lunes, 28 de septiembre de 2009

Maestros de la Animación: Bill Plympton, un peculiar animador independiente.

Bill Plympton nació el 30 de abril de 1946, en Portland, Oregon. Criado al interior de una familia numerosa de seis hijos, el lluvioso clima de Oregon por lo general no le permitía jugar al aire libre. Esto lo llevó a desarrollar su imaginación y su habilidad como dibujante. En 1964 se graduó de la Oregon City High School, lugar en el cual participaba en el club de arte. Posteriormente comenzó a asistir a la Portland State University, donde él diseñaría el anuario del lugar, además de crear diversos afiches para la Sociedad de Cine de la cual era miembro. Sería en este lugar donde comenzaría su afición por el cine. De hecho, su primera incursión en la animación sería realizando una promo del anuario que accidentalmente fue filmada boca abajo, lo que terminó tirando su trabajo por la borda.

Para evitar ser reclutado para la Guerra de Vietnam, Plympton se enlistó en la Guardia Nacional de 1967 a 1972. En 1968, él se mudaría a Nueva York donde se matricularía en la School of Visual Arts. Luego de terminar sus estudios, Plympton intentó sin éxito pagar sus deudas vendiendo cinturones en la calle. Al poco tiempo después, él comenzaría a ganarse la vida como ilustrador y caricaturista en la gran manzana. Sus ilustraciones comenzarían a aparecer en las páginas de revistas y periódicos como el New York Times, Vogue, House Beautiful, Screw, y Vanity Fair, entre otras. Sus caricaturas por otro lado, aparecerían en revistas como Penthouse, Rolling Stone, National Lampoon, y Glamour. En 1975, en la Soho Weekly News, comenzaría con una caricatura política la cual titularía como “Plympton”, la que para 1981 había sido sindicada en más de veinte periódicos por la Universal Press Syndicate.

En gran medida, fue la ignorancia lo que mantuvo alejado a Plympton de su verdadera pasión. Sería él quien en una ocasión declararía: “Yo cometí un montón de errores. El primero sería no haberme introducido al mundo de la animación con anterioridad. Después de graduarme de la escuela de arte, yo debería haber seguido mi corazón, el cual desde los tres o cuatro años de edad me empujaba a convertirme en un animador. Yo tenía la impresión de que para ser un animador, tu tenías que trabajar en el estudio Disney o en la Warner Brothers y conocer todo el negocio por dentro, por lo que sentía que solo iba a perder mi tiempo. Por esa razón comenzé con las ilustraciones y las caricaturas, las cuales me encantaba realizar. Aunque no estaba completamente desilusionado con mis decisiones, todavía albergaba el deseo de convertirme en un animador”.

Era tal la fascinación por la animación que sentía Plympton, que a los catorce años de edad le envió a la Disney algunas de sus caricaturas, ofreciendo sus servicios como animador. Los encargados del estudio le responderían que si bien sus dibujos eran prometedores, él era demasiado joven para ingresar al negocio. No sería hasta 1983, cuando Plympton por fin lograría trabajar como animador cuando Valeria Wasilewski, quien pertenecía a la banda musical “Android Sisters”, le pidió que se integrara a la realización de una cinta basada en la canción de Jules Feiffer, “Boomtown”. Inmediatamente después de completar “Boomtown” (1985), Plympton comenzaría a desarrollar un proyecto propio titulado, “Drawing Lesson #2” (1985). La producción de las escenas con actores reales de aquel film resultó ser bastante lenta debido al inclemente clima, por lo que Plympton decidió comenzar a trabajar en una nueva cinta. En esta ocasión, él contactaría a Maureen McElheron, una vieja amiga con la que había participado en la Country Western Band (donde Plympton tocaba la guitarra), para que realizara la banda sonora de “Your Face” (1987). Debido a problemas presupuestarios, ella también se encargo de cantar en la banda sonora. Su voz, desacelerada con la intención de que sonara más masculina, combinada con un fantástico festín visual, colaboraron para que en 1988 “Your Face” obtuviera una nominación al Oscar al mejor corto animado.

Gracias a esto, la carrera de Plympton comenzaría a experimentar un rápido ascenso. “De un momento a otro, la gente comenzó a devolverme las llamadas”, recordaría Plympton. Su nombre comenzaría a ser sinónimo de éxito en el mundo de la publicidad, donde sería contratado por empresas como Trivial Pursuit, Taco Bell, AT&T, Nike, United Airlines, y Mercedes Benz. Por otra parte, su trabajo comenzaría a aparecer con cada vez más frecuencia en MTV, y se volvería sumamente popular en los festivales de animación. “Your Face” se convertiría en uno de los cortos animados más rentables jamás realizados, y sigue siendo exhibido en la actualidad. Las ganacias de dicho corto, le darían pie para realizar una seguidilla de otros cortos animados tales como; “One of Those Days” (1988), “How to Kiss” (1989), “25 Ways to Quit Smoking” (1989), y “Plymptoons” (1991), entre otros.

Según Plympton, el éxito de sus cortos y de su empresa se debe a tres simples reglas: “Número uno, es realizar una cinta breve. Cinco minutos de duración es tiempo más que suficiente. Dos, hay que disminuir los costos, debido a que si gastas demasiado en efectos especiales, música orquestada, o tecnología digital, va a ser difícil que logres recuperar tu dinero. Yo recomiendo gastar alrededor de $1000 o $2000 dólares por minuto de metraje. Existe un montón de personas que utilizan Flash lo que ayuda a ahorrar aún más dinero. Y tres, creo que deben ser entretenidos. Si tu estás intentando vender una cinta a una cadena de televisión o un compilado de films a un teatro, la cintas divertidas son mucho más fáciles de vender. El principal problema de todo esto, es comenzar con el negocio. Yo recomiendo trabajar primero en una compañia para así tener los fondos suficientes para sostenerse los dos primeros años. Si tu logras sobrevivir los dos primeros años y tus films son divertidos, pienso que es bastante fácil continuar en el negocio”.

Luego del éxito de gran parte de sus trabajos, Plympton decidió que era hora de cumplir uno de sus sueños de niñez: realizar un largometraje animado. Dicho largomentraje seria titulado, “The Tune” (1992), y relataría la historia de un compositor al cual se le dan 47 minutos para escribir un éxito, de lo contrario perderá su trabajo y a su prometida. Dicho proyecto sería completamente financiado por el animador. Algunas secciones de la cinta serían lanzadas como cortometrajes para así generar los fondos suficientes para completar la producción. Entre estos cortos se encontraban “The Wiseman” (1991) y “Push Come to Shove” (1991), donde el segundo ganaría el premio del jurado en el Festival de Cannes de 1991. “The Tune” también sería exhibida en diversos festivales, ganando el prestigioso Houston WorldFest Gold Jury Special Award, y recibiría una nominación al Spirit Award a la mejor banda sonora, la cual nuevamente había sido compuesta por su amiga Maureen McElheron.

El próximo trabajo de Plympton sería la cinta con actores reales, “J. Lyle” (1994), una comedía surrealista acerca de un abogado que conoce a un perro mágico el cual cambiará su vida. “Mientras realizaba ´The Tune´, tuve un montón de ideas las cuales no podía plasmar por medio de la animación, pero que sabía que sería divertido desarrollarlas con gente real. Tomé algunas de esas ideas y filmé ´J. Lyle´. Además, mi mano necesitaba un buen descando luego de dibujar ´The Tune´”. Luego de realizar una exitosa gira presentando “J. Lyle”, la cinta finalmente fue estrenada en las salas de cine de norteamérica. Al igual que su anterior largometraje, “J. Lyle” fue completamente financiada por Plympton.

Posteriormente, Plympton realizaría un segundo largometraje con actores reales llamado, “Guns on the Clackamas” (1995), el cual era una suerte de documental que relataba la accidentada realización de un western ficticio. Plympton declararía que la idea tras el film había nacido tras conocer como en “Saratoga” (1937), se tuvo que reemplazar a la estrella Jean Harlow quien falleció mientras filmaba la cinta. “Se suponía que la cinta debía ser un drama, pero terminó siendo casi una comedía. Cada vez que Harlow entraba a escena, una caja u otro elemento terminaba bloqueando la vista”, comentaría Plympton en una ocasión. En 1996, el animador contactaría al escritor Walt Curtis, a quien visitaría en su casa en Portland para leer su poesía y grabar algunas conversaciones. Del encuentro nacería el documental, “Walt Curtis, Peckerneck Poet” (1997), el cual tendría una buena acogida en los festivales de cine en los cuales fue exhibido.

En 1998, Plympton regresaría al mundo de la animación con “I Married a Stranger Person”. En esta ocasión, se trata de la historia de una pareja de recién casados en su noche de bodas. Grant, el marido, comienza a experimentar unos extraños poderes sobrenaturales, con los cuales su esposa Kerry no puede lidiar. Cualquier cosa que atraviese la mente de Grant, se vuelve realidad, aunque la verdad es que él no conoce la fuente de su extraño poder. Una vez más, Plympton dibujó y financió por completo el extravagente proyecto, el cual en esta ocasión era políticamente incorrecto y estaba dirigido a un público más adulto. Su próximo largometraje animado sería, “Mutant Aliens” (2001), en el cual un astronauta retorna a la Tierra tras estar por veinte años varado en el espacio. Dicha cinta, sería estrenada en el Sundance Film Festival, y recibiría el Gran Prix en Annecy ese mismo año.

“Hair High” (2004) en cambio, es una comedia gótica acerca de un triángulo amoroso que termina terriblemente mal, con dos jóvenes adolescentes que se levantan de sus tumbas para cobrar venganza en la fiesta de graduación. En esta ocasión, Plympton explotaría un nuevo territorío en la animación, publicando todos los dibujos que realizó para el film en el sitio web oficial de la cinta. El corto animado “Guard Dog” (2004) por su parte, sería estrenado con gran éxito en numeros festivales de cine, y fue nominado a un Oscar en enero del 2005. Posteriormente, Plympton realizaría dos secuelas igualmente exitosas tituladas; “Guide Dog” (2006), y “Hot Dog” (2008). Durante su carrera, el animador se ha encargado de realizar a los menos dos cortos animados al año, asegurando de esta forma los ingresos suficientes para continuar con su trabajo.

