miércoles, 22 de abril de 2009

Lucha Libre y Terror: Una combinación completamente surrealista.

Dentro de las incontables variaciones que han surgido del género horror y la ciencia ficción, hay pocas tan extrañas y llamativas como el híbrido nacido y desarrollado exclusivamente en México. Me refiero a aquellos thrillers de bajo presupuesto en que la fuerzas del mal son vencidas por el más improbable de los héroes; un luchador profesional. Estas producciones por lo general están compuestas por una trama básica, una atmósfera propia de una cinta de horror gótico (los cineastas mexicanos tenían una amplia experiencia en dicho campo), la lucha clásica lucha en la Arena de México al principio de cada película, y un villano extravagante que bien puede ser un humano o un monstruo más bien “clásico”, como por ejemplo hombres lobo, zombies, vampiros, momias e incluso extraterrestres. Tanto el héroe como los villanos son interpretados por luchadores profesionales, muchos de los cuales gozaron de gran fama en aquel entonces en México.

La cantidad de cintas de este tipo que se filmarón es prácticamente astronómica, pero solo unas pocas alcanzaron mayor relevancia y distribución internacional. Estas películas irrumpieron en los Estados Unidos a principios de los sesenta, gracias al distribuidor K. Gordon Murray (lamentablemente todas estas cintas presentaban un horrendo doblaje), siendo muchas de estas exhibidas en la televisión, donde el público tuvo la oportunidad de apreciarlas, odiarlas, divertirse o sorprenderse con estas obras que rozaban el absurdo absoluto. El siguiente artículo tiene por objetivo recordar a las más grandes estrellas de este curioso subgénero, y revisar las aventuras que vivieron durante sus carreras cinematográficas.


I. El Santo
Si tuvieramos que escoger al héroe por excelencia de esta realidad cinematográfica paralela, sin duda que sería El Santo (el enmascarado de plata). Los datos biográficos de el hombre tras la máscara son algo escasos. Su verdadero nombre era Rodolfo Guzmán Huerta. Nació en Tulancingo, México en el año 1917, donde a temprana edad demostró su pasión por la lucha libre, la que pronto se vuelve un medio de subsistencia. Tras luchar de manera profesional un tiempo, donde no tuvo demasiada suerte y cambió en múltiples ocasiones su nombre artístico, en el año 1942 asumirá la identidad de El Santo, transformando a su máscara plateada como su única bandera. Poco después de transformarse en el campeón de peso mediano de México, el Santo debutaría en el cine con la cinta “El enmascarado de plata” (1952), del director René Cardona y coescrita por el mismo Cardona junto a José G. Cruz (quien posterioremente comenzaría a escribir un comic acerca del personaje).

La primera incursión de Santo en el género del horror fue la cinta, “Ladrón de Cadáveres”, la cual era protagonizada por otro luchador mexicano llamado Wolf Rubinski. Su primer rol protagónico lo tendría en las cintas “Santo contra Cerebro del mal” (1958) y “Santo contra Hombres Infernales” (1958), las cuales fueron rodadas de manera simultánea. Pero no sería hasta la década de los sesenta donde la figura del Santo comenzaría el camino que lo llevaría a transformarse en una leyenda. En “Santo contra las Mujeres Vampiro” (1962), el protagonista no solo demuestra ser un hombre de ciencia con pleno conocimiento de lo natural y lo sobrenatural, sino que además se situa como el principal aliado de la policia al momento de resolver los más extraños crimenes. Si en esta ocasión El Santo debe enfrentarse a un grupo de vampiros luchadores, en “Santo en el Museo de Cera” (1963), debe enfrentarse a un científico nazi y a su ejército de letales monstruos de cera.

El Santo demostró esta al tanto de las tendencias del mundo cinematográfico, por lo cuando estalló la moda de los espias y agentes secretos, El Santo se enroló como un agente secreto del gobierno en “Operación 67” (1967). Pero los enemigos del enmascarado de plata no se limitan solo al planeta Tierra. En “Santo vs la invasión de los marcianos” (1967), el héroe se vería enfrentado a un grupo de peligrosos marcianos, los cuales eran interpretados por luchadores como Wolf Rubisnki, El Nazi y Ham Lee. Durante su carrera, El Santo se vería enfrentado a múltiples enemigos sobrenaturales, como por ejemplo a Drácula en “Santo en el tesoro de Drácula” (1969), inventaría una máquina del tiempo, y uniría fuerzas con otro de los grandes héroes de este subgénero, Blue Demon. El Santo solo mostraría su rostro en una ocasión la cual significó su despedida. A los 67 años aparece en un programa de entrevistas llamado Contrapunto, y según dicen, Santo reveló brevemente su envejecido rostro. Una semana después, luego de una lucha de exhibición, El Santo muere de un paro cardiaco. Aunque muchos han tratado de imitarlo nadie ha podido igualarlo, por lo que hasta el día de hoy, El Santo sigue siendo el más popular y el más famoso de los luchadores mexicanos que aparecieron en la pantalla grande.

