sábado, 9 de mayo de 2009

Paul Newman: La Leyenda del Indomable.

Paul Leonard Newman, nació el 26 de enero de 1925 en Shaker Heights, un afluente suburbio de Cleveland. Hijo de padre judío y madre católica, el joven Paul era un excelente deportista, el cual mostraría un temprano interés en el teatro. Él tendría su debut actoral a los siete años, como uno de los personajes de Robin Hood en una producción de su escuela. Newman se graduaría de la Escuela de Shaker Heights en el año 1943. Tras esto, asistiría por un corto periodo de tiempo a la Universidad de Ohio, de la cual sería expulsado tras un confuso incidente. Por un tiempo, Newman se dedicaría a vender enciclopedias Collier de puerta en puerta. Durante ese periodo, Newman también intentaría enlistarse en el ejército para servir como piloto. Sin embargo, el futuro actor tenía un serio problema a la vista, por lo que tuvo que contentarse con ser radio operador de los aviones que operaban el Pacífico Sur.

A su regreso, Newman obtendría una beca deportiva en la escuela de artes, Kenyon College, donde se jugaría fútbol americano hasta el momento que protagonizó otro incidente que terminó mandándolo a la cárcel por una noche. En vista que necesitaba una nueva actividad extracurricular, él decidió volver al drama, apareciendo en un buen número de producciones organizadas por la escuela. Tras graduarse en inglés, Newman viajó a Chicago, donde comenzó a trabajar con la prestigiosa compañia de teatro, Woodstock Players. Él también conocería y se casaría con la actriz Jackie Witte, con la cual al poco tiempo tendría un hijo. Lamentablemente, al mismo tiempo del nacimiento de su hijo, moriría su padre Arthur, el cual dejaría en manos de Paul la tienda que manejó por tantos años. Newman tendría que optar por asegurar la estabilidad familiar, o perseguir su sueño y transformarse en actor. Finalmente, optaría por correr el riesgo y su mudaría junto con su familia a New Haven, Connecticut, donde se uniría al programa de drama de la prestigiosa Universidad de Yale.


Durante su estadia en Yale, en 1952 Newman comenzaría a trabajar en la serie de televisión, “The Aldrich Family” (1949-1953). Ese mismo año, sería aceptado en el renombrado Actor´s Studio, donde tendría como maestros a Lee Strasberg y Elia Kazan. El año siguiente, Newman tendría un exitoso debut en la obra de Broadway, “Picnic”, donde además de ganar un Theatre World Award por su papel, lograría ser contratado por los ejecutivos de la Warner Brothers. Sin embargo, el éxito no sería de inmediato. Su primera cinta sería, “The Silver Chalice” (1954), la que marcaría una de las peores humillaciones en la carrera del actor. Las críticas hacia la película y en especial hacia su actuación fueron tan brutales, que Newman tomó la decisión de publicar unas sentidas disculpas a los cinéfilos por su actuación.

Tras esto, Newman volvería a las tablas y trabajaría mayormente en televisión, tanto en series como en algunos telefilmes. Su siguiente trabajo en Hollywood sería en la cinta, “The Rack” (1956), un drama bélico que protagonizaría junto a Lee Marvin, la cual también sería víctima de las críticas, lo que tendría como consecuencia su rápido retiro de las salas de cine. Ese mismo año, Newman protagonizaría la cinta que lo lanzaría a la fama. En “Somebody Up There Likes Me” (1956), el actor interpretaría al boxeador Rocky Graziano, papel que finalmente le traería un sinfín de críticas positivas. De ahí para adelante, las cosas se moverían rápidamente para Newman, el cual protagonizaría “The Helen Morgan Story” (1957), y “Until They Sail” (1957), ambas bajo la dirección de Robert Wise.

Ese mismo año, Newman ganaría el Globo de Oro al novato más prometedor. Durante la filmación de su próxima cinta, “The Long Hot Summer” (1958), el actor se involucraría sentimentalmente con su coestrella, Joanne Woodward. Un año después de divorciarse de Jackie Witte, Newman se casaría con Woodward, dando inicio a una de las uniones más duraderas de Hollywood. El drama dirigido por Martin Ritt, se convertiría en un nuevo éxito para el actor, el cual ganaría el premio al mejor actor en Cannes por participación en el film. Ese mismo año, protagonizaría su primer éxito de taquilla. Este sería la adaptación de la novela de Tennessee Williams, “Cat on a Hot Tin Roof” (1958), donde compatiría créditos con Elizabeth Taylor. El film fue uno de los más taquilleros ese año, pese al hecho de que Williams odió el resultado, y no tuvo problemas en expresarlo públicamente. Su actuación en esta cinta le valió su primera nominación al Oscar.

