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domingo, 19 de diciembre de 2010

Series de Televisión: "Tales From the Darkside", antologías de terror de bajo presupuesto.

“Tales From the Darkside” (1984-88), irrumpió en los ochenta como el mejor ejemplo de que una serie no debía estar asociada a uno de los grandes estudios, ni tener un gran presupuesto, ni ser transmitida por una importante cadena para tener éxito en la televisión. Esta serie compuesta por diversas historias de terror, permaneció durante cuatro temporadas al aire, principalmente porque no existía una serie de terror que colmara las necesidades de los espectadores de la época. El show planteaba que de manera paralela al mundo normal que conocemos, existe un universo con reglas y habitantes muy diferentes, el cual es conocido como el “lado oscuro”. Cada uno de los segmentos de esta serie de 30 minutos de duración, comienza con un retrato del mundo normal, el cual es interrumpido por la escalofriante voz de un narrador que nos advierte de los peligros que se esconden en la oscuridad. Al igual que series como “Night Galery” (1970-73) o “The Twilight Zone” (1959-64), este show presenta historias que van desde el terror más crudo, hasta la comedia slapstick. La única diferencia que “Tales From the Darkside” presenta con las series antes mencionadas, es que esta tiene unos orígenes bastante más humildes.

Las raíces de la serie están ligadas a la compañía Laurel Tv Inc., y a los productores Richard Rubinstein, Jerry Golod, y George Romero. Obviamente, quien más llama la atención es el reconocido director George Romero, quien recientemente había estrenado con cierto éxito la cinta “Creepshow” (1982), que presentaba una serie de historias cortas de terror escritas por Stephen King. Con el éxito de dicha cinta en mente, en 1983 Romero escribió un piloto para una nueva serie de televisión titulada “Trick or Treat”. Dicho piloto relataba la historia de un anciano (Barnard Hughes), que en la norteamérica rural de los cuarenta, durante la festividad de Halloween, se dedicaba a aterrorizar a los hijos de los granjeros que le debían dinero. Es entonces que durante un Halloween, un trío de grotescos vengadores sobrenaturales deciden darle su merecido al viejo Hackles. Dirigido por Bob Balaban, este episodio de 30 minutos de duración se convirtió en un verdadero éxito al momento de su estreno.

Producido con solo 200.000 dólares, “Trick or Treat” rápidamente dio paso a la producción de “Tales From the Darkside”, cuya primera temporada estaría compuesta por 23 episodios. Sin embargo, una vez que la serie comenzó a producirse, el presupuesto por episodio fue rebajado a 100.000 dólares, lo cual no daba pie a un gran margen de error (de hecho, se llegó a rumorear que por episodio sólo se utilizaban 188 dólares en la fabricación de los efectos especiales). Pese a los riesgos que esto implicaba, los ejecutivos decidieron seguir adelante con el proyecto. La primera temporada del show fue rodada utilizando un equipo de filmación no perteneciente a ningún sindicato (lo cual era otra estrategia para reducir costos), y los episodios se filmaban en máximo tres días. Lo que es aún peor, para ahorrar tiempo, los productores utilizaron de manera simultánea dos edificios como estudios de filmación; una antigua fábrica de colchones ubicada en Los Ángeles, y una sala de ensayo en Nueva York, la cual en algún momento fue utilizada por Pink Floyd.

Pese a todas estas medidas de reducción de costos, “Tales From the Darkside” se caracterizó por no escatimar en creatividad y talento, tanto delante como tras las cámaras. Cada episodio contaba con la participación de por lo menos un actor conocido, como por ejemplo Penelope Ann Miller, Lisa Bonet, Tippi Hedren, Christian Slater, y Nancy Travis, entre otros. De la misma forma, a cargo de los guiones se encontraban escritores de la talla del ya mencionado Stephen King (“Word Processor of the Gods”), Robert Bloch (“A Case of the Stubborns”, “Everybody Needs a Little Love”, “Beetles”), John MacDonald (“Ring Around the Redhead”), y Frederic Brown (“The Greezenstack”), entre otros. Además, el mismo Romero contribuyó con algunos guiones, específicamente para los episodios “The Devil´s Advocate”, “The Circus” y “Baker´s Dozen”. Pese a los talentos involucrados, a la serie no le resultó fácil encontrar el tono adecuado para sus historias, razón por la cual algunas eran realmente escalofriantes, mientras que otras abusaban en demasía del humor negro.

