lunes, 12 de julio de 2010

Tod Browning: Uno de los responsables del nacimiento del género de terror en los Estados Unidos..

Charles Albert Browning Jr., más conocido como Tod Browning, nació el 12 de julio de 1880 en Louisville, Kentucky. A muy temprana edad comenzaría a desarrollar algunos de los talentos artísticos que años más tarde lo convertirían en una figura respetada en Hollywood. A los cinco años de edad se percató de que era poseedor de una hermosa voz, lo que le permitió cantar numerosos solos en la época que perteneció al coro de una iglesia. Los sábados en cambio, organizaba shows en su barrio en los que no sólo cobraba un centavo de admisión, sino que además se quedaba con parte de las ganancias de los espectáculos que montaban otros niños. A los 16 años de edad, Browning huyó de casa para unirse a un circo, donde además de adoptar el nombre de Tod, ejerció distintas labores como por ejemplo la de presentador, contorsionista y artista de variedades (su acto se llamaba “El Muerto Viviente”, y consistía en que Browning era enterrado vivo durante dos días en un ataúd ventilado el cual en su interior contenía bastante comida, claro que eso el público no lo sabía). Su decisión de unirse a un circo no sólo se debía a su entusiasmo por el mundo artístico, sino que también influyó el hecho de que se enamoró de una bailarina exótica conocida como “The Queen of the Manhattan Fair and Carnival Company”.

Eventualmente, Browning se convertiría en cantante de vaudeville, bailarín y comediante, ganando cierta notoriedad gracias a su interpretación de Mutt (quien era un personaje de la tira cómica “Mutt and Jeff”) en el show de burlesque, “The Whirl of Myth” (1913). Uno de sus antiguos compañeros de la época en la que participó en shows de vaudeville llamado Charles Murray, llevó a Browning a los Estudios Biograph de Nueva York, para participar en un par de comedias entre las que se encuentran “Scenting a Terrible Crime” (1913) y “Bill Joins the Band” (1913). En el lugar conocería al director D. W. Griffith, quien una vez que se convirtió en el jefe de producción de la Reliance and Majestic Company, se llevó a Browning a Hollywood en 1915. Una vez en Hollywood, Browning comenzó a trabajar detrás de las cámaras dirigiendo algunos cortos, como por ejemplo “The Lucky Transfer” (1915) y “The Electric Alarm” (1915), entre otros. Sin embargo, la nueva y prometedora carrera de Browning estuvo a punto de llegar a su fin de manera abrupta debido a una serie de actitudes autodestructivas del ahora director. Browning era un aficionado al alcohol y a los autos veloces. En junio de 1915, junto a un grupo de amigos se vio involucrado en un accidente automovilístico causado por el consumo de alcohol. Uno de los pasajeros, el actor cómico Elmer Booth, falleció en el lugar mientras que el también actor, George A. Seigmann, sufrió graves lesiones. Browning por su parte, sufrió laceraciones en su pierna derecha, en su rostro y en sus brazos, además de presentar algunas hemorragias internas.


Una vez que logró recuperarse, Griffith lo puso a trabajar como uno de sus asistentes en la cinta “Intolerance” (1916). Al año siguiente, en compañía del actor Wilfred Lucas codirigiría su primer largometraje titulado “Jim Bludso” (1917), el cual era un drama ambientado en la Guerra Civil norteamericana. Durante este periodo, Browning contraería matrimonio con Alice Wilson, una actriz que había conocido en sus tiempos como artista de vaudeville. El primer éxito comercial de Browning como director sería el drama “The Virgin of Stamboul” (1920), cinta la cual daría pie a una serie de película ambientadas en escenarios exóticos como por ejemplo “The Sheik” (1921), protagonizada por Rudolph Valentino. Lamentablemente para Browning, sus demonios personales y su alcoholismo pondrían nuevamente en peligro su carrera y su matrimonio. Entre 1923 y 1924, el director pasó a formar parte de la lista negra del estudio debido a sus problemas con el alcohol. Durante el periodo que le dieron para recuperarse, se esforzó por arreglar su relación con Alice, quien fue fundamental para su regreso.

En 1925, el productor de la MGM, Irving Thalberg, le asignaría a Browning la dirección de “The Unholy Three” (1925), un thriller acerca de un grupo de artistas de circo quienes protagonizan una serie de crímenes. La cinta estaba protagonizada por Lon Chaney, quien interpretaba a un ventrílocuo que se disfrazaba de mujer, y por Harry Earles, un enano que se hacía pasar por un bebé. Después de filmar “The Unholy Three”, Browning comenzó a utilizar de manera frecuente su experiencia en circos y carnavales a la hora de realizar sus trabajos, los cuales por lo general eran protagonizados por Lon Chaney, Lionel Barrymore, o por ambos. En “The Unknown" (1927) por ejemplo, un estafador (Chaney) se hace pasar por un lanzador de cuchillos manco en un circo. Sin embargo, eventualmente se convierte en víctima de su propia charada. En “The Show” (1927), John Gilbert interpreta a un empresario que es incriminado en un asesinato por el personaje interpretado por Lionel Barrymore. Por último, en “West of Zanzibar” (1928), Chaney interpreta a un mago que utiliza sus trucos para controlar a un tribu africana, con la cual pretende vengarse del hombre que le robó a su esposa (interpretado por Barrymore).

Fueron precisamente estas las cintas que posicionaron a Browning como uno de los mejores directores dentro del género del horror, estatus según algunos historiadores se debió en gran medida al talento de Chaney. Sin embargo, esto aún es tema de discusión entre los expertos, quienes tampoco niegan el talento del director. En 1927, Browning se asoció nuevamente con Chaney para explorar el mito del vampirismo en la cinta “London After Midnight” (de la cual no existen copias en la actualidad). En dicho film, Chaney interpreta a un detective que se disfraza de vampiro con el objetivo de atrapar a un misterioso asesino. Mientras seguía filmando películas para la MGM, el estudio decidió prestarle el director a la Universal para que filmara el thriller “Outside the Law” (1930). Los ejecutivos de la Universal quedaron tan encantados con su trabajo, que lo contrataron para filmar la adaptación cinematográfica de Drácula. Aunque Browning había pensado en Lon Chaney para interpretar al mítico vampiro, la salud del actor le impidió tomar el papel (de hecho, en 1930 Chaney fallecería a causa del cáncer a la garganta que lo afectaba). Después de una extensa búsqueda, el director contrató a Bela Lugosi (quien había interpretado a Drácula en la versión teatral de la historia) para el papel.

En aquel entonces, la Universal estaba experimentando algunos problemas financieros que dificultaron la labor de Browning. Sin embargo, de todas formas “Dracula” (1931) se convirtió en un éxito de taquilla, cuya recaudación salvó a la Universal de la bancarrota. El film además tiene el mérito de ser el causante de que la Universal siguiera produciendo cintas de terror, ejemplo que seguirían otros estudios. Pese al éxito de “Dracula”, probablemente la verdadera obra maestra del director sea la macabra “Freaks” (1932). La bizarra historia estaba protagonizada por un grupo de fenómenos de circo (como por ejemplo enanos entre los que se encontraban Harry y Daisy Earles, Martha la maravilla sin brazos, Cuu-Coo la mujer pájaro, el Príncipe Randian conocido como “el torso viviente”, y cinco mujeres cabeza de alfiler). El film relata como una bella trapecista contrae matrimonio con un enano para asesinarlo y quedarse con su dinero. En un acto de solidaridad y tras descubrir el plan de la mujer, los otros “fenómenos” deciden unirse e ir tras ella en una tenebrosa noche de tormenta.

La MGM, estudio que estaba a cargo de la producción de la película, temía la reacción del público ante una cinta que obviamente resultaría controversial. De hecho, una vez que fue estrenada, la crítica se dividió entre aquellos que pensaban que Browning había humanizado a los “fenómenos”, y aquellos que simplemente consideran que la cinta de frentón los explotaba. En gran medida el film se terminó realizando gracias al productor Irving Thalberg, quien le consiguió a Browning los medios para rodar el proyecto. Durante algunas de sus funciones, más de un espectador salió corriendo aterrado del teatro. Por este motivo, la MGM no tardó en retirarla de las salas de cine para luego estrenar una versión censurada. Pese al impacto que causó, “Freaks” no obtuvo los resultados de taquilla esperados, y recién en la década de los sesenta la cinta alcanzaría el estatus de film de culto y obra maestra que tanto se mereció en su momento. Luego del estreno de “Freaks”, Browning perdió gran parte de la libertad que gozaba hasta el momento. De hecho, la MGM como castigó lo obligó a dirigir la mediocre “Fast Workers” (1933), la cual estaba protagonizada por John Gilbert.

