domingo, 24 de mayo de 2009

Don Sharp: Fu Manchu, vampiros, piratas y otras hierbas.

Don Sharp fue un director que alcanzó cierta fama durante la década de los sesenta gracias a las películas que filmó para la Hammer Films, y a las cuatro cintas que tuvieron como protagonista al actor Christopher Lee. Sharp, nació el 19 de abril de 1922 en Hobart, Tasmania, una pequeña comunidad australiana de tan solo 64.000 habitantes, lugar donde existían cuatro salas de cine, además de un pequeño teatro utilizado por un grupo de actores profesionales que se habían asentado en el lugar, los cuales se dedicaban a impartir clases. El joven Sharp asistía a lo menos dos veces por semana a las salas de cine, mostrando una particular predilección por los melodramas criminales producidos por la Warner Brothers en aquella época. Como los padres de Sharp deseaban que este se convirtiera en un contador, este comenzó a estudiar contabilidad. Durante ese periodo, le ofrecerían un trabajo de dos semanas en el teatro local, como el encargado de llamar a los actores a escena.

Sharp no tardaría en interesarse en la actuación, oficio que vería como una forma de escapar de la carrera impuesta por sus padres. Con el pasar del tiempo, Sharp comenzaría a participar frecuentemente en el teatro, donde se graduaría como actor y dirigiría su primera obra un poco antes de enlistarse voluntariamente en la Real Fuerza Aérea Australiana, en 1940. Durante su estadía en el ejército, Sharp no abandonaría del todo la actuación, ya que participaría en un par de obras organizadas por la institución. Cuando fue retirado del ejército en 1944, Sharp decidió no volver a Hobart y probar suerte en Melbourne. Fue en dicha ciudad donde lograría el puesto de suplente en una compañia australiana que estaba adaptando la comedia de Broadway, “Kiss and Tell”. Para suerte de Sharp, uno de los actores titulares contrajo una laringitis que permitió que este asumiera un papel en la obra. Debido a su actuación, Sharp sería contratado por la agencia de representantes más importante de Australia, comenzando una exitosa carrera en la radio y en el teatro.

“Podría haber continuado con mi carrera en el teatro en Australia,” díria en una ocasión Sharp, “pero lo que realmente quería era participar en películas. Fue entonces cuando partí a Inglaterra, donde conseguí rápidamente un trabajo en un teatro, aunque nunca pude conseguir siquiera una cita con el director de castings. Me encontraba compartiendo un piso con un tipo (Frank Worth) que había sido camarógrafo de la marina durante la guerra, y que ahora estaba trabajando como asistente de director en el cine. Nosotros decidimos que la única cosa que debiamos hacer era realizar nuestra propia película, la cual lanzaría mi carrera como actor. Escribimos un guión, lo co-producimos y él la dirigió, mientras que yo me ocupaba de las cuentas y interpretaba el papel principal”. Para llevar a cabo el proyecto, Sharp y Worth además de buscar financiamiento externo, tuvieron que vender todo lo que tenían. Cuando “Ha´penny Breeze” (1950), fue estrenada, Sharp se encontraba en el hospital aquejado de viejas dolencias adquiridas durante su tiempo en el ejército. La cinta obtuvo buenos resultados, por lo que poco después Sharp fue contactado por un buen número de personajes influyentes que querían contratarlo, pero no como actor sino que como guionista.

Gracias a la insistencia de sus padres para que estudiara contabilidad, y a su experiencia manejando las cuentas de su primera película, Sharp pudo trabajar como asistente de producción en todas aquellas cintas en la cuales estuvo encargado del guión. Entre estas se encuentran “Child´s Play” (1957), una comedia acerca de un grupo de pequeños genios y sus correrías en una planta nuclear y, “Robbery Under Arms” (1957), que trataba el tema de los ladrones de ganado en la frontera australiana. Esta última cinta sería el primer acercamiento de Sharp al cine de época, género por el cual el director sería reconocido posteriormente. El director declararía en una ocasión, “No se trataba de una fascinación personal con el género, sino que se me contrató para realizar bastante cintas de época, las cuales según los críticos, conseguían transmitir la sensación de estar en dicha época, sin limitarse a solo que parecieran de una época determinada mediante la utilización de utileria”.

Al mismo tiempo que trabajaba como asistente de producción, Sharp conseguiría sus primeros trabajos como director, destacando lo conseguido con la cinta, “The Adventures of Hal Five” (1958), producido por Britain´s Children´s Film Foundation, la cual marcaría su primer acercamiento con el cine fantástico. También filmaría el musical, “The Golden Disc” (1958), considerado como la primera gran cinta de rock and roll británica. Entre los siguientes films de Sharp se encuentran, “The Professionals” (1959), un drama de similares características a la cinta de Jules Dassin, “Rififi” (1955); y “It´s All Happening” (1963), una especie de celebración de la música pop británica estelarizada por Tommy Steele, la cual además presentaba algunas bandas como Shane Fenton and the Fentones y The Clyde Valley Stompers. Aunque posteriormente Sharp tendría la posibilidad de trabajar con mayores presupuestos, y material más “respetable”, la mayoría de los fanáticos de la Hammer concuerdan que su mejor cinta fue, “Kiss of the Vampire” (1963), la cual además de marcar su debut en la casa del martillo, era la primera película de vampiros del estudio no centrada en la figura de Drácula.