Pese a esto, el show se convirtió en un verdadero éxito durante su primera temporada, lo que provocó que durante el segundo año el presupuesto por episodio fuera de 124.000 dólares. Sin embargo, lo mejor estaría por venir; en esta ocasión, los ejecutivos de la cadena de televisión encargaron 42 episodios, que eran equivalentes a dos temporadas más. Si bien las estrategias de reducción de costos combinadas con el talento tras las cámaras habían dado sus frutos, no todos los involucrados en la serie estaban felices con la fórmula que se estaba utilizando. Uno de ellos era George Romero, quien sentía que el show aún presentaba muchos problemas, siendo el bajo presupuesto con el que contaba uno de los más importantes. Cansado de la situación, Romero renunció a su puesto como productor ejecutivo, y decidió no contribuir más a la serie como guionista. Ya durante las últimas dos temporadas, “Tales From the Darkside” comenzó a evidenciar las falencias propias de contar con un bajo presupuesto. En algunos de los últimos episodios resultaba dolorosamente evidente el hecho de que la producción sólo contaba con dos sets, no existiendo la posibilidad de filmar en exteriores.

Al mismo tiempo, la calidad de los actores involucrados también decreció, lo que terminó sepultando por completo a una serie que comenzó de forma prometedora. Pese a la evidente baja de la calidad del show, los ejecutivos de Laurel Tv intentaron crear una nueva serie de terror titulada “Moment of Fear”. Sin embargo, dicho proyecto no alcanzaría siquiera a llegar a la etapa de preproducción del episodio piloto. Cuando “Tales From the Darkside” se vio sumergida en una competencia con series de mejor calidad, los productores de Laurel reformularon su producto y dieron vida a un nuevo show de antologías de terror llamado “Monsters” (1988), cuya única diferencia con “Darkside” era que cada episodio contaba con la presencia de un monstruo de algún tipo. Luego de cuatro años al aire, el director John Harrison decidió realizar una adaptación cinematográfica titulada “Tales From the Darkside: The Movie” (1990), la cual contó con historias de Stephen King y Michael MacDowell. Pese a que se trataba de una producción de calidad considerable, esta lamentablemente no logró llamar la atención del público de la época.

Bajo el gore y el horror más puro, cada uno de los episodios de la serie pueden ser vistos como cuentos morales modernos, que intentan concientizar al espectador de las consecuencias que conlleva actuar de manera maliciosa o egoísta. De hecho, son numerosos los segmentos en que el bien es recompensado al mismo tiempo que el mal es castigado. Por ejemplo, en el episodio “The Devil´s Advocate”, un presentador de un programa de conversación llamado Mandrake (Jerry Stiller), día tras día reparte su veneno indiscriminadamente a través de su tribuna. No sólo hiere a las personas con sus dichos, sino que además es rudo con sus auditores, y cruel a la hora de efectuar juicios. A medida de que el episodio avanza, Mandrake comienza lentamente a transformarse en un demonio deforme. Ahora ya muerto, él deberá pasar el resto de su eternidad encerrado en un pequeño cuarto sin puertas ni ventanas, escuchando las quejas de los habitantes del infierno. En otros episodios en cambio, la moraleja iba acompañada de un humor negrísimo, como sucede en el capítulo titulado “Let The Games Begin”, donde un ángel y un demonio se pelean el alma de un tipo común y corriente. En definitiva, “Tales From the Darkside” es una serie interesante que se atrevió a intentar cosas nuevas dentro de un género bastante explotado, con resultados algo dispares. Compensando su bajo presupuesto con talento al por mayor, la serie puede ser recordada como un producto de segunda categoría que tiene un encanto especial, gracias a lo cual logró cierto éxito durante la década de los ochenta.



por Fantomas.

lunes, 14 de junio de 2010

Series de Televisión: "Magnum P.I.", el escenario soñado para un detective privado.

A principios de los ochenta, el escritor y productor Glen A. Larson, quien había sido el responsable de un puñado de series policiales durante los setenta, se encontraba trabajando en los Estudios Universal. Durante ese periodo, un joven actor llamado Tom Selleck también se encontraba bajo contrato con la Universal y había protagonizado una serie de pilotos fallidos. Pese a eso, el estudio tenía sus esperanzas depositadas en Selleck, por lo que decidieron darle una nueva oportunidad. Por este motivo, al actor le ofrecieron participar en un proyecto desarrollado por Larson titulado “Magnum P.I.” (1980-88), el cual estaba protagonizado por Thomas Magnum, un modesto investigador privado que es contratado para probar el sistema de seguridad de la lujosa mansión hawaiana del solitario escritor Robin Masters (quien jamás sería visto por los espectadores). Luego de que Magnum logra traspasar todas las medidas de seguridad de la propiedad, Masters lo recompensa ofreciéndole una habitación en la cabaña de huéspedes y permitiéndole conducir su Ferrari rojo. Como la CBS recientemente había cancelado la exitosa “Hawaii Five-O” (1968-80), la idea de filmar una nueva serie en las islas hawaianas entusiasmó a los ejecutivos de la cadena. Sin embargo, cuando Selleck leyó el guión escrito por Larson, se rehusó a participar en el proyecto.