Entre sus trabajos más recientes se encuentra la comedia negra, “Idiots and Angels” (2008), la cual relata la lucha de un hombre por conservar su alma. A través de su extensa carrera, Bill Plympton se las ha arreglado para abrirse paso en una industria que aplasta sin misericordia a las pequeñas productoras independientes. Creador de una iconografía inconfundible de lápiz y papel (evitando la tecnología digital al estilo Pixar), Plympton se hizo conocido por sus cortos para la cadena MTV a principios de los noventa, emitidos casi siempre en el espacio Liquid television. Hasta el día de hoy, ese tipo de animación es una marca de fábrica de esta señal televisiva, influyendo a varios directores de videoclips y publicistas. Gracias a la libertad creativa de la cual goza Plympton, que trabaja casi solo y realiza alrededor de 100 dibujos al día, el animador ha logrado desarrollar un estilo único, donde la base temática de su obra es el humor, que se expresa gráficamente a través de los rostros desencajados de sus personajes o su predilección por los animales.








por Fantomas.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Otto Preminger: La eficiencia de un dictador en el set-

Otto Preminger nació el 5 de diciembre de 1905, en el pueblo de Wiznitz, el cual actualmente pertenece a Ucrania. Markus, el padre de Otto, trabajaba como fiscal general del Imperio Austro-Húngaro, y junto a su esposa Josefa, se encargaron de construir un ambiente familiar estable para el pequeño Otto y su hermano Ingo. En 1914 tras el asesinato del Archiduque Franz Ferdinand, lo que detonó el estallido de la Primera Guerra Mundial, Markus Preminger buscó refugio en Graz, Austria, donde encontró trabajo como fiscal público. Luego de un año en Graz, la familia Preminger se mudó a Viena, donde Otto descubriría su verdadera pasión. Acompañado por su abuelo materno, Otto de tan solo diez años, visitaría de manera regular durante la semana el Burgtheater, donde vería una amplia variedad de obras teatrales tanto clásicas como contemporáneas. Debido a esto, pronto Otto comenzaría a soñar con desarrollar una carrera como actor. Durante su adolescencia, a raíz de que él era capaz de recitar de memoria muchos de los grandes monólogos del repertorio internacional clásico, decidió que era hora de presentarse en público.

Su actuación más exitosa en la National Library sería en la obra, “Julius Caesar”. Su interés en el teatro provocó que Preminger comenzara a faltar gradualmente a clases. Durante los años que duró la Primera Guerra Mundial, Preminger continuó asistiendo a diversas obras de teatro y conciertos, a museos, y a la National Library, al mismo tiempo que su asistencia a clases era más que irregular. A medida que pasaba el tiempo, mayor era el deseo de Preminger de convertirse en un actor. A los 16 años, él interpretaría a Lysander en la producción, “A Midsummer Night´s Dream”, y tan solo dos años después se uniría a la compañia de Max Reinhardt, un reconocido director teatral. Con el fin de que su padre aceptara su carrera como actor, Otto estudió leyes en la Universidad de Viena. Con Reinhardt, Preminger desarrolló una relación de mentor y protegido, donde existiría una gran confianza mutua. El primero de abril de 1924, Preminger debutaría como hombre de las mudanzas en la obra, “The Servant of Two Masters”. Luego de pasar un tiempo junto a Reinhardt, cansado de recibir órdenes, Preminger dejó la compañia con la intención de convertirse en director (en gran medida porque estaba perdiendo gran parte de su cabello).

Su primera obra como director sería la sexualmente provocativa, “Lulu”. En 1930, un empresario de Graz le ofreció al joven director teatral la realización de un film llamado, “Die Grosse Liebe” (1931). Un inexperimentado y ansioso Preminger, no sentía la misma pasión por el cine que la que sentía por el teatro, aunque de todas formas aceptó el ofrecimiento. Al momento de su estreno, “Die Grosse Liebe” fue recibida con buenas críticas. En la primavera de ese mismo año, Preminger conocería a la húngara Marion Mill, quien visitaría su oficina debido a unos problemas legales. Ese sería el principio del fin de la vida de soltero de Preminger; la atracción entre ambos fue inmediata, por lo que terminaron contrayendo matrimonio en el verano de 1932, solo treinta minutos después que ella se divorciara de su primer esposo.

Entre 1931 y 1935, Preminger dirigiría alrededor de 26 obras de teatro, con bastante éxito. En 1935, mientras el director estaba ensayando la obra, “The King with an Umbrella”, recibiría una invitación por parte del productor norteamericano Joseph Schenck. En 1924, Schenck se había convertido en presidente de la United Artist, y en 1934 él había fundado una nueva compañia llamada Twentieth Century. Dos años después, Schenck junto a su socio Darryl F. Zanuck, se apropiarían del estudio de William Fox, tras lo cual nacería una nueva entidad llamada, Twentieth Century-Fox. En este nuevo estudio, Zanuck manejaba la producción de las cintas, mientras que Schenck se encargaba de las finanzas. Buscando un nuevo talento para su estudio, Schenck dió con Preminger, quien tras solo media hora de reunión con el ejecutivo, aceptó irse a trabajar para su estudio en Los Ángeles.

El primer trabajo de Preminger consistió en una comedia musical protagonizada por Lawrence Tibbett, un renombrado cantante de ópera el cual había alcanzado cierta popularidad a principios de los treinta gracias a su participación en cintas realizadas por la MGM. “Under Your Spell” (1936), se llamaría el film, el cual sería completado por el director antes de la fecha estipulada, lo que le agradaría a Zanuck quien pensaba que Preminger era el clásico director rebelde europeo. Por esta razón, Zanuck pronto promocionaría al director a la lista A del estudio, asignándole la realización de una historia llamada, “Nancy Steele Is Missing”, la cual sería protagonizada por Wallace Beery, quien reciéntemente había ganado un premio Oscar. Sin embargo, Beery se negaría a participar en el film esgrimiendo que, “no voy a realizar una película con un director cuyo nombre no puedo pronunciar”. A raíz de esto, Zanuck le entregaría a Preminger la dirección de otra comedia serie B llamada, “Danger – Love at Work” (1937). La historia acerca de un abogado que debe persuadir a ocho miembros de una excéntrica familia para que cedieran un terreno propiedad de su abuelo a una corporación en desarrollo, recibió buenas críticas para sorpresa de todos los involucrados.

En noviembre de 1937, el emisario de Zanuck, Gregory Ratoff, se encargaría de comunicarle a Preminger que el ejecutivo lo había seleccionado para dirigir “Kidnapped” (1938), la cinta más cara del estudio hasta el momento. La historia era una adaptación realizada por Zanuck, de la novela del mismo nombre del escritor Robert Louis Stevenson. Luego de leer el guión de Zanuck, Preminger sabía que estaba en problemas. Durante la filmación de “Kidnapped”, el director tendría el primero de sus famosos berrinches. Durante la presentación de cierta parte del film a Zanuck, este acusó a Preminger de realizarle importantes cambios a una escena la cual involucraba al niño actor Freddie Bartholomew, y un perro. El director, bastante tranquilo en un principio, le explicó que él había filmado la escena exactamente como se había escrito. Zanuck insistió que él conocía su propio guión, por lo que no aceptó los dichos del director. La discusión no tardó en subir de tono, y terminó con Preminger abandonando la oficina con un fuerte portazo. Días después, la cerradura de la oficina del director fue cambiada, y su nombre fue removido de la puerta. Luego de que su lugar de estacionamiento fuera reubicado en un punto remoto, Preminger dejó de ir al estudio.

A estas alturas, Zanuck le ofreció un trato al director para que abandonara el estudio. Sin embargo, Preminger terminó rechazándolo debido a que deseaba que le fueran pagados los once meses de contrato restantes de su contrato inicial por dos años. El director comenzó a buscar trabajo en otros estudios, pero no recibió ninguna oferta. Tras solo dos años de su llegada a Hollywood, Preminger se encontraba desempleado. El director terminó inscribiéndose en algunos cursos de historia americana en la UCLA. Más temprano que tarde, Preminger se dió cuenta de que la única forma de revivir su carrera, sería volviendo al medio que lo lanzó a la fama, el teatro. Preminger pronto se reencontraría con el éxito en Broadway, con obras como “Outward Bound”, protagonizada por Laurette Taylor y Vincent Price; “My Dead Children”, protagonizada por John y Elaine Barrymore; y “Margin for Error”, en la cual Preminger interpretaría a un malvado nazi. Tan solo una semana después del estreno de “Margin for Error”, Preminger obtuvo un puesto como profesor de en la Yale School of Drama.

Nunnally Johnson, un guionista hollywoodense quedó tan impresionado con la actuación de Preminger en “Margin for Error”, que le ofreció un rol en la cinta de nazis, “The Pied Piper” (1942). Necesitado de dinero, Preminger aceptó la oferta. El film iba a ser producido por la 20th Century Fox, el mismo estudio de donde había sido despedido. Aún sabiendo que Zanuck no se encontraba en el lugar, ya que se había enlistado en el ejército tras Pearl Harbor, Preminger no esperaba que su carrera en Hollywood despegara nuevamente. Después de recibir un salario considerable por su trabajo, cuando Preminger comenzó a prepararse para su regreso a Nueva York, su agente le informó que la Fox quería que interpretara el rol del nazi de “Margin for Error” en su futura adaptación cinematográfica. Ernst Lubitsch iba a ser el encargado de dirigir la adaptación protagonizada por Preminger, Joan Bennett, y Milton Berle. Sin embargo, el director dejó su puesto al poco tiempo después que la producción comenzó. Preminger, quien deseaba volver a dirigir una cinta, logró convencer a William Goetz, quien se encontraba reemplazando a Zanuck, para que lo dejara ocupar el asiento del director.

Cuando Preminger se dió cuenta de lo deficiente que era el guión del film, contrató al entonces novato Samuel Fuller para que reescribiera por completo la historia. Goetz, impresionado por la dedicación del director, le ofreció un nuevo contrato por siete años con el estudio, como director y como actor. Preminger no tardó en aceptar el trato, y en noviembre de 1942 terminó las filmaciones de “Margin For Error” (1943). Antes de filmar un nuevo proyecto para el estudio, el director fue contactado por Samuel Goldwyn quien deseaba que él actuara en la comedia, “They Got Me Covered” (1943), protagonizada por Bob Hope. Tras participar en el film, Preminger, quien era un ávido lector, comenzó a buscar algunos proyectos que pudiera filmar antes del regreso de Zanuck, entre los cuales se encontraba la novela de Vera Caspary, “Laura”. Antes de que la producción de “Laura” (1944) comenzara, a Preminger se le dió la oportunidad de producir y dirigir una cinta bélica serie B llamada, “Army Wives”.

