martes, 10 de marzo de 2009

Hammer Films: Resumen de la historia del estudio que derramó sangre.

Hace algo más de 50 años, una pequeña compañía inglesa llamada Hammer Films deslumbró a millones de espectadores con un gran número de producciones que tenían como protagonistas a feroces vampiros, monstruos deformes, científicos obsesionados con la idea de que podían crear vida, psicópatas con demencia hereditaria, guapas mujeres de las cavernas, seres de otros planetas, e incluso piratas establecidos en pequeños pueblos. La verdad es que los cerebros de la Hammer se tardarían algunos años en encontrar el camino que los llevaría al éxito. Sin embargo, una vez que decidieron revisitar los clásicos de terror realizados por los estudios Universal durante las décadas del treinta y del cuarenta, lograron el tan ansiado éxito a nivel mundial que posicionó al estudio como un referente en lo que se refiere al cine fantástico. El abandono del atmosférico blanco y negro en favor del uso del Technicolor en toda su regla, la selección de una estética gótica, y la reescritura de la mitología de los monstruos clásicos, le reservaron a la Hammer un puesto de honor en la historia del cine mundial. En estas líneas intentaré repasar parte de la historia de la mítica casa del martillo.

Pese a ser una empresa británica, curiosamente la Hammer fue fundada por un español nacido en 1880 cuyo nombre fue Enrique Carreras. A principios del siglo XX, Carreras decide emigrar a tierras británicas buscando una mejor situación laboral, ya que en España no había tenido demasiada suerte. Su gran ambición lo llevó a probar fortuna en varios proyectos profesionales de gran envergadura, muchos de los cuales no tuvieron demasiado éxito. Tras sufrir un duro revés económico, Carreras es socorrido por su hermano Alfonso, quien en 1913 se asocia con Enrique en Hammersmith, Londres. Ese mismo año adquieren un teatro llamado Blue Hall en el que se presentarían diferentes espectáculos de variedades y music-hall. Sin embargo, lo que ha Enrique verdaderamente le interesaba era la industria del cine. Es así que adapta el teatro para que este funcione como una sala de proyección de películas. Con el paso de los años, Carreras forma una cadena de salas cinematográficas conocidas como Blue Hall Circuit. Cuando su negocio comenzó a ganar dinero y prestigio, Carreras formó una compañía de distribución llamada Christened Exclusive Films, empresa que pasaría a ser una suerte de embrión de lo que luego se convertiría en la Hammer Films Productions Limited.


Mientras Enrique Carreras continuaba invirtiendo en su empresa, en otro lugar de Londres existía otro empresario con quien eventualmente terminaría asociándose; el británico William Hinds. Hinds era un empresario con vocación de artista que impulsado por su fascinación por el teatro, decide formar su propia agencia de contratación teatral y espectáculos de variedades, además de estrenarse como humorista junto con un amigo con quien se presenta bajo el nombre artístico de Hammer and Smith, aludiendo precisamente a la zona de Hammersmith en Londres. Será en este barrio donde Hinds conocerá a Carreras, dando inicio a una fructífera sociedad que involucrará a las familias de ambos. Luego de numerosas conversaciones, Enrique Carreras y William Hinds inauguran en 1932 la compañía Exclusive, la cual tenía como objetivo distribuir en toda Inglaterra y los Estados Unidos las películas producidas por la British Lion Pictures. Dos años después del nacimiento de la Exclusive, Hinds formaría su propio estudio cinematográfico llamado Hammer Films Productions Limited.

Luego de afinar algunos detalles, como por ejemplo la confección del logo del estudio, Carreras y Hinds se aventuraron en el trabajo fílmico propiamente tal. En aquella época, la industria cinematográfica británica aún se encontraba en una situación relativamente precaria, por lo que incluso bajo el amparo de la British Lion significaba todo un reto filmar una película. Luego de rodar algunos cortometrajes, Hinds y George Mozart realizarían la cinta “The Public Life of Henry the Ninth” (1933), la cual es considerada como el primer film oficial de la Hammer. Si bien esta película pasaría algo desapercibida, el destino de “The Mistery of Mary Celeste” (1935) sería completamente diferente. Dicho film no sólo resultaría lo suficientemente exitoso como para impulsar a la productora dentro del campo de la realización y la distribución de películas, sino que además fue el primer acercamiento de la casa del martillo al género de terror. “The Mistery of Mary Celeste” sería protagonizada por Bela Lugosi, lo que respondía a la filosofía de la Exclusive de contratar a actores conocidos en los Estados Unidos para así fortalecer el valor comercial de sus productos. En los años siguientes, la Exclusive/Hammer realizaría un par más de producciones, entre las que se encuentran los largometrajes “The Song of Freedom” (1936) y “Sporting Love” (1936), y el cortometraje “The Bank Messenger Mistery” (1937).