Larson había creado a Magnum con la idea de que fuera un personaje que exudara testosterona, y que sus encuentros con los criminales que le tocaba perseguir estuvieran marcados por excitantes tiroteos y persecuciones a toda velocidad. Además su vida personal estaría marcada por un constante desfile de bellas mujeres. Selleck en cambio, esperaba que el personaje fuera un héroe que se caracterizara por su inteligencia y no por su evidente machismo. Lamentablemente para la Universal, fueron incapaces de encontrar a otro actor que pudiera interpretar al detective. Fue entonces cuando los ejecutivos del estudio contrataron a Donald P. Bellisario, un escritor más talentoso pero menos experimentado que Larson, para que reescribiera el guión del piloto. Sería Bellisario el responsable de convertir a Magnum en un ex-oficial de inteligencia de la marina, quien combatió en Vietnam donde fue testigo de una serie de atrocidades. Por este motivo, luego de la guerra Magnum decide dejar todo atrás y buscar un lugar donde pueda ser feliz. Es así como el detective convierte la mansión de Masters en su centro de operaciones, lo que no le causa mucha gracia al mayordomo de Masters, Jonathan Quayle Higgins III. Como Masters nunca se encuentra en casa, esta queda al cuidado de Magnum y Higgins, quien también tiene un pasado en el ejército.


A diferencia de Magnum, Higgins trasladó la disciplina adquirida en el ejército a su vida como civil. Debido a las diferentes filosofías de los dos hombres, estos mantienen una relación que pasa del amor al odio de manera constante. Selleck se mostró satisfecho con el renovado perfil del personaje, por lo que tras unirse al proyecto la CBS dio la orden de comenzar el rodaje del episodio piloto. Bellisario sería contratado como productor ejecutivo, mientras que a Larson se le respetaría su labor como creador de la serie, y se le pagarían alrededor de $50.000 dólares por episodio. Thomas Magnum no tenía un compañero, pero si tenía un círculo de amigos cercanos a los cuales recurría cuando se encontraba en problemas. John Hillerman fue contratado para interpretar a Higgins, quien pese a su actitud hostil con Magnum (la cual se fue suavizando con cada nueva temporada), realmente le tiene aprecio. Dos de los amigos de Magnum durante la guerra también formarían parte de la serie; Roger E. Mosley interpretaría a T. C., un piloto de helicópteros que ahora trabaja en una empresa de chárter y que ocasionalmente le ofrece al protagonista algo de apoyo aéreo. Larry Manetti en cambio interpretaría a Orville “Rick” Wright, quien es dueño de un restaurante y siempre está dispuesto a acudir en ayuda de Magnum.

Pese a que Robin Masters nunca fue visto en pantalla, los espectadores si pudieron escuchar su voz en algunas ocasiones; sería Orson Welles quien le otorgaría la voz a este misterioso personaje durante las primeras temporadas del show. Pese a ser un drama policial, algunos de los mejores momentos de “Magnum P.I.” correspondían al intercambio de bromas entre Higgins, Magnum y Rick. Uno de los episodios más memorables en este sentido es “Operation: Silent Night” (1983). En dicho episodio, el helicóptero de T. C. se estrella en una isla desierta cuando este transportaba a Magnum y compañía, los cuales se encontraban viajando a distintos destinos durante la víspera de Navidad. Mientras buscan como poder salir de la isla (donde la ansiedad provoca que aumente la tensión entre los cuatro “accidentados”), sin saberlo se encuentran en gran peligro debido a que la isla es utilizada por la marina como un sitio de bombardeo. El episodio piloto titulado “Don´t Eat the Snow in Hawaii”, fue televisado el 11 de diciembre de 1980, y fue lo suficientemente exitoso como para que la CBS autorizara la grabación de una temporada completa.