La cinta sería protagonizada por Jeanne Crain, una de las estrellas de la Fox la cual había sido degradada a la unidad B del estudio, y por el veterano actor Eugene Pallette. Lamentablemente, Preminger comenzaría a chocar con Pallete, quien clamó que el director era “un admirador de Hitler y que estaba convencido de que Alemania ganaría la guerra”. Además, Pallete se rehusó a sentarse en la misma mesa con un actor negro que participaba en la cinta. “Estás totalmente loco. No me sentaré junto a un negro”, diría el actor en aquel entonces. Preminger, furioso por la situación, fue a informarle la situación a Zanuck, quien terminó despidiendo al actor pese a que algunas escenas ya había sido filmadas. El título de la cinta fue cambiado de “Army Wives” a “In the Meantime, Darling” (1944), y fue estrenada sin mayores problemas.


A su regreso de la guerra, Zanuck seguía sintiendo una gran cuota de resintimiento hacia Preminger. Por la misma razón, Zanuck le diría al director con respecto a “Laura”; “Tú puedes encargarte de la producción de la cinta, pero mientras yo esté aquí tu nunca podrás dirigirla”. Finalmente sería contratado como director Rouben Mamoulian, quien junto al director de fotografía Lucien Ballard, alcanzó a filmar gran parte del guión antes de ser reemplazado por Preminger. El mismo Preminger más tarde declararía que Zanuck estaba insatisfecho con el trabajo de Mamoulian. Sin embargo, hay otras fuentes que afirman que Preminger minó a propósito el trabajo de Mamoulian para asegurarse el rol de director. “Laura” se convertía en el más grande éxito del director, siendo bien recibida tanto por la crítica como el público. Preminger esperaba que el éxito obtenido con su más reciente cinta le ayuda a trabajar en mejores película, pero lamentablemente su destino profesional estaba en las manos de Darryl Zanuck.

El próximo trabajo de Preminger sería la dirección de la cinta “A Royal Scandal” (1945), luego de que Ernst Lubitsch abandonara la producción tras sufrir un infarto cardíaco. La cinta protagonizada por Tallulah Bankhead y Anne Baxter sería mal recibida por la crítica. La siguiente película del director sería “Fallen Angel” (1945), la cual esperaba que lograra el mismo éxito de “Laura”. En dicha cinta, Zanuck le asignaría a Preminger la misión de convencer a Alice Faye, una de las estrellas del estudio durante fines de los treinta y principios de los cuarenta, para que interpretara uno de los roles protagónicos. Pese a la excelente factura de la cinta, “Fallen Angel” no logró igualar lo conseguido por “Laura”. “Centennial Summer” (1946) por su parte, sería el primer film de Preminger en ser filmado completamente a color. El musical protagonizado por Cornel Wilde y Walter Brennan, lograría que Preminger fuera uno de los directores mejores pagados del estudio, recibiendo alrededor de $7.500 dólares a la semana.

El próximo trabajo del director sería la adaptación de la novela “Forever Amber” (1947), de la escritora Kathleen Winsor. Curiosamente, a Preminger le desagradaba bastante la novela. Lo que él tenía en mente era filmar la adaptación de otra novela titulada, “Daisy Kenyon”. Zanuck le propuso a Preminger que si él filmaba “Forever Amber”, posteriormente podría realizar la adaptación de “Daisy Kenyon” (1947). Finalmente. luego de dos semanas de filmación, Preminger reemplazaría al director John Stahl, realizando una serie de cambios que aumentarían considerablemente los gastos de la producción. “Forever Amber” pese a recibir buenas críticas, sería considerada por el director como, “la película más cara en la que participó y también la más mala”. Tras esto, Preminger pudo filmar el celebrado melodrama “Daisy Kenyon”, protagonizado por Joan Crawford, Dana Andrews, y Henry Fonda.

Luego del modesto éxito de “Daisy Kenyon”, Preminger nuevamente reemplazaría a Lubitsch en el drama, “That Lady in Ermine” (1948). La siguiente cinta del director sería una adaptación de la obra de Oscar Wilde, “Lady Windermere´s Fan”, la cual sería titulada como “The Fan” (1949). La cinta fue estrenada con un éxito considerable, y hoy es considerada como la obra más oscura del director, y la más subvalorada de su filmografía. Durante sus últimos años al interior de la Fox, Preminger filmaría cuatro cintas de cine negro, las cuales pese a ser hoy consideradas como grandes clásicos del género, son usualmente vistas como obras menores en la filmografía del director. Dichas películas serían; “Whirlpool” (1949), “Where the Sidewalk Ends” (1950), “The 13th Letter” (1951), y “Angel Face” (1952).

Tras su salida de la Fox, Preminger lanzaría su carrera como productor y director independiente con la comedia, “The Moon is Blue” (1953), la cual fue lanzada sin el Sello de Aprobación del Código de Producción. Su segunda cinta independiente sería la también comedia, “The Girl on the Roof” (1953). Posteriormente volvería brevemente a la Fox para filmar la cinta de aventuras, “River of No Return” (1954), protagonizada por Marilyn Monroe y Robert Mitchum. Esta última cinta no dejó particularmente satisfecho al director, en gran medida por el desempeño de Marilyn Monroe, quien según Preminger: “trabajar con ella era como trabajar con Lassie”. El éxito de su trabajo como director le dió la oportunidad de seleccionar proyectos que parecían ser riesgosos, pero que terminaron dando buenos frutos como por ejemplo la peculiar adaptación que realizó de la ópera “Carmen”, títulada “Carmen Jones” (1954), la cual recibió un Globo de Oro al mejor musical.

También se arriesgó muchísimo con “The Man With the Golden Arm” (1955), un drama protagonizado por Frank Sinatra el cual tocaba el tema en aquel entonces tabú de la drogadicción. Para “Saint Joan” (1957), su particular versión de la historia de Juana de Arco, Preminger le dió el papel principal a la debutante Jean Seberg tras entrevistar a 18.000 candidatas. Durante una de las secuencias clave del film, se desató un incendio en el set que aterrorizó a la actriz, pero Preminger insistió despóticamente en continuar rodadando sin apagar las llamas, hasta que obtuvo el plano que quería. Sería la misma Seberg la encargada de protagonizar la próxima cinta del director, “Bonjour Tristesse” (1958). Durante la filmaciones de la película, Preminger se mostró como un tipo absolutamente dictatorial con los miembros del reparto. “Preminger insultaba sin parar todo el día. Todo el mundo estaba aterrado”, dijo la actriz Mylène Demongeot, que interpretaba a la joven amante del padre de la protagonista. “Es el único director que he conocido que salía de la sala de proyecciones loco de rabia e insultando a todo el mundo”. Según la actriz, la furia de Preminger “ponía nervioso hasta a David Niven, el más perfecto caballero que haya conocido, incapaz de decir jamás una palabra más alta que otra". Divorciado de sus dos primeras parejas (Marion Mill y Mary Gardner), Preminger se casó con una de las actricez de “Bonjour Tristesse”, Hope Bryce, quien lo acompañaria hasta el día de su muerte y con quien tuvo dos hijos.

Uno de sus filmes más recordados sería “Anatomy of a Murder” (1959), protagonizada por James Stewart. Preminger logró saltarse las férreas normas del código Hays, en su descripción sutil, pero bastante explícita, de la violación. Fue el único film por el que Preminger obtuvo una nominación al Oscar como productor, en la categoría de mejor película. Aunque no se hizo jamás con la estatuilla, también fue nominado otras dos veces, por la citada “Laura”, y posteriormente por “The Cardinal” (1963), protagonizada por Tom Tryon. La ambiciosa superproducción “Éxodo” (1960) por su parte, trataba el tema de la fundación del estado de Israel, y seria protagonizada por Paul Newman. En esta película, Preminger se atrevió a meter en los títulos de crédito al guionista Dalton Trumbo, que tras ser incluido en las listas negras, llevaba mucho tiempo trabajando bajo un pseudónimo.

Durante las décadas del sesenta y setenta, Preminger filmaría alrededor de once películas donde las más recordadas son el drama político “Advise & Consent” (1962), la cual marcaría la última actuación de Charles Laughton; el film bélico “In Harm´s Way” (1965), protagonizada por John Wayne y Kirk Douglas; y el angustiante thriller “Bunny Lake is Missing” (1965), la última gran cinta del director quien se retiraría del cine con el film, “The Human Factor” (1979), la cual era una adaptación de la novela del mismo nombre del escritor Graham Greene. Gran parte de la responsabilidad del declive de la carrera del director lo tendría la cinta “Hurry Sundown” (1967), un drama que intentaba romper algunos tabúes sexuales y raciales. Lamentablemente, la cinta sería criticada y ridiculizada por la elección de Michael Caine como una patriarca sureño. Esto daño gravemente la reputación de Preminger, lo que se acrecentó aún más con los lanzamientos de las poco exitosas “Skidoo” (1968), y “Rosebud” (1975).

Otto Preminger fallecería el 28 de abril de 1986, debido al cáncer al pulmón y a la enfermedad del Alzheimer que le afectada. Además de su carrera como director, Preminger participó como actor en distintas cintas y series de televisión, donde destacan su papel en la cinta “Stalag 17” (1953), y su interpretación de Mr. Freeze en la serie de televisión “Batman” (1966-68). Como director, revolucionó el cine de Hollywood porque se atrevió a tocar temas considerados tabú hasta el momento, como la drogadicción o las agresiones sexuales. Su mal genio, y su legendario carácter dictatorial, convertían los rodajes en un infierno para los actores, que sin embargo lograban grandes interpretaciones a sus órdenes. Cuando todo el mundo contrataba actores blancos, él daba papeles a los negros. No había lista de McCarthy que impidiera que fichara a un guionista determinado. El hecho de que a Otto Preminger nadie le decía cómo dirigir sus películas es lo que explica que tenga una impecable filmografía, compuesta por pequeñas joyas y alguna que otra superproducción, donde son especialmente memorables son sus incursiones en el cine negro.


por Fantomas.

martes, 22 de septiembre de 2009

Errol Flynn: La convulsionada vida del más grande actor del cine de aventuras de la historia.