Hasta ese momento, las políticas de la empresa eran impuestas casi en su totalidad por Carreras. En cierta forma, la Exclusive de Carreras ensombreció por muchos años a la Hammer de Hinds. Solo con la llegada de las siguientes generaciones, tanto las de James y Michael Carreras como la de Anthony Hinds, la Hammer escaparía de su letargo para transformarse en el estudio supo ganarse un puesto importante en la historia del cine. Sir James Carreras nació el 30 de enero de 1910. Hijo de Enrique, realizó sus estudios en Stonehurst y a muy temprana edad demuestra habilidades innatas para el manejo empresarial. Por otro lado, William Hinds tuvo en Anthony su sucesor en la rama familiar. Nacido en 1922, trabajó en la Exclusive desde 1939 hasta que se enroló en la RAF para combatir en la Segunda Guerra Mundial. Los inicios de la Hammer que conocemos hoy en día tuvieron como base de operaciones una gran mansión ubicada en Cookham Green, Berkshire, la cual Hinds transformó en una especie de estudio de producciones caseras. Una vez comprada dicha propiedad, James Carreras propone realizar cintas de bajo costo, presupuestando un gasto de 20.000 libras por film, para así obtener cierta rentabilidad comercial. Si bien en un principio no lograron los resultados esperados, eventualmente el futuro se mostró más esperanzador.

En 1945, la recientemente formada Hammer Films Ltd. realiza un documental de 33 minutos titulado “Old Father Thames” (1946). En los dos siguientes años las cosas cambian y la Exclusive logra producir una cantidad considerable de cortos y documentales, e incluso un par de thrillers con cierto contenido dramático. Serían precisamente los thrillers “Death in High Heels” (1947) y “Crime Reporter” (1947), los que terminarían influenciando las futuras producciones hammerianas. Pese a que en 1948 la Hammer se asocia con la Knightsbrige Productions, no logran aumentar sus ganancias. Y es que si bien el número de producciones no mengua, lo cierto es que los beneficios tampoco crecen. El hecho de no poseer los recursos suficientes como para construir sets, obligaba a filmar constantemente en exteriores por lo que las películas no diferían demasiado entre sí. Durante este periodo, la Hammer realizaría un buen número de film noir, los cuales no tendrían demasiado éxito. Entre alguno de estos se encuentran: “Who Killed Van Loon?” (1948), “Celia” (1949), “Jack of Diamons” (1949) y “The Dark Road” (1949), entre otras.

El primer gran acierto de Carreras y Hinds sería la compra de los derechos para una realización cinematográfica de "Dick Barton", el serial radiofónico del momento. Este personaje, que era una suerte de mezcla entre Dick Tracy y Winston Churchill, protagonizó tres films (“Dick Barton: Special Agent”, “Dick Barton and the Silent Plague” y “Dick Barton and the Ray of Death”) los cuales sirvieron para darle a la Exclusive el impulso económico que tanto necesitaba. Una vez cancelada la saga de Dick Barton (debido al fallecimiento del actor Don Stannard, quien estaba a cargo de interpretar al personaje), el estudio siguió apostando por los thrillers y las cintas de misterio. El inicio de la década del cincuenta estaría marcada por dos hechos importantes que influirían en el destino del estudio; por una parte, el fallecimiento de Enrique Carreras permitió que su nieto Michael pasara a controlar la productora junto con preocuparse de la dirección de algunos films. Al mismo tiempo, los estudios por fin encontraron un centro de operaciones adecuado para filmar sus producciones. Cuando en 1950 Carreras y compañía se trasladaron a un hotel llamado Oakley Court para filmar la cinta “The Lady Craved Excitement” (1950), un edificio construido a pocos metros del hotel captó su atención. Dicho edificio ubicado en el condado de Bray se convertiría en el flamante estudio de la Hammer hasta 1966.