De todas maneras, Browning se las arreglaría para realizar algunas contribuciones más al género del horror. En 1935 filmaría un remake de “London After Midnight” titulado, “Mark of the Vampire”, en el cual el rol de Chaney sería interpretado por Bela Lugosi, Lionel Barrymore y Lionel Atwill. Al año siguiente filmaría “The Devil Doll” (1936), en la cual Lionel Barrymore interpreta a un criminal que tras escapar de una isla, buscará vengarse de los responsables de su encarcelamiento empequeñeciéndolos al tamaño de muñecos. El último trabajo como director de Browning sería “Miracles for Sale” (1939), una cinta de misterio que se desarrollaba en un escenario fantástico. Lamentablemente, las últimas obras del director suelen ser opacadas por “Dracula” y “Freaks”. Esto y el hecho de que los gustos del público a principios de los cuarenta estaban cambiando, llevó a Browning a retirarse tempranamente, a sabiendas de que su tiempo había pasado. Pasó el resto de su vida recluido, al punto de que cuando falleció su esposa en 1944, la prensa erróneamente publicó la muerte del director. En la década de los cincuenta, Browning desarrollaría un cáncer a la garganta que finalmente acabaría con su vida el 6 de octubre de 1962, cuando el director tenía 82 años de edad. A Tod Browning se le reconoce el mérito de haber sido uno de los responsables de la creación del género de terror en el cine. Y es que el director contribuyó con un buen número de producciones, entre las que se encuentran las diez cintas que filmó junto a Lon Chaney, la primera versión sonora de “Dracula”, y sus últimos trabajos en el cine donde obviamente se destaca “Freaks”. Como sucede con muchos directores, el legado de Tod Browning sólo sería reconocido tras su muerte, tras las exhibición de la “versión del director” de la cinta “Freaks” en el Festival de Venecia.


por Fantomas.

lunes, 5 de julio de 2010

Veronica Lake: La vampiresa del Hollywood de los cuarenta.

Constance Frances Marie Ockelman, más conocida como Veronica Lake, nació el 14 de noviembre de 1922, en Brooklyn, Nueva York. Su padre, Harry Ockelman, quien trabajaba para la Sun Oil Company, falleció en 1932 cuando su navío estalló debido a una fuga de gas. Su madre, Constance Timble, preocupada por el bienestar de su hija, un año después del fallecimiento de su marido contrajo matrimonio con el dibujante y amigo de la familia, Anthony Keane. Esto causó que la familia tuviera que mudarse constantemente durante algún tiempo. Algunos reportes indican que Constance tuvo una niñez bastante problemática a causa de la esquizofrenia que le fue diagnosticada a temprana edad. Más allá de esos rumores, Constance asistió a la Escuela Primaria St. Angelo, donde a los ocho años de edad protagonizó la obra “Poor Little Rich Girl”, dejando gratamente impresionados a todos los asistentes. Posteriormente la familia se mudó a Montreal, donde Constance asistió por un tiempo a un colegio católico el cual ella detestaba, y del cual eventualmente fue expulsada. Algún tiempo después la familia se trasladaría a Miami, lugar en el cual la joven Constance empezó a llamar la atención por su particular belleza.

En 1938, la familia nuevamente se mudaría, esta vez a Beverly Hills, donde su madre la matricularía en la célebre Bliss-Hayden School of Acting de Hollywood. Para Constance, la actuación era en parte una suerte de tratamiento que la ayudaba a controlar su errática condición. Bajo el nombre de Constance Keane, la actriz debutó en la cinta de la RKO, “Sorority House” (1939). Posteriormente obtendría pequeños roles en las películas “Dancing Co-Ed” (1939) y “All Women Have Secrets” (1939). John Farrow, el director de “Sorority House”, impresionado por el aire misterioso de la actriz, se la presentó a Arthur Hornblow Jr., un productor de la Paramount que sería el responsable de cambiar su nombre a Veronica Lake. El apellido según Hornblow, hacía referencia a los profundos ojos azules de la joven actriz. De esta forma, Lake canceló su contrato con la RKO y en 1940 contrajo matrimonio con el director artístico John S. Detlie. El minúsculo rol que obtuvo en la cinta “Forty Little Mothers” (1940), llamó fuertemente la atención de los ejecutivos de la Paramount, quienes no dudaron en contratar a Lake. El 21 de agosto de 1941, tuvo una hija a la que llamaría Elaine.


La carrera de la actriz experimentaría un brusco ascenso luego de haber firmado por la Paramount. Pese a interpretar un rol secundario, ella produciría una fuerte impresión en el público como el interés amoroso de William Holden en el drama bélico “I Wanted Wings” (1941), al punto que los productores se olvidarían por completo del resto de elenco luego de verla, ofreciéndole una serie de papeles protagónicos en futuros proyectos. Su siguiente película también fue un éxito; “Hold Back the Dawn” (1941). Para ese entonces, Veronica ya era una actriz carismática y bellísima, pero con un toque de fina ironía. Durante los dos años siguientes, Lake aparecería en una serie de éxitos de taquilla, demostrando un talento considerable para la comedía como la esforzada actriz que acompaña a Joel McCrea en la cinta de Preston Sturges, “Sullivan´s Travels” (1941), y como la coqueta bruja que se enamora del descendiente del hombre que la condenó a la muerte en el film de Rene Clair, “I Married a Witch” (1942). En esta última, su coprotagonista Fredric March se incomodaría en el rodaje por la omnipresencia de Lake ante la cámara; en lugar de “I Married a Witch” empezó a llamar a la película “I Married a Bitch”. Una vez finalizado el rodaje, el actor no quiso volver a trabajar con la actriz.

Sin embargo, su particular peinado y su asociación con el actor Alan Ladd serían los grandes responsables de consolidar la leyenda de la actriz. La cinta “This Gun for Hire” (1942) marcaría la primera colaboración entre Lake y Ladd, la cual sería tan popular entre el público que la dupla protagonizaría cuatro películas, entre las que se incluyen las exitosas “The Glass Key” (1942), “The Blue Dahlia” (1946) y “Saigon” (1948). La verdadera razón que unió a esta pareja cinematográfica fue un tema de estatura; Lake con su 1.51m de estatura, era la única actriz más baja que Ladd, quien sólo media 1.65m. Lamentablemente, ambos morirían en condiciones similares a muy temprana edad. Para cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, el influjo que la actriz ejercía sobre los espectadores trascendía el aspecto puramente cinematográfico. Una foto publicitaria puso de moda su icónico peinado platinado, denominado “peek-a-boo”, el cual le ocultaba un ojo. El peinado de la actriz pronto sería universalmente imitado. Por otro lado, algunos compositores como Rogers y Hart escribieron canciones en su honor, como por ejemplo “The Girl I Love to Leave Behind”, e incluso Lake cantó una canción sobre sí misma en el film “Star-Spangled Rhythm” (1942).

Lo que es aún más relevante, es que sus fotografías pin-up solían llenar las páginas de las revistas de la época, aumentado considerablemente su fama. Su impacto en la sociedad norteamericana de la época fue tan importante, que durante la guerra fue forzada a cambiar su particular peinado luego de que algunas de las mujeres que trabajaban en las fábricas de ensamblaje, sufrieran accidentes a causa de sus largos peinados los cuales en ocasiones se quedaban atrapados en la maquinaria. El cambio drástico que sufriría la apariencia de la actriz, para muchos provocó el inicio del declive de su carrera. Sin embargo, fueron muchos los factores que contribuyeron a que Lake perdiera el estatus de estrella. La actriz tenía fama de problemática en el set, y muchas de sus coestrellas se habían encargado de declarar abiertamente que no la soportaban; Fredric March se rehusaba a hablar de ella en las entrevistas, e incluso el genial Eddie Bracken hablaba pestes cuando se le preguntaba acerca de Lake. En 1943, ella se divorciaría de John Detlie luego de un lamentable accidente. Durante su segundo embarazo, mientras se encontraba filmando “The Hour Before Dawn” (1944), Lake se tropezó con un cable lo que le provocó una hemorragia, apresurando el nacimiento de su hijo William. Si bien ella logró recuperarse, su hijo falleció una semana después debido a un envenenamiento urémico.

Lo que dificultó aún más la frágil situación de la actriz, fue el hecho de su rol como una espía nazi en “The Hour Before Dawn”, fue salvajemente atacado por la crítica debido a su poco convincente acento alemán, lo que además provocó el rechazo del público. Durante aquel periodo, Lake comenzó a beber de manera frecuente y surgieron algunos rumores que apuntaban a que estaba sufriendo algunos episodios de inestabilidad mental. Estos factores son los que finalmente terminarían marcando el brusco declive de su carrera. Lamentablemente para ella, su próxima pareja no haría más que aumentar sus problemas psicológicos. En 1944, Lake contrajo matrimonio con el director Andre De Toth, quien tenía fama de ser un hombre violento. Al año siguiente, la pareja tendría a su primer hijo, Andre. Su unión con De Toth no hizo más que acrecentar la ingesta de alcohol de la actriz, y la verdad es que el director poco hizo para impedirlo. Como gran parte de los profesionales de la industria cinematográfica se negaba a trabajar con Lake, la Paramount la incluyó en una serie de proyectos mediocres, con la sola excepción de la cinta “The Blue Dahlia”, la cual recibió una nominación al Oscar al mejor guión.