Errol Leslie Flynn nació el 20 de junio de 1909, en Hobart, Tasmania. Su padre, Theodore Thomson Flynn, se ganaba la vida como profesor de ciencias, física y química, en la Universidad de Tasmania, mientras que su madre Lily Mary Young, se decía que era descendiente de uno de los marinos involucrados en el motín ocurrido en la British Royal Navy en el año 1789. Debido a la influencia de sus padres, Flynn siempre diría que el verdadero amor de su vida era el océano. Durante su infancia, se destacó por ser un excelente deportista, aunque por otra parte, solía tener problemas en las escuelas a las que asistía. Durante su adolescencia sería expulsado de varias escuelas, como por ejemplo de la Sydney Church of England Grammar School, de la cual se dice que fue expulsado luego de que lo encontraran teniendo relaciones sexuales con la hija de una de las criadas. Para cuando Flynn tenía veinte años, ya había viajado a Australia y Nueva Guinea, lugares en los cuales jamás pudo mantener un trabajo por demasiado tiempo. Eventualmente, él compraría un bote y viajaría de vuelta a Nueva Guinea donde comenzaría a manejar una plantación de tabaco, y a escribir para el Sydney Bulletin acerca de la vida en Nueva Guinea.

En 1932 la vida de Flynn cambiaría por completo. Luego de que un productor australiano llamado Charles Chauvel viera una fotografía suya, lo contrataría para participar en una cinta basada en la vida del Capitán Bligh titulada, “In the Wake of the Bounty” (1933). Flynn no tenía ninguna experiencia en la actuación, pero su curiosidad lo llevó a aceptar la oferta. Gracias a este trabajo, él encontraría su verdadera pasión. Tras vender su plantación de tabaco, Flynn se dirigiría a Inglaterra donde podría expandir su carrera actoral. Él arrivaría a Northampton durante el verano de 1933. Hay reportes de indican que Flynn fue contratado como extra en los estudios Teddington propiedad de la Warner Brothers, participando en la cinta “I Adore You” (1933). Además se uniría a las compañias teatrales Queen´s Theatre Players, y a la Northampton Repertory Players. Junto a la última compañia, el actor realizaría 22 obras teatrales entre 1933 y 1934.

Poco después de participar en su última obra con la Northampton Repertory Players, Flynn conocería al productor Irving Asher quien le ofrecería un papel protagónico en la cinta, “Murder at Monte Carlo” (1934). Precisamente sería Asher el principal responsable de que Flynn en 1935 fuera contratado por Jack Warner para trabajar en los Estados Unidos, comenzando así su meteórico ascenso en la industría hollywoodense. El primer trabajo del actor en Hollywood sería en la cinta, “The Case of the Curious Bride” (1935), donde pasaría casi desapercibido debido a que su papel no tenía diálogo alguno. En junio de 1935, Flynn se casaría con la actriz francesa Lili Damita con quien estaría casado durante siete años, y tendría a su primer hijo, Sean Flynn. En “Don´t Bet on Blondes” (1935), el actor nuevamente tendría una breve participación sin mucha importancia. Durante este periodo, Flynn se caracterizaría por ser un actor sumamente indisciplinado. Esto cambiaría cuando el actor Robert Donat abandonó el papel protagónico de la cinta de piratas, “Captain Blood” (1935), tras lo cual Flynn obtuvo su primer rol protagónico, abandonando para siempre los papeles secundarios.

Aunque su participación en la Northampton Repertory Players había servido para pulir el entonces crudo talento actoral de Flynn, él aún se sentía incómodo frente a las cámaras, lo que rápidamente le trajo problemas con el director Michael Curtiz, quien demandaba perfección. Aunque su experiencia filmando esta cinta fue sumamente desagradable, Flynn supo sacarle el mayor provecho posible a la situación. Al estrenarse la cinta, el público se enamoró de la química entre el actor y su co-estrella, Olivia de Havilland, situación a la que Jack Warner sabría sacarle provecho. Tras unos pocos meses de descanso, Flynn se alistó para filmar la que sería la cinta más demandante de su carrera. En “The Charge of the Light Brigade” (1936), nuevamente compartiría roles con De Havilland, y estaría bajo la dirección de Curtiz, con quien tendría una difícil relación laboral. Mientras con Curtiz estaba a punto de llegar a los puños por los constantes malos tratos del director, Flynn no encontró nada mejor que intentar seducir a De Havilland realizando una serie de bromas pesadas, como por ejemplo esconder serpientes de goma en los pantalones de la actriz. Lamentablemente para él, esto no surtió efecto deseado.

El periodo comprendido entre 1936 y 1940, sería considerado como el periodo dorado de la carrera de Flynn. La próxima cinta del actor sería el drama romántico, “Green Light” (1937), tras lo cual filmaría la cinta de aventuras, “The Prince and the Pauper” (1937). Flynn, quien tuvo que filmar dicha película mientras padecía una complicada neumonía, se divirtió enseñándoles bromas pesadas a los hermanos Bobby y Billy Mauch, quienes personificaban al Príncipe Edward y al mendigo Tom Canty. Ese mismo año, Flynn participaría en dos cintas más; el film de aventuras “Another Dawn” (1937), y la comedia “The Perfect Specimen” (1937). En “The Adventures of Robin Hood” (1938), Flynn nuevamente trabajaría junto a Curtiz con quien seguiría teniendo problemas por sus dificultades para memorizar sus líneas, y debido a su costumbre de llegar atrasado al set de filmación. Curiosamente, Flynn trabajaría en doce películas junto a Curtiz, pese a su tirante relación. Al mismo tiempo, se comenzaría a desatar el lado salvaje del actor, quien besaba tan intensamente a su co-estrella Olivia de Havilland, que algunas escenas debian ser re-filmadas.

Con la comedia “Four´s a Crowd” (1938), Flynn pretendía no ser encasillado en los papeles de heróicos espadachines. Debido al escaso presupuesto que manejaba la cinta, al actor se le pidió que utilizara ropa de su propio guardarropa. Él alegó de que no tenía nada que pudiera utilizar en el film, por lo que exigió que se le entregara una prenda del departamento de vestuario del estudio. Ante la negativa de Jack Warner, Flynn no encontró nada mejor que utilizar una chaqueta apolillada bajo su traje. Cuando Warner vió la chaqueta, ordenó que fueran re-filmadas todas las escenas y se le entregara una prenda de ropa a Flynn, que como de costumbre, logró salirse con la suya. Posteriormente, el actor trabajaría junto a Bette Davis en el drama, “The Sisters” (1938); junto a Basil Rathbone en el drama bélico, “The Dawn Patrol” (1938); y nuevamente junto a De Havilland y Curtiz en el western, “Dodge City” (1939).

En la cinta romántica, “The Private Lives of Elizabeth and Essex” (1939), Flynn nuevamente trabajaría junto a Bette Davis, con quien tendría una serie de conflictos. Se dice que Davis estaba celosa de Flynn, quien era el actor mejor pagado del estudio pese a que ella había recibido una nominación al Oscar. Además, ella había pedido que su co-protagonista fuese Laurence Olivier, y tras la negativa del estudio no le quedó más remedio que realizar las escenas pensando de que Flynn era Olivier. Flynn por su parte, se quejaba del caracter dominante de la actriz, lo que en cierta medida opacaba su actuación. El conflicto entre Davis y Flynn estallaría en la escena en la que Essex desafía a la Reina y termina siendo abofetado por ella. Según Flynn en su autobiografía, “My Wicked, Wicked Ways”, en la primera toma Davis le pegó tan fuerte, que sintió que le había quebrado la quijada. Pese a la mala relación que tenía con la actriz, Flynn siempre reconoció que ella era una de las mejores actricez existentes.

El próximo film del actor sería el western “Virginia City” (1940), tras lo cual volvería a encarnar a un diestro espadachín en la cinta de Michael Curtiz, “The Sea Hawk” (1940). Luego vendria el western “Santa Fe Trail” (1940), su séptima colaboración en cinco años con Olivia de Havilland. A estas alturas, De Havilland no podía evitar sentir una gran atracción por el actor, pero no quería involucrarse con un hombre casado. Varios años después, la actriz habría dicho “por suerte no me involucré con él, habría arruinado mi vida”. De todas formas, la afectiva relación que ambos actores mantenían, le trajo problemas a Flynn con la entonces pareja de la actriz, John Huston. Cierto día en un fiesta hollywoodense ocurrió lo inevitable; Huston y Flynn se enfrascaron en una espectacular pelea de puños, destrozando todo a su paso. Tras terminar la filmaciones de “Santa Fe Trail”, el actor trabajaría en la cinta de misterio “Footsteps in the Dark” (1941), del director Lloyd Bacon.

Filmada en la época en la cual los Estados Unidos se iba a involucrar en la Segunda Guerra Mundial, “Dive Bomber” (1941) sería una de las tantas películas en las cuales Flynn personificaría a héroes de guerra. Curiosamente, el actor intentó en varias ocasiones ingresar al ejército durante el conflicto bélico, siendo rechazado debido a sus problemas de salud. Debido a esto, no le quedó más remedio que participar en las presentaciones que varios actores de Hollywood realizaban para la tropas ubicadas a lo largo de toda Europa. Sin embargo, la carrera del actor se resentiría bastante debido a la múltiples críticas que recibió por seguir personificando a héroes de guerra en medio del álgido conflicto bélico. El western “They Died With Their Boots On” (1941), marcaría la última colaboración entre Flynn y De Havilland, además de ser el último western de serie A de la Warner Bros. Según Jack Warner, “Esta fue una de las mejores películas de Flynn”. Esta declaración no deja de ser curiosa considerando que el ejecutivo no tuvo una muy buena relación con el actor durante los años que estuvo bajo contrato con el estudio.

Durante la filmación del drama bélico, “Desperate Journey” (1942), Flynn se enteraría de la presencia de tuberculosis en su pulmón derecho, hecho que le ocultaría a los jefes del estudio. Entre su enfermedad y el exigente horario de trabajo, Flynn perdió varios kilos durante la filmación de la cinta, lo que obligó a rediseñar parte de su vestuario. En el drama deportivo “Gentleman Jim” (1942) por su parte, Flynn realizaría gran parte de sus escenas de boxeo, siendo asistido por el campeón peso medio, Mushy Callahan. Los problemas de salud terminarían pasándole la cuenta al actor, quien colapsaría durante la filmación de una de las escenas de lucha. Según los doctores del estudio, Flynn habría sufrido un pequeño ataque cardiaco. Ese mismo año, se separía de su esposa Lili Damita, casándose al año siguiente con Nora Eddington, con quien estaría casado durante seis años y tendría dos hijos; Deirdre y Rory Flynn.

