viernes, 7 de agosto de 2009

Roger Corman: El rey midas del cine de bajo presupuesto.

Roger William Corman nació el 5 de abril de 1926, en Detroit, Michigan. Desde pequeño, su padre intentó que Roger siguiera sus pasos, razón por la cual el joven terminó consiguiendo el título de ingeniero industrial en la Universidad de Stanford. Sin embargo, la verdadera pasión de Corman era el cine, por lo que eventualmente consiguió un trabajo de mensajero al interior de la 20th Century Fox, donde posteriormente conseguiría el puesto de analista de historias. Luego de un tiempo, Corman se dió cuenta que quería hacer algo más que solo revisar guiones ajenos, por lo que se mudó a Inglaterra para estudiar un semestre de literatura inglesa del siglo 20, tras lo cual se quedó un tiempo en Paris para encontrar la inspiración necesaria para crear una historia propia. Corman retornaría a los Estados Unidos con un guión llamado, “The House in the Sea”, el cual había co-escrito con U. S. Anderson. Dicho guión le sería vendido a la productora Allied Artists, la cual lo utilizaría para realizar un film titulado, “Highway Dragnet” (1954).

Según el mismo Corman, la Allied Artists amenazó el futuro de su nueva carrera como guionista con el estreno de una cinta mediocre. Para su sorpresa, “Highway Dragnet” tuvo resultados de taquilla más que decentes. De todas formas, Corman estaba convencido de que él podría realizar un mejor trabajo como productor, por lo que tomó todo el dinero que había ganado con la venta de su guión, y se lanzó a producir la cinta, “The Monster from the Ocean Floor” (1954), la cual contó con un presupuesto de $12.000 dólares, y fue dirigida por Wyott Ordung. Después de venderle el film a la Lippert Releasing por $100.000 dólares, Corman escribió y produjo “The Fast and the Furious” (1954), la cual fue dirigida por el actor John Ireland. La historia de un convicto que se inscribe en una carrera de automóviles para alejarse de su captores, fue filmada en diez días, y significó un paso importante en la carrera de Corman, ya que fue en ese momento cuando junto a Jim Nicholson y Samuel Z. Arkoff, formó la American Releasing Corporation, empresa bajo la cual lanzaría “The Fast and the Furious” y que sería la encargada de financiar su próximo largometraje. Al poco tiempo después, la ARC pasaría a llamarse American International Pictures, y Corman comenzaría a ejercer como director de la productora.


Corman rápidamente comenzó a filmar cintas a un ritmo increíble, asumiendo el rol de director en su próximo proyecto, “Five Guns West” (1955), un western que también sería filmado en solo diez días. A esta le seguirían las cintas, “Swamp Women” (1955), “Apache Woman” (1955), y “The Oklahoma Woman” (1956), todas las cuales dejaban en evidencia el feminismo reinante en las primeras producciones de Corman, donde era común ver a mujeres autosuficientes ocupando los roles protagónicos. En 1956 y 1957, Corman se volcó al género de la ciencia ficción, el horror, y los films de explotación adolescente. Durante ese periodo dirigiría “It Conquered the World” (1956), “The Day the World Ended” (1956), “Not of This Earth” (1957), “Attack of the Crab Monsters” (1957), “Teenage Doll” (1957), “The Undead” (1957), “Sorority Girl” (1957), “Rock All Night” (1957), “Naked Paradise” (1957), y “Carnival Rock” (1957). Todas estas películas, que fueron filmadas con presupuestos que bordeaban los $100.000 dólares, se convirtieron en verdadero éxitos para la AIP y Woolner, un distribuidor de Nueva Orleans que financió algunos de los primeros proyectos de Corman. Gracias a la confección de atractivos afiches publicitarios, a las agresivas campañas de promoción, y al estilo que presentaban las cintas de Corman, estas lograron llamar la atención de un público más bien adolescente.

