suceder en aquella cama”.

Durante la primera mitad de los setenta, Madeline obtendría bastantes roles tanto en el cine como en la televisión. Entre algunas de las cintas que realizó durante este periodo se encuentran las comedias “Up Pompei” (1971), “Carry on Matron” (1972), “Take Me High” (1973), y las cintas de terror “Tam Lin” (1970) y “Theater of Blood” (1973), entre otras. Además, gracias a la recomendación de Roger Moore, Madeline consiguió el rol de la agente italiana Caruso en la cinta de James Bond, “Live and Let Die” (1973). Sin embargo, antes de que esto ocurriera, la actriz trabajaría por última vez para la Hammer en el film “Frankenstein and the Monster From Hell” (1974). La sombría interpretación de Sarah, el “ángel” mudo de los internos de un hospital psiquiátrico, sería su papel más importante al interior de la casa del martillo. En el set de filmación de aquella cinta, Madeleine le daría una entrevista al publicista de la Hammer, Jean Garloch, en la cual ella aseguraba que su carrera en el mundo del espectáculo estaba comenzando a pesarle y que estaba considerando en convertirse en enfermera. “Estaba empezando a considerar que mi vida era demasiado superficial”, afirmaría ella algunos años después. “Era profundamente infeliz debido a que no estaba entrenada, y sospechaba que había llegado a la cima de mi carrera por lo que no podía aspirar a más. Sentía que nunca sería capaz de probarme a mí misma que era algo más que un par de senos. Sin embargo, ahora considero que era una persona afortunada, y que trabajar para la Hammer fue una cosa muy positiva. A la Hammer le entregué mis mejores interpretaciones y aquellos tres pequeños films fueron maravillosos”.

En 1974, Madeline conoció a la antigua estrella de la Hammer, David Buck, con quien trabajó en un episodio de la serie de televisión “Crown Court” (1972-84). Ellos se mantendrían juntos hasta el día que él falleció a causa de un tumor cerebral en 1989. “Nosotros contrajimos matrimonio seis meses antes de que él falleciera, en la hermosa capilla del Charing Cross Hospital. La verdad es que no soy del tipo de mujeres que se casan, pero para aquel entonces nosotros teníamos una hija, Emily, por lo que ambos pensamos que debíamos casarnos por el bien de ella”. Durante el resto de su carrera, Madeline trabajaría mayormente en televisión, y sólo participaría en un par de largometrajes entre los que se encuentran “Percy´s Progress” (1974), “Galileo” (1975) y “The Bawdy Adventures of Tom Jones” (1976). A mediados de los ochenta ella dejaría la actuación, y recién quince años después retornaría fugazmente a la televisión con un pequeño papel en la serie “Dark Knight” (2000). “Una vez que paré de actuar no pude hacerlo de nuevo. Ahora estoy mucho más vieja. No tengo ni el entrenamiento ni la experiencia suficiente, y existe mucho aire entre mi persona y mi último rol, por lo que no sé de qué forma podría regresar. En 1979 me licencie en inglés, por lo que ahora deseo convertirme en escritora”, declaró la actriz en una entrevista reciente. “Tras haber tenido una hija, una relación duradera y obtener una licenciatura, puedo decir que la visión que tengo de mi vida y mi carrera está dominada por una felicidad sin límites”.


por Fantomas.

lunes, 16 de agosto de 2010

Freddie Francis: Artesano del cine de terror británico y director de fotografía excepcional.

Frederick William (Freddie) Francis, nació el 22 de diciembre de 1917 en Islington, Londres, Inglaterra. Durante su infancia, Francis estaba determinado a convertirse en ingeniero cuando fuese adulto. Sin embargo, cuando un ensayo que escribió en el colegio acerca de los films del futuro fue merecedor de una beca en el North-West Polytechnic de Kentish Town, Francis se dio cuenta del camino que debía seguir. Por ese mismo motivo, a los 16 años de edad abandonó el colegio y se convirtió en el aprendiz del fotógrafo Louis Prothero. Durante los seis meses que trabajó junto a Prothero, Francis pudo participar como fotógrafo en una película que el director Stanley Lupino realizó para los Estudios Ealing. Eventualmente, Francis se convertiría en “clapper boy”, y posteriormente en auxiliar de cámara. En 1939, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Francis se unió al ejército donde fue asignado como camarógrafo y director a la Unidad Kinematográfica en Wembley, lugar en el cual terminaría aprendiendo los distintos aspectos su oficio. Cuando la guerra finalizó, Francis volvió a su vida civil como camarógrafo, labor que ejercería durante diez años. Durante este tiempo, él pudo trabajar junto a directores como Michael Powell, Emeric Pressburger y John Huston en cintas como “Twice Upon a Time” (1953), “The Sorcerer´s Apprentice” (1955) y “Moulin Rouge” (1952), entre otras.