II. Mil Máscaras.
Mil Máscaras le hace honor a su nombre. Es sabido que muy pocas veces se le vió utilizando la misma máscara en dos ocasiones diferentes, y que antes de sus combates suele quitarse una extravagante máscara para revelar otra máscara aún más extravagante bajo esta. Su verdadero nombre es Aaron Rodriguez, y nació en Ciudad de México en el año 1939. Aunque cuando joven practicó varios deportes, tras asistir a una lucha profesional decidió que quería convertirse en luchador. Su carrera cinematográfica comenzaría cuando el productor Luis Enrique Vergara comenzará su búsqueda de una nueva estrella luego de que El Santo emigrara a otro estudio, y que Blue Demon sufriera una lesión que lo alejó una buen tiempo de las pistas. Fue así como decidió llevar a la pantalla grande el origen fantástico de este luchador en la cinta, “Mil Máscaras” (1966).

Su segunda película titulada, “Los Canallas” (1968), lo enfrentaría a una peligrosa pandilla de motociclistas. Esta la igual que el resto de las producciones que le seguirían, serían filmadas en “fabulosos colores”. En 1969, Máscaras compartiría roles con uno de los actores hollywoodenses icónicos dentro del género del horror, John Carradine, en la cintas “Enigma de la Muerte”, donde Carradine interpreta al lider de una moderna pandilla de nazis y delincuentes, y en “Las Vampiras”, el primer film de terror en el que participaria el luchador. Al igual que en “Santo contra las Mujeres Vampiro”, los vampiros en cuestión no eran más que mujeres vestidas en mallas y en cuya espalda colgaba una capa con forma de alas de murciélago. Durante los años siguientes, Mil Máscaras participaría en más de diez películas, las cuales en su gran mayoría, presentan al héroe como el integrante de un grupo de luchadores, entre los que se encuentran Blue Demon y Superzan, entre otros.

III. Blue Demon y los diversos equipos de luchadores.
En la década de los cuarenta, cuando la Universal quería revitalizar el cine de terror, comenzó a realizar producciones que involucraran a más de un monstruo en la misma historia. Probablemente esta fue la misma motivación que tuvieron los cineastas mexicanos en la década de los setenta, cuando comenzaron a abundar la cintas que involucraban a super equipos de luchadores contra el crimen. Uno de los pioneros en esta nueva modalidad, fue un luchador que ya había ganado cierta fama como un héroe solitario. Blue Demon, cuyo verdadera nombre es Alejandro Muñoz, nació en García (Nuevo León) en el año 1922. Su debut cinematográfico sería en la cinta, “El Demonio Azul” (1963), la cual lo enfrentaría a un hombre lobo el cual ha asesinado a una serie de jóvenes mujeres.

Durante los años siguientes, Blue Demon se vería enfrentado a otros bizarros enemigos, como por ejemplo el mitad luchador, mitad murciélago de “La Sombra del Murciélago” (1968), o el luchador al cual le crece una letal araña de uno de sus brazos en “Arañas Infernales” (1968). Sin embargo, Blue Demon ganaría gran parte de su popularidad en el grupo de cintas en las cuales formó equipo con otros grandes luchadores. La primera de estas colaboraciones se vería en la cinta, “Blue Demon contra el Poder Satánico” (1965), donde pese a no formar un equipo oficial, El Santo realiza una aparición especial ayudando a Blue Demon a limpiar México de una pandilla de adoradores de Satán y sus secuaces luchadores. Esta nueva modalidad de “dos por el precio de uno”, comenzaría a agarrar fuerza con el film, “Santo vs Blue Demon en la Atlantida” (1970), donde El Santo deberá enfrentarse a un Blue Demon al cual le han lavado el cerebro, además de derrotar al científico nazi responsable de dicho suceso. La pareja de amigos se volvería a encontrar en “Santo y Blue Demon en el Mundo de los Muertos” (1970), esta vez como una dupla enfrentada a un grupo de zombies controlados por una ancestral maldición.