Entre 1943 y 1945, Flynn filmaría una serie de dramas bélicos entre los que se encuentran: “Edge of Darkness” (1943), “Northern Pursuit” (1943), “Uncertain Glory” (1944), y “Objetive, Burma!” (1945). Durante la filmaciones de la última cinta, muchos se sorprenderían de la buena conducta del siempre revelde Flynn. Más tarde, el director Raoul Walsh explicaría el porque; “Errol se comportó bien debido a que en ese entonces estaba escribiendo un libro. Entre las filmaciones y el tipeo de la historia de su vida, él solo tenía tiempo para beber alrededor de media docena de tragos, lo que para él era estar casi en completa abstinencia”. Durante la segunda mitad de la década de los cuarenta, Flynn trabajaría en una serie de cintas sin mayor relevancia, entre las que se encuentran las comedias “Never Say Goodbye” (1946), y “It´s a Great Feeling” (1949); los dramas “Escape Me Never” (1947), y “The Forsyte Woman” (1949); y la cinta de misterio “Cry Wolf” (1947).

Tal vez la cinta más importante que Flynn realizaría durante este periodo sería, “Adventures of Don Juan” (1948). El actor comenzó las filmaciones mostrando un buen comportamiento. Pese a que era conocida su costumbre de presentarse tarde a las filmaciones y de emborracharse luego de la hora de almuerzo, él le prometió al director Vincent Sherman que se controlaría. Sin embargo, la producción tuvo que retrasarse en varias ocasiones debido a sus enfermedades, y no fue capaz de filmar gran parte de las escenas de acción. Para colmo, aunque durante los primeros días de filmación Flynn se mostró como todo un profesional, tras recibir una serie de críticas negativas por su participación el drama “Escape Me Never”, comenzó a beber constantemente en el set. Aunque la película sería un éxito, esta marcaría el principio del fin de la carrera del actor.

La década de los cincuenta comenzaría con el western “Montana” (1950). En el también western “Rocky Mountain” (1950), Flynn conocería a quien se convertiría en su tercera esposa, la actriz Patrice Wymore, con quien estaría hasta el día de su muerte y tendría una hija llamada Arnella Roma. Durante el resto de los cincuenta, Flynn se convertiría en una parodia de él mismo. Posteriormente abandonaría Hollywood para intentar relanzar su carrera en Europa, donde terminó perdiendo hasta el último dólar y se involucró en proyectos como “William Tell” (1954), los cuales jamás fueron terminados. El consumo excesivo de alcohol y drogas (debido a los fuertes dolores de espalda que sufría, primero se hizo adicto a la morfina y luego a la heroína) terminaron sepultando su alicaida carrera. En 1956 retornaría a Hollywood, donde obtendría cierto reconocimiendo por sus participaciones en los dramas “The Sun Also Rises” (1957), “Too Much, Too Soon” (1958), y “The Roots of Heaven” (1958). La última cinta en la que participaría el actor sería el semidocumental “Cuban Rebel Girls” (1959). Dicho film refleja la decadencia en la que estaba sumido el actor para aquel entonces.

Errol Flynn fallecería el 14 de octubre de 1959, debido a un ataque cardiaco. Durante su vida, Flynn se forjó una reputación que lo sindicaba como un mujeriego, un alcohólico y un rebelde. Su hedonista estilo de vida, lo llevó a meterse en problemas, como cuando en 1942 fue acusado de tener relaciones sexuales con las menores Betty Hansen y Peggy Satterlee, acusasiones que posteriormente serían desestimadas. A raíz de esto, surgiría una organización que apoyaba a Flynn, cuyo nombre sería American Boys´ Club for the Defense of Errol Flynn. Además, su cercanía con Fidel Castro a quien consideraba un amigo cercano además de un compañero de tragos, le trajo más de algún problema con algunas entidades del gobierno. Pese a todo esto, el actor se esforzó durante toda su carrera para que los críticos valoraran su trabajo, sin mucho éxito. Además, llegó a publicar dos novelas tituladas; “Beam Ends” (1937) y “Showdown” (1946), a lo que se sumó su autobiografía “My Wicked, Wicked Ways”. Más allá de los detalles de su vida personal, Errol Flynn a estas alturas ya es una leyenda cinematográfica, el cual realizó un buen puñado de películas que lo ayudaron a ser ahora considerado como el más grande actor del cine de aventuras.




por Fantomas.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Roy Ward Baker: Un exponente algo olvidado del fantástico británico.

Roy Ward Baker nació en Londres el 16 de diciembre de 1916. Desde temprana edad mostró cierto interés en el mundo del cine, declarando su deseo de trabajar al interior de la industria cinematográfica. Su deseo se mantuvo en el tiempo y en 1934, él ingresó a la industría como mandadero del departamento de producción del estudio Gainsborough. Con el tiempo, Baker se dió cuenta de que había tomado la decisión correcta, ya que pudo moverse al interior del estudio con cierta libertad, lo que le permitió adquirir diversos conocimientos acerca del proceso de filmación de una película. A los 19 años de edad, se convirtió en el encargado de los fotogramas y en el director de locaciones del estudio. Baker declararía, “Trabajé en más de cuarenta películas en seis años”. Toda una hazaña si tenemos en cuenta que en la actualidad, la gran mayoría de los realizadores trabajan como mucho en 30 películas a lo largo de su carrera. En un corto periodo de tiempo, Baker pasó de ser el tercer asistente del director, a segundo asistente, lo que le dió la oportunidad de trabajar junto a Alfred Hitchcock en “The Lady Vanishes” (1938).

Baker declararía en una ocasión, “Tuve la fortuna de trabajar con Hitchcock, y también con Sir Carol Reed en cuatro o cinco films, lo que resultó ser sumamente importante en términos de mi desarrollo”. Baker aún se encontraba trabajando en la Gainsborough cuando fue reclutado por el ejército. Sin embargo, esto no detendría su carrera en el cine, ya que luego de dos años en la infanteria, el sería enviado al Army Kinematograph Service, donde trabajaría como jefe de producción de la unidad responsable de los films de entrenamiento realizados por la 20th Century Fox en los estudios Wembley. Luego de seis semanas, Baker comenzaría a dirigir algunas cintas que trataban el rol de la Seguridad Ciudadana durante una invasión. Durante este periodo, Baker entablaría una amistad con el escritor de thrillers, Eric Ambler, quien también formaba parte de la unidad de Baker como actor y productor. Cuando la guerra llegaba a su fin, a Ambler se le encargó un guión para la Two Cities Production Company. Debido a que posteriormente se convirtió en productor del proyecto, Ambler le ofreció la dirección del film a Baker, quien aceptó de inmediato. “The October Man” (1947), sería el resultado de dicha colaboración.


No fue hasta 1950, cuando se estrenó la cinta “Morning Departure”, que la carrera de Baker comenzó a despegar. El film recibió una serie de críticas favorables que tildaban a Baker, de entonces 32 años, como él niño maravilla de la industria cinematográfica británica. Gracias al éxito de esta cinta, Baker se trasladó a Hollywood, donde pasó tres años de su vida bajo contrato con la 20th Century Fox. Para Baker, esta experiencia sería inolvidable ya durante aquel periodo presenciaría el final del sistema de Estudios reinante en Hollywood. Además, su estadía en norteamérica le daría la oportunidad de trabajar junto a Marilyn Monroe antes de que esta se convirtiera en un ícono cultural. El film donde trabajó junto a la actriz sería “Don´t Bother To Knock” (1952), el cual gozaría de un éxito moderado. Cuando Baker regresó a Inglaterra, se dió cuenta de que tendría que construir su carrera nuevamente desde cero. Sería de la mano de la cinta “The One That Got Away” (1957), protagonizada por Hardy Krueger, que el director volvería a llamar la atención del público.

Durante la segunda mitad de los cincuenta y principios de los sesenta, Baker trabajaría mayormente bajo las órdenes de compañias asociadas con la Rank Organisation, siendo “A Night to Remember” (1958), el film más destacable del director durante ese periodo. Durante gran parte de la década de los sesenta, Baker trabajaría en el medio televisivo, específicamente en las series “The Human Jungle” (1963-64), “Gideon´s Way” (1964-65), “The Baron” (1966-67), “The Avengers” (1965-68), y “The Saint” (1963-86). Durante esta etapa de su carrera, Baker además de dirigir, se había convertido en productor. Luego de cinco años de trabajo en la televisión, Baker tendría su primer acercamiento con el cine fantástico cuando Anthony Nelson Keys lo invitó a dirigir el film “Quatermass and the Pit” (1967), para la Hammer. Al mismo tiempo, el director cambiaría su nombre de Roy Baker a Roy Ward Baker. Él apreciaría el volver a dirigir largometrajes, aunque nunca alcanzaría el estatus que gozó cuando trabajaba en la Rank durante la segunda mitad de los cincuenta.

La popularidad de estudios como la Hammer o la Amicus, se presentaron como una nueva fuente de trabajo en la industria cinematográfica para el director. A diferencia de las cintas de bajo presupuesto que Baker filmó en la década de los cincuenta, la Hammer contaba con más recursos en la realización de sus producciones. Por este motivo, gran parte de las primeras obras del director, terminaron desapareciendo a fines de los sesenta. Con la excepción de la comedia negra “The Anniversary” (1968), casi todas las cintas que Baker realizó después de 1962 pertenecían al género del horror o al de la ciencia ficción. Aunque ambos géneros eran comercialmente exitosos, la industría y los críticos en general los consideraban dentro de los géneros menos prestigiosos, lo que explicaría que Baker no fuera considerado como un director serio por la crítica. Su próximo film para la Hammer sería la olvidable cinta de ciencia ficción, “Moon Zero Two” (1969). Tras realizar un par de telefilmes (“The Spy Killer” y “Foreign Exchange”), Baker trabajaría nuevamente para la casa del martillo.