Una vez que logró cierto reconocimiento como camarógrafo, Francis decidió que era hora de dar un nuevo paso en su carrera y convertirse en director de fotografía. Su primer acercamiento a dicha labor la tendría en la cinta de John Huston, “Moby Dick” (1956), donde si bien trabajó como camarógrafo también lo hizo como director de fotografía de la segunda unidad. Francis finalmente conseguiría un trabajo como director de fotografía en el film “A Hill in Korea” (1956), producción cuyo único punto de interés es la participación del entonces debutante Michael Caine. Pronto Francis conseguiría mejores asignaciones en cintas como “Time Without Pity” (1957), “The Battle of the Sexes” (1959) y “Sons and Lovers” (1960), donde por esta última recibiría un Oscar a la mejor fotografía en blanco y negro. Aunque el ser merecedor de un Oscar obviamente es un paso importantísimo en la carrera de cualquier profesional del cine, podría decirse que su trabajo en la cinta “The Innocents” (1961), resultó ser aún más importante que el ansiado galardón, ya que dicho film fue el primer paso de Francis en el género de terror, al cual se volcaría de lleno en los años venideros Durante este periodo, él también trabajaría en el drama judicial “Never Take Sweets from a Stranger” (1960), cinta producida por la Hammer, estudio que posteriormente ocuparía un lugar importante en la carrera de Francis.


Para principios de los sesenta, Freddie Francis había demostrado con creces ser un verdadero maestro de la fotografía en blanco y negro. A sabiendas de esto, él optó por dar el siguiente paso en su carrera y convertirse en director de la comedia romántica “Two and Two Make Six” (1962). Por cerca de veinte años, Francis solo ejercería como director de fotografía en una sola ocasión, en el film “Night Must Fall” (1964), impulsado únicamente por el respeto que sentía hacia el director Karl Reisz. Según el mismo Francis: “La verdad es que me resultó menos difícil realizar la transición desde director de fotografía a director, que realizar la transición de camarógrafo a director de fotografía. Algunos de los camarógrafos y directores con los cuales trabajaba miraban con malos ojos mis constantes cambios de trabajo, pero luego de que gané el Premio de la Academia tuve dos ofertas para dirigir. De esta forma realicé mi primer film, un pequeña comedia llamada ´Two and Two Make Six´”. Posteriormente Francis trabajaría como director en “Day of the Triffids” (1962), aunque su trabajo no sería acreditado. Con respecto a su participación en dicha cinta, Francis declararía en una ocasión: “El film de los Triffids había sido completado y nadie quería aceptarlo, por lo que decidí realizarle algunos cambios a la historia. Me pidieron que dirigiera algunas escenas adicionales, las cuales tardamos cinco semanas en filmar. Además se debieron contratar varios escritores adicionales para reparar los errores que presentaba la historia”.

Luego vendría “The Brain” (1962), una modesta cinta de ciencia ficción que estaba basada en la novela de Curt Siodmak, “Donovan´s Brain”. Sería precisamente la labor del director en este film lo que llamaría la atención de los mandamases de la Hammer, quienes le ofrecieron a Francis la realización de dos thrillers en blanco y negro: “Paranoiac” (1963) y “Nightmare” (1964). Ambas cintas son elegantes y efectivas piezas de suspenso que intentaban repetir la fórmula utilizada por Alfred Hitchcock en el film “Psycho” (1960). Filmada al mismo tiempo que “Nightmare” y utilizando prácticamente al mismo equipo técnico, “The Evil of Frankenstein” (1964) se convirtió en la primera película a color dirigida por Francis. Una de las mayores preocupaciones del director sería el diseño del laboratorio del Barón Frankenstein, el cual probablemente es uno de los escenarios más llamativos que se pueden encontrar en la filmografía de la casa del martillo. Tras rodar la adaptación de la novela de Edgar Wallace, “Das Verrätertor” (1964), para la Rialto Films, Francis sería contratado por la rival de la Hammer, la modesta Amicus, para dirigir una serie de producciones del estudio. La primera película que Francis dirigiría al interior de la compañía comandada por Milton Subotsky y Max J. Rosenberg sería “Dr. Terror´s House of Horrors” (1965), una de las tantas antologías de terror que eventualmente se convertirían en la carta de presentación de la Amicus.

Una de las películas más extrañas que Francis filmó para la Amicus sería “The Skull” (1965), la cual estaba basada en una historia corta de Robert Bloch. Prácticamente la mitad de la cinta está exenta de diálogo, y gran parte de las escenas están filmadas desde el punto de vista de un cráneo. “La idea de filmar a través de una calavera fue mía”, declararía Francis en una ocasión. “De hecho, debido a que fue mi idea todo el proyecto se convirtió en algo personal. Yo operé la cámara en esas tomas, y además tuve que utilizar unos patines para que alguien me arrastrara mientras perseguía a Peter Cushing con el cráneo montado frente a la cámara”. Posteriormente Francis regresaría a la Hammer para filmar “Hysteria” (1965), la cual es considerada como la tercera entrada en la “trilogía de thrillers” que el director realizó al interior de la casa del martillo. Durante los siguientes dos años, Francis trabajaría de forma permanente en la Amicus. En 1966 filmaría “The Psychopath”, cuyo guión presenta varias similitudes con el guión de “Psycho”; esto se debió a que ambos guiones estuvieron a cargo de Robert Bloch.

