martes, 14 de julio de 2009

Amicus Films: Radiografía de la más grande competidora de la Hammer.

De todas las compañias que intentaron emular el éxito obtenido por la Hammer en el género del horror desde la década de los sesenta hasta principios de los setenta, la Amicus fue la que más se destacó. Entre 1964 y 1974, la Amicus produjo catorce cintas de terror, entre los cuales se incluían sus distintivos films de antologías. El hecho de que en sus producciones participaran predominantemente actores británicos, entre ellos las estrellas del género, Peter Cushing y Christopher Lee, que todas ellas fueran dirigidas por directores británicos (con Roy Ward Baker y Freddie Francis a la cabeza), y que estas fueran realizadas en estudios británicos, indica que la Amicus participó de manera integral en el movimiento de horror británico existente durante los sesenta y setenta.

Pese a esto, las cintas de la Amicus no jugaron un rol significativo en la construcción de las constantes del horror británico de la época. Y es que en vez de adaptar cuentos góticos británicos en la forma que lo hacía la Hammer, las producciones de la Amicus por lo general utilizaban material proveniente desde norteamérica. Probablemente esto sucedía debido a que la compañia había sido fundado por dos norteamericanos. Los fundadores de la Amicus, el productor Max. J. Rosenberg y el productor/guionista Milton Subotsky, habían trabajado juntos durante la década de los cincuentas en el medio televisivo norteamericano, para luego pasar a co-producir un par de cintas de bajo presupuesto. En 1960, Subotsky se muda a Inglaterra para asumir el cargo de productor ejecutivo y guionista de la cinta de horror, “City of the Dead” (1960), donde también trabajaría Max J. Rosenberg, aunque su nombre no aparecería en los créditos.


Según comentan, la Amicus fue el resultado de un trato entre “un guionista socialmente inepto llamado Milton Subotsky y un estafador llamado Max J. Rosenberg”. Subotsky sería el motor del estudio durante el periodo más oscuro de la compañia, mientras que Rosenberg permanecería en los Estados Unidos manejando los convenios de distribución de las cintas del estudio, y consiguiendo financiamiento para las mismas. Todos aquellos que trabajaron con Subotsky, lo recuerdan como un hombre bastante agradable, y al mismo una suerte de bicho raro, que por lo general batallaba para conseguir el presupuesto suficiente para sacar adelante sus producciones. Irónicamente, Subotsky también es recordado como un verdadero fan del cine de terror, y que a diferencia de los jefes de la Hammer, los cuales habían encontrado su nicho comercial y lo habían explotado de la mejor forma, “él tuvo que lidiar con las sobras dejadas por la casa del martillo”. Además, Subotsky odiaba profundamente a la Hammer. En 1956, el estudio había rechazado un guión que él había escrito bajo el título, “Frankenstein and the Monster”. Al poco tiempo después, la Hammer tuvo éxito con una cinta de corte similar titulada, “The Curse of Frankenstein” (1957). El productor debe haber sentido un gran grado de satisfacción al pensar que estaba ganando terreno en el mercado liderado por la Hammer, realizando cintas de tono similar a las de la casa del martillo, en las que incluso aparecían algunas de las estrellas de dicho estudio.

Antes de que la Amicus incursionara en el género del horror, realizó dos músicales dirigidos al público joven, similares a los que la dupla había realizado en los Estados Unidos; “It´s Trad Dad” (1962), film que marcaría el debut como director del norteamericano Richard Lester, y “Just For Fun” (1963), cinta dirigida por Gordon Flemyng. En 1964, la compañia optaría entraría de lleno en el género del horror con el film, “Dr. Terror´s House of Horrors”, del director Freddie Francis. Según Subotsky, esta cinta no era más que un homenaje al film de los Estudios Ealing, “Dead of Night” (1945), todo un clásico del género que serviría como modelo para una buena cantidad de producciones de la Amicus. Trece películas más del estudio incursionarían en el género del horror: “The Skull” (Francis, 1965), “The Deadly Bees” (Francis, 1966), “The Psycopath” (Francis, 1966), “Torture Garden” (Francis, 1967), “The House That Dripped Blood” (Peter Duffel, 1967), “I, Monster” (Stephen Weeks, 1971), “Asylum” (Roy Ward Baker, 1972), “Tales From The Crypt” (Francis, 1972), “Vault of Horror” (Baker, 1973), “From Beyond the Grave” (Kevin Connor, 1973), “And Now the Screaming Starts!” (Baker, 1973), “Madhouse” (Jim Clark, 1974), y “The Beast Must Die” (Paul Annett, 1974).