Lamentablemente, la mala reputación que Lake se había forjado durante el transcurso de los años, continuó minando su carrera en Hollywood. Tanto Alan Ladd como el escritor y guionista Raymond Chandler, tenían malos recuerdos de sus colaboraciones con la actriz, quien en 1948 fue despedida de la Paramount. Probablemente lo único positivo que le ocurrió a Lake durante este periodo, fue que consiguió su licencia de piloto, lo que en 1946 le permitió volar en solitario desde Los Ángeles a Nueva York. En 1948 sería contratada por la 20th Century Fox, y ese mismo año tendría a su segunda hija con De Toth, Diana. Sin embargo, Lake sufriría el mismo destino que muchas de las actrices que brillaron a principios de los cuarenta, por lo que le sería imposible frenar su franca caída; la cinta que filmó para la Fox fue aún más mediocre que sus últimos films en la Paramount. Ya en 1952, tras un par de brevísimas participaciones en la televisión, Lake estaba con los problemas hasta el cuello. La cinta “Stronghold” (1951), fue un rotundo fracaso de taquilla que la alejaría del cine por más de una década. Para colmo, el Servicio de Impuestos Internos la estaba investigando por años de evasión tributaria, y su tumultuoso matrimonio con De Toth finalmente había terminado.

Durante años, Lake se las arregló para conseguir algunos papeles esporádicos en la televisión, y realizó algunas giras teatrales. Ella incluso nuevamente contrajo matrimonio, esta vez con el compositor Joseph A. McCarthy. Sin embargo, su suerte no cambiaría demasiado. En 1959 Lake vio como todos sus sueños se venían abajo de golpe; cuando ella se fracturó su tobillo se vio imposibilitada de continuar con su carrera como actriz. Esto la llevó a aumentar drásticamente su ingesta de alcohol, tras lo cual Lake desapareció del ojo público durante años. Tras divorciarse de McCarthy, comenzó a vivir en hoteles baratos en la zona de Brooklyn, y fue arrestada en varias ocasiones por embriaguez y escándalo público. A principios de los sesenta, un reportero descubrió que Lake estaba trabajando como mesera en un bar de Manhattan, lo que ella negó públicamente. Sin embargo, al poco tiempo no le quedó más remedio que reconocer la verdad. Curiosamente, toda esta situación de la actriz caída en desgracia le valió la simpatía del público, lo que generó su triste regreso a los escenarios.

Lake trabajaría como anfitriona de un programa de televisión de Baltimore y aparecería en algunas humildes producciones teatrales. En 1966 trabajaría en el film canadiense, “Footsteps in the Snow”, el cual fue visto por muy pocas personas. Desanimada por este nuevo fracaso, la salud mental y física de la actriz declinó rápidamente, y a finales de los sesenta se mudó a Florida atacada por la paranoia (ella creía que estaba siendo acosada por el FBI). Con los destellos de lucidez que le quedaban, logró escribir la autobiografía “The Autobiography of Veronica Lake”, en la cual detallaba su lucha constante con el alcohol, las enfermedades mentales y su violento temperamento. Con las ganancias obtenidas de la venta de su autobiografía, Lake intentó revivir su carrera produciendo y protagonizando el que sería su último film; “Flesh Feast” (1970), una cinta de horror de bajo presupuesto en la que interpretaba a una científica que buscaba la fórmula de la eterna juventud. Como era de esperarse, la cinta no obtuvo los resultados que ella tanto ansiaba.

A principios de los setenta, Lake se mudó a Inglaterra donde contrajo matrimonio con un capitán de barcos inglés llamado Robert Carleton-Munro. Al igual que el resto de sus matrimonios, este estaba destinado al fracaso, por lo que en 1973 se divorció de su cuarto marido. Ese mismo año, Lake regresaría a los Estados Unidos donde tuvo que ser hospitalizada de inmediato debido a la hepatitis y a la falla renal que la aquejaba (ambas eran complicaciones directas de su prolongado alcoholismo). Para ese entonces, su salud mental estaba gravemente deteriorada y la relación con sus hijos se había quebrado por completo. Por este motivo, Veronica Lake falleció en la más absoluta soledad el 7 de julio de 1973. Incluso se rumorea que pasaron varios días antes de que alguien se presentara a identificar su cuerpo. Algunas de sus cenizas fueron esparcidas en la Islas Vírgenes, y en el 2004 se supo que otra porción de sus cenizas se encontraban en manos de un amigo, quien eventualmente las había vendido a una tienda de antigüedades. Pese a que la carrera de Veronica Lake terminó tristemente, la actriz continúa siendo recordada como una de las estrellas favoritas del Hollywood de los cuarenta. Aún cuando su legado como actriz puede haber sido olvidado por algunos, ella siempre permanecerá viva como un ícono de la moda. En cintas como “Who Framed Roger Rabbit?” (1988) y "L.A. Confidential” (1997), podemos encontrar algunas referencias a la figura de Lake, encarnadas en personajes fríos y seductores. Pese a que han pasado varias décadas desde su fallecimiento, el particular atractivo de Veronica Lake sigue siendo reconocido como uno de los símbolos más característicos del Hollywood más sensual y glamoroso.



por Fantomas.

lunes, 28 de junio de 2010

Peter Lorre: Un pequeño gran actor ligado a los roles secundarios.

Ladislav Löwenstein, más conocido como Peter Lorre, nació el 26 de junio de 1904, en Rozsahegy, Hungría. La madre de Peter falleció en 1908, tras lo cual su familia se mudó a Rumania, y luego a una granja en Austria durante la Primera Guerra Mundial. Cuando el territorio austriaco donde se encontraban pasó a ser parte de la entonces Yugoslavia, la familia regresó a Viena. Para ese entonces, Peter ya se había fijado el objetivo de convertirse en actor. Aunque para complacer a su padre, Peter trabajó durante un tiempo como empleado de un banco, pronto comenzó a dedicar todo su tiempo a la actuación. En varios documentos biográficos se suele mencionar erróneamente que Lorre habría sido psiquiatra. Probablemente este rumor se deba a que uno de los primeros trabajos como actor sería en una compañía teatral especializada en el psicodrama (lo que se entiende como el uso de la actuación como una herramienta terapéutica), la cual estaba liderada por el psicólogo Jacob Moreno. Sería durante este periodo que Ladislav Löwenstein cambiaría su nombre a Peter Lorre.

En 1924, pese a la desaprobación de su padre, Lorre se mudó a Breslavia donde continuó trabajando en el teatro, y luego se trasladó a Zurich, para en 1925 regresar a Viena. Él continuaría apareciendo en algunas producciones locales hasta 1928, cuando a los 21 años de edad decidió trasladarse a Berlín. Al poco tiempo de su llegada a la ciudad germana, fue llamado a participar en la obra “Pioniere in Ingolstadt”, en la cual interpretó al idiota del pueblo, papel que le valió una serie de buenas críticas. También participaría con igual éxito en las obras “Dantons Tod” y “Geschichten aus dem Wiener Wald”, llamando la atención del escritor avant-garde Bertolt Brecht, quien lo invitaría a participar en las obras “Happy End” y “Mann Ist Mann”. En aquella época, Lorre conocería a su primera esposa, Celia Lovsky. Durante este periodo también se enfermaría gravemente, razón por la cual tuvo que someterse a una compleja cirugía. El resultado de dicha intervención sería una serie de problemas de salud que lo acompañarían durante el resto de su vida, y una fuerte adicción a la morfina, la cual si bien logró mantener en secreto, jamás pudo dejar de lado. Sería su participación en la obra “Fruehlings Erwachen” la que llamaría la atención del director Fritz Lang, quien inmediatamente le ofreció a Lorre un rol en su primer film sonoro.


Mientras Lang realizaba los últimos preparativos antes de comenzar con la fase de filmación de su cinta, Lorre continuó trabajando en producciones teatrales como “Die Unuberwindlichen” y “Die Quadratur des Kreises”. Finalmente, en 1931 Lorre aparecería en el film de Lang “M”, el cual era la historia de un asesino de niños. La interpretación de Lorre como el siniestro asesino, resultó ser escalofriante, patética y convincente por partes iguales. Gracias a esto, el actor no sólo recibió el beneplácito de la crítica alemana, sino que además se le abrieron las puertas a nivel internacional. Pese a esto, durante los dos años siguientes Lorre sólo conseguiría roles secundarios o participaría como extra en un par de producciones alemanas. Cuando se preparaba para filmar su novena cinta, Lorre se vio obligado a escapar de Alemania con el ascenso de Hitler al poder. Si bien el actor no era un objetivo primario en el plan maestro de Hitler, era solo cuestión de tiempo para que los nazis fijaran sus ojos en él (el ser judío, extranjero y parte de la elite intelectual no le ayudaban mucho que digamos). Por lo tanto, el instinto de sobrevivencia y el rechazó hacia la creciente censura que dominaba a la Alemania de la época, llevaron a Lorre y a varios de sus colegas a abandonar el país en busca de nuevos horizontes.