Varios años antes, Baker y su amigo Eric Ambler habían planeado adaptar la novela “Uncle Silas”, del escritor J. Sheridan Le Fanu, tan pronto terminaran sus labores en el ejército. Sin embargo, nunca trabajaron en el proyecto debido a que comenzarían a filmar “The October Man”. Baker sin embargo, estaba familiarizado con las novelas y las historia cortas de Le Fanu, por lo que en 1969, la Hammer le ofreció la adaptación de una de las novelas más conocidas del autor, “Carmilla”, la cual fue serializada en una revista llamada “The Dark Blue”, entre los años 1871 y 1872. “The Vampire Lovers” (1970), se convertiría en uno de los trabajos más controversiales del director, quien habría expresado su malestar con la cinta algunos años después, debido a que los productores lo presionaron para que incluyera una mayor cantidad de escenas de desnudos con tonos lésbicos. De todas formas, la obstinación de Baker por mantener el tono melancólico de la obra de Le Fanu logró que “The Vampire Lovers”, fuera la mejor entrada de la llamada “trilogía Karnstein” realizada por la Hammer en los setenta.

Su próxima cinta para el estudio, “Scars of Dracula” (1970), sufriría a causa del escaso presupuesto y el límitado calendario de filmaciones. Además sería ampliamente críticada por su aspecto de film barato y por las grandes dosis de violencia que presentaba la historia. Según Baker, “Cuando filmé Scars en 1970, las cintas se estaban volviendo cada vez más violentas y explícitas en la presentación de ciertos aspectos, debido a que la audiencia así lo quería, y la Hammer estaba intentando mantenerse a la moda. La violencia está escrita en el guión, y por esa razón yo la traspasé a la pantalla”. “Dr Jekyll and Sister Hyde” (1971), correría con mejor suerte que la cinta anterior. La historia mezclaba los asesinatos ocurridos en Whitechapel entre 1888 y 1891, con los personajes y las situaciones de la novela de Robert Louis Stevenson, “The Strange Case of Dr Jekyll and Mr Hyde”. Este film fue reconocido por la crítica como una de las mejores películas estrenadas ese año, además de lograr un buen resultado a nivel de taquilla.

Tras volver a trabajar a la televisión por un corto periodo de tiempo, específicamente en la series, “The Persuaders” (1971-72) y “Jason King” (1971-72), Baker sería contratado por los estudios Amicus para filmar la que sería considerada como una de las mejores cintas de antologías del estudios. “Asylum” (1972), contaba con un guión del escritor Robert Bloch, y fue bien recibida tanto por el público como por la crítica. A esta le seguría otra cinta de antologías del estudio, “Vault of Horror” (1973), la cual según el mismo Baker, no resultó como el hubiese deseado, en gran medida por lo débil de las historias. Esta era una suerte de continuación del film realizado un año antes por Freddie Francis, “Tales From The Crypt” (1972). Su siguiente trabajo para la Amicus se convertiría en una nueva decepción para el director. “And Now The Screaming Starts!” (1973), era una de las cintas “tradicionales” del estudio, la cual también sufrió por presentar un guión mediocre. De todas formas, para Baker la realización de esta cinta no fue una completa perdida de tiempo; a los estupendos sets, se sumaba el excelente trabajo de fotografía de Denys Coop y el siempre destacable trabajo del actor Peter Cushing.

La última cinta que Baker filmó para la Hammer es tal vez la más curiosa de su filmografía. “The Legend of the 7 Golden Vampires” (1974), intentó colgarse de la creciente popularidad del cine de artes marciales, al mismo tiempo que presentaba una historia de vampiros. La historia es tan caótica como lo fue la realización de la cinta, y pese a no ser uno de sus mejores trabajos, con el correr de los años se ha transformado en un film de culto. Su último largometraje para el cine sería “The Monster Club” (1980), la cual es una cinta de antologías que pese a contar con la presencia de Vincent Price y John Carradine, estaba compuesta por historias poco interesantes. Baker continuaría su carrera como director en la televisión, participando en la realización de un buen número de series como por ejemplo; “The Irish R.M.” (1984-85), “Minder” (1979-89), y “The Good Guys” (1992), entre otras. Con una carrera repleta de altos y bajos, donde se destaca su paso por Hollywood y su asociación con los estudios Hammer y Amicus, Roy Ward Baker será siempre recordado por su contribución al cine fantástico, con joyas como "Quatermass and the Pit", “Asylum” o “Dr Jekyll and Sister Hyde”.


por Fantomas.

martes, 15 de septiembre de 2009

Series de Televisión: "Mission: Impossible", este artículo se autodestruirá en cinco segundos.

Creada por el compositor, escritor y director Bruce Geller, “Mission: Impossible” (1966-73), fue una serie emitida por la CBS la cual relata las aventuras de un conjunto de agentes federales encubiertos los cuales conforman el grupo denominado, The Impossible Missions Force (IMF). La IMF se encarga de tomar los casos más difíciles, como por ejemplo luchar contra dictadores de paises tercermundistas, prevenir asesinatos (o algunas veces comentiéndolos si la ocasión lo ameritaba), y desmantelar peligrosos grupos criminales envueltos en el tráfico de drogas o en la venta de armas de destrucción masiva. Aunque la serie no buscaba obtener la aprobación de J. Edgar Hoover, Geller deseaba que el show fuese tomado en serio, por lo que se rehusó a seguir el mismo camino de la popular serie de espias, “The Man From U.N.C.L.E.” (1964-68).

La serie debutaría el sábado 17 de septiembre de 1966, presetando al actor Steven Hill como el agente Daniel Briggs. Briggs no tendría
un supervisor inmediato, ni tampoco un contacto directo con el gobierno, por lo tanto él recibiría sus asignaciones mediante uno de los artilugios más originales que se recuerden en la historia de la televisión. Cada episodio comenzaría con Briggs en alguna locación remota, en la cual él localizaría una grabadora cuidadosamente escondida y un pequeño sobre. Mientras que la cinta contenía los detalles de la misión que debía llevar a cabo, el sobre por lo general contenía fotos que tendrían relación con el mensaje grabado. La voz en la cinta diría, “Esta es tu misión Dan, tú decides si la aceptas...”. Por supuesto que el agente Briggs jamás rechazaría un desafío. Luego de comunicarle sus instrucciones, la Voz le advertiría a Briggs que “Como siempre, si tú o cualquiera de los miembros de tu Impossible Missions Force son capturados o asesinados, nosotros afirmaremos no tener conocimiento de sus acciones”. Tras desearle buena suerte a Briggs, se escucha la advertencia “esta cinta se autodestruirá en cinco segundos” (y de hecho explota, tras una cortina de humo, dando inicio a la secuencia de créditos).

Posteriormente, ya en la comodidad de su oficina, Briggs debe seleccionar a los posibles agentes que lo acompañaran en su misión, donde cada uno de ellos posee un talento diferente. Obviamente, él seleccionaría a aquellos cuyas habilidades fuesen de mayor utilidad en las diferentes misiones. Privilegiando la continuidad del show, Briggs siempre sería acompañado por el mismo equipo de agentes. El equipo de la IMF original estaba conformado por la sexy actriz/modelo Cinnamon Carter (Barbara Bain), el maestro del disfraz Rollin Hand (Martin Landau, el marido en la vida real de Bain), el experto en electrónica Barney Collier (Greg Morris), y el musculoso Willie Armitage (Peter Lupus). Bob Johnson por su parte, era el encargado de proveer la voz que se escuchaba en las famosas grabaciones. Los espectadores rara vez sabrían con lujo de detalles en que consistía el plan de Briggs. Esto le permitía a los guionistas incluir algunas sopresas dentro de cada una de las historias. Es por esta razón, que cuando las cosas comenzan a salir mal, los espectadores no saben con seguridad si todo es parte del complejo plan de Briggs, o en realidad las cosas se estaban complicando para el equipo.

Otro de los elementos de la serie que logró llamar la atención de los televidentes, fue la original banda sonora compuesta por Lalo Schifrin. El tema principal de “Mission: Impossible”, se convertiría en una de las piezas musicales más famosas escritas para una serie de televisión. El tema grabado originalmente durante la producción del episodio piloto como parte de la música de fondo, impresionó tanto a Geller que diseñó los títulos iniciales del show en base a la composición. La secuencia de títulos, aparecería luego de que Briggs recibiera sus intrucciones y la cinta se autodestruyera, comenzando con el encendido de un fósforo, el cual activaría una mecha animada que continuaría quemándose a través de la pantalla mientras las imágenes del episodio del día aparecerían en una serie de rápidos cortes. El tema de “Mission Impossible” sería lanzado como un single en 1968, y pasaría más de tres meses en la cima de la lista de éxitos. Posteriormente, Schifrin lanzaría dos nuevas bandas sonoras para la televisión con música adicional para la serie.

Aunque la serie nunca logró resultados impresionantes de audiencia, se las arregló para atraer un grupo de leales seguidores que ayudarían a mantenerla por ocho años al aire. Hubo una serie de cambios importantes en el reparto durante el transcurso del show, donde el más importante fue la salida de Steven Hill luego de la primera temporada. Hill era un judío ortodoxo el cual no podía trabajar durante el Sabbath judío. Esto originó algunas discrepancias entre el actor y los productores de la serie, los cuales lo necesitaban en el set para cumplir con el caótico programa de producción. Hill se enfrentaría a una situación similar 23 años después cuando aceptó el rol protagónico en la serie de la NBC, “Law & Order” (1990-???). A diferencia de los productores de esa serie, quienes fueron capaces de acomodar el horario de trabajo del actor permitiéndole formar parte del reparto por diez años, en “Mission Impossible” a Hill no le quedó más remedio que dejar el show en la primavera de 1967 tras filmar 28 episodios. Él sería reemplazado por Peter Graves, un joven actor, hermano de la estrella de “Gunsmoke” (1955-75), James Arness. Graves interpretaría a Jim Phelps, quien sería el lider del equipo de la IMF durante el resto de la serie.