Luego vendría, “The Left Handed Gun” (1958), donde interpretaría por segunda vez el rol de Billy The Kid (la primera fue en el programa de televisión, “The Philco Television Playhouse”). La cuarta y última película de ese año sería la comedia, “Rally ´Round the Flag, Boys!” (1958), la que co-protagonizaría con Joanne Woodward y Joan Collins. A esta le seguiría el drama, “The Young Philadelphians” (1959), donde Newman interpretaría a un joven abogado cuyas aspiraciones lo llevan a cuestionarse su sentido de la lealtad cuando su mejor amigo es acusado de asesinato. Tras filmar “Rally ´Round the Flag, Boys!”, Newman retornó a las tablas con la obra “Sweet Bird of Youth”, de Tennessee Williams. A su regreso a Hollywood, Newman le compraría su contrato a la Warner, para protagonizar las cintas; “Éxodo” (1960), de Otto Preminger, y “From The Terrace” (1960), del director John O´Hara, donde nuevamente trabajaría junto a Woodward.

En su siguiente trabajo titulado, “The Hustler” (1961), Newman interpretaría a otro de los personajes que marcarían su carrera; el arrogante jugador de pool Fast Eddie Felson. Por dicho papel, el actor obtendría su segunda nominación al Oscar. Luego vendría, “Paris Blues” (1961), donde nuevamente trabajaría bajo las ordenes de Martin Ritt, y compartiría créditos con Louis Armstrong, Diahann Carroll y Sidney Poiter. Diez años más tarde, en el año 1971, Newman formaría una nueva compañia de producción junto a Poiter, Barbra Streisand y Steve McQueen, llamada First Artist, la que tenía por objetivo darle a los actores la posibilidad de producir sus propios proyectos. A su regreso a los Estados Unidos, Newman protagonizaría la versión cinematográfica de “Sweet Bird of Youth” (1962).

Después de esto, participaría en dos cintas con Ritt; la primera sería el compilado de historias de Hemingway, “Adventures of a Young Man” (1962). En la segunda, interpretaría a otro de sus personajes más recordados. En “Hud” (1963), Newman es Hud Bannon, un terrateniente alcohólico, libidinoso y arrogante. Dicho papel le valdría su tercera nominación al Oscar. Ese mismo año, el actor volvería a Paris para filmar la sátira, “A New Kind Of Love” (1963), y luego participaría en el thriller, “The Prize” (1963), del director Mark Robson. En 1964 filmaría dos cintas; la comedia de humor negro, “What a Way to Go!”, co-protagonizada por Shirley MacLaine, y “The Outrage”, un remake de “Rashomon” (1950), de Akira Kurosawa, dirigido por Martin Ritt.

La segunda mitad de los sesenta comenzaría con “Lady L” (1965), una comedia dirigida por Peter Ustinov, y co-protagonizada por Sophia Loren y David Niven. Luego vino “Harper” (1966), la historia de un detective privado que es contratado por el personaje interpretado por Lauren Bacall, para encontrar a su marido el cual ha sido secuestrado. Siguiendo en la línea del suspenso, la próxima cinta de Newman sería “Torn Curtain” (1966), donde colaboraría por primera y única vez con el maestro del género, Alfred Hitchcock. El año 1967, Newman participaría en dos verdaderos clásicos; el western “Hombre”, dirigido por su colaborador habitual, Martin Ritt, y el drama carcelario, “Cool Hand Luke”, donde el actor obtendría una nueva nominación al Oscar, mientras que George Kennedy obtendría el Oscar al mejor actor de reparto.

En “The Secret War of Harry Frigg” (1968), Newman interpreta a un soldado experto en evasiones, el cual es ascendido temporalmente a general para que rescate a otros cinco soldados americanos en manos de los alemanes. Este mismo año, Newman debutaría como director con el film, “Rachel, Rachel” (1968), la que recibiría una nominación al Oscar a la mejor película. 1969 sería otro gran año para el actor. Primero filmaría “Winning”, la historia de un corredor de carreras de autos que se encuentra inmerso en un triángulo amoroso. La segunda cinta sería, “Butch Cassidy and the Sundace Kid”, donde formaría equipo con Robert Redford y Katharine Ross, y la cual se volvería todo un clásico del género del western.