Diez de estas cintas presentarían un claro input norteamericano; algunos de los guiones serían escritor por Subotsky, otros estarían inspirados en las historias de los cómics de horror de la EC (“Tales From the Crypt” y “Vault of Horror”), y otro grupo estarían basados en las historias cortas del escritor Robert Bloch (“The Skull”, “Torture Garden”, “The House That Dripped Blood”, y “Asylum”). Lo que distancia aún más a las producciones de la Amicus de la cultura británica, es el hecho de que Bloch jamás visitó Inglaterra, optando por enviar sus guiones desde Hollywood. A diferencia de la Hammer, la Amicus se especializaría en la realización de cintas de horror contemporáneo, filmando solo dos películas de época; “And Now the Screaming Starts!” y “I, Monster”. Esto alejaría aún más a la Amicus del clásico horror británico de la época, y la acercaría más horror norteamericano de los cincuenta. Todo esto confabuló para que las cintas de la productora fueran consideradas como muy americanas para ser británicas, y demasiados británica para ser americanas.

Las producciones de la Amicus pueden ser divididas en dos grupos de igual tamaño; aquellas con una trama única, y las cintas de antologías. Respecto a esto, la gran mayoría de los críticos pensaba que “el talento de la Amicus no residía en las producciones con una trama única”. Ninguna de las siete cintas de horror “convencionales” de la compañia son memorables debido a la poca pulcritud temática y estilística que presentan. Las más interesantes de este grupo son las dos primeras, “The Skull” y “The Psychopath”. Las dos se benefician de las atmosféricas bandas sonoras de Elizabeth Lutyens, y ambas contienen momentos altamente efectivos. En el caso de “The Skull”, existe una pertubadora y estilizada secuencia onírica que se presenta como el punto más alto de la cinta, mientras que en “The Psychopath”, Francis opta por un irónico y adecuado final. Pese a tener buenos pasajes, ninguna de estas películas logra entregar una narración del todo adecuada, lo que convierte a estos potenciales clásicos del género, en tan solo una cinta más del montón. Con respecto a el resto de los films de este grupo, “The Deadly Bees” y “I, Monster” son cintas bastante olvidables; “Madhouse” tiene la virtud de reunir a Vincent Price y a Robert Quarry, con Peter Cushing, aunque no alcanza el nivel de la gran mayoría de las cintas que Price filmó para la AIP; y “The Beast Must Die”, tiene el formato de una novela policiaca, donde un grupo de invitados debe descubrir cual de ellos es un hombre lobo. Aunque la premisa es interesante, el film es algo absurdo, razón por la cual pierde fuerza.

Por otra parte, tenemos a las clásicas cintas de antología de la productora; “Dr. Terror´s House of Horrors”, “The House That Dripped Blood”, “Asylum”, “Tales From The Crypt”, “Vault of Horror”, y “From Beyond the Grave”. Aunque la idea de varias historias juntas en una sola cinta había estado circulando en el cine desde hace ya un buen tiempo, lo que la Amicus hizo fue utilizar este formato para presentar un grupo de historias de terror, cuatro o cinco por film, mezclando una serie de temas tradicionales del género (hombres lobo, vampiros, magia negra, entre otras cosas), con relatos de crimen y venganza. La cintas de antologías de la Amicus, presentan una nexo narrativo claro entre los protagonistas de cada una de las historias, aunque por lo general las producciones del estudio no dedican mucho tiempo a desarrollar este nexo. Según el mismo Subotsky, “nosotros siempre terminabamos acortando esas secciones porque cada vez que llegabamos al proceso de edición las encontrabamos aburridas”. Por este motivo, que la Amicus opta por incluir encuentros arbitrarios en los cuales se presentarán las historias de los protagonistas.

Es así como un conjunto de personajes vagamente descritos se encuentran en un determinados lugares, los cuales les permiten abstraerse de cualquier contexto social; un vagón de tren (“Dr. Terror”), un show de feria (“Torture Garden”), un cuarto subterraneo (“Vault of Horror”), y unas catacumbas (“Tales From the Crypt”). En dichos lugares, los personajes o bien cuentan sus experiencias, o se presentan visiones de lo que les va a suceder en futuro, o de lo que ya les ha sucedido. Cada una de las historias tiene una duración aproximada de 20 minutos, y generalmente está acompañada de un final sorpresivo. “The House that Dripped Blood”, “From Beyond the Grave”, y “Asylum” en cambio, ofrecen una versión diferente en la cual los protagonistas nunca llegan a conocerse; en "The House that Dripped Blood", los protagonistas son varios individuos que han vivido en distintas épocas en la misma casa, mientras que en "From Beyond the Grave", son los clientes de una siniestra tienda de antiguedades. En “Asylum” en cambio, un psiquiatra debe identificar quien de los cuatro pacientes mentales que va a entrevistar es el actual director del hospital psiquiátrico. El nexo en este caso, funciona como otro segmento más, el cual además es la única conexión de la Amicus que está basada en una historia corta preconcebida por el escritor Robert Bloch titulada, “Mannikins of Horror”.