Martin Landau y Barbara Bain dejarían el show en la primavera de 1969. Landau sería reemplazado por Leonard Nimoy, quien venía saliendo de la serie de culto, “Star Trek” (1966-69). Sin embargo, la tarea de reemplazar a Bain, quien interpretaba a el único personaje femenino de la serie, sería un poco más difícil. Un trío de hermosas actrices (Lesley Ann Warren, Lynda Day George, y Barbara Anderson) aparecerían durante las últimas temporadas de la serie. La co-estrella Peter Lupus por su parte, casi hace que lo despidan. Después de que gran parte de las estrellas originales de “Mission: Impossible” habían dejado la serie, o habían conseguido aumentar su sueldo tras hablar con los productores, Lupus, quien interpretaba al hombre rudo del equipo, decidió que era su turno de perdirle un aumento a Bruce Geller. Fue entonces cuando su agente le arregló una cita con el productor. Cuando Lupus llegó a la sala de espera de la oficina de Geller, se encontró con una serie de hombres musculosos sentados, esperando hablar con el productor. Una vez que Lupus ingresó a la oficina, le dijo a Geller “Bruce, ya lo entendí”, cerró la puerta, se retiró, y nunca más pidió un aumento.

La serie contó con un buen número de episodios interesantes, como por ejemplo, “The Mind of Stefan Miklos” (1969), perteneciente a la tercera temporada. Este capítulo involucra a Walter Townsend, un oficial norteamericano de inteligencia de alto rango, el cual se descubre que es un doble agente que está filtrando valiosa información a enemigos extranjeros. Todo se complica cuando el gobierno le pasa información falsa a Townsend, y los agentes del IMF deben convencer al contacto de este que la información que maneja el traidor es real. Otro episodio interesante es, “The Survivors” (1967), perteneciente a la segunda temporada. En dicho episodio, el agente enemigo Eric Stavak, intenta secuestrar a un trío de científicos norteamericanos, los cuales poseen la llave de una poderosa arma. Luego de que Stavak a secuestrado a dos de los tres científicos, Phelps y Carter se hacen pasar por el tercer científico y su esposa para poder liberar a los hombres que han sido capturados. Una vez que estos son llevados a al refugio subterráneo de Stavak, los agentes del IMF deben convencerlo de que un terremoto ha devastado la ciudad de San Francisco para así poder capturarlo.

A través de los años, los involucrados en el show obtuvieron una serie de premios. Barbara Bain obtuvo tres premios Emmy consecutivos entre 1966 y 1969, a la mejor actriz principal en una serie dramática; Peter Graves y Martin Landau por su parte, recibirían un Golden Globe. Tras las cámaras, Lalo Schifrin ganó un Grammy a la mejor banda sonora, y Bruce Geller se llevó a su casa un premio Emmy al mejor guionista de una serie dramática. “Mission: Impossible” sería sacada del aire el 30 de marzo de 1973, luego de siete temporadas. Tiempo después, la serie tendría un éxito moderado gracias a las reposiciones, especialmente a nivel internacional. Para 1970, el show era transmitido en más de 60 paises, donde las misiones llevadas a cabo por los agentes de la IMF dieron una visión exagerada de lo que las agencias de inteligencia de los Estados Unidos realizaban. Incluso algunos ciudadanos del pais del norte tomaron demasiado en serio los relatos del show. Geller por su parte, sentía que había triunfado en su búsqueda por realizar un serie de televisión que lidiara con los miedos provocados por la Guerra Fría, y que en cierta medida le diera a los habitantes de la nación la sensación de que existían personas cuya misión consistía en protegerlos.

Desafortunadamente, Geller y su esposa Jeannette Marx fallecerían cuando el avión que piloteaba Geller, se estrelló en la mañana del 21 de mayo de 1978. Pero la creación del productor seguiría viva. Cuando el Writers Guild of America se fue a huelga en 1988, la cadenas televisivas comenzaron a buscar desesperadamente series que pudieran programar. Al no tener nuevos guiones escritos, la ABC decidió desenpolvar algunos viejos episodios de “Mission: Impossible” para filmarlos nuevamente. Peter Graves regresaría como Jim Phelps, quien ahora recibiría los mensajes en discos de video (Bob Johnson seguiría siendo la voz tras las misiones). Su nuevo equipo estaría conformado por Thaao Penghis como Nicholas Black, un maestro del disfraz; Antony Hamilton como Max Harte, el tipo rudo del equipo; Terry Markwell como la sexy Casey Randall; y en lo que se podría interpretar como una inteligente contratación, Phil Morris, el hijo en la vida real de la estrella de la serie original Greg Morris, interpreta a Grant Collier, el hijo de Barnie Collier, quien seguiría los pasos de su padre ocupando el puesto del experto en electrónica. Para disminuir los costos de producción, el elenco sería trasladado a Australia para filmar los nuevos episodios.

La nueva versión de “Mission: Impossible” sería estrenada el 23 de octubre de 1988. Los primeros episodios serían realizados utilizando los guiones de la serie original, siendo filmados casi de igual manera, mientras que el resto presentarían cambios en distintos niveles. Greg Morris aparecería por primera vez en la serie en el episodio titulado, “The Condemned”. Sin embargo, tal vez el episodio más memorable sería “The Fortune” (1989). Este sería el primer episodio en el que uno de los agentes sería asesinado. Al comienzo de dicho capítulo, la identidad falsa de Casey es descubierta, tras lo cual es asesinada. Tal como lo prometían las cintas que contenían la información de las misiones, el gobierno niega tener conocimiento de sus actividades. Lamentablemente, sus compañeros de equipo no tienen más opción que seguir los pasos del gobierno. Sin embargo, de manera secreta, ellos toman el caso de su fallecida compañera, el cual involucraba a un dictador exiliado y su dominante esposa los cuales terminan siendo llevados a la justicia. Terry Markwell sería reemplazada por la actriz Jane Badler, quien interpretaría a la agente Shannon Reed.


La nueva “Mission: Impossible” funcionó bien incluso luego de terminada la huelga de guionistas. La ABC decidió mantenerla en su horario, al mismo tiempo que ordenaba nuevos guiones para la serie. El show duraría dos temporadas (35 capítulos en total), antes de ser cancelada en la primavera de 1990. En 1996, se estrenaría una adaptación cinematográfica de la serie, dirigida por Brian De Palma, y protagonizada por Tom Cruise. Pese a que la cinta fue un éxito, no fue bien recibida por algunos seguidores de la serie original. La trama involucraba a Jim Phelps (ahora interpretado por Jon Voight), quien secretamente lleva a su equipo de la IMF a una trampa mortal. La idea de presentar a Phelps como un doble agente, enfureció a muchos de los leales seguidores de la serie de televisión, aunque de todas formas la película recaudó más de $180 millones de dólares, y originó dos secuelas (la cuarta entrega de la saga se dice que en este momento se encuentra en proceso de pre-producción). “Mission: Impossible” es una de las series de espias más recordadas, y vista en la actualidad, sigue manteniendo el encanto que la convirtió en una serie de culto.



por Fantomas.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Maestros de la Animación: Grim Natwick, una de las piedras angulares de la animación.

Myron “Grim” Natwick, nació el 16 de agosto de 1890, en Wisconsin Rapids, Wisconsin. Tras estudiar en el School of the Art Institute of Chicago, conseguiría su primer trabajo el mundo de la animación en 1917, al interior del International Film Service Productions, el cual era manejado por Gregory LaCava. El estudio, era propiedad de William Randolph Hearst quien en ese entonces, deseaba adaptar los personajes de las tiras cómicas que aparecían en su periódico al medio de los dibujos animados. LaCava, pese a presentar unas admirables habilidades administrativas, estaba teniendo problemas para encontrar animadores experimentados para el estudio. Sin embargo, entre uno de sus conocidos se encontraba un excelente dibujante que estaba trabajando como ilustrador de hojas de partitura. Sería esta persona la que LaCava escogería para ocupar el puesto de animador del estudio. Así fue como Natwick llegó al estudio de Hearst, en principio por “una o dos semanas” hasta que LaCava encontrara algunos animadores más experimentados. La primera tarea de Natwick al interior del estudio, consistió en animar una carrera de caballos para uno de los cortos de la serie “Happy Hooligan”.

Él pasaría más de una semana trabajando en dicha secuencia, hasta que al término de las dos semanas estaba listo para abandonar el estudio. Pero LaCava le dijo que Hearst le pagaría la suma de $100 dólares a la semana si él decidía quedarse. Natwick aceptó la oferta y lo que en un principio comenzó como un trabajo de dos semanas, se convirtió en uno de más de siete décadas. Alrededor de 1920, Natwick se tomó algunos años para estudiar arte en Viena, para así tener una base artística más clásica. De esta forma, cuando regresó a Nueva York, comenzó a ser más respetado como un artísta. La International Film Service ya no existía, pero Bill Nolan había organizado un estudio para producir algunos cortos de “Krazy Kat”. Dicha serie, presentaba bastantes semejanzas con la clásica tira cómica de George Herriman. Por otro lado, los animadores no solo debían estar pendientes de sus propias escenas, sino que también debían pintarlas. Entre algunos de los artistas que trabajaban en el Estudio Krazy Kat se encontraban futuros animadores destacados como Walter Lantz y Jimmie Culhane, quienes posteriormente tendrían la oportunidad de trabajar nuevamente con Natwick.


En 1929, Natwick se uniría a los Estudios Fleischer. En dicho estudio, acababan de realizar la transición del cine mudo al sonoro y estaban en proceso de abandonar el marcado contraste que presentaba la serie “Out of the Inkwell”, para comenzar a trabajar con un rango más amplio de tonos grises. Durante ese periodo, Disney acababa de contratar a varios de los animadores clave del estudio, entre los que se encontraban Dick Huemer y Ted Sears. Por este motivo, Natwick tuvo que trabajar con un grupo de artistas, los cuales compensaban su inexperiencia con talento y entusiasmo. Él no tardaría en llevar a este grupo por buen camino, realizando algunos de los cortos más imaginativos que alguna vez fueron producidos por los Estudios Fleischer, como por ejemplo “Swing, You Sinners” (1930) y “Mariutch” (1930).

Cierto día, Dave Fleischer le dió Natwick una fotografía de la cantante Helen Kane y le pidió que diseñara una caricatura. Fleischer había encontrado a alguien que tenía una voz similar a la de la cantante, y planeaba utilizarla en el corto de la serie Talkartoon, “Dizzy Dishes” (1930). Natwick exageraría los grandes ojos y la boca carnosa de Kane, creando un diseño interesante pero algo crudo. Algunas semanas después, Dave le pidió a Natwick que diseñara una novia para el personaje estrella del estudio, el perro Bimbo, la cual aparecería en la adaptación animada de la popular canción, “Barnacle Bill the Sailor”. De esta forma, Natwick decidió retomar la caricatura de Kane, y refinar algunos de sus rasgos. Fleischer se negó a la idea, aludiendo a que como Bimbo era un perro, su novia no podía ser humana. Natwick rápidamente dibujo la cabeza de quien sería conocida como Betty Boop sobre un cuerpo canino. Al poco tiempo déspues, Betty Boop aparecería como un personaje humano, el cual se volvería tan popular que obtendría su propia serie.