En el año 1958, Corman continuó filmando cintas a un ritmo frenético, agregando a su filmografía; “War of the Satellites”, “Teenage Cave Man”, “She Gods of Shark Reef”, “The Saga of the Viking Women and Their Voyage to the Waters of the Great Sea Serpent”, “Machine Gun Kelly” (donde Charles Bronson conseguiría uno de sus primeros roles protagónicos), y “I Mobster”. Al año siguiente, Corman exploraría el género de la comedia negra con la sátira, “A Bucket of Blood” (1959), en la cual el aspirante a artísta Walter Paisley (Dick Miller), logra alcanzar la fama cuando tras asesinar accidentalmente a su gato, decide convertirlo en una particular estatua. La cinta, cuyo guión estuvo a cargo de Charles B. Griffith, un antiguo colaborador de Corman, dió paso a la etapa creativa más celebrada del director. “The Little Shop of Horrors” (1960), uno de los trabajos más famosos de Corman, fue filmada en tan solo dos días utilizando algunos sets de sus anteriores producciones. La cinta que relata las desventuras del empleado de una florería interpretado por Jonathan Haze, y su planta devoradora de hombres, sigue siendo recordado como el film más original del director, al punto que originó un musical de Broadway, y un remake que contó con un presupuesto bastante más generoso que el de la producción original.

La trilogía cómica de Corman conformada por “A Bucket of Blood” y “Little Shop of Horrors”, la completaría la cinta “Creature From the Haunted Sea” (1961). Entre medio de estas producciones, Corman filmaría “The Last Woman on Earth” (1960). En dicha cinta, se relata como tras estallar una bomba que succiona todo el oxígeno de la atmósfera, los tres sobrevivientes del holocausto (una matrimonio conformado por Harold y Ev, y su amigo Martin) continuan con sus vidas en la ahora desolada Tierra. El guión estuvo a cargo de Robert Towne, quien también interpretaría a Martin, lo que ayuda a ilustrar parte de los principios de Corman; ¿Por qué llevar a dos personas a filmar en locaciones cuando un solo boleto y un solo salario pueden cubrir tus necesidades sin problemas? Es por esto que los actores también trabajarían como guionistas, directores de la segunda unidad, productores asociados, y sonidistas. El lado positivo de esta reutilización de personal, es que les daba la oportunidad de aprender todos los aspectos que involucraban la realización de una película.

Durante este periodo, Corman produciría sus films más personales, entre los cuales se encuentra “The Intruder” (1961), la cual contaba con la participación de un joven William Shatner como un racista agresivo que está decidido a causar problemas en un pequeño pueblo sureño. Con un presupuesto de solo $90.000 dólares y la utilización de actores locales, la cinta fue bien recibida por la crítica, aunque fue un fracaso a nivel de taquilla. Corman, quien había hipotecado su casa para llevar a cabo el proyecto, quedó en una delicada posición financiera tras el fracaso del film. Podría decirse que esta fue una de las pocas producciones que Corman realizó por un motivo diferente al de la retribución económica; para el director, el racismo era un cáncer que debía ser extirpado de la sociedad norteamericana toda costa. Tras el estreno de “The Intruder”, Corman se alejó de los films que pretendían transmitir un determinado mensaje, y se concentró en las cintas de género que presentaran un mensaje social más sutíl, y que fueran comercialmente atrayentes. Esta sería la estrategía que seguiría durante el resto de su carrera como realizador.


Ya entrando en la década de los sesenta, Corman se dió cuenta que las cintas en blanco y negro que acostumbra realizar no tenían el mismo impacto que antes. Fue por este motivo que el director convenció a los ejecutivos de la AIP para que le permitieran dirigir un proyecto que contara con un mayor presupuesto que el habitual; “The Fall of the House of Usher” (1960), protagonizada por Vincent Price, y filmada en CinemaScope, se convertiría en un gran éxito comercial, y originaría una serie de adaptaciones de la obra de Edgar Allan Poe, donde Corman oficiaría como director, entre las cuales se encuentran “The Pit and the Pendulum” (1961), “Tales of Terror” (1962), “The Premature Burial” (1962), “The Raven” (1963), “The Haunted Palace” (1963), “The Masque of the Red Death” (1964), y “The Tomb of Ligeia” (1965). Demostrando una permanente preocupación por el costo de sus producciones, Corman terminó muchas de estas cintas antes de tiempo estipulado, y utilizando una menor cantidad del presupuesto destinado para cada producción, lo cual aprovechó para filmar una película completamente ajena a las adaptaciones de Poe; “The Terror” (1963), utilizaría los sets de “The Raven”, y contaría con la participación de Boris Karloff, Dick Miller, y Jack Nicholson, quienes terminarían el proyecto en dos días. Todos estos films de Corman contarían con un excelente diseño de producción, cortesía de Daniel Haller, la cuidada fotografía de Floyd Crosby, y movimientos de cámara que ayudarían a acentuar la peculiar atmósfera de estas obras.