Pese a que a Francis le gustaba trabajar en la Amicus, no siempre estaba de acuerdo con los guiones escritos por Milton Subotsky. Una de las cintas que más problemas le presentó en ese sentido fue “The Deadly Bees” (1967). “Personalmente creo que era un film horrible. Robert Bloch había escrito el guión el cual estaba basado en una historia escrita por alguien más. Ahora, Bloch tenía grandes ideas y escribía buenas historias, pero cada vez que recibía uno de sus guiones debía someterlo a una serie de cambios. El guión de ´The Deadly Bees´ era peor de lo habitual, por lo que Max Rosenberg me permitió reescribirlo. En ese momento, Milton Subotsky se encontraba en el hospital, y cuando regresó no le gustó el nuevo guión. Lamentablemente ya habíamos construido el set y habíamos comenzado el rodaje, por lo que nada pudo hacer. Pienso que hubiese sido mejor que hubiésemos filmado el mediocre guión de Bloch en vez de escribir un nuevo guión con el cual nadie estaba de acuerdo”. Tras finalizar el rodaje de la cinta, Francis entró en un estado en el que poco le importaba si alguna vez volvía a dirigir un film. Algo similar le ocurrió cuando filmó la mediocre “They Came from Beyond Space” (1967), también para la Amicus.

Tras los fracasos de sus últimas producciones, la Amicus decidiría retomar la fórmula de las antologías de terror, por lo que le pediría a Francis dirigir el film “Torture Garden” (1967). Tras participar en la serie de televisión “Man in a Suitcase” (1967-68), Francis regresaría a la Hammer para hacerse cargo de la dirección de “Dracula has Risen from the Grave” (1968). Si bien al director no le gustaba involucrarse en cintas de monstruos debido a la dificultad que implicaba reinventar la mitología de estos personajes, de todas formas asumió con profesionalismo el proyecto y lo convirtió en una de las producciones más exitosas de la filmografía de la Hammer. Tras dirigir algunos episodios de las series de televisión “The Saint” (1962-69) y “The Champions” (1968-69), Francis se encargó de la producción y la dirección de la cinta “Mumsy, Nanny, Sonny & Girly” (1970). Pese a que la película no fue bien recibida ni por el público ni la crítica, Francis quedó satisfecho con su trabajo, principalmente debido a que estuvo involucrado en todos los aspectos de la realización de la cinta. Luego vendría “Trog” (1970), una cinta de terror de bajo presupuesto protagonizada por Joan Crawford, la cual Francis filmó con la convicción de que sería vapuleada por la crítica ya que su guión era bastante mediocre.

Tras terminar “Trog”, Francis viajaría a Alemania para rodar la cinta de vampiros “Gebissen wird nur nachts” (1971), la cual en un principio estaba pensada para presentarse como la versión germana del film de Roman Polanski, “Fearless Vampire Killers” (1967). Pese a los intentos de Francis por salvar una cinta con potencial, finalmente la tacañería de los productores terminaría condenando a la producción al fracaso. En 1972, el director regresaría a la Amicus para realizar la cinta de antologías “Tales From the Crypt”, la cual estaba basada en algunas de las historias que aparecían en los comics que la E. C. publicó en los cincuenta. Si bien esta película sería un éxito de taquilla, la última cinta de antologías que Francis realizó para la Amicus, “Tales That Witness Madness” (1973), tuvo un pobre recibimiento por parte del público (pese a esto, esta es una de las películas favoritas del director). Mientras filmaba “Tales That Witness Madness”, Francis recibió un ofrecimiento de la Tigon Films para rodar “The Creeping Flesh” (1973), una cinta que podría haber funcionado perfectamente a principios de los sesenta, pero que lamentablemente en la época en la que fue estrenada no obtuvo los resultados que todos esperaban.

Desafortunadamente para Francis y para muchos profesionales de la industria cinematográfica británica, las producciones inglesas estaban perdiendo la batalla contra las cintas norteamericanas. Antes de retomar su carrera como director de fotografía, Francis participó en una serie de producciones de bajo presupuesto. La primera sería “Son of Dracula” (1974), la cual fue producida por Ringo Starr y retrataba al hijo de Drácula como una estrella de rock que se rehúsa a convertirse en el soberano del inframundo debido a que está enamorado de una mujer mortal. Ringo Starr se haría cargo de la edición del film, por lo que la versión final de la película dista bastante de la visión original del director. “Craze” (1974) por otro lado, presentaba a Jack Palance como un anticuario que realiza sacrificios humanos en honor a unos dioses africanos. Aunque esta cinta era más convencional que el anterior trabajo de Francis, de todas formas no logró los resultados esperados por lo que el productor Herman Cohen se vio en la obligación de cancelar otros proyectos que tenía contemplado realizar junto al director. En 1975, Francis realizaría dos modestos films para la compañía de su hijo Kevin, la Tyburn; “Legend of the Werewolf” y “The Ghoul”, ambas protagonizados por Peter Cushing. A mediados de los setenta, gran parte de las compañías para las que Francis trabajó en un momento de su carrera, o bien se encontraban en un hiato o sencillamente habían quebrado. Fue así como al director no le quedó más opción que volcarse al mundo de la televisión, donde participó en algunos episodios de la serie “Star Maidens” (1976).