A esta seguidilla de buenas decisiones le seguiría la relación comercial que James Carreras estableció con el productor y distribuidor norteamericano Robert L. Lippert, que propiciaría la entrada de la Hammer al mercado norteamericano. Esta sociedad además provocaría que la casa del martillo comenzara a utilizar nuevamente a actores norteamericanos, repitiendo lo que había hecho Enrique Carreras durante los inicios de la Exclusive. Mientras el estudio continuaba filmando cintas de misterio y suspenso como por ejemplo “The Black Widow” (1951) y “The Last Page” (1952), arribarían a la Hammer algunos de los directores que posteriormente serían fundamentales en el giro temático del estudio, como es el caso de Terence Fisher y Val Guest. Es precisamente Fisher quien filma la que probablemente es la mejor película de la era Exclusive; “Four-Sided Triangle” (1953), una cinta de ciencia ficción que es uno de primeros intentos del estudio por escapar de la seguidilla de film noir que estaban filmando en aquella época. Sin embargo, la cinta responsable del cambio de enfoque del estudio sería “The Quatermass Xperiment” (1955), un film de ciencia ficción del director Val Guest.

En 1953, el escritor y guionista Nigel Kneale había creado para la BBC un show televisivo llamado “The Quatermass Experiment”, el cual de inmediato tuvo un éxito inusitado en Inglaterra. Anthony Hinds era uno de los tantos espectadores de la serie de televisión, por lo que no tardó en expresar sus deseos de llevarlo a la pantalla grande. “The Quatermass Xperiment” no sólo dio paso a dos secuelas tituladas “Quatermass 2” (1957) y “Quatermass and the Pit” (1967), sino que además marcó un antes y un después en la concepción de los productos del estudio. Cuando la cinta de Quatermass obtuvo buenos resultados en norteamérica, la Hammer comenzó a desarrollar el proyecto con el que se metería de lleno en el género de terror; “Curse of Frankenstein” (1957). Sería Michael Carreras quien pensaría en adaptar la novela de Mary Shelley ya que esta estaba libre de derechos de autor. Dicho film, dirigido por Terence Fisher, contaría con la participación de varios de los profesionales que formarían el staff habitual del estudio, como por ejemplo el director de arte Bernard Robinson, el director de fotografía Jack Asher, el compositor James Bernand, el guionista y director Jimmy Sangster y los actores Peter Cushing y Christopher Lee, quienes se transformarían en los dos actores más representativos del estudio.

A esta joya del cine de terror gótico le seguiría la revisión de otro de los monstruos clásicos que alguna vez fueron los protagonistas de las cintas de terror de la Universal; “Horror of Dracula” (1958), protagonizada nuevamente por Christopher Lee y Peter Cushing, terminaría por revolucionar el género de terror de la época, posicionando de esta forma a la Hammer en el centro de la luz pública. Era evidente que debido al éxito obtenido por estas dos producciones el estudio prepararía sendas series sobre los dos personajes. Mientras que el estudio filmaría cinco secuelas acerca del malvado Doctor Frankenstein, entre las que se encuentran “The Revenge of Frankenstein” (1958), “The Evil of Frankenstein” (1964), “Frankenstein Created Woman” (1967), “Frankenstein Must Be Destroyed” (1969) y “Frankenstein and the Monster From Hell” (1974), la serie de Drácula estaría conformada por nueve películas en total, entre las que se encuentran “Brides of Dracula” (1960), “Dracula: Prince of Darkness” (1966), “Dracula Has Risen From the Grave” (1968), “Taste The Blood of Dracula” (1969), “Scars of Dracula” (1970), “Dracula A.D. 1972” (1972), “The Satanic Rites of Dracula” (1973) y “The Legend of the 7 Golden Vampires” (1974).