El noveno film de Lorre sería terminado en Viena. Posteriormente, él y Celia se mudarían a Paris donde el actor participó sólo en la cinta “High and Low” (1933). En 1934, Alfred Hitchcock le pidió que interpretara a un terrorista en la cinta “The Man Who Knew Too Much”. Aunque Lorre ha declarado que no sabía ni una pizca de inglés cuando fue llamado a participar en el proyecto, él de todas formas logró imprimirle un toque siniestro a su personaje. El actor y el director mantendrían una cordial relación durante todo el proceso de filmación de la película, en especial debido a que ambos tenían cierta afición por las bromas pesadas. Durante su estadía en Inglaterra, Peter y Celia finalmente contraerían matrimonio. Su participación en el film de Hitchcock pronto llamó la atención de la industria hollywoodense, razón por la cual la Columbia Pictures no tardó en ofrecerle un contrato. Sin pensarlo demasiado, Lorre aceptó la propuesta y se embarcó hacia los Estados Unidos. Desafortunadamente, los ejecutivos del estudio no sabían qué hacer con él cuando arribo a Hollywood, por lo que la primera película norteamericana de Lorre sería el film de la MGM, “Mad Love” (1935), en el cual nuevamente interpretaría a un asesino psicópata.

A su regreso a la Columbia, Lorre aceptó interpretar a Roderick Raskolnikov en la versión cinematográfica de la novela de Fiódor Dostoievski, “Crime and Punishment” (1935). La película resultó ser un experimento interesante, pero lamentablemente no consiguió los resultados de taquilla deseados. De esta forma, Lorre regresó brevemente a Inglaterra para participar en otro film de Hitchcock, “Secret Agent” (1936). Cuando regresó a Norteamérica, el actor dejó la Columbia y firmó un contrato con la 2oth Century Fox. Su primer rol en el estudio sería el del Coronel Gimpy en la cinta “Crack-Up” (1936), el cual le permitió mezclar sus dotes para la comedía con su faceta más dramática. Su siguiente proyecto sería sin duda algo que se alejaba bastante de sus trabajos anteriores; Lorre sería escogido para interpretar al detective japonés Mr. Moto, el cual estaba basado en el personaje protagonista de las novelas de John P. Marquand. Como el estudio había tenido éxito con la serie de cintas protagonizadas por Charlie Chan, otro detective japonés, pensaron que sería buena idea repetir la fórmula. Gracias a la calidad actoral de Lorre, Moto se convirtió en un personaje bastante más interesante que el resto de los detectives que solían aparecer en las producciones hollywoodenses de la época.

La serie compuesta por ocho películas, comenzó en 1937 con la cinta “Think Fast, Mr Moto”, y finalizó en 1939 con “Mr. Moto Takes a Vacation”. La habilidad de Lorre para imprimirle a sus personajes una cierta característica siniestra, sería fundamental a la hora de convertirlo en un actor exitoso. Los villanos que interpretó mostraban un oscuro toque humorístico, mientras que sus personajes más cómicos poseían un trasfondo perverso. En 1940, Lorre comenzó a tener problemas con su esposa Celia, debido a sus amistades (entre los que se encontraba Humphrey Bogart), el alcohol y las mujeres. Si bien su matrimonio se quebró completamente durante ese año, la pareja recién se divorciaría en 1945. A principios de los cuarenta, el actor firmaría un contrato con la Warner Brothers, donde gozaría de cierta popularidad gracias a su participación en una serie de cintas de suspenso y aventuras. Su primer papel importante al interior del estudio sería en el film “The Maltese Falcon” (1941), donde interpretaría al amanerado Joel Cairo, uno de sus personajes más recordados.

Durante la filmación de dicha película, Lorre conocería a quien se convertiría en su segunda esposa; la actriz Kaaren Verne. Verne, quien hacía poco que había llegado de Alemania, estaba de visita en el set de filmación de “The Maltese Falcon” cuando supo que Lorre, a quien ella admiraba, se encontraba en el lugar. Ya durante la filmación de “All Through the Night” (1941), Peter y Kaaren se convertirían en una pareja inseparable, y cuatro años después, finalmente contraerían matrimonio. Actor de reparto predilecto de la Warner Bros, en 1942 el actor fue seleccionado para interpretar el rol de Ugarte en la cinta “Casablanca”, donde nuevamente tendría la oportunidad de trabajar con Bogart, con quién coincidiría en tres ocasiones más. Durante este periodo, el director Frank Capra le ofreció el rol del Dr. Einstein en la comedía “Arsenic and Old Lace” (1944), cuyo guión aún no estaba terminado. A la espera de que Capra terminara los últimos detalles de su proyecto, Lorre continuó trabajando al interior de la Warner, generalmente en producciones serie B donde interpretaba roles secundarios. Algunas de las cintas en las que participaría durante este periodo serían “The Constant Nymph” (1943), “The Cross of Lorraine” (1943), y “Passage to Marseille” (1944), entre otras.

Su rol en “Arsenic and Old Lace” sirvió para demostrar la veta cómica de Lorre, la cual continuaría explotando durante el transcurso de su carrera. Tras la Segunda Guerra Mundial, el actor participaría mayormente en thrillers y dramas bélicos como por ejemplo “Hotel Berlin” (1945), “Black Angel” (1946), “The Veredict” (1946) y “Three Strangers” (1946), entre otros. Lamentablemente, durante este periodo su carrera decayó, obligándolo a volver al teatro y a intervenir también en la radio. Fue entonces cuando volvió a Alemania y dirigió la que sería su única película como director, “Der Verlorene” (1951), la cual no tuvo demasiado éxito. En la década de los cincuenta, Lorre trabajaría mayormente en la televisión, aunque de vez en cuando obtenía papeles en el cine, algunos de los cuales aún son recordados con cierto cariño como por ejemplo los interpretados en “Beat the Devil” (1953), “20.000 Leagues Under the Sea” (1954) y “Silk Stockings” (1957). Para colmo, en 1950 Lorre se divorciaría de Kaaren Verne, debido a los problemas causados por su adicción a la morfina. Curiosamente, el actor conocería a quien sería su tercera esposa, Annemarie Brenning, mientras se encontraba internado en una clínica alemana de rehabilitación de drogas.

Ya a fines de los cincuenta, la participación de Lorre en el cine se reducida casi exclusivamente a cameos. Sería de la mano de Roger Corman y sus producciones de terror serie B, que el actor volvería a brillar en la pantalla grande acompañado de Vincent Price. El trío colaboraría en tres films: “Tales of Terror” (1962), “The Raven” (1963) y “The Comedy of Terrors” (1963). El 23 de marzo de 1964, cuatro días después de terminar de filmar la comedia “The Patsy” (1964), protagonizada por Jerry Lewis (cinta en la que dicho sea de paso, Lorre no quería participar), un infarto detuvo el corazón y la carrera de uno de los secundarios más recordados y distinguidos que nos ha dado el celuloide. Su rostro y sus caracterizaciones han inspirado los rasgos de no pocos personajes, y han desembocado en ríos de tinta que rinden merecido homenaje a un pequeño gran actor con una selecta galería de interpretaciones, las que le han valido un puesto de honor en la memoria de los amantes del séptimo arte.



por Fantomas.

lunes, 21 de junio de 2010

Michael Caine: El "Cockney" que logró convertirse en una estrella.

Maurice Joseph Micklewhite, más conocido como Michael Caine, nació el 14 de marzo de 1933, en una de las aéreas más pobres de Londres. Su madre trabajaba haciendo el aseo en el Mercado Billingsgate de Londres, mientras que su padre (quien trabajaba como cargador en ese mismo lugar) al momento del nacimiento de Michael se encontraba desempleado. Tan precaria era la situación de la familia de Micklewhite, que vivían hacinados en una casa junto a otras tres familias. Para colmo, la casa no contaba con electricidad y tenía sólo un baño para 12 personas. Cuando Maurice tenía 14 años, comenzó a interesarse por la actuación, aunque no precisamente por la actividad en sí. En aquella época, Maurice se sentía atraído por un muchacha llamada Amy, la cual participaba en el club de drama de la escuela secundaria a la que ambos asistían. Cierto día, mientras él miraba una de las sesiones del club de drama escondido tras una puerta, esta repentinamente se abrió, lo que causó que Maurice irrumpiera violentamente en la habitación quedando postrado en el piso. Sorprendida, la profesora a cargo del club elogió el “entusiasmo” de uno de los pocos hombres que parecían demostrar cierto interés por la actuación. Aunque Caine intentó excusarse, una vez que sus ojos se posaron en Amy este decidió inscribirse en el club.