A principios de los ochenta, Francis volvería a trabajar como director de fotografía. Afortunadamente para él, comenzaría esta nueva etapa de su carrera trabajando junto a David Lynch en el film “The Elephant Man” (1980). Luego se reuniría con el director Karl Reisz, con quien ya había trabajado en un par de ocasiones durante la década de los sesenta, en la cinta “The French Lieutnant´s Woman” (1981). Su trabajo en dicho film le valdría un premio de la Sociedad Británica de Realizadores y una nominación BAFTA a la mejor fotografía. Aunque Francis trabajaría como director de fotografía en otras 19 películas, solo tres de ellas son realmente destacables: “Glory” (1989), film por el cual Francis recibiría el segundo Oscar de su carrera; “Cape Fear” (1991), una de las mejores películas del director Martin Scorsese y uno de los puntos más altos de la carrera de Francis; y “The Straight Story” (1999), la tercera y última colaboración de Francis con David Lynch, la cual además sería el último trabajo de Freddie Francis en el cine. Sus últimos dos trabajos como director los obtendría en los films de terror “Doctor and the Devils” (1985) y “Dark Tower” (1987), las cuales no estarían a la altura de los mejores trabajos del director. Freddie Francis fallecería el 17 de marzo del 2007 en Isleworth, Inglaterra, debido a las complicaciones de una apoplejía. Gracias al profesionalismo y a la pasión que lo caracterizó durante toda su carrera, hasta el día de hoy Freddie Francis sigue siendo recordado como uno de los grandes artesanos del cine de terror británico, así como también uno de los mejores directores de fotografía de la historia del cine.



por Fantomas.

lunes, 9 de agosto de 2010

Ingrid Pitt: La vampiresa más recordada de la Hammer.

Ingoushka Petrov, más conocida como Ingrid Pitt, nació el 21 de noviembre de 1937 en Polonia. Ella se encontraba en Polonia cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, por lo que presenció como el país fue devastado primero por los Nazis y luego por los soviéticos. De hecho, Pitt y su familia eventualmente fueron encarcelados en un campo de concentración. Posteriormente sería separada de sus padres durante la guerra y, a los diez años de edad, fue llevada a Berlín del Este por la Cruz Roja donde se reuniría con su familia. Luego de esta brutal experiencia, Pitt vivió una vida bastante calmada en Berlín lo cual curiosamente no le acomodaba demasiado. Según la misma actriz, una vez que llegó a la ciudad “comenzó la vida rutinaria; teníamos que ir al colegio por lo que ya no experimentábamos ningún tipo de excitante aventura que implicará la búsqueda de comida o el correr a través de los bosques de Polonia. Una vez que llegué a la ciudad, de golpe me encontré con un mundo calmo y extraño; nunca había experimentado nada como eso. Supongo que probablemente estaba demasiado apegada a la vida que tenía antes de viajar a Alemania, por lo que por momentos deseaba escapar a la realidad gris en la que me desenvolvía antes de reunirme con mis padres”.

Fueron precisamente sus ansías por escapar de la realidad lo que llevó a Pitt a interesarse en la actuación. “Siempre quise ser una actriz, aunque la verdad es que en un principio no sabía muy bien de que se trataba porque cuando era niña nunca pude ver una película en un teatro. Pero quería entretener a otras personas, y eso me empujó al mundo de la actuación”, afirmaría la actriz en una ocasión. Pese a que ella estaba feliz con su decisión de dedicarse a la actuación, su madre no se mostró muy contenta con la carrera que se había propuesto seguir. “Todos en mi familia era científicos”, explicaría Pitt en una entrevista, “y ellos esperaban que siguiera sus pasos; ir al colegio, conseguir un título, y luego un trabajo”. Pese a la oposición de sus padres, Pitt se mantuvo firme en su decisión y a principios de los sesenta logró convertirse en parte de la prestigiosa compañía teatral Berlin Ensemble, la cual estaba bajo la dirección de la viuda de Bertolt Brecht, Helene Weigel. Aunque logró meterse de lleno en el mundo de la actuación el cual tanto le habia llamado la atención en su adolescencia, tuvo que enfrentar una serie de problemas que desafiaron su deseo de vivir bajo sus propias creencias.