En California, Walt Disney había visto algunas de las animaciones de Betty Boop realizadas por Grim Natwick, por lo que envió a su hermano Roy a Nueva York para convencer al animador de que se uniera a su estudio en Hollywood. Ub Iwerks acababa de dejar la Disney para formar su propio estudio, por lo que para Disney, era prioritario encontrar un animador experimentado que ocupara su lugar. Roy Disney le realizó a Natwick una generosa oferta, pero este último no deseaba trabajar con los hermanos Disney. Al poco tiempo después, Natwick hablaría con su amigo Ted Sears, quien le diría que Walt Disney era tan solo un hombre de negocios, mientras que Iwerks era la verdadera fuente creativa del estudio. Fue entonces cuando Natwick decidió que el nuevo estudio de Iwerks sería el lugar perfecto para él. Muchos de los antiguos asistentes que trabajaron en la Hearst y en los estudios Fleischer con Natwick, ya se encontraban trabajando con Iwerks. De esta forma, Natwick telefoneó a Ub ofreciendo sus servicios, aceptando trabajar para él por menos de la mitad de lo que le había ofrecido Roy Disney. A su llegada al estudio de Iwerks, Natwick se encontró con que Ub había perdido el interés por la animación, por lo que en su persona recayó la responsabilidad de dirigir varios de los cortos del estudio, mientras Iwerks se dedicaba a pintar los dibujos en su taller ubicado tras el estudio.

Al interior del estudio de Iwerks, Natwick tuvo la oportunidad de dejar su marca en cintas como “Room Runners” (1932), “Stratos Fear” (1933), y "Aladdin´s Lamp” (1934). Cuando Natwick escuchó que Disney estaba planeando realizar un largometraje animado basado en “Snow White and the Seven Dwarfs” (1937), él supo que debía formar parte del proceso. Iwerks le ofreció ser su socio en el estudio siempre y cuando se quedara con él, pero el dinero no era la principal preocupación de Natwick. Fue así como el animador se despidió de sus amigos al interior del estudio de Iwerks y pasó a formar parte de los estudios Disney. La primera animación de Natwick al interior de la Disney sería el personaje femenino principal del corto, “Cookie Carnival” (1935). Su trabajo le valió el reconocimiento de Walt, quien le asignó la tarea de animar a Blancanieves en el esperado largometraje. En el proceso, Natwick tuvo la oportunidad de trabajar con algunos de los mejores asistentes del estudio, como por ejemplo Jack Campbell y Marc Davis, entre otros. Para el final de la película, él había animado más de 120 escenas, con seis asistentes trabajando bajo sus órdenes.

Sin embargo, la labor de Natwick en la Disney no estaría exenta de polémica. Antes de la llegada de Natwick al estudio, Ham Luske era el encargado realizar la animación de Blancanieves. Para Luske, Natwick se había metido en su territorio. Aunque Luske aparece acreditado como director de animación en la cinta, su unidad tuvo poca interacción con la unidad de Natwick. Existía una considerable tensión al interior de los estudios Disney, entre los animadores que habían estado en el estudio por años, y los animadores que habían sido contratados especialmente para la realización de la cinta. Aunque en un principio Natwick prefirió no darle demasiada importancia al asunto, llegó un momento en que la situación se volvió insostenible. El asistente de Natwick, Jack Campbell, era una de las jóvenes promesas del estudio, por lo que se le permitió cambiarse a la unidad de Luske como animador. Por esta razón son distinguibles tres Blancanieves en la cinta; la de Luske, la de Campbell y la de Natwick. Mientras que la de Luske tenía apariencia de muñeca y presentaba un estilo similar al de los personajes femeninos de la serie “Silly Symphony”, la de Campbell mostraba un fuerte influencia de la animación realizada con el rotoscopio, y la de Natwick es la que da la impresión de estar más “viva”.

Debido a que Natwick empezó a utilizar parte de su tiempo libre en la realización de la cinta, el director Dave Hand le prometió un bono si la película era un éxito. Pero cuando las bonificaciones comenzaron a llegar, Natwick fue pasado por alto, pese al hecho de que él había sido uno de los animadores claves del film. Enfurecido, pidió que le entregaran una copia del borrador para realizar una lista de todas las escenas que él había animado. Para su sorpresa, descubrió que el nombre de Luske aparecía en todas las escenas que él había animado. Cuando Max Fleischer invito a Natwick a su nuevo estudio en Florida, el animador dejó la Disney sin pensarlo dos veces. Aunque posteriormente se habían realizado los arreglos para que Natwick recibiera su bonificación, este ni siquiera se molestó en retirarla. Varios años después, Natwick sintió que tal vez hubiese sido mejor haberse tragado su orgullo y continuar en la Disney, para así haber tenido la oportunidad de participar en “Fantasia” (1940) y “Pinocchio” (1940).

“Gulliver´s Travels” (1939), no sería el mejor trabajo de Natwick, debido a que no contaría con la ayuda de talentosos asistentes y que la aplicación de rotoscopio era bastante más limitada de lo que lo era en la Disney. Pero tras los problemas que experimentó en la Disney, los estudios Fleischer se mostraban como un lugar apacible, y Natwick comenzó a disfrutar de la compañia del resto de los trabajadores del estudio. Una tarde, Max Fleischer visitó a Natwick para pedirle que animara una secuencia de Betty Boop por “los viejos tiempos”. Él le explicó que Betty se había convertido en una de las grandes estrellas del estudio, pero que ya era momento de finalizar la serie, por lo que este sería el último corto de Betty Boop (dicho corto sería “Musical Mountaineers”). Max, como muestra de su agradecimiento, le regaló los derechos del personaje a Natwick. Como él no tenía conocimiento alguno del proceso de traspaso de propiedades, Natwick no hizo nada al respecto. Años más tarde, él se enteró de que los derechos de Betty Boop habían sido vendido por los Fleischers a King Features Syndicate por una gran suma de dinero. Natwick entabló una demanda contra los hermanos, pero como no tenía nada por escrito terminó perdiendo el juicio. Aunque algunos escritores han asegurado que la contribución de Natwick al proceso de creación de Betty Boop fue mínima, existe una buena cantidad de evidencia que asegura que el personaje fue creado en su totalidad por Natwick.

La Segunda Guerra Mundial dificultó la búsqueda de trabajo como animador, pero para suerte de Natwick, su viejo amigo Walter Lantz estaba produciendo algunas animaciones para el Departamento de Guerra. Natwick volvió a Hollywood para trabajar con Lantz, donde además tuvo la oportunidad de reunirse con algunos de sus viejos amigos, como por ejemplo Shamus Culhane y Dick Lundy. El buen ambiente que existía en la productora de Lantz, le vino bien a Natwick, quien siempre estaba buscando perfeccionar su trabajo. Algunos de los primeros trabajos de Natwick en el estudio como por ejemplo, “Take Heed Mr. Tojo” (1943) y “Enemy Bacteria” (1945), se convertirían en unos de los más exitosos films de entrenamiento durante la guerra. Otras de sus animaciones destacadas durante ese periodo fueron: “Who´s Cookin´Who” (1946), “Bathing Buddies” (1946), “Ski For Two” (1944), y “Solid Ivory” (1947). En su autobiografía, Walter Lantz citaría a Natwick como el mejor animador con quien tuvo el placer de trabajar.

Es importante tener en cuenta la edad de Natwick cuando se revisa su carrera. Cuando animó “Snow White”, él era uno de los artistas más viejos de estudio Disney, con 49 años de edad. Cuando su antiguo asistente en los estudios de Iwerks, Stephen Bosustow, lo convenció de unirse a la United Productions of America (UPA) en 1950, Natwick tenía 60 años. Mientras que la mayoría de los animadores de su generación ya estaban pensando en el retiro para ese entonces, Natwick no estaba dispuesto a abandonar su trabajo. Él provocaría toda una revolución estilística al interior de la UPA. Además, Natwick estuvo a cargo de la animación de los primeros cortos animados de Mr. Magoo, así como también de los cortos “Rooty Toot Toot” (1951) y “Gerald McBoing Boing” (1951), entre otros. A principios de la década de los cincuenta, él se había asentado en Nueva York como el animador principal de la oficina Este de la UPA, lugar donde comenzaría a animar muchos de los comerciales y los films industriales producidos por la compañia, siempre junto a su asistente Tissa David.

Cuando la oficina de Nueva York de la UPA cerró sus puertas, Natwick trabajó en varios estudios comerciales ubicados en Nueva York, como por ejemplo en Ray Favella and Robert Lawrence Productions. Él también estaría a cargo de la animación de la primera serie animada de televisión, “Crusader Rabbit” (1949), y más tarde trabajaría junto a Jay Ward y Bill Scott en la serie “George of the Jungle” (1967). También trabajaría como agente libre para Melendez y Duane Crowther en su productora Duck Soup Productions. Eventualmente se establecería junto al director Richard Williams, con quien trabajaría en “Raggedy Ann & Andy: A Musical Adventure” (1977). Varios años después, viajaría a Inglaterra para oficiar de profesor mientras trabajaba en “Coobler & the Thief” (1993). Él continuaría dibujando hasta los noventa años de edad, momento en el que su deteriorada visión no le permitió seguir trabajando.

Grim Natwick falleció el 7 de octubre de 1990, a los 100 años de edad. Hoy es considerado como uno de los más grandes animadores de la historia (si es que no el más grande). Además de crear a Betty Boop, uno de los pocos personajes femeninos animados en alcanzar popularidad mundial, su pasión por la animación inspiró a todos aquellos que trabajaron junto a él. Sin lugar a dudas, Grim Natwick es uno de los animadores más influyentes que jamás vivieron. Su carrera abarca la totalidad de la historia de la animación. Si uno tuviera que definir una sola característica de su trabajo, tendría que ser su habilidad para lograr que sus personajes parecieran estar realmente vivos. Es por todo esto, que Grim Natwick es considerado como uno de los catalizadores que permitieron la evolución del proceso de la animación a través de los años.





por Fantomas.

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