Con el pasar del tiempo, Caine comenzó a ver la actuación como el medio que le serviría para alcanzar la fama que le ayudaría a dejar atrás el mundo en el que se vio inmerso durante su niñez. Sin embargo, él estaba consciente que para lograr dicha meta tendría que esforzarse a diario y cubrir algunas falencias provocadas por su educación incompleta. Y es que cuando este tenía 16 años, dejó la educación secundaria para buscar un trabajo y así ayudar a su familia. Durante los siguientes dos años, Caine trabajaría como mesero, conserje y asistente de cocinero, postergando inevitablemente su sueño de convertirse en actor. Luego de la Segunda Guerra Mundial, Caine intentó hacer carrera en el ejército por lo que en 1951 se enlistó en el Regimiento Queens Royal, y posteriormente sirvió en Alemania y Corea. En 1953, luego de completar el Servicio Militar, trabajaría en dos compañías de teatro y conocería a su primera esposa, Patricia Haines. Una vez casado, Michael y Patricia se mudaron a Londres para perseguir una carrera en la actuación. Sería durante este periodo que Maurice Micklewhite cambiaría su nombre a Michael Caine, cuyo origen sería la cinta “The Caine Mutiny” (1954).


Durante 1955, Caine y su esposa tuvieron que sortear algunos problemas económicos, los cuales se acrecentaron cuando nació la primera hija de ambos, Dominique. Esto sumado a la deteriorada relación matrimonial de Caine, terminaron por separar a la pareja tras dos años y medio de matrimonio. Con un gran sentimiento de culpa y sin ningún centavo, Michael regresó a la casa de sus padres. Como su padre se encontraba postrado debido a algunos problemas en su columna, Caine tuvo que tomar un trabajo en una fábrica de acero. Desafortunadamente, su padre falleció al poco tiempo después, tras lo cual Michael se mudó a Paris donde trabajó un tiempo como mesero. A su regreso a Londres, Caine encontró un telegrama que había sido enviado por su agente, en el cual le comunicaba que le había conseguido un trabajo. Dicho trabajo era un rol en la cinta “A Hill in Korea” (1956). Lamentablemente el film pasó desapercibido, por lo que Caine optó por despedir a su agente y trabajar durante un tiempo en el teatro. Durante los cuatro años siguientes, Michael obtuvo pequeños roles en varias series de televisión y algunos papeles como extra en un par de largometrajes. Pese a que a finales de los cincuenta Caine comenzó a obtener mejores roles en el teatro y la televisión gracias a su actuación en obras como “Long, Short and Tall”, de todas formas sería arrestado por el no pago de la pensión alimenticia de su hija.

Ya durante la década de los sesenta, la carrera del actor comenzaría a ir en franco ascenso. Una noche tras finalizar una de las funciones de la obra “Next Time I´ll Sing to You”, Stanley Baker, una de las más grandes estrella del cine británico de la época, le contó a Caine acerca de un papel en la cinta “Zulu” (1964). El actor obtendría el rol de Gronville Bromhead en dicho film, el cual le permitiría demostrar su estampa y su talento a un mayor número de personas. Tras haber firmado un contrato por siete años con la Embassy Pictures, Caine comenzó a prepararse para participar en “The Ipcress File” (1965), una cinta de espías que intentaba aprovechar el éxito de las cintas de James Bond, la cual además marcaría la primera ocasión en la que Caine interpretaría al espía Harry Palmer (personaje que encarnaría en cinco ocasiones). Cuando el director Lewis Gilbert vio el trabajo del actor en “The Ipcress File”, le ofreció el rol protagónico en el film “Alfie” (1966). Ese mismo año, Caine participaría en tres cintas más (“Gambit”, “Funeral in Berlin” y “The Wrong Box”), las cuales obtendrían distintos resultados de taquilla. Sería la nominación al Oscar por su rol en “Alfie” el que terminaría estableciendo al actor como una de las grandes estrellas del cine británico.

Durante el resto de la década del sesenta, Caine participó en nueve cintas más, siempre interpretando roles con distintos matices los cuales le permitieron demostrar su versatilidad como actor. Entre las películas más destacadas de este periodo se encuentran “Hurry Sundown” (1967), “The Italian Job” (1969) y “The Battle of Britain” (1969). También firmó un contrato por dos películas con la 20th Century Fox, las cuales lamentablemente tuvieron pésimos resultados de taquilla; estas serían “Deadfall” (1968) y “The Magus” (1968). Tras filmar en Austria el drama bélico “The Last Valley” (1970), Caine comenzó a albergar el deseo de convertirse en productor. Este deseo se convertiría en realidad cuando junto a un amigo llamado Michael Klinger, compraron los derechos de una novela titulada “Jacks Return Home”, la cual posteriormente se convertiría en “Get Carter” (1971). Lamentablemente para Caine, la cinta fue ampliamente criticada por su excesiva violencia, la cual se caracterizó por su marcado realismo. La próxima cinta del actor, “Kidnapped” (1971), sería el único trabajo que Caine haría sin goce de sueldo. A su regreso a Londres, el actor comenzó a sentir los estragos causados por el exceso de trabajo, por su creciente afición por el alcohol, y por los más de 80 cigarrillos que fumaba al día.

A sabiendas del delicado estado físico y mental en el que se encontraba, Caine se fue un tiempo al campo para descansar del frenético estilo de vida que estaba llevando. Alguien que cumpliría un rol importante en la rehabilitación del actor sería Tony Curtis, quien lo ayudaría a dejar el cigarrillo. Sin embargo, Caine seguía consumiendo a lo menos tres botellas de vodka al día. En cierta ocasión, mientras se encontraba tomando un café con un amigo, vio un comercial en el que aparecía una hermosa muchacha brasileña. Caine, quien quedó embelesado por la belleza de aquella mujer, se propuso conocerla sin importar como. Esa misma noche, el actor se enteró que la joven se llamaba Shakira Baksh, y que en realidad era india y no brasileña. Pese a que la muchacha se negó en un principio a tener una cita con Caine, fue la insistencia de este último lo que finalmente la convenció a aceptar su invitación. Tras filmar la cinta “Pulp” (1972), Caine se mudó junto a Shakira a su departamento en Londres. Por primera vez en mucho tiempo, el actor sintió que su vida era perfecta. Para mejorar aún más la situación, Caine recibió una invitación para co-protagonizar con Laurence Olivier el film “Sleuth” (1972). Al año siguiente, Caine contraería matrimonio con Shakira Baksh, quien a los pocos meses daría a luz a la segunda hija del actor, Natasha.

Durante la segunda mitad de los setenta, Caine seguiría cimentando su fama de actor versátil. Además de trabajar en la comedia de misterio “Peeper” (1975), también participaría en el drama “The Romantic English Women” (1975), del director Joseph Losey. Mientras Caine se encontraba junto a su esposa disfrutando de una tardía luna de miel en Paris, este recibió un llamado del director John Huston, por el cual el actor sentía una marcada admiración. Huston le ofrecería un rol en la cinta “The Man Who Would Be King” (1975), la cual sería rodada en Marruecos. Tras participar en el film bélico “The Eagle Has Landed” (1976), el actor tendría un cameo en el clásico “A Bridge Too Far” (1977). En 1978, debido a la gran cantidad de dinero que estaba perdiendo a causa de los impuestos, Caine y su esposa decidieron mudarse a Los Ángeles, donde rápidamente consiguió un rol en la cinta “The Swarm” (1978). En su próxima cinta, “California Suite” (1978), el actor interpretaría por primera vez a un homosexual, lo que le valdría el reconocimiento de la crítica. Lamentablemente para Caine, a principios de los ochenta sólo obtendría roles en cintas mediocres que obtuvieron pésimos resultados de taquilla.

Cuando parecía que la carrera de Caine se encontraba en franco descenso, esta pudo revitalizarse gracias al rol que el actor obtuvo en la cinta de Brian De Palma, “Dressed to Kill” (1980). Al año siguiente, el actor viajaría a Hungría para filmar el drama deportivo, “Escape to Victory” (1981), la cual tendría la particularidad de contar en el elenco con jugadores profesionales de fútbol. En 1983, Caine protagonizaría el drama “Educating Rita”, por el cual recibiría una nueva nominación al Oscar. El hecho de perder el Oscar al mejor actor a manos de Robert Duvall, provocó que Caine decidiera regresar a Inglaterra en 1984. Durante la segunda mitad de los ochenta, el actor participaría en cintas como “The Holcroft Covenant” (1985), “The Fourth Protocol” (1987), “Without a Clue” (1988) y “Hanna and Her Sisters” (1986), cuyo rol en esta última le valió el Oscar al mejor actor de reparto. En 1988, el escritor y director David Wickes le envío a Caine un guión que exponía una nueva e intrigante teoría acerca de la verdadera identidad de Jack el Destripador. En “Jack the Ripper” (1988), Caine interpretaría al detective a cargo de la investigación de los cruentos asesinatos ocurridos en el Londres del siglo XIX.