Debido a las presiones políticas, Pitt tendría que atravesar la cortina de hierro para llegar a Berlín Occidental. Con respecto a esto, la actriz declararía en una entrevista: “El 21 de noviembre de 1962 tuve que dejar Berlín Oriental. Si tú estabas en cualquier país de la cortina de hierro debías integrar la política a tus estudios, y la verdad es que yo no era capaz de amalgamar la parte artística del teatro con el ambiente político del país en el que vivía. Tarde o temprano terminaría metiéndome en problemas, o involucrando a algunos de mis conocidos. Finalmente todo se redujo a dejar mi hogar o involucrarme en el campo de la política”. Eventualmente ella terminaría cruzando ilegalmente la frontera a nado a través del río Spree. Desde Berlín Occidental, Pitt viajaría a Norteamérica donde además de contraer matrimonio con un soldado norteamericano con quien tendría a su hija Steffanie, estaría de gira junto a una compañía teatral. Cuando esa compañía quebró, ella se mudó a España donde conseguiría su primer papel en un largometraje.

“Fui descubierta por casualidad durante la filmación de una corrida de toros para una película acerca de un turista norteamericano que era fanático de este tipo de eventos”, afirmaría la actriz. “El director vio en un periódico una foto de esta corrida de toros donde aparecía yo, y me encontró a través del fotógrafo quien vivía en el mismo bloque de departamentos que yo. Así fue como obtuve ese papel y como comenzó mi carrera cinematográfica”. Dicha película sería “El Sonido de la Muerte” (1964), del director José Antonio Nieves Conde. Posteriormente obtendría un minúsculo rol en la cinta “Campanadas a Medianoche” (1965), del director Orson Welles, y trabajaría en el Teatro Nacional de España, ubicado en Madrid. Durante los siguientes tres años, Pitt trabajaría como extra en “Doctor Zhivago” (1965) y “A Funny Thing Happened on the Way to the Forum” (1966), además de obtener algunos roles pequeños en un par de series de televisión. En 1968, la actriz coprotagonizaría la cinta de ciencia ficción de bajo presupuesto “The Omegans”, y además obtendría su primer rol importante en el film bélico norteamericano “Where Eagles Dare” (1968), protagonizado por Clint Eastwood y Richard Burton. Si bien esta película tuvo gran éxito y su participación en ella pudo haber impulsado enormemente su carrera en el cine, su saltó a la fama recién lo daría dos años más tarde, cuando fue contratada para participar en algunas cintas de la Hammer.

Con respecto a esta experiencia la actriz declararía: “La época más decepcionante de mi vida creo que corresponde al periodo que vino inmediatamente después de la filmación de ´Where Eagles Dare´. Pensé que había llegado mi momento pero en realidad no fue así. Viví un completo estancamiento. Regresé a Madrid para finalizar mi contrato con el teatro, y luego viaje a Londres. Habían ocurrido algunos asesinatos políticos en Madrid en aquella época, y no quería que mi hija viviera en ese ambiente. Pese a que Brian Hutton y Elliott Kastner (director y productor respectivamente de “Where Eagles Dare”) me aconsejaron quedarme en Norteamérica para aprovechar el éxito de la cinta, de todas formas viajé a Londres donde me costó conseguir un trabajo”. Los dos años de cesantía que vivió la actriz llegaron a su fin cuando ella conoció a James Carreras, uno de los mandamases de la Hammer Films. Tras la insistencia de Pitt, Carreras le ofrecería un par de roles en algunas de las cintas del estudio. Según la actriz, Carreras la ayudaría tremendamente dándole trabajo en esas películas en una época en la cual no sabía cómo iba a conseguir dinero para alimentar a su hija.

Gracias a su acento y a su apariencia exótica, Pitt conseguiría uno de los roles protagónicos en la cinta “The Vampire Lovers” (1970). Basado en la clásica historia de terror de la escritora Sheridan Le Fanu titulada “Carmilla”, el film gira en torno a una vampiresa sedienta de sangre que busca vengarse de la familia del hombre responsable de la muerte de su clan. La mezcla de terror gótico, erotismo y lesbianismo, permitió que “The Vampire Lovers” fuera todo un éxito lo que inspiraría dos “secuelas” acerca del clan Karnstein tituladas “Lust for a Vampire” (1971) y “Twins of Evil” (1971). Ninguna de las secuelas igualaría en calidad a “The Vampire Lovers”. En la única área en la que las tres películas eran similares, era en la cantidad de desnudez que presentaban, que por momentos parecía ser la única razón por la cual la Hammer realizó los films. A Pitt no le molestaron las escenas de desnudos presentes en “The Vampire Lovers” porque según ella estaban bien integradas en la historia. La actriz aseguraría en una entrevista: “Tanto en ´Vampire Lovers´ como en ´Countess Dracula´ era importante que los personajes se sacaran la ropa en ciertas escenas. También me gustó que los directores fueran considerados y filmaran esas escenas en sets cerrados”.

