lunes, 16 de agosto de 2010

Freddie Francis: Artesano del cine de terror británico y director de fotografía excepcional.

Frederick William (Freddie) Francis, nació el 22 de diciembre de 1917 en Islington, Londres, Inglaterra. Durante su infancia, Francis estaba determinado a convertirse en ingeniero cuando fuese adulto. Sin embargo, cuando un ensayo que escribió en el colegio acerca de los films del futuro fue merecedor de una beca en el North-West Polytechnic de Kentish Town, Francis se dio cuenta del camino que debía seguir. Por ese mismo motivo, a los 16 años de edad abandonó el colegio y se convirtió en el aprendiz del fotógrafo Louis Prothero. Durante los seis meses que trabajó junto a Prothero, Francis pudo participar como fotógrafo en una película que el director Stanley Lupino realizó para los Estudios Ealing. Eventualmente, Francis se convertiría en “clapper boy”, y posteriormente en auxiliar de cámara. En 1939, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Francis se unió al ejército donde fue asignado como camarógrafo y director a la Unidad Kinematográfica en Wembley, lugar en el cual terminaría aprendiendo los distintos aspectos su oficio. Cuando la guerra finalizó, Francis volvió a su vida civil como camarógrafo, labor que ejercería durante diez años. Durante este tiempo, él pudo trabajar junto a directores como Michael Powell, Emeric Pressburger y John Huston en cintas como “Twice Upon a Time” (1953), “The Sorcerer´s Apprentice” (1955) y “Moulin Rouge” (1952), entre otras.

Una vez que logró cierto reconocimiento como camarógrafo, Francis decidió que era hora de dar un nuevo paso en su carrera y convertirse en director de fotografía. Su primer acercamiento a dicha labor la tendría en la cinta de John Huston, “Moby Dick” (1956), donde si bien trabajó como camarógrafo también lo hizo como director de fotografía de la segunda unidad. Francis finalmente conseguiría un trabajo como director de fotografía en el film “A Hill in Korea” (1956), producción cuyo único punto de interés es la participación del entonces debutante Michael Caine. Pronto Francis conseguiría mejores asignaciones en cintas como “Time Without Pity” (1957), “The Battle of the Sexes” (1959) y “Sons and Lovers” (1960), donde por esta última recibiría un Oscar a la mejor fotografía en blanco y negro. Aunque el ser merecedor de un Oscar obviamente es un paso importantísimo en la carrera de cualquier profesional del cine, podría decirse que su trabajo en la cinta “The Innocents” (1961), resultó ser aún más importante que el ansiado galardón, ya que dicho film fue el primer paso de Francis en el género de terror, al cual se volcaría de lleno en los años venideros Durante este periodo, él también trabajaría en el drama judicial “Never Take Sweets from a Stranger” (1960), cinta producida por la Hammer, estudio que posteriormente ocuparía un lugar importante en la carrera de Francis.


Para principios de los sesenta, Freddie Francis había demostrado con creces ser un verdadero maestro de la fotografía en blanco y negro. A sabiendas de esto, él optó por dar el siguiente paso en su carrera y convertirse en director de la comedia romántica “Two and Two Make Six” (1962). Por cerca de veinte años, Francis solo ejercería como director de fotografía en una sola ocasión, en el film “Night Must Fall” (1964), impulsado únicamente por el respeto que sentía hacia el director Karl Reisz. Según el mismo Francis: “La verdad es que me resultó menos difícil realizar la transición desde director de fotografía a director, que realizar la transición de camarógrafo a director de fotografía. Algunos de los camarógrafos y directores con los cuales trabajaba miraban con malos ojos mis constantes cambios de trabajo, pero luego de que gané el Premio de la Academia tuve dos ofertas para dirigir. De esta forma realicé mi primer film, un pequeña comedia llamada ´Two and Two Make Six´”. Posteriormente Francis trabajaría como director en “Day of the Triffids” (1962), aunque su trabajo no sería acreditado. Con respecto a su participación en dicha cinta, Francis declararía en una ocasión: “El film de los Triffids había sido completado y nadie quería aceptarlo, por lo que decidí realizarle algunos cambios a la historia. Me pidieron que dirigiera algunas escenas adicionales, las cuales tardamos cinco semanas en filmar. Además se debieron contratar varios escritores adicionales para reparar los errores que presentaba la historia”.