Corman gradualmente comenzó a aumentar los presupuestos de sus proyectos, al igual que el tiempo que destinaba para filmarlos. También comenzó a trabajar con actores respetados como Vincent Price, Basil Rathbone, y Ray Milland, así como también con futuros cineastas destacados como Francis Ford Coppola, Peter Bodgdanovich, y Monte Hellman. En 1966, Corman estrenó “The Wild Angels”, cinta la cual escandalizó a las audiencias norteamericanas por su descripción tipo documental de la pandilla de motociclistas conocida como Hell´s Angels. Luego filmaría “The Trip” (1967), la primera película que trataría abiertamente el tema de los efectos del LSD. Pese a la atención que estaba recibiendo Corman, este comenzó a tener diferencias artísticas con James H. Nicholson y Samuel Arkoff, especialmente durante la realización de “The Trip” (Nicholson y Arkoff querían que el film tuviera un marcado mensaje anti-drogas, cosa que Corman no estuvo dispuesto a hacer). Indignado por la situación, el director se dirigiría a la 20th Century Fox para filmar una de las cintas de gangsters más efectivas de los sesenta, “The St. Valentine´s Day Massacre” (1967). Lamentablemente, este sería uno de los trabajos más frustrantes del director; al escaso control que tenía sobre el proceso de producción, se sumó la sensación de que estaba desperdiciando tiempo y dinero en la cinta.

Para el tiempo que Corman filmó “Von Richtofen and Brown” (1970), para la United Artists, el director sintió que era un buen momento para abandonar las labores de director, para comenzar a concentrarse en producir algunas cintas para su propia compañia. En 1971, Corman formó la compañia New World Pictures, siendo el film de Richard Compton, “Angels Die Hard” (1970), el primero en ser lanzado por la productora. A este le seguiría la cinta de Stephanie Rothman, “Student Nurses” (1970), una comedia de sexploitation soft-core, que sería la primera película producida en su totalidad por la New World Pictures. Ambas producciones resultaron ser éxitos rotundos. Desde este punto, Corman no solo exhibiría sus cintas en las salas de teatro, sino que también en los clásicos drive-ins. Durante los años siguientes, Corman produciría una serie de films de explotación de bajo presupuesto, entre los que se encuentran; “Women In Cages” (1971), de Gerardo de Leon; “Boxcar Bertha” (1972), de Martin Scorsese; “Caged Heat” (1974), de Jonathan Demme; “Death Race 2000”, de Paul Bartel; “Eat My Dust!” (1976), de Charles B. Griffith; “Grand Theft Auto” (1977), de Ron Howard; y “Rock and Roll High School” (1979), de Allan Arkush, Joe Dante, y Jerry Zucker.