Afortunadamente para los ejecutivos de la Universal, Tom Selleck respondió con éxito a las expectativas que se habían depositado en él, y pronto se convirtió en una de las estrellas televisivas más importantes de la época. (De hecho, en 1981 se le ofreció el rol protagónico de la cinta de Steven Spielberg, “Raiders of the Lost Ark”, pero lamentablemente no pudo aceptar el papel debido a que complicaba su continuidad en la serie. Pese a que de todas maneras participó en un par de films, siendo el más exitoso “Three Men and a Baby” (1987), su carrera se desarrollaría principalmente en la pantalla chica). Durante su primera temporada, “Magnum P.I.” se convirtió en una de las series más vistas en su horario. Dos años después, la serie obtendría los mismos resultados de audiencia que uno de los shows más exitosos de la CBS; “M.A.S.H.” (1972-83). Una de las preguntas que surgió con el estreno de las temporadas posteriores, particularmente luego del fallecimiento de Orson Welles en 1985, era si Robin Masters era real o simplemente un seudónimo que alguien utilizaba para ocultar su identidad. De hecho, en un momento de la serie Magnum comienza a sospechar que es Higgins quien se esconde bajo el nombre del famoso escritor. Pese a que los guionistas le plantearon esta interrogante a los espectadores, jamás le dieron una respuesta concreta a este misterio.

Los niveles de audiencia comenzaron a descender durante el otoño de 1987, por lo que los productores decidieron filmar un último episodio en el cual Magnum es asesinado por un criminal, tras lo cual se va al cielo (“Limbo”, 1987). Los ejecutivos de la CBS desconocían por completo la curiosa decisión de los productores, por lo que se apresuraron a confirmar una octava temporada de la serie. Por este motivo, los escritores se vieron en la obligación de resolver el tema de la “muerte” de Magnum. Dicho tema sería explicado en el episodio “Infinity and Jelly Donuts” (1987), donde se revelaría que en realidad Magnum no había fallecido, sino que había soñado su ascensión al cielo luego de haber recibido un disparo. Una vez que el personaje se recuperó por completo, continuó con sus peligrosas aventuras como lo había venido haciendo durante siete temporadas. En la primavera de 1988, se transmitió un nuevo “episodio final” de dos horas de duración titulado, “Resolutions”. En este episodio, Magnum se reúne con su joven hija Lily (Kristen Carreira), quien se pensaba que estaba muerta. Tras esta inesperada reunión, Magnum renuncia a su vida como detective privado, y se enlista en la marina siempre con la idea de que Higgins era en realidad Robin Masters. Aunque la Universal pensó en realizar un spin-off titulado “Robin Masters”, la idea (desarrollada por Bob Shayne) nunca pudo ser concretada debido a que el estudio no estaba dispuesto a pagar la increíble suma de dinero que estaba exigiendo Glen Larson por los derechos del personaje. Sin embargo, de haberse realizado la serie se hubiese establecido que Higgins no era Robin Masters.

Ambientada en la multicultural isla de Oahu, “Magnum P.I.” era principalmente una serie acerca de la amistad, la cual además fusionaba con éxito acción, drama, comedia y algunos elementos de misterio, en cada uno de sus episodios. El show además es recordado por el uso de herramientas de narración poco convencionales en la televisión de la época, como las retrospectivas, las secuencias oníricas, y la fusión de historias provenientes de otros shows como “Simon & Simon” (1981-89) y “Murder She Wrote” (1984-96). Entre una de sus características más destacables, se encuentra el hecho de que los guionistas fueron capaces de ir más allá de las simples historias de misterio, para enfocarse en la complejidad de las relaciones personales de los protagonistas. Pese a esto, cada episodio presenta historias independientes, lo que no quita que los personajes y sus relaciones fueran evolucionando con el transcurso de las temporadas. Por otro lado, la Guerra de Vietnam fue un tema recurrente en el show. Debido a que Magnum, T. C. y Rick participaron en dicho conflicto bélico, era común presenciar flashbacks que retrataban algunos de los hechos que marcaron su vida y los convirtieron en las personas que ahora se encontraban viviendo en Hawai. El show ganó dos Emmys y dos Globos de Oro, los cuales recayeron en Tom Selleck y John Hillerman por sus respectivas actuaciones. “Magnum P.I.” no sólo presentaba un elenco destacable, sino que contaba con un buen grupo de guionistas que colaboraron en la tarea de convertir a la serie en una de las más memorables del subgénero de los “Detectives Privados Televisivos”.



por Fantomas.

lunes, 3 de mayo de 2010

Series de Televisión: "Charlie´s Angels", mujeres, detectives, e iconos culturales.