Luego vendría “The Brain” (1962), una modesta cinta de ciencia ficción que estaba basada en la novela de Curt Siodmak, “Donovan´s Brain”. Sería precisamente la labor del director en este film lo que llamaría la atención de los mandamases de la Hammer, quienes le ofrecieron a Francis la realización de dos thrillers en blanco y negro: “Paranoiac” (1963) y “Nightmare” (1964). Ambas cintas son elegantes y efectivas piezas de suspenso que intentaban repetir la fórmula utilizada por Alfred Hitchcock en el film “Psycho” (1960). Filmada al mismo tiempo que “Nightmare” y utilizando prácticamente al mismo equipo técnico, “The Evil of Frankenstein” (1964) se convirtió en la primera película a color dirigida por Francis. Una de las mayores preocupaciones del director sería el diseño del laboratorio del Barón Frankenstein, el cual probablemente es uno de los escenarios más llamativos que se pueden encontrar en la filmografía de la casa del martillo. Tras rodar la adaptación de la novela de Edgar Wallace, “Das Verrätertor” (1964), para la Rialto Films, Francis sería contratado por la rival de la Hammer, la modesta Amicus, para dirigir una serie de producciones del estudio. La primera película que Francis dirigiría al interior de la compañía comandada por Milton Subotsky y Max J. Rosenberg sería “Dr. Terror´s House of Horrors” (1965), una de las tantas antologías de terror que eventualmente se convertirían en la carta de presentación de la Amicus.

Una de las películas más extrañas que Francis filmó para la Amicus sería “The Skull” (1965), la cual estaba basada en una historia corta de Robert Bloch. Prácticamente la mitad de la cinta está exenta de diálogo, y gran parte de las escenas están filmadas desde el punto de vista de un cráneo. “La idea de filmar a través de una calavera fue mía”, declararía Francis en una ocasión. “De hecho, debido a que fue mi idea todo el proyecto se convirtió en algo personal. Yo operé la cámara en esas tomas, y además tuve que utilizar unos patines para que alguien me arrastrara mientras perseguía a Peter Cushing con el cráneo montado frente a la cámara”. Posteriormente Francis regresaría a la Hammer para filmar “Hysteria” (1965), la cual es considerada como la tercera entrada en la “trilogía de thrillers” que el director realizó al interior de la casa del martillo. Durante los siguientes dos años, Francis trabajaría de forma permanente en la Amicus. En 1966 filmaría “The Psychopath”, cuyo guión presenta varias similitudes con el guión de “Psycho”; esto se debió a que ambos guiones estuvieron a cargo de Robert Bloch.

Pese a que a Francis le gustaba trabajar en la Amicus, no siempre estaba de acuerdo con los guiones escritos por Milton Subotsky. Una de las cintas que más problemas le presentó en ese sentido fue “The Deadly Bees” (1967). “Personalmente creo que era un film horrible. Robert Bloch había escrito el guión el cual estaba basado en una historia escrita por alguien más. Ahora, Bloch tenía grandes ideas y escribía buenas historias, pero cada vez que recibía uno de sus guiones debía someterlo a una serie de cambios. El guión de ´The Deadly Bees´ era peor de lo habitual, por lo que Max Rosenberg me permitió reescribirlo. En ese momento, Milton Subotsky se encontraba en el hospital, y cuando regresó no le gustó el nuevo guión. Lamentablemente ya habíamos construido el set y habíamos comenzado el rodaje, por lo que nada pudo hacer. Pienso que hubiese sido mejor que hubiésemos filmado el mediocre guión de Bloch en vez de escribir un nuevo guión con el cual nadie estaba de acuerdo”. Tras finalizar el rodaje de la cinta, Francis entró en un estado en el que poco le importaba si alguna vez volvía a dirigir un film. Algo similar le ocurrió cuando filmó la mediocre “They Came from Beyond Space” (1967), también para la Amicus.

Tras los fracasos de sus últimas producciones, la Amicus decidiría retomar la fórmula de las antologías de terror, por lo que le pediría a Francis dirigir el film “Torture Garden” (1967). Tras participar en la serie de televisión “Man in a Suitcase” (1967-68), Francis regresaría a la Hammer para hacerse cargo de la dirección de “Dracula has Risen from the Grave” (1968). Si bien al director no le gustaba involucrarse en cintas de monstruos debido a la dificultad que implicaba reinventar la mitología de estos personajes, de todas formas asumió con profesionalismo el proyecto y lo convirtió en una de las producciones más exitosas de la filmografía de la Hammer. Tras dirigir algunos episodios de las series de televisión “The Saint” (1962-69) y “The Champions” (1968-69), Francis se encargó de la producción y la dirección de la cinta “Mumsy, Nanny, Sonny & Girly” (1970). Pese a que la película no fue bien recibida ni por el público ni la crítica, Francis quedó satisfecho con su trabajo, principalmente debido a que estuvo involucrado en todos los aspectos de la realización de la cinta. Luego vendría “Trog” (1970), una cinta de terror de bajo presupuesto protagonizada por Joan Crawford, la cual Francis filmó con la convicción de que sería vapuleada por la crítica ya que su guión era bastante mediocre.