Una vez establecidas la cintas protagonizadas por parejas o equipos de luchadores, el paso más lógico era enfrentar a estos héroes contra más de un monstruoso villano por historia. Dicho paso fue dado en el film, “Santo y Blue Demon contra los Monstruos” (1970), donde el villano revive a un pequeño ejército de monstruos conformado por un vampiro y sus dos sexis esclavas, un hombre lobo, una momia, un reptil cíclope, un extraterrestre y Franquestain (no es un error tipográfico). Aunque Blue Demon participaría con El Santo en un par de películas más, otro de sus notables compañeros fue un nuevo héroe llamado Zovek, un luchador con habilidades extraordinarias las cuales adquirió durante su estadia en el Tibet. Su primera colaboración sería en la cinta, “Blue Demon y Zovek en la invasión de los muertos” (1973), dirigida por René Cardona, y la cual sería una especie de remake no oficial al estilo mexicano de la película, “Night of the Living Dead” (1968).

El pueblo de Guanajuato se ambientarian dos películas protagonizadas por dos equipos distintos de luchadores. “Las Momias de Guanajuato” (1970), supondría la primera colaboración entre Blue Demon y Mil Máscaras, donde además participa brevemente El Santo, mientras que “El Castillo de las Momias de Guanajuato” (1973), estaría protagonizada por Superzan, Blue Angel y Tinieblas. Una de las más memorables cintas en las que El Santo y Blue Demon forman equipo es, “Santo y Blue Demon contra Drácula y el Hombre Lobo” (1973), donde el duó de villanos comienzan a convertir a un grupo de personas en hombres lobo y vampiros conformando de esta forma su ejército del mal. La última colaboración entre estos dos héroes sería en la cinta, “Misterio en las Bermudas” (1979), cerrando un ciclo de films que uniría a los dos más grandes luchadores mexicanos de la pantalla grande.

IV. Las Luchadoras.
A principios de los sesenta, en México reinaba la sensación de que el cine de luchadores había alcanzado la “perfección”. Sin embargo, el director René Cardona y el guionista Alfredo Salazar se atrevieron a dar el golpe más audaz dentro del subgénero desde la aparición de El Santo, con el nacimiento de “Las Luchadoras”. Antes de lanzar el primer film de la serie, Cardona lanzó una campaña internacional para encontrar a dos mujeres que tuvieran las habilidades suficientes para convertirse en luchadoras, además de poder proyectar sensualidad a través de la pantalla. Luego de una larga búsqueda, Cardona contrató a Lorena Vásquez y Elizabeth Campbell, además de un grupo de luchadoras profesionales para filmar las escenas de riesgo. Campbell interpretaría a The Golden Rubi, mientras que Lorena Vásquez interpretaría a una luchadora llamada Gloria Venus en su primera cinta, cambiando su nombre a Loretta en la segunda. En la tercera película, Vásquez abandonaría la serie dejando su puesto en manos de la actriz Ariadne Welter.

La primera cinta de la serie sería, “Las Luchadoras contra el Médico Asesino” (1963), donde el villano es un brillante médico cirujano el cual planea asegurar el futuro de la humanidad transplantando órganos de animales a humanos, y así conservar lo mejor de los dos mundos. La dupla regresaría dos años después en la película, “Las Luchadoras contra la Momia” (1965), la que se convirtió en el film más exitoso de los exhibidos en la televisión norteamericana. La tercera aventura de las Luchadoras se titularía, “Las Mujeres Panteras” (1967), la cual tomaría prestadas algunas de las ideas expuestas en “Cat People” (1942), del productor Val Lewton. La cuarta entrada en la serie fue “Las Luchadoras contra el Robot Asesino” (1969), cinta que significó la salida de Ariadne Welter, entrando en su reemplazo la actriz Regina Torné. La última entrada de la serie de las Luchadoras (aunque en esta película solo participa una luchadora), fue “La horripilante Bestia Humana” (1969), conocida en los Estados Unidos como “Night of the Bloody Apes”.

Existe otra cinta que es conveniente nombrar que también involucra a una mujer como protagonista. “La Mujer Murciélago” (1968), fue protagonizada por la actriz italo-mexicana Maura Monti, cuyo look resulta bastante similar al del personaje de la Batichica, solo que la actriz viste un bikini en vez de la clásica malla usada por los superhéroes. En su primera y única aventura, la Mujer Murciélago es contactada por su novio, un agente de la Interpol, para que colabore en la investigación de una serie de asesinatos ocurridos en Malaca, Hong Kong y Acapulco. Finalmente, nuestra heroina encontrara al autor de los asesinatos, quien además ha encontrado la forma de engendrar a su propia pandilla de hombres peces.