Pero la Amicus no solo realizaría cintas de terror, sino que también produciría un par de films de ciencia ficción y aventuras. El primero de estos sería “Dr. Who and the Daleks” (1965), el cual estaría protagonizado por Peter Cushing y dirigido por Gordon Flemyng. Consciente del éxito que estaban teniendo los daleks, los cuales eran unos personajes de la serie televisiva británica, “Dr. Who” (1963-89), Subotsky en compañia de Joe Vegoda, se acercaron a los ejecutivos de la BBC para proponerles la realización de una cinta de ciencia ficción de bajo presupuesto que ayudara a capitalizar el éxito de la serie. La intención de Subotsky y Flemyng, era realizar dos films comerciales protagonizados por estos seres de aspecto robótico. Al año siguiente del estreno de “Dr. Who and the Daleks” (1965), la Amicus estaba preparando la secuela titulada, “Dalek´s Invasion Earth 2150 A.D.” (1966), pero no disponía de suficiente dinero. Por esta razón, intentó coproducir el film con la productora British Lion, los cuales aceptaron con la condición de que la cinta no fuera lanzada como una producción de la Amicus. Por esta razón, Subotsky y compañia se vieron obligados a crear rápidamente la productora Aarus Films.

Durante la última etapa del estudio, la Amicus lanzó “The Land That Time Forgot” (1975), una adaptación de la novela de Edgar Rice Burroughs, “Lost World”, la cual tuvo variados problemas durante su filmación; mientras su protagonista, Doug McClure estaba convertido en un alcohólico debido a su reciente fracaso matrimonial, se rumoreaba que Subotsky ocupaba más tiempo comprando juguetes en Hamleys que manejando el estudio. La única ocasión en la que se involucraría en el proceso de producción de la cinta, sería cuando asistió a proyección de la misma, junto a su hijo de cuatro años. Tras ver la película, les dijo a todos que el niño se había dado cuenta de que los dinosaurios no eran más que hombres disfrazados. Una vez dicho esto, se fue. La última producción en la que participaría Subotsky sería, “At the Earth´s Core” (1976), la que también era una adaptación de una novela de Burroughs. Tras esto, Subotsky se retiró de la Amicus sin razón aparente. Poco después, el productor comenzó una disputa legal con su ex-socio Max J. Rosenberg, la cual duró alrededor de cinco años, principalmente porque la compañia se había formando con nada más que un apretón de manos.

Rosenberg mantuvo a la Amicus viva por dos años más, tiempo suficiente para filmar la secuela de “The Land That Time Forgot”, titulada “The People That Time Forgot” (1977). Subotsky seguiría ligado al cine de terror hasta el fin de su carrera. Después de la desaparición de la productora, Milton Subotsky formó su propia compañia, Sword and Sorcery Productions. En 1980, intentando resucitar el espiritu de Amicus, produjo la cinta, “The Monster Club”, siguiendo el modelo de historias cortas que tan buenos resultados le había dado en el pasado. Pero la pelicula fue un fracaso (pese a la participación de íconos del género del horror como Vincent Price y John Carradine), ya que presentaba un tono muy paródico, donde incluso existían referencias del propio Subotsky, como el personaje Lintom Busotsky, que aparecia en la sala de fiestas donde los monstruos se divertian, y era presentado por el hombre lobo secretario del club como "el gran vampiro productor cinematográfico". Quizás habia demasiada diversión. Aunque la pelicula no fue producida por Amicus, de todas formas le fue acreditada a la compañia por lo que se podria decir que sería esta la cinta que marcó la muerte definitiva del estudio.

Después de esto, Subotsky seguiría en su rol de productor, participando en la miniserie, “The Martian Chronicles” (1980), y en las cintas basadas en las historias de Stephen King, “Cat´s Eye” (1985), y “Maximum Overdrive” (1986). Subotsky fallecería el 1 de junio de 1991, a los 70 años de edad. Rosenberg por su parte, volvería a los Estados Unidos donde formaría su propia productora, en la cual trabajaría por muchísimos años. Rosenberg fallecería el 14 de junio del 2004, a los 90 años de edad. Hace dos años atrás, el nombre de la compañia revivió de la mano del productor, Robert Katz. Esto viene a demostrar que si bien la historia de la Amicus debería haberse terminado con la salida de Milton Subotsky en 1975, gran parte de sus 27 producciones han perdurado en el tiempo, transformándose en verdaderas cintas de culto en los últimos años. Sin importar las diferencias estilísticas o temáticas que estas presentaran con las producciones de la Hammer, hoy en día todas ellas son recordadas en conjunto como los exponentes más reconocibles del clásico cine de horror británico.


por Fantomas.

2 comentarios:

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Qué buen post y qué recuerdos de infancia!!! Muchas gracias por pasarte por mi blog. Me lo linkeo este también y me hago seguidor de este también.
Saludos
Nos leemos

Ramón Moreno Palau dijo...

Sin lugar a dudas,la HAMMER Y el temendo impacto de sus peliculas a nivel internacional,oscureció los filmes de la AMICUS,en mis tiempos juveniles de cines de barriada con programa doble recuerdo haber visto varias peliculas de esta compañia,de la que mas me acuerdo es REFUGIO MACABRO,BUENO me acuerdo sobre todo del titulo,creo que uno de los papeles principales los interpretaba JOAN COLINS,eran films de sketches,ni estos nilos de la Hmmer se proyectan en televisión ni en la filmoteca de BCN ni tampoco en el MELIES-un cine de BCN que esta especializado en peliculas antiguas-es una pena porque las peliculas de la AMICUS merecerian ser revisadas

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