La década del noventa comenzaría para Caine con la miniserie “Jekyll & Hyde” (1990). Durante el resto de la década, el actor no obtendría roles demasiado interesantes, y generalmente interpretaría papeles secundarios. Su trabajo más destacado de este periodo sería en el film “The Cider House Rules” (1999), por el cual obtendría su segundo Oscar al mejor actor de reparto. En los últimos diez años, Caine ha interpretado una serie de roles secundarios en varias cintas comercialmente exitosas como por ejemplo “Miss Congeniality” (2000), “Children of Men” (2006), “The Prestige” (2006) y “The Dark Knight” (2008), entre otras. Además ha interpretado un par de roles protagónicos en los films “Secondhand Lions” (2003), “Flawless” (2007) y “Harry Brown” (2009), lo que ha servido para reafirmar su calidad como actor. El hecho de que en el último tiempo se hayan filmado una buena cantidad de remakes de cintas protagonizadas por Caine (“Italian Job”, “Get Carter”, “Alfie” y “Sleuth”), ha provocado un renovado interés por la filmografía del actor. Además de su carrera como actor, Caine se ha dedicado constantemente a alimentar sus hobbies, entre los que se encuentran la literatura, la jardinería y la gastronomía (de hecho, el actor es dueño de seis restaurantes). Con más de 80 películas a su haber y una carrera marcada por las dificultades y un constante espíritu de superación, Michael Caine se instala como uno de los mejores actores británicos de todos los tiempos, quien afortunadamente parece tener pila para rato. Esperemos que siga iluminando la pantalla con sus espléndidas actuaciones por muchos años más.











por Fantomas.

lunes, 14 de junio de 2010

Series de Televisión: "Magnum P.I.", el escenario soñado para un detective privado.

A principios de los ochenta, el escritor y productor Glen A. Larson, quien había sido el responsable de un puñado de series policiales durante los setenta, se encontraba trabajando en los Estudios Universal. Durante ese periodo, un joven actor llamado Tom Selleck también se encontraba bajo contrato con la Universal y había protagonizado una serie de pilotos fallidos. Pese a eso, el estudio tenía sus esperanzas depositadas en Selleck, por lo que decidieron darle una nueva oportunidad. Por este motivo, al actor le ofrecieron participar en un proyecto desarrollado por Larson titulado “Magnum P.I.” (1980-88), el cual estaba protagonizado por Thomas Magnum, un modesto investigador privado que es contratado para probar el sistema de seguridad de la lujosa mansión hawaiana del solitario escritor Robin Masters (quien jamás sería visto por los espectadores). Luego de que Magnum logra traspasar todas las medidas de seguridad de la propiedad, Masters lo recompensa ofreciéndole una habitación en la cabaña de huéspedes y permitiéndole conducir su Ferrari rojo. Como la CBS recientemente había cancelado la exitosa “Hawaii Five-O” (1968-80), la idea de filmar una nueva serie en las islas hawaianas entusiasmó a los ejecutivos de la cadena. Sin embargo, cuando Selleck leyó el guión escrito por Larson, se rehusó a participar en el proyecto.

Larson había creado a Magnum con la idea de que fuera un personaje que exudara testosterona, y que sus encuentros con los criminales que le tocaba perseguir estuvieran marcados por excitantes tiroteos y persecuciones a toda velocidad. Además su vida personal estaría marcada por un constante desfile de bellas mujeres. Selleck en cambio, esperaba que el personaje fuera un héroe que se caracterizara por su inteligencia y no por su evidente machismo. Lamentablemente para la Universal, fueron incapaces de encontrar a otro actor que pudiera interpretar al detective. Fue entonces cuando los ejecutivos del estudio contrataron a Donald P. Bellisario, un escritor más talentoso pero menos experimentado que Larson, para que reescribiera el guión del piloto. Sería Bellisario el responsable de convertir a Magnum en un ex-oficial de inteligencia de la marina, quien combatió en Vietnam donde fue testigo de una serie de atrocidades. Por este motivo, luego de la guerra Magnum decide dejar todo atrás y buscar un lugar donde pueda ser feliz. Es así como el detective convierte la mansión de Masters en su centro de operaciones, lo que no le causa mucha gracia al mayordomo de Masters, Jonathan Quayle Higgins III. Como Masters nunca se encuentra en casa, esta queda al cuidado de Magnum y Higgins, quien también tiene un pasado en el ejército.


A diferencia de Magnum, Higgins trasladó la disciplina adquirida en el ejército a su vida como civil. Debido a las diferentes filosofías de los dos hombres, estos mantienen una relación que pasa del amor al odio de manera constante. Selleck se mostró satisfecho con el renovado perfil del personaje, por lo que tras unirse al proyecto la CBS dio la orden de comenzar el rodaje del episodio piloto. Bellisario sería contratado como productor ejecutivo, mientras que a Larson se le respetaría su labor como creador de la serie, y se le pagarían alrededor de $50.000 dólares por episodio. Thomas Magnum no tenía un compañero, pero si tenía un círculo de amigos cercanos a los cuales recurría cuando se encontraba en problemas. John Hillerman fue contratado para interpretar a Higgins, quien pese a su actitud hostil con Magnum (la cual se fue suavizando con cada nueva temporada), realmente le tiene aprecio. Dos de los amigos de Magnum durante la guerra también formarían parte de la serie; Roger E. Mosley interpretaría a T. C., un piloto de helicópteros que ahora trabaja en una empresa de chárter y que ocasionalmente le ofrece al protagonista algo de apoyo aéreo. Larry Manetti en cambio interpretaría a Orville “Rick” Wright, quien es dueño de un restaurante y siempre está dispuesto a acudir en ayuda de Magnum.

Pese a que Robin Masters nunca fue visto en pantalla, los espectadores si pudieron escuchar su voz en algunas ocasiones; sería Orson Welles quien le otorgaría la voz a este misterioso personaje durante las primeras temporadas del show. Pese a ser un drama policial, algunos de los mejores momentos de “Magnum P.I.” correspondían al intercambio de bromas entre Higgins, Magnum y Rick. Uno de los episodios más memorables en este sentido es “Operation: Silent Night” (1983). En dicho episodio, el helicóptero de T. C. se estrella en una isla desierta cuando este transportaba a Magnum y compañía, los cuales se encontraban viajando a distintos destinos durante la víspera de Navidad. Mientras buscan como poder salir de la isla (donde la ansiedad provoca que aumente la tensión entre los cuatro “accidentados”), sin saberlo se encuentran en gran peligro debido a que la isla es utilizada por la marina como un sitio de bombardeo. El episodio piloto titulado “Don´t Eat the Snow in Hawaii”, fue televisado el 11 de diciembre de 1980, y fue lo suficientemente exitoso como para que la CBS autorizara la grabación de una temporada completa.

Afortunadamente para los ejecutivos de la Universal, Tom Selleck respondió con éxito a las expectativas que se habían depositado en él, y pronto se convirtió en una de las estrellas televisivas más importantes de la época. (De hecho, en 1981 se le ofreció el rol protagónico de la cinta de Steven Spielberg, “Raiders of the Lost Ark”, pero lamentablemente no pudo aceptar el papel debido a que complicaba su continuidad en la serie. Pese a que de todas maneras participó en un par de films, siendo el más exitoso “Three Men and a Baby” (1987), su carrera se desarrollaría principalmente en la pantalla chica). Durante su primera temporada, “Magnum P.I.” se convirtió en una de las series más vistas en su horario. Dos años después, la serie obtendría los mismos resultados de audiencia que uno de los shows más exitosos de la CBS; “M.A.S.H.” (1972-83). Una de las preguntas que surgió con el estreno de las temporadas posteriores, particularmente luego del fallecimiento de Orson Welles en 1985, era si Robin Masters era real o simplemente un seudónimo que alguien utilizaba para ocultar su identidad. De hecho, en un momento de la serie Magnum comienza a sospechar que es Higgins quien se esconde bajo el nombre del famoso escritor. Pese a que los guionistas le plantearon esta interrogante a los espectadores, jamás le dieron una respuesta concreta a este misterio.