Aunque este subgénero gozó de una gran popularidad durante la década de los sesenta y principios de los setenta, a mediados de los setenta este tipo de cintas terminó de producirse por razones que solo un tiempo después fueron expuestas. En 1979, tras realizarse una auditoria a la industría cinematográfica mexicana, se descubrió que de los cinco billones que dijeron que se habían gastado en las distintas producciones entre los años 1972 a 1976, solo un 50% fue realmente utilizado para realizar dichos films. Los mismos ejecutivos responsables de dichos desfalcos, fueron en gran medida responsables de que los productores de películas independientes no tuvieran oportunidad alguna para seguir explotando la veta de las cintas fantásticas de luchadores. Aunque está claro que estas cintas no son precisamente obras maestras, que sus actuaciones, decorados y efectos especiales, son propios de una cinta de bajo presupuesto, y que muchas veces sus guiones llegaban a niveles casi surrealistas, marcaron toda una época en el cine mexicano, además de ofrecer al mundo entero toda una gama de bizarros pero bien intencionados héroes, que díficilmente podrán ser igualados y cuya leyenda sigue viva hasta el día de hoy.

Diez films para familiarizarse con el “cine de luchadores”:

- “Santo en el Tesoro de Drácula” (1969) Dir. René Cardona
- “El Hacha Diabólica” (1965) Dir. José Díaz Morales
- “Santo vs la invasión de los marcianos” (1967) Dir. Alfredo B. Crevenna
- “Santo y Blue Demon contra los Monstruos” (1970) Dir. Gilberto Martínez Solares
- “Las Momias de Guanajuato” (1972) Dir. Federico Curiel
- “Santo y Blue Demon contra Drácula y el Hombre Lobo” (1973) Dir. Miguel Delgado
- “Misterio en las Bermudas” (1979) Dir. Gilberto Martínez Solares
- “La Mujer Murciélago” (1968) Dir. René Cardona
- “El Mundo de los Muertos” (1970) Dir. Gilberto Martínez Solares
- “Los Campeones Justicieros” (1971) Dir. Federico Curiel



por Fantomas.

4 comentarios:

Sam_Loomis dijo...

Excelente post Fantomas. Siendo Mexicano, vi muchas películas del "Santo vs." en televisión y me encantaban, después recuerdo haberme preguntado como es que alguna vez me gustaron, y luego me hice un poco más viejo y les vuelvo a encontrar ese encanto que tienen...

Muchos Saludos

Cinediondo dijo...

Excelente repaso por la historia del cine de luchadores Mexicanos, yo soy un fanático de este tipo de películas, es algo tan exótico y empapado de folklore que de verdad que te atrapa, ver a Santo y el Hombre lobo, o a Blue Demon y un extraterrestre peleando cachacascán es algo impagable y que no se repetirá jamás.

Estoy seguro que los Mexicanos se sienten muy orgullosos de su héroe nacional "Santo" (de hecho tiene su propia estatua en la Capital), héroe que a diferencia de superman o batman, no era un ser 100% "ficticio" que solo se limitaba a las historietas y a la tv, Santo era un héroe que los niños podían ver en el cine luchando contra monstruos y al fin de semana siguiente lo veían en vivo chingandose a algún adversario en la arena, para un niño Santo era tan real como el mismo y eso es algo que nadie más a hecho en ninguna parte del mundo.

Yo tengo entendido que Santo jamás quiso revelar su identidad, sino que fue engañado diciéndole que las cámaras del programa habían sido apagadas y estaban en cortes comerciales, por eso Santo se subió su máscara que por más de 40 años lo había ocultado de sus terribles y monstruosos enemigos.

Una maravilla de cine, de visionado obligado, aunque sea por curiosidad, para cualquier amante del séptimo arte.

"Mis películas no son de arte, son para divertir..."
SANTO el enmascarado de plata

Saludos

Don_fofo

Quimerico Inquilino dijo...

Inmenso artículo. Me ha gustado mucho leerlo porque reconozco que no conozco en absoluto este tipo de cine pero hace tiempo que quería ponerme a ello. Esto me sirve un poco de guia "introductoria".
Vaya moral, con lo que me cuesta a mí llevar uno y tu sacas adelante dos estupendos blogs.
Mis felicitaciones.

Gise Lavadenz dijo...

Grandeee El Santo!!!
Películas que si bien rayan en lo absurdo, y al se de bajo presupuesto resultan ser graciosas, cumplen la función de entretener y mantener al espectador atento a lo largo de toda la película!
Además el hecho de no querer revelar su identidad, le entrega una mística al personaje que lo hace aún más atrativo para la audiencia!
100% recomendables ;)

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