Tras terminar “Trog”, Francis viajaría a Alemania para rodar la cinta de vampiros “Gebissen wird nur nachts” (1971), la cual en un principio estaba pensada para presentarse como la versión germana del film de Roman Polanski, “Fearless Vampire Killers” (1967). Pese a los intentos de Francis por salvar una cinta con potencial, finalmente la tacañería de los productores terminaría condenando a la producción al fracaso. En 1972, el director regresaría a la Amicus para realizar la cinta de antologías “Tales From the Crypt”, la cual estaba basada en algunas de las historias que aparecían en los comics que la E. C. publicó en los cincuenta. Si bien esta película sería un éxito de taquilla, la última cinta de antologías que Francis realizó para la Amicus, “Tales That Witness Madness” (1973), tuvo un pobre recibimiento por parte del público (pese a esto, esta es una de las películas favoritas del director). Mientras filmaba “Tales That Witness Madness”, Francis recibió un ofrecimiento de la Tigon Films para rodar “The Creeping Flesh” (1973), una cinta que podría haber funcionado perfectamente a principios de los sesenta, pero que lamentablemente en la época en la que fue estrenada no obtuvo los resultados que todos esperaban.

Desafortunadamente para Francis y para muchos profesionales de la industria cinematográfica británica, las producciones inglesas estaban perdiendo la batalla contra las cintas norteamericanas. Antes de retomar su carrera como director de fotografía, Francis participó en una serie de producciones de bajo presupuesto. La primera sería “Son of Dracula” (1974), la cual fue producida por Ringo Starr y retrataba al hijo de Drácula como una estrella de rock que se rehúsa a convertirse en el soberano del inframundo debido a que está enamorado de una mujer mortal. Ringo Starr se haría cargo de la edición del film, por lo que la versión final de la película dista bastante de la visión original del director. “Craze” (1974) por otro lado, presentaba a Jack Palance como un anticuario que realiza sacrificios humanos en honor a unos dioses africanos. Aunque esta cinta era más convencional que el anterior trabajo de Francis, de todas formas no logró los resultados esperados por lo que el productor Herman Cohen se vio en la obligación de cancelar otros proyectos que tenía contemplado realizar junto al director. En 1975, Francis realizaría dos modestos films para la compañía de su hijo Kevin, la Tyburn; “Legend of the Werewolf” y “The Ghoul”, ambas protagonizados por Peter Cushing. A mediados de los setenta, gran parte de las compañías para las que Francis trabajó en un momento de su carrera, o bien se encontraban en un hiato o sencillamente habían quebrado. Fue así como al director no le quedó más opción que volcarse al mundo de la televisión, donde participó en algunos episodios de la serie “Star Maidens” (1976).

A principios de los ochenta, Francis volvería a trabajar como director de fotografía. Afortunadamente para él, comenzaría esta nueva etapa de su carrera trabajando junto a David Lynch en el film “The Elephant Man” (1980). Luego se reuniría con el director Karl Reisz, con quien ya había trabajado en un par de ocasiones durante la década de los sesenta, en la cinta “The French Lieutnant´s Woman” (1981). Su trabajo en dicho film le valdría un premio de la Sociedad Británica de Realizadores y una nominación BAFTA a la mejor fotografía. Aunque Francis trabajaría como director de fotografía en otras 19 películas, solo tres de ellas son realmente destacables: “Glory” (1989), film por el cual Francis recibiría el segundo Oscar de su carrera; “Cape Fear” (1991), una de las mejores películas del director Martin Scorsese y uno de los puntos más altos de la carrera de Francis; y “The Straight Story” (1999), la tercera y última colaboración de Francis con David Lynch, la cual además sería el último trabajo de Freddie Francis en el cine. Sus últimos dos trabajos como director los obtendría en los films de terror “Doctor and the Devils” (1985) y “Dark Tower” (1987), las cuales no estarían a la altura de los mejores trabajos del director. Freddie Francis fallecería el 17 de marzo del 2007 en Isleworth, Inglaterra, debido a las complicaciones de una apoplejía. Gracias al profesionalismo y a la pasión que lo caracterizó durante toda su carrera, hasta el día de hoy Freddie Francis sigue siendo recordado como uno de los grandes artesanos del cine de terror británico, así como también uno de los mejores directores de fotografía de la historia del cine.



por Fantomas.

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