La Hammer también plasmaría su versión de otros monstruos clásicos como la momia (“The Mummy”, 1959), el fantasma de la ópera (“The Phantom of the Opera”, 1962), el hombre lobo (“The Curse of the Werewolf”, 1961), y el Doctor Jekyll (“The Two Faces of Dr. Jekyll”, 1960), entre otros. Durante este periodo de apogeo que duraría casi una década, el estudio realizaría innumerables producciones ligadas al género fantástico y al cine de terror en toda su amplitud. Freddie Francis por ejemplo, se encargaría de filmar una trilogía de terror psicológico para la Hammer, conformada por “Paranoiac” (1963), “Nightmare” (1964) y “Hysteria” (1965). El director Seth Holt también colaboraría con una cinta de similares características a las que conformaron la trilogía de Francis titulada “Taste of Fear” (1961), mientras que el propio Michael Carreras haría lo suyo con “Maniac” (1963). Eventualmente el estudio también abordaría el cine de aventuras. Mientras que algunas como “The Pirates of Blood River” (1962), “The Devil-Ship Pirates” (1964) y “Captain Clegg” (1962), presentarían a rudos piratas como protagonistas, otras estarían ambientadas en la prehistoria como por ejemplo “One Million Years B.C.” (1966), “Slave Girls” (1968), “When Dinosaurs Ruled the Earth” (1970) y “Creatures the World Forgot” (1971).

Lamentablemente para la Hammer, a principios de los setenta los gustos del público estaban en pleno proceso de cambio. Cintas como “Rosemary´s Baby” (1968) opacaban los productos del estudio que sufrían los nocivos efectos de la escasa renovación creativa. Con el objetivo de adaptarse a los tiempos, Carreras y compañía contrataron a nuevos directores, guionistas y actores, al mismo tiempo que intentaron renovar algunas de sus franquicias más exitosas añadiendo algunas dosis de erotismo. Teniendo esta nueva política creativa en mente, el estudio desarrolló la llamada “Trilogía Karnstein”, conformada por las cintas de vampiros “The Vampire Lovers” (1970), “Lust for a Vampire” (1971) y “Twins of Evil” (1972). Estas películas no sólo presentan escenas de desnudos, sino que además tratan abiertamente el tema del lesbianismo, el cual continuaba siendo un tema tabú en aquella época. En su intento desesperado por sobrevivir en un mercado cambiante, los creativos de la Hammer realizaron algunas cintas que fallaron miserablemente a la hora de entusiasmar al público adolescente que asistía frecuentemente a las salas de cine. Probablemente “Dracula A.D. 1972” y “The Legend of the Seven Golden Vampires” sean los dos mejores ejemplos de aquello.

Ya a fines de los setenta, pese a todos los cambios que realizó el estudio, este no pudo satisfacer las expectativas del público de la época. La última producción de la Hammer sería “The Lady Vanishes” (1979), un remake del film del mismo nombre del director Alfred Hitchcock. Esta película sería un fracaso rotundo lo que provocó que la casa del martillo cerrara sus puertas. En la década de los ochenta, la Hammer resurgiría en la forma de dos series de televisión producidas para la televisión británica; mientras que “Hammer House of Horror” (1980) contó con 13 episodios de 51 minutos de duración cada uno, “Hammer House of Mystery & Suspense” (1984-86) contó con 13 episodios de 70 minutos de duración cada uno. En mayo del 2007 se anunció que el productor holandés John De Mol había adquirido la Hammer Films junto con los derechos de las más de 300 películas realizadas por la productora. Supuestamente este año se estrena la primera cinta filmada por la nueva administración la cual se titula “Wake Wood” (2010). Más allá de lo que pueda hacer De Mol con la “nueva Hammer”, el estudio marcó un antes y un después dentro del género de fantástico y de terror, sirviendo de referencia para un gran número de realizadores. Además de esto, la casa del martillo logro situar en el inconsciente colectivo nombres como el de Christopher Lee, Peter Cushing, Ingrid Pitt, Michael Ripper, John Gilling, Terence Fisher, Freddie Francis, Val Guest, James Bernard y Anthony Hinds (alias John Elder), entre otros. Sin duda el legado de la Hammer seguirá siendo disfrutado por las nuevas generaciones de aficionados al cine fantástico, y por todos aquellos que hemos tenido la oportunidad de revisar algunas de las inolvidables obras del estudio.



por Fantomas.

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