Los niveles de audiencia comenzaron a descender durante el otoño de 1987, por lo que los productores decidieron filmar un último episodio en el cual Magnum es asesinado por un criminal, tras lo cual se va al cielo (“Limbo”, 1987). Los ejecutivos de la CBS desconocían por completo la curiosa decisión de los productores, por lo que se apresuraron a confirmar una octava temporada de la serie. Por este motivo, los escritores se vieron en la obligación de resolver el tema de la “muerte” de Magnum. Dicho tema sería explicado en el episodio “Infinity and Jelly Donuts” (1987), donde se revelaría que en realidad Magnum no había fallecido, sino que había soñado su ascensión al cielo luego de haber recibido un disparo. Una vez que el personaje se recuperó por completo, continuó con sus peligrosas aventuras como lo había venido haciendo durante siete temporadas. En la primavera de 1988, se transmitió un nuevo “episodio final” de dos horas de duración titulado, “Resolutions”. En este episodio, Magnum se reúne con su joven hija Lily (Kristen Carreira), quien se pensaba que estaba muerta. Tras esta inesperada reunión, Magnum renuncia a su vida como detective privado, y se enlista en la marina siempre con la idea de que Higgins era en realidad Robin Masters. Aunque la Universal pensó en realizar un spin-off titulado “Robin Masters”, la idea (desarrollada por Bob Shayne) nunca pudo ser concretada debido a que el estudio no estaba dispuesto a pagar la increíble suma de dinero que estaba exigiendo Glen Larson por los derechos del personaje. Sin embargo, de haberse realizado la serie se hubiese establecido que Higgins no era Robin Masters.

Ambientada en la multicultural isla de Oahu, “Magnum P.I.” era principalmente una serie acerca de la amistad, la cual además fusionaba con éxito acción, drama, comedia y algunos elementos de misterio, en cada uno de sus episodios. El show además es recordado por el uso de herramientas de narración poco convencionales en la televisión de la época, como las retrospectivas, las secuencias oníricas, y la fusión de historias provenientes de otros shows como “Simon & Simon” (1981-89) y “Murder She Wrote” (1984-96). Entre una de sus características más destacables, se encuentra el hecho de que los guionistas fueron capaces de ir más allá de las simples historias de misterio, para enfocarse en la complejidad de las relaciones personales de los protagonistas. Pese a esto, cada episodio presenta historias independientes, lo que no quita que los personajes y sus relaciones fueran evolucionando con el transcurso de las temporadas. Por otro lado, la Guerra de Vietnam fue un tema recurrente en el show. Debido a que Magnum, T. C. y Rick participaron en dicho conflicto bélico, era común presenciar flashbacks que retrataban algunos de los hechos que marcaron su vida y los convirtieron en las personas que ahora se encontraban viviendo en Hawai. El show ganó dos Emmys y dos Globos de Oro, los cuales recayeron en Tom Selleck y John Hillerman por sus respectivas actuaciones. “Magnum P.I.” no sólo presentaba un elenco destacable, sino que contaba con un buen grupo de guionistas que colaboraron en la tarea de convertir a la serie en una de las más memorables del subgénero de los “Detectives Privados Televisivos”.



por Fantomas.

lunes, 7 de junio de 2010

Robert Wise: La versatilidad hecha director.

Robert Earl Wise nació el 10 de septiembre de 1914, en el pequeño pueblo de Winchester, Indiana. Sería en la minúscula sala de cine del pueblo donde el joven Robert se interesaría en el mundo del cine, pasión que alimentaba viendo una matiné tras otra. De hecho, un verano incluso se ganó un pase gratis por toda la temporada, favoreciendo la luz proveniente de las producciones hollywoodenses que se proyectaban en la pantalla grande, al cálido sol veraniego de Indiana. Si bien su afición por el cine era evidente, Wise nunca soñó con ser director. Cuando era niño, lo que él realmente quería era ser escritor, por lo que cuando ingresó al Franklin College en Indiana se enfocó en el periodismo. Cuando la Gran Depresión tocó la puerta de la familia Wise, Robert tuvo que dejar el colegio para poder ganar algo de dinero. Afortunadamente para él, lo que pudo haberse convertido en una situación lamentable, terminó favoreciendo el futuro de Wise y cambiando su vida para siempre. En aquella época, el hermano de Robert, David, trabajaba en el departamento de contabilidad de la RKO en Hollywood, por lo que la familia Wise alentó a Robert a buscar empleo en el lugar. Al poco tiempo después, el joven Robert sería contratado como portero del departamento de edición del estudio. Para un fanático del cine, este era sin duda un gran lugar para trabajar, por lo que Wise no dudó en aprender todo lo posible acerca del proceso de edición.

Su entusiasmo y su rápido aprendizaje, ayudaron a Wise a conseguir el puesto de asistente del editor de música y sonido. Su primer trabajo en la calidad de aprendiz lo tendría en la cinta “Of Human Bondage” (1934). En 1935, Wise editó la música de “Alice Adams”, lo que le significó dormir sólo dos horas en dos días y medio de trabajo, ya que la cinta debía ser exhibida a los ejecutivos del estudio. Ese mismo año, mientras el trabajo al interior del estudio era más bien escaso, Wise trabajó con el editor T. K. Woods en la realización de un film de diez minutos de duración acerca de los Mares del Sur. El resultado de dicho trabajo sería “A Trip Through Fijiland” (1935), la cual se convertiría en la primera cinta en presentar a Wise entre sus créditos. Su eficiencia y su creatividad fueron las principales razones por las que Wise fue ascendido a asistente del editor. Su primera asignación en este nuevo puesto sería en la cinta “Carefree” (1938). Posteriormente, William Hamilton y Henry Berman se convertirían en sus mentores durante la realización de los films “Bachelor Mother” (1939), “Hunchback of Notre Dame” (1939), y “The Story of Vernon and Irene Castle” (1939).


Durante la década del cuarenta, la RKO era un estudio próspero y el joven y talentoso Wise se vio en el puesto de editor luego trabajar arduamente durante un par de años. Algunos de los primeros trabajos como editor de Wise fueron en las cintas “Dance, Girl, Dance” (1940), y “My Favorite Wife” (1940), en la cual Robert conoció a su primera esposa, la actriz Patricia Doyle. En aquella época, otro joven talento se encontraba trabajado al interior de la RKO; Orson Welles, de entonces 26 años de edad, había rodado una serie de escenas bajo el pretexto de estar realizando pruebas de cámara, antes de que los ejecutivos del estudio se percataran que en realidad él estaba filmado una película. Esa película era nada menos que “Citizen Kane” (1941), la cual es hoy considerada como la mejor película de todos los tiempos. La producción de “Citizen Kane” marcaría un hito en la carrera de Wise. Welles estaba cansado del veterano editor que había sido asignado para trabajar con él, por lo que Wise fue designado para ocupar su puesto. Su trabajo como editor de dicha cinta le valdría una nominación al Oscar.

En relación a Welles, Wise declararía en una ocasión: “Él es lo más cercano a un genio. Un hombre brillante, pero también un hombre desesperante. Llegado un minuto él lograba enojarte tanto con su comportamiento que lo único que querías era mandarlo a callar y retirarte de la película. Pero antes de que pudieras hacerlo, él llegaba con una noción tan brillante, que lograba dejarte con la boca abierta y mantenerte en el lugar”. Fue su admiración por el director lo que llevó a Wise a trabajar nuevamente con él en “The Magnificent Ambersons” (1942). Antes de que la cinta fuera editada, Welles viajó a Brazil para trabajar en otro proyecto. Cuando el film fue exhibido durante un preestreno en Los Ángeles, el público no hizo más que reírse de lo que estaba viendo en la pantalla. Debido a que los ejecutivos de la RKO querían recuperar el millón y medio de dólares que invirtieron en la producción del film, Wise y el equipo de filmación tuvieron que hacer algo más que editar el film. De esta forma, él dirigió algunas nuevas escenas las cuales posteriormente fueron agregadas a la cinta. Su trabajo en “The Magnificent Ambersons” y sus posteriores trabajos como editor, fueron alimentando el deseo de Wise de convertirse en director.

Su oportunidad llegó de la mano del productor Val Lewton, quien se encontraba realizando una serie de cintas de terror de bajo presupuesto para la RKO. Cuando Gunther von Fritsch, el director de “The Curse of the Cat People” (1944), comenzó a atrasarse en el calendario de filmación, se le pidió a Wise que ocupara la silla del director. Dicha cinta se convertiría en el popularmente aclamado debut como director de Wise. Para Lewton, el ahora director había aprendido a trabajar de manera eficiente con escasos presupuestos, lo que lo llevó a contratarlo para dirigir “Mademoiselle Fifi” (1944), un drama bélico con el que el productor pretendía descansar un momento del género de terror. Posteriormente la dupla trabajaría junta en “The Body Snatcher” (1945), un clásico del cine de terror que se convertiría en la última colaboración de la dupla conformada por Boris Karloff y Bela Lugosi. Sería en este último film donde Wise pondría en práctica gran parte de las enseñanzas adquiridas durante su trabajo con Welles, entre las que se destacan algunos efectos de fotografía, la mantención de la tensión durante todo el transcurso de la historia, y el otorgarle una posición importante al uso de la banda sonora.