La segunda película de Pitt para la Hammer sería “Countess Dracula” (1971), la cual poco y nada tenía que ver con Drácula sino que estaba basada en las truculentas prácticas de una condesa europea que vivió en el siglo XVI en Europa del este llamada Elizabeth Bathory. Esta condesa pensaba que ella podría mantenerse joven si se bañaba en la sangre de jóvenes vírgenes, lo que queda retratado en la película. Si bien a Pitt le gustaba la historia, no quedó conforme con el trabajo del director Peter Sasdy, quien a su gusto no deseaba filmar esta cinta para la Hammer. La actriz tampoco quedó demasiado conforme con el manejo del clímax emocional del film. Una vez que la película había sido terminada, uno de los descendientes de Elizabeth Bathory se ofreció para ayudar con la historia. Lamentablemente era demasiado tarde. Según Pitt: “Si hubiese acudido a nosotros con anterioridad podría haber sido de mucha ayuda. Él tenía un montón de archivos familiares en su poder. Yo hablé varias veces por teléfono con él, y tenía una gran cantidad de historias que contarnos acerca de ella (la condesa). Algún tiempo después, cuando junto a Christopher Lee viajamos a Rumania, vimos el lugar donde la condesa fue amurallada. Según los campesinos, aún puedes escuchar a la condesa decir: ´Déjenme salir´”.

Después de participar en dos films de la Hammer, Pitt participaría en uno de los segmentos de la cinta de la Amicus, “The House That Dripped Blood” (1971), cuyo guión estuvo a cargo de Robert Bloch. En dicha película, la actriz interpreta a una estrella de cine que mientras interpreta a una vampiresa en un film, se involucra en un caso real de vampirismo. Según la actriz, esta es su cinta favorita ya que le dio la oportunidad de interpretar un rol cómico. Tras participar en algunos episodios de distintas series de televisión, Pitt conseguiría un pequeño rol en el film de culto “The Wicker Man” (1973). Durante la década de los setenta, la industria cinematográfica británica tuvo severas dificultades económicas, lo que terminó afectando a un gran número de profesionales entre los que se encontraba la misma Pitt. En sus propias palabras: “Nadie me daba un maldito trabajo, era tan simple como eso”. Durante este complicado periodo para los profesionales de la industria cinematográfica británica, la actriz se volcó casi de lleno al teatro (ella además ayudó a su segundo esposo, el guionista Tony Rudlin, a producir varias obras teatrales) al mismo tiempo que intentaba comenzar una carrera como novelista.

En 1980, Pitt publicaría la novela “Cuckoo Run”, la cual era una historia de espías acerca de una confusión de identidades. Con respecto a su debut como escritora, Pitt declararía: “Se la llevé a Cubby Broccoli (la novela). Era acerca de una mujer llamada Nina Dalton quien es perseguida por toda Sudamérica con la idea equivocada de que ella es una espía. Cubby dijo que era la versión femenina de James Bond. Fue muy amable”. Al poco tiempo después, la actriz pasaría un buen tiempo en Sudamérica investigando acerca la vida del presidente argentino Juan Perón. En 1984, dicha investigación se transformaría en la novela “The Perons”, la cual relataba el ascenso al poder y el subsecuente exilio de un hombre que según Pitt, “ahora es reconocido como el primer líder democrático de Argentina. Él fue reelegido tres veces de manera democrática. Nadie más puede decir eso. Los argentinos piensan que él nació para convertirse en presidente”. Ese mismo año, Pitt junto a su esposo Tony Rudlin escribirían el guión de uno de los episodios de la serie “Doctor Who” (1963-89) titulado “The Macro Men”.

Además de dedicarse a la literatura, durante la década de los ochenta Ingrid Pitt trabajó esporádicamente en el cine y la televisión. Probablemente la película más importante que filmaría durante este periodo sería “Who Dares Wins” (1982), en la cual interpretaba a una terrorista alemana que se veía involucrada en la toma de rehenes al interior de una embajada norteamericana. La actriz además trabajaría en “Wild Geese 2” (1985), “Underworld” (1985) y “Hanna´s War” (1988), y en algunos de los episodios de la serie “Doctor Who”. En la mayoría de estas producciones le tocó interpretar a villanas, las cuales por lo general se las arreglaban para morir horriblemente en algún momento de la cinta. Contrario a lo que se podría pensar, a Pitt le gustaba interpretar estos roles ya que se sentía más identificada con las villanas que con las heroínas. Tras estar por más de una década alejada del cine, Pitt regresaría a la pantalla grande con la cinta “The Asylum” (2000). Tras participar con roles secundarios en algunos films de bajo presupuesto y recuperarse de una grave enfermedad, Pitt obtendría un rol en la cinta “Sea of Dust” (2008), la cual se presentaba como una suerte de tributo a la obra de la Hammer y de Mario Bava. En la actualidad, Ingrid Pitt asiste frecuentemente a convenciones de fanáticos del cine de terror, escribe en una columna de cine, y continúa con su labor como novelista. Más allá de las más de diez novelas que ha escrito (entre las que se encuentra una autobiografía), su larga carrera en el teatro y sus múltiples apariciones en el cine y la televisión, Ingrid Pitt siempre será recordada por sus papeles en el cine de terror británico de los setenta, lo que le valió el título de una de las vampiresas más inolvidables de la historia del cine.




por Fantomas.

lunes, 2 de agosto de 2010

Barbara Shelley: La primera dama del cine de terror británico.