El guión de dicha cinta, además de permitirle a Sharp demostrar su capacidad para construir escenas escalofriantes, fue uno de los más destacables escritos por el productor de la Hammer, Anthony Hinds, bajo su seudónimo habitual de John Elder. Para el director, la realización de este film significó todo un reto, debido que hasta ese momento solo había participado como director en un par de thrillers de bajo presupuesto, mientras que en otros había estado a cargo de la segunda unidad. De hecho, Sharp regresaba de la India, lugar donde se encontraba filmando algunas escenas de la cinta, “Harry Black and the Tiger” (1958), cuando su agente le comentó que la Hammer estaba buscando a alguien nuevo para dirigir su próximo film de terror. Al poco tiempo, Sharp recibió el guión y se arriegó en un mundo que para él era completamente extraño; el del cine de terror. Tan bueno fue el trabajo del director en esta película, que “Kiss of the Vampire” sería la primera producción del estudio en ser reseñada por el London Times, e incluso sería comparada con el trabajo de Val Lewton al interior de la RKO (con el cual Sharp no estaba ni cercanamente familiarizado).

La segunda cinta de Sharp para la Hammer sería, “Devil-Ship Pirates” (1964), una de las tantas aventuras protagonizadas por piratas que la casa del martillo lanzaría durante mediados de los sesenta. Estas estaban diseñadas para ser consumidas por públicos más jóvenes durante la época de vacaciones de las escuelas. Esta sería la primera colaboración del director con Christopher Lee, con quien se llevaría bastante bien debido a su pasado como actor. El guión de Jimmy Sangster giraba en torno a la época en la cual la armada española ofreció indultos a los piratas con la condición de que ellos lucharan junto con la armada. Christopher Lee interpretaba a uno de los piratas que aceptaba el indulto, solo para ocuparlo como fachada de sus actividades criminales. Inmediatamente después de dicha cinta, Sharp aceptaría un proyecto fuera de la Hammer titulado, “Witchcraft” (1964), una historia referente a la maldición de una vieja bruja, retomándo de esta forma el género del horror.

El próximo trabajo de Sharp, “The Face of Fu Manchu” (1965), sería la primera de cuatro películas que él filmaría para Harry Alan Towers. Esta y la segunda de la serie, “Brides of Fu Manchu” (1966), la que también sería dirigida por Sharp, son las únicas entradas que vale la pena ver de la serie de cinco películas dedicas al personaje interpretado por Christopher Lee (las otras tres son: “Vengeance of Fu Manchu”, dirigida por Jeremy Summers; “Castle of Fu Manchu” y “Blood of Fu Manchu”, ambas dirigidas por Jess Franco). El resultado de las dos cintas dirigidas por Sharp es bastante bueno, más aún teniendo en cuenta que Towers era conocido por su sacar adelante sus producciones de la manera más rápida y menos costosa posible. Apenas terminó “The Face of Fu Manchu”, a Sharp se le presentó la posibilidad de encargarse de varias de las secuencias aéreas y de riesgo de la cinta, “Those Magnificent Men in Their Flying Machines” (1965). Aunque la decisión de volver a trabajar en la segunda unidad no era fácil, más aún después de haber dirigido más de media dozena de películas, el director aceptó el trabajo debido a que su experiencia en el ejército lo acercaba al proyecto.

Luego de esto, retomaría el puesto de director en la cinta, “Curse of the Fly” (1965), la tercera entrada en la serie de “The Fly”, que lamentablemente pese a los esfuerzos del director y del guionista Harry Spalding por mejorar lo que parecía ser una idea gastada, terminaría siendo una cinta bastante mediocre. A su término, Sharp retornaría a la Hammer para filmar, “Rasputin, the Mad Monk” (1966), un drama de época con algunos toques propios del género de terror. Por motivos concernientes a la familia real, el relato se toma bastante licencias creativas, aunque de todas formas se alza como una de las buenas y más interesante producciones de la Hammer. Luego vendría la ya mencionada “Brides of Fu Manchu”, tras la cual Sharp escaparía por un tiempo del género del horror, que según su opinión suele convertirse en el final del camino de muchos directores.

Los films “The Violent Enemy” (1967) y “Hennessy” (1975), ambos centrados en el conflicto entre los británicos y el Ejército Republicano Irlandés, los que ayudarían a establecer su reputación como director, otorgándole la posibilidad de hacerse cargo de cintas de mayor presupuesto como por ejemplo el remake para la televisión de “The Four Feathers” (1977), y el remake de “The Thirty Nine Steps” (1978). Sin embargo, durante el periodo que transcurrió entre su salida de la Hammer y su consolidación como director, Sharp no abandonó del todo el género del horror. Además de filmar “Dark Places” (1973), el director es recordado por la cinta de culto, “Psychomania” (1973), conocida también como "The Death Wheelers", un bizarro híbrido entre las cintas de exploitation de motociclistas y las historias de zombies. La historia involucra a una madre que hace un pacto con el diablo para que este reviva a su hijo muerto, el cual era el líder de una pandilla de motociclistas. Una vez que este vuelve a la vida, convence a su antigua pandilla para que se unan a él transformados en zombies.

Durante la última etapa de su carrera, Sharp filmaría la alabada miniserie, “A Woman of Substance” (1984), y un par de telefilmes los cuales no tendrían mayor repercusión. Además participaría una vez más en la casa del martillo en 1980, dentro de la serie de televisión, “Hammer House of Horror”, donde dirigiría el episodio titulado, “Guardian of the Abyss”. Su última incursión en el género del horror sería la cinta, “Secrets of the Phantom Caverns” (1984), la cual se aleja bastante en términos de calidad y contenido a lo visto durante la época que el director trabajó en la Hammer. Don Sharp fue un director modesto capaz de crear buenas cintas, pero que lamentablemente tuvo poco acceso a mayores presupuesto o a guiones profundamente elaborados. De todas formas dejó un legado que presenta a lo menos media docena de películas que resultan ser bastante entrañables y que aún siguen siendo recordadas de buena manera por los amantes del cine de terror y de aventuras.


por Fantomas.

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