Simultáneamente, Corman ofició de distribuidor de algunas de las producciones de importantes directores europeos, como por ejemplo Ingmar Bergman, Federico Fellini, François Truffaut, Volker Schlöndorff, y Bruce Beresford, entre otros. Corman comercializó las cintas de estos directores de la misma forma en comercializaba las producciones locales. Gracias a sus agresivas campañas publicitarías, Corman lograba posicionar como éxitos de taquilla todas estas obras que eran rechazadas por los grandes estudios. Con la aparición de la televisión por cable y los videocasetes, Corman no tardó en darse cuenta que los días de New World como productora/distribuidora estaban contados. En 1983 vendió su compañia con la intención de formar una productora más competitiva, la cual se llamaría Concorde-New Horizons. Esta nueva compañia de Corman se enfocaría en creciente mercado casero, con cintas como; “Suburbia” (1984), de Penelope Spheeris; “Slumber Party Massacre II” (1987), de Deborah Brock; “Dune Warriors” (1990), de Cirio H. Santiago; y “Carnosaur” (1993), de Adam Simon, entre otras. El problema de estas producciones era la escasa difusión que tenían al ser lanzadas solo a través de las cadenas de cable norteamericanas, o directamente en VHS. Además con los cada vez más notorios avances que se estaban dando en el cine en el aspecto de los efectos especiales, los films de Corman sufrirían debido a su bajo presupuesto.

Si bien Corman continuó produciendo un gran número de cintas durante los noventa, sus films se volvieron cada vez más marginales. A mediados de los noventa, Corman llegó a un acuerdo con la cadena de televisión Showtime para transmitir una serie de films pensados para el cable, entre los cuales se encontraban varios títulos de la vieja librería del director, como también algunas de las cintas que había sido lanzadas directamente al formato casero. Junto con esto, Corman comenzó a producir una serie de televisión para la American Cable Network y el Sci-Fi Channel, titulada “The Black Scorpion” (1995). A principios del 2000, Corman vendió el estudio que tenía en Venecia, y comenzó a reubicar sus producciones en Irlanda, donde compró un estudio de filmación. Recién en el 2004, Corman comenzaría a disminuir su carga de trabajo. Después de todos estos años trabajando al interior de la industria cinematográfica, Roger Corman debe sentirse más que satisfecho con su trabajo; no solo ha dirigido y producido un buen número de cintas exitosas, sino que también apadrinó a un buen grupo de directores y actores que posteriormente pasarían a formar parte de las grandes ligas del universo hollywoodense. Con más de 300 films como productor, y más de cincuenta cintas como director, Roger Corman ha tenido un innegable impacto en la industría cinematográfica tanto en el ámbito comercial como artístico. Corman a demostrado con creces ser un artesano del cine de bajo presupuesto, logrando impulsar el crecimiento de cine independiente norteamericano, y al mismo tiempo, ganar dinero sin renunciar a sus creencias y a su estilo personal de hacer cine.



por Fantomas.

6 comentarios:

Adrián dijo...

Gracias por esta entrada.

Agrego un comentario: algunas de sus producciones fueron hechas en Argentina. Recomiendo Barbarian Queen, dirigida por Héctor Olivera. Sólo para amantes del exploitation (no podía ser de otra manera), pero en este caso, ochentoso y post Conan.

Muy bueno como siempre

Saludos

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

La verdad es que a pesar de los bajos presupuestos y las limitaciones, ha sido un director muy interesante, que nos ha hecho a todos disfrutar con sus plantas carnivoras cantantes, sus hombres con rayos x, sus cangrejos gigantes, sus homenajes a poe y sus series Z. Un clásico a no olvidar.
Como siempre, excelente post.
Saludos

Don_fofo - Cinediondo dijo...

Para mi Corman era de esas personas que lo tienen todo para ser genios, menos el talento jajaj, me imagino la cabeza de corman repleta de ideas escapando por todos lados y el pobre Corman tratando infructuosamente de seguir el ritmo.

Bueno así mismo es que este caballero se a mandado tremendos trabajos como HOUSE OF USHER y despues bodriosninfumables como la creatura de la laguna encantada pagg jaja.

Saludos

Anónimo dijo...

alla x los 80 vi una especie de corto en blanco y negro q me impazto,me gustaria saber si es de este hombre y como conseguirlo.lo emitio tve y creo que se llamaba la emparedada,o x lo menos de eso iba,llevo buscandolo x segmentos del gato negro,cuentos de terror....alguien me puede asesorar?Gracias de antemano.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Seba dijo...

Muy buena reseña! muy completa ... Roger Corman y Vicent Price hacian una gran dupla.

PD: Gracias por la visita :D

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