Barbara Kowin, más conocida como Barbara Shelley, nació el 15 de agosto de 1933 en Londres, Inglaterra. Durante su adolescencia demostró un marcado interés por la actuación, lo que la llevó a probar suerte en el teatro. Sin embargo, ella se dedicaría al modelaje antes de debutar en la pantalla grande. “Yo era realmente tímida, excepto cuando estaba sobre el escenario. En ese momento todo estaba bien”, declararía en una ocasión Shelley. “Mi profesora quería incluirme en el elenco de una obra, pero como yo era demasiado tímida ella me dijo: ´Ya te enseñé lo básico y tu lo has aprendido de buena manera. ¿Por qué no te dedicas al modelaje por un tiempo mientras te decides a incursionar en la actuación?´”. En aquella época el negocio del modelaje no tenía tanta importancia, por lo que era difícil hacerse notar en el medio. Sin embargo, Shelley logró llamar la atención gracias a que apareció en la revista Vogue y en otras de similares características. A principios de los cincuenta, ella viajaría a Italia donde además de seguir trabajando como modelo, intentó incursionar en el cine. Debido a que Shelley era extremadamente fotogénica, llamó la atención de algunos productores quienes la invitaron a participar en distintas pruebas de cámara.

Al haber estudiado actuación por un tiempo, resultó evidente que estaba mucho mejor preparada que la mayoría de las mujeres que participaban en audiciones similares a las que ella asistió. Esta ventaja le permitió en un lapso de dos años participar en una serie de comedias, dramas y thrillers, los cuales en su mayoría jamás traspasaron las fronteras del mercado italiano. Entre algunas de estas películas se encuentran “Ballata Tragica” (1954), “Destinazione Piovarolo” (1955) y “Luna Nuova” (1955), entre otras. Según la misma Shelley, “Yo realizaba estas películas para el consumo doméstico. Eran buenas películas, de las cuales una o dos fueron escritas por mí. En cierta ocasión, un productor llegó al set con un chal y me dijo: ´Nosotros no podemos filmarte usando un vestido sin tirantes´. Como yo estaba interpretando a la villana le pregunté a que se debía eso y él respondió: ´Debido a que el sacerdote va a poner sus manos en frente del proyector´”. Tal y como es retratado en la cinta “Cinema Paradiso” (1988), en aquella época muchas películas sólo podían ser exhibidas en las parroquias locales, por lo que lamentablemente los sacerdotes condicionaban bastante lo que podían ver los feligreses.

En 1957, Shelley regresó a Inglaterra donde firmó un contrato con la compañía British Lion, la cual estaba manejada por el productor Sidney Box, quien rápidamente integró a la actriz al elenco de la cinta “Cat Girl” (1957), una copia del film de Val Lewton “The Cat People” (1942). El director de “Cat Girl”, Alfred Shaugnessy, se mostró preocupado por la posibilidad de que el talento de la actriz fuera desperdiciado por Sidney Box. Con respecto a esto Shaugnessy declararía: “Estaba aterrado de condenar a esta actriz a una vida de roles secundarios en cintas de terror, algo que lamentablemente ya habíamos hecho”. En efecto, luego de trabajar en “Cat Girl”, Shelley participó en otro film de terror de la British Lion titulado “Blood of the Vampire” (1958). Pese a los temores iniciales de Shaugnessy, el género de terror pronto se volvería extremadamente popular en Inglaterra, lo que eventualmente ayudó a lanzar a la fama a la hasta entonces desconocida actriz. Shelley filmaría otra cinta más al interior de la British Lion, el thriller “The Solitary Child” (1958), antes de comenzar a trabajar de forma independiente.

En 1958, tendría una breve participación en la cinta de la Hammer, “The Camp on Blood Island”, un drama bélico dirigido por Val Guest y protagonizado por Andre Morell. Aunque se cree que esta fue la primera vez que Shelley trabajó al interior de la casa del martillo, la verdad es que en 1953 tuvo un minúsculo papel en el film “Mantrap”, del director Terence Fisher. Para la actriz, “lo bueno de trabajar en la Hammer era que funcionaba como una compañía teatral, donde siempre participaban los mismos actores debido a que encajaban en el estilo que buscaban los productores. Trabajar ahí era realmente genial ya que uno se sentía cómodo desde el día uno”. Tras trabajar en algunas series de la televisión británica y en algunas cintas menores, Shelley obtendría un rol en el film de horror de la MGM, “Village of the Damned” (1960), el cual era una adaptación de la novela de John Wyndham, “The Midwich Cuckoos”. Esto daría pie a la participación de la actriz en la que sería su primera cinta de terror al interior de la Hammer, “Shadow of the Cat” (1961), la cual contaba con la dirección de John Gilling y estaba inspirada en los relatos de Edgar Allan Poe.