Los setenta comenzarían con Newman nuevamente trabajando junto a Woodward, en el drama “WUSA” (1970), dirigido por Stuart Rosenberg. Al año siguiente, nuevamente trabajaría tras las cámaras en la adaptación de la novela de Ken Kesey, “Sometimes a Great Notion” (1971), la cual también protagonizó. Tras esto, protagonizaría “Pocket Money” (1972) y “The Life and Times of Judge Roy Bean” (1972), un par de westerns sin mayor relevancia, aunque el segundo fue dirigido por el gran John Huston. A estos trabajos le seguiría un thriller de espías titulado, “The Mackintosh Man” (1973), donde nuevamente estaría bajo las ordenes de Huston, y cuyo co-protagonista sería James Mason.

Las dos películas siguientes de Newman serían dos verdaderos hits. En “The Sting” (1973), interpretaría al veterano estafador, Henry Gondorff, quien en compañia del personaje interpretado por Robert Redford, crean un elaborado plan para estafar a un peligroso criminal. “The Towering Inferno” (1974), por su parte, se encargaría de reunir un elenco estelar, comandado por Newman y por Steve McQueen, los cuales deberan arreglarselas para sobrevivir a un voraz incendio ocurrido en un lujoso edificio. La próxima cinta del actor se titularía, “The Drowning Pool” (1975), un thriller dirigido por Stuart Rosenberg, y en el cual el actor retomaría el personaje de investigador privado Lew Harper. Acto seguido, interpretaría a William Cody en el film, “Buffalo Bill and the Indians” (1976), del director Robert Altman.

Las últimas dos cintas en las que participaría Newman durante la década de los setenta serían; “Slap Shot” (1977), una comedía dirigida por George Roy Hill, la cual según la opinión de muchos críticos, era el primer film en el que el actor abandonaba su faceta de “niño bonito”, para adoptar una actitud más madura. La otra sería el thriller de ciencia ficción, “Quintet” (1979), donde nuevamente estaría bajo las ordenes de Altman, y en la que interpreta a un hombre inmerso en un mundo donde los humanos son utilizados como piezas de un juego mortal. Sería durante este periodo, Newman se enfrentaría a un serio revés. Su hijo Scott moriría a causa de una sobredosis, lo que empujaría al actor a formar la Fundación Scott Newman, dedicada a educar a las personas acerca del abuso de drogas y alcohol. Profesionalmente tampoco le iría demasiado bien, ya que debido a sus últimas incursiones, se llegó a mencionar que su carrera estaba llegando a su fin.

Pero el actor no estaba listo para retirarse aún. Esto lo demostraría con su actuación en el drama, “Fort Apache: The Bronx” (1981), donde interpretaría a un duro policía el cual intenta llevar la justicia a las peligrosas calles del Bronx. Luego vendría, “Absence of Malice” (1981), del director Sidney Pollack, en la cual Newman interpreta al hijo de un fallecido jefe criminal, el cual es víctima de una elaborada trampa que busca incriminarlo en un crimen que no cometió. Tras esta cinta, el actor trabajaría en otro clásico, “The Veridict” (1982), del director Sidney Lumet. Por estos últimos dos trabajos, Newman sería nominado nuevamente al Oscar al mejor actor, lo que ayudaría a reafirmar su alicaida reputación. Una vez logrado esto, el actor pudo concentrarse en otras actividades ajenas a la actuación. Más allá de su afición por las carreras de automóviles, tanto él como su esposa mostraban un creciente interés en la política. En el año 1978, Jimmy Carter lo nombró delegado de Estados Unidos en una conferencia de las Naciones Unidas referente al desarmamentismo. En 1982, el actor creó la empresa “Newman´s Own”, dedicada a la comercialización de distintos artículos comestibles, y cuyas ganancias serían utilizadas con fines benéficos, particularmente para financiar “Hole in the Wall Camp”, un campamento de verano para niños con cáncer, sida y otras enfermedades relacionadas con afecciones sanguíneas.


Aunque su veta como director había estado detenida desde principios de los setenta, donde Newman filmaría la ya mencionada “Sometimes a Great Notion”, y “The Effect of Gamma Rays on Man-in-the-Moon Marigolds” (1972), donde nuevamente tendría a Woodward como su protagonista, en los ochenta volvería a dirigir tres cintas más. “The Shadow Box” (1980), de nuevo con Woodward como protagonista de un drama acerca de los sueños y la cruel realidad de tres pacientes terminales internadas en un hospital, trabajo por el cual Newman recibiría una nominación al Emmy como mejor director. A esta le seguría “Harry & Son” (1984), la cual relata las desventuras de un obrero de la construcción (interpretado por Newman) el cual no puede conseguir empleo, y las constantes peleas de este con su hijo el cual se rehúsa a trabajar. La tercera, que también sería la última película dirigida por Newman sería, “The Glass Manegerie” (1987), una adaptación de una obra de Tennessee Williams, la cual contaría con la ya clásica compañia de Woodward, además de John Malkovich y Karen Allen.