En el periodo post-guerra, a Wise se le asignó la dirección de un puñado de cintas serie B que lograron obtener críticas positivas; “A Game of Death” (1946), la cual se destacó por su marcado suspenso; “Criminal Court” (1946), un drama en el que la música cobra especial importancia; “Born to Kill” (1947), un film noir que hoy en día es considerado un clásico del género; y “Mystery in Mexico” (1948), una más que correcta cinta de misterio filmada en México. En 1948, a Wise se le asignaría su primera película serie A. Esta sería el Western “Blood on the Moon”, protagonizado por Robert Mitchum. Sin embargo, su mayor logro como director durante su estadía en la RKO sería “The Set-Up” (1949), un brillante drama acerca de un veterano boxeador el cual le valdría el Premio de la Crítica en el Festival de Cannes. Gracias al éxito de su más reciente film, Wise dejó la RKO para dirigir el melodrama “Three Secrets” (1950), para la Warner Bros. Ese mismo año, el director firmó un contrato por seis películas con la 2oth Century Fox. Su primera cinta al interior del estudio, “Two Flags West” (1950), sirvió para probar una vez más la habilidad de Wise al momento de filmar piezas de época. “The House on Telegraph Hill” (1951) en cambio, fue un thriller ambientado en San Francisco el cual recibió el Oscar a la mejor dirección de arte en blanco y negro.

El siguiente proyecto de Wise sería el clásico de ciencia ficción, “The Day the Earth Stood Still” (1951). Para el director, “los films de ciencia ficción probablemente ofrecían más oportunidades para la integración de mensajes, temas, comentarios, y advertencias acerca de los peligros de la sociedad y hacia donde esta se dirigía, en comparación con cualquier otro tipo de films”. Aunque siempre se mostró dispuesto a cooperar con los estudios, Wise deseaba tener una mayor independencia para desarrollar sus proyectos, por lo que en 1951 formó su propia productora, Aspen Pictures, junto a Mark Robson y Theron Worth. La compañía produjo una cinta dirigida por Wise, “The Captive City” (1952), la cual estaba inspirada en la Comisión Kafauver encargada de investigar al crimen organizado. La película no sería bien recibida por la crítica, por lo que ese mismo año el director filmaría la comedia de la Fox, “Something for the Birds” (1952). En 1953, Wise dirigiría dos cintas ambientadas en la Segunda Guerra Mundial, las cuales diferirían bastante la una con la otra; “Desert Rats” (1953), la secuela de “Desert Fox” (1951), sirvió para demostrar el talento del director a la hora de fimar escenas dramáticas y de acción. “Destination Gobi” (1953) en cambio, fue la primera película a color de Wise, y combinaba la comedia con elementos más propios del cine de aventuras.

Tras filmar el drama “So Big” (1953), el cual estaba basado en la novela ganadora del Pulitzer de la escritora Edna Ferber, Wise firmaría un contrato por cuatro películas con la MGM. Su primera cinta al interior del estudio sería “Executive Suite” (1954), la cual presentaría unas brillantes innovaciones en el campo del sonido y la edición, convirtiéndose en la película más exitosa del director, tanto a nivel de crítica como comercial. Posteriormente rodaría “Helen of Troy” (1956) y el western “Tribute to a Bad Man” (1956), protagonizado por James Cagney. En “Somebody Up There Likes Me” (1956), un joven Paul Newman interpreta al boxeador Rocky Graziano. A esta cinta le seguiría el melodrama “Until They Sail” (1957), la comedia “This Could Be The Night” (1957), y la cinta de submarinos “Run Silent, Run Deep” (1958), la cual estaría protagonizada por Burt Lancaster y Clark Gable. La historia de Barbara Graham, la primera mujer en ser ejecutada en California, sirvió de base para la historia que dio vida al drama “I Want to Live!” (1958), en la cual Wise retrató su propia visión acerca de la pena capital, lo cual le valió una nominación al Oscar al mejor director. La década del cincuenta finalizaría para Wise con “Odds Against Tomorrow” (1959), un controversial film acerca del racismo.

Si bien durante la década del cincuenta Wise se dedicó a filmar una cinta tras otra, durante los sesenta se concentró sólo en unos pocos proyectos. En 1960, él sería escogido por la Mirisch-United Artist para dirigir su primer musical, “West Side Story” (1961). La cinta sirvió para demostrar la creatividad y el profesionalismo de Wise, características que ayudaron a que el film se convirtiera en un éxito artístico y económico, lo que le valió diez premios Oscar, entre los que se incluyen el de mejor película y mejor director. Al año siguiente, Wise filmaría otra historia de amor ambientada en Nueva York, “Two for the Seesaw” (1962), protagonizada por Robert Mitchum y Shirley MacLaine. Tras terminar dicho film, Wise quiso retornar al género de terror el cual había abandonado desde sus días con Lewton, por lo que filmó “The Haunting” (1963). Posteriormente, Wise comenzó con los preparativos del drama bélico, “The Sand Pebbles” (1966), el cual estaba basado en una novela de Richard McKenna acerca de un grupo de marinos norteamericanos y su accionar durante la revolución ocurrida en China en 1926. Mientras recaudaba el dinero suficiente para financiar dicho proyecto, Wise accedió a dirigir para la Fox la cinta “The Sound of Music” (1965). El musical se convirtió en uno de los grandes hitos de su carrera, ya que el film fue merecedor de seis premios Oscar, entre los que se encuentran el de mejor película y mejor director.

Gracias al éxito rotundo de dicha cinta, Wise pudo filmar “The Sand Pebbles”, la cual fue protagonizada por Steve McQueen. El director aprovechó esta película para estampar una fuerte crítica antibelicista en relación a la Guerra de Vietnam. El uso de sets realistas, de locaciones en Asia, y de cientos de extras, le significaron a Wise el reto más grande de su carrera. Ese mismo año, la cinta recibiría ocho nominaciones al Oscar, incluyendo la de mejor película. El director cerraría la década de los sesenta con el musical “Star!” (1969), protagonizado por Julie Andrews. Intentado involucrarse en historias más modernas luego de haber trabajado en una serie de películas de época, Wise retornó al género de la ciencia ficción con “The Andromeda Strain” (1971), una adaptación de una novela de Michael Crichton. Comprometido con la idea de integrar más comentarios sociales en sus cintas, Wise filmó “Two People (1973), un drama que intentaba reflejar como la Guerra de Vietnam afectó a la sociedad norteamericana. Dicha cinta sería un nuevo intento por parte de Wise y Mark Robson de desconectarse del sistema de los estudios. De hecho, sería la única película que el director filmaría con la compañía fundada por él y por Robson, la Filmmakers Group.

Fascinado por el desastroso vuelo del Hinderburg, Wise dirigió “The Hinderburg” (1975), tras estar dos años alejado de la pantalla grande. Luego de rodar “Audrey Rose” (1977), una historia acerca de la reencarnación, Wise se embarcó en el primer largometraje de la saga “Star Trek” (1979). Ya durante los ochenta, el director decidió darse un merecido respiro de una carrera marcada por el constante rodaje de proyectos, y se concentró en ayudar a la comunidad cinematográfica. Desde 1984 a 1987, Wise ocupó el cargo de presidente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Además durante los ochenta fue nombrado presidente del Gremio de Directores de América y se convirtió en el líder del Concilio Nacional de Artes y Ciencias y del Departamento de Cine en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. En 1986, Wise volvería a los estudios, esta vez en la calidad de consultor en el debut como director de Emilio Estevez, “Wisdom” (1986). Tras dicho film, Wise accedió dirigir el drama “Rooftops” (1988), el cual sería su última incursión como director en el cine. En 1992, el director recibió la prestigiosa Medalla Nacional de Arte a manos del entonces presidente George Bush.

En 1996, Wise hizo una de las pocas cosas que le faltaba hacer en la gran pantalla; debutó como actor en la cinta de John Landis, “The Stupids”. En 1998 el director recibiría un galardón por los logros durante su carrera otorgado por el American Film Institute. Wise ocuparía la silla del director por última vez el 2000, cuando rodó el telefilme “A Storm in Summer”. Robert Earl Wise fallecería el 14 de septiembre del 2005, a causa de una falla cardíaca. Durante su prolífica carrera, Wise dirigió 39 films entre 1944 y 1989, paseándose por una variedad de géneros en los cuales supo desempeñarse con una destreza envidiable. El éxito del director en Hollywood se debe en gran medida a su arduo trabajo y al compromiso que le dedicaba a cada uno de sus proyectos. Pasó gran parte de su carrera corriendo riesgos, lo cual terminaría siendo recompensado en múltiples ocasiones por el público y la crítica. Hoy en día, Robert Wise es recordado como un director legendario, que curiosamente realizó sus mejores trabajos cuando debió manejar escasos presupuestos, y cuya versatilidad no conocía límites.





por Fantomas.

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