Tras pasar dos años trabajando casi exclusivamente en diversas series de televisión como por ejemplo “The Saint” (1962-96) y “Rupert of Hentzau” (1964), Shelley regresaría a la Hammer para filmar “The Gorgon” (1964), del director Terence Fisher. Cuando el productor Anthony Nelson-Keys le dijo a Barbara Shelley que iban a realizar “The Gorgon”, ella rápidamente pidió interpretar a la Gorgona aludiendo a su experiencia manejando serpientes (específicamente una boa constrictor) durante su época como modelo. Además le sugirió utilizar una peluca especial que contuviera algunas culebras vivas para que la apariencia de la villana fuese más realista e impresionante. Sin embargo, Keys no sólo decidió utilizar una peluca bastante irrisoria, sino que finalmente le daría a la actriz el papel de Carla, la heroína de la historia. Eventualmente, cuando el productor vio la cinta terminada, le dijo a Shelley que debió haber escuchado su sugerencia. Una vez finalizado el rodaje de la cinta, la actriz comenzó a trabajar en otra producción de la casa del martillo titulada “The Secret of Blood Island” (1964), la cual era una precuela del film que había protagonizado en 1958, “The Camp on Blood Island”.

Tras pasar todo un año trabajando en algunas series de televisión, Shelley regresaría a la Hammer para filmar dos nuevas películas; “Dracula: Prince of Darkness” (1966) y “Rasputin: The Mad Monk” (1966). Sus coestrellas entre las que se incluían Christopher Lee, Susan Farmer y Francis Matthews, además de gran parte del equipo de filmación participarían en ambas producciones. Todo formaba parte de la filosofía económica de la Hammer; de hecho, mientras los sets de “Dracula” se rediseñaban, el director Don Sharp comenzaba a rodar las escenas de exteriores de “Rasputin”. En “Dracula: Prince of Darkness”, a Shelley se le dio la primera y única oportunidad de interpretar a una vampira. Sin embargo, sus afilados colmillos le causarían dos problemas: le resultaría bastante complicado decir sus líneas por lo incómodos que estos resultaban ser, y además en un punto del rodaje terminó tragándose uno de los colmillos. Como no había presupuesto para fabricar un diente de reemplazo, la actriz no tuvo más opción que tomar una gran cantidad de agua salada, gracias a lo cual pudo recuperar el diente.

El último film de Shelley al interior de la Hammer sería “Quatermass and the Pit” (1967), la última parte de la trilogía protagonizada por el personaje creado por Nigel Kneale. Con respecto a su participación en dicha cinta, la actriz declararía en una ocasión: “Mi padre me inició en la ciencia ficción cuando yo era muy joven, por lo que leí una gran cantidad de historias geniales de ciencia ficción. Sin embargo, cuando ´Quatermass´ se estrenó decidí no participar más en films de este tipo. Cuando me retiré del campo del horror y de la ciencia ficción, la primera cosa que me ofrecen es una adaptación radial de una obra de John Wyndham titulada ´The Day of the Triffids´. Si bien mantuve mi decisión de no participar más en films de este tipo, si dejé abierta la posibilidad de abarcar retornar al género en la radio”. La decisión de Shelley se debía principalmente a que desde que se interesó en la actuación, quiso ingresar a la Royal Shakespeare Company. Lamentablemente para ella, el haber trabajado por tanto tiempo en films de terror y el hecho de ser tan conocida, no le permitieron participar en la compañía teatral durante un buen tiempo. Sólo cuando les aseguró a los encargados de la compañía que no los iba a avergonzar si le daban una oportunidad, pudo cumplir su sueño y trabajar durante dos años con ellos.

Desde ese momento, la actriz dejó por completo el cine para dedicarse a la televisión y el teatro. A fines de los sesenta, Shelley se reuniría con Roy Ward Baker y Jimmy Sangster, dos habituales de la Hammer, para rodar el telefilme “The Spy Killer” (1969). En las décadas del setenta y ochenta, participaría en numerosas series de televisión, entre las que se incluyen “Mogul” (1965-72), “Oil Strike North” (1975), “People Like Us” (1978), “The Borgias” (1981), “Doctor Who” (1963-89) y “Uncle Silas” (1987), entre otras. El último largometraje en el que participaría Shelley sería “Ghost Story” (1974), una modesta pero efectiva cinta de terror dirigida por Stephen Weeks y protagonizada por la cantante Marianne Faithfull. Su último trabajo como actriz lo obtendría en el telefilme “The Stranger: More Than a Messiah” (1992), el cual era un spin-off no oficial de la serie “Doctor Who”. Pese a retirarse de la actuación, Shelley continuó durante varios años trabajando tras las cámaras. No sólo se dedicaba al diseño de algunos sets, sino que además fabricaba accesorios de utilería. Según la misma actriz, todo esto comenzaría en 1982; “Cuando supe que mi carrera estaba llegando a su fin, comencé con el negocio del diseño de interiores y la fabricación de objetos de utilería, utilizando algunos de los contactos que había forjado a lo largo de mi carrera". Pese a que no participó en un gran número de largometrajes, Barbara Shelley logró dejar su marca en la historia del cine de terror gracias a que exudaba sexualidad y a que era poseedora de un encanto especial que rápidamente embelesaba al espectador. Principalmente gracias a las películas que filmó para la Hammer, Shelley hoy es recordada con justa razón como la “Primera dama del cine de terror británico”.



por Fantomas.

Related Posts with Thumbnails