Hasta la fecha, Newman había sido nominado siete veces al Oscar y aún no recibía el premio. Por esta razón en el año 1986, el actor recibiría un Oscar honorario en reconocimiento a su trabajo. Sin embargo, al año siguiente lograría ganar un Oscar por su actuación en, “The Colour of Money” (1986), del director Martin Scorsese, donde retomaría el personaje interpretado en “The Hustler”. Pasarían tres años antes de su próximo trabajo. En “Shadow Makers” (1989), interpretaría al General Leslie R. Groves, encargado de construir la primera bomba atómica. Luego vendría “Blaze” (1989), un drama biográfico acerca de un gobernardor de Louisiana en la década de los cincuenta que se debate entre el amor de una stripper y su lucha por los derechos civiles. Los noventa comenzarían para Newman con “Mr and Mrs Bridge” (1990), otro drama en el que comparte pantalla con su esposa Joanne Woodward.

Newman filmaría cuatro películas más durante los noventa; “The Hudsucker Proxy” (1994), de los hermanos Coen, interpreta al director de una compañia el cual busca obtener una serie de beneficios de la debacle de esta; “Nobody´s Fool” (1994), donde Newman obtendría su novena nominación al Oscar, esta vez por su interpretación de un perdedor el cual busca obtener algún tipo de compensación por su problema en la rodilla, a la vez que se involucra sentimentalmente con la esposa de su jefe; “Twilight” (1998), donde interpretaría a un policía retirado que se ve involucrado en un caso de chantaje; y por último, ”Message in a Bottle” (1999), un drama co-protagonizado por Kevin Costner. Cabe mencionar que en el año 1994, Newman recibiría otro premio Oscar, esta vez por sus esfuerzos humanitarios.

El último tramo de la carrera del actor comenzaría con, “Where the Money Is” (2000), en la cual interpretaría a un veterano ladrón de bancos que se encuentra preparando un nuevo golpe. El 2002 marcaría su retornó a las tablas en la obra, “Our Town”, la cual sería su última actuación en Broadway, y la que sería filmada para ser exhibida en la televisión, tras lo cual Newman sería nominado a un premio Emmy. También actuaría en, “Road to Perdition” (2002), del director Sam Mendes, y protagonizada por Tom Hanks, donde obtendría una nueva nominación al Oscar por su actuación. El 2005, Newman trabajaría como actor y productor en la miniserie “Empire Falls”, producida por la cadena HBO. El elenco incluiría nombres como los de Ed Harris, Philip Seymour Hoffman, Helen Hunt y Joanne Woodward. Ese mismo año, el actor prestaría su voz para el documental animado de la IMAX, “Magnificent Desolation”.

El 2006 sería un año de bastante actividad para Newman. Primero abriría un nuevo restaurante en Westport, llamado “The Dressing Room”, el cual tenía como objetivo reunir fondos para el teatro Westport Country Playhouse. Además prestaría su voz para la cinta de la Pixar, “Cars” (2006), el cual vendría a ser su último rol. En el 2008, debido al cáncer que lo afectaba, debió abandonar la dirección de la obra teatral, “Of Mice and Men”. El 26 de septiembre, Paul Newman moriría a causa del cáncer al pulmón que lo afectaba, a los 83 años. El actor estuvo en la cima del estrellato por casi 50 años, tiempo en el que además pudo transformarse en un campeón de carreras de autos y en un filántropo de inmensa generosidad, habiendo donado cerca de $175 millones de dólares a la caridad. Un ejemplo tanto dentro como fuera de la pantalla, Paul Newman dejó un legado enorme, el cual estamos llamados a redescubrir.

por Fantomas.

2 comentarios:

Sam_Loomis dijo...

Grandioso recuento de un genial actor. Paul Newman es un actor que me agrada, pero a decir verdad, no he visto tantas películas de él como quisiera. Ya las veré.

Muchos Saludos

DIALOGUISTA dijo...

Buenisimo que un un hombre con tanta fama y renombre haya dedicado parte de su vida y su fortuna en ayudar a los demás!!!!!!!!!!
Muy buen post!!!!!!
Saludos

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