Para el productor Aaron Spelling, la década de los setenta sería en extremo productiva. Bajo el alero de la cadena ABC, Spelling desarrolló un buen número de exitosas series policiales como por ejemplo “S.W.A.T.” (1975-76), y “Starsky and Hutch” (1975-1979), entre otras. Pese a esto, el productor no se quedaría mucho tiempo con los brazos cruzados. Si bien lograría que la ABC apoyara tres nuevas seriales del género policial, la más exitosa de estas seria la recordada “Charlie´s Angels” (1976-81). Este show nacería a partir de un guión escrito por Ivan Goff y Ben Roberts cuyo título era “Alley Cats”. Dicho guión relataba la historia de tres hermosas ex-oficiales de policía las cuales abandonan sus mundanas actividades para comenzar a trabajar como investigadoras privadas para un solitario millonario, a quien nunca llegan a ver en persona. Este millonario llamado Charlie Townsend simplemente se limita a comunicarse con sus asistentes por medio de un altavoz ubicado en su oficina de Beverly Hills, tras lo cual sus “ángeles” salen a trabajar. Fred Silverman, quien era el jefe de programación de la ABC en ese entonces, dio inicio a la producción del piloto “Alley Cats” a principios de 1976. Lamentablemente, aún cuando el título del piloto fue cambiado a “Charlie´s Angels”, este obtuvo tan malos resultados en las exhibiciones de testeo que Silverman desechó la idea de desarrollar una serie.

Sin embargo, al parecer el proyecto estaba bendecido ya que cuando la ABC se vio en la obligación de encontrar un proyecto que pudiera rellenar un agujero de dos horas que tenía la parrilla programática de la primavera de 1976, “Charlie´s Angels” fue rápidamente rescatado de los archivos de la cadena. El piloto sería transmitido el 21 de marzo de ese año, y para sorpresa de los ejecutivos de la ABC, este resultó ser un éxito. Al día siguiente, Silverman ordenó la realización de la primera temporada de la serie la cual pasaría a formar parte de la parrilla programática invernal de la cadena. El proceso de casting tuvo mucho que ver con el éxito de “Charlie´s Angels”. Kate Jackson, quien había participado de manera regular en la serie “The Rookies” (1972-76), la cual también había sido producida por Spelling, fue la primera en ser contratada. Jaclyn Smith en cambio, solo había tenido algunos pequeños roles en televisión además de haber trabajado como modelo para una empresa de shampoo. Por último, Farrah Fawcett-Majors era una virtual desconocida, y sólo había obtenido algunos roles esporádicos en series como “The Flying Nun” (1967-70), “The Partridge Family” (1970-74), y “The Six Million Dollar Man” (1974-78), donde en esta última trabajaba su entonces marido Lee Majors.


Pese a que el misterioso Charlie Townsend estaría presente solo a través de su voz en la serie, de todas formas la elección del actor que lo interpretaría era una elección importante ya que su voz debía causar una gran impresión entre los espectadores. Fue entonces cuando Spelling recurrió a su viejo amigo el actor John Forsythe, con quien había trabajado en el telefilme “The Letters” (1973). Si bien las protagonistas no tenían mucha experiencia trabajando en televisión, Spelling sabía que sus carencias actorales serían enmascaradas por su deslumbrante belleza. Las chicas, Sabrina Duncan (Jackson), Kelly Garrett (Smith), y Jill Munroe (Fawcett-Majors), realizarían tareas que los hombres eran incapaces de hacer y utilizarían su apariencia a su favor. De hecho, la mayoría de los casos en los que se veían involucradas las protagonistas las arrastraban a lugares donde podían utilizar su sensualidad para lograr sus objetivos (spas, lujosos yates, o exclusivos clubes). Sin embargo, en ocasiones los ángeles tenían la oportunidad de demostrar que eran algo más que una cara bonita; también podían defenderse por sí mismas, desarrollaban todo tipo de actividades sin problemas, y tenían una evidente capacidad deductiva. Curiosamente, rara vez llegaban a ocupar un arma de fuego pese a que se involucraban en peligrosas situaciones que a menudo lo requerían.

“Hellride”, el primer episodio de la primera temporada de “Charlie´s Angels”, fue transmitido el 22 de septiembre de 1976, ocupando el horario prime de los días miércoles, lo que le ayudaba a evitar cualquier tipo de controversia que pudiera despertar su evidente contenido sexual (sin embargo, a medida que la serie progresaba esta terminó siendo transmitida a las 8:00 pm, horario dominado por shows pensados para toda la familia). De un momento a otro, las tres protagonistas se convirtieron en verdaderas estrellas, en especial Fawcett quien realizó un calendario en 1976 que llegó a vender más de ocho millones de copias. Si bien los hombres se sintieron atraídos por la belleza del trío de actrices, las mujeres curiosamente comenzaron a verlas como modelos a seguir. Mientras que en la pantalla el trío de mujeres parecía ser un grupo unido (ayudadas por John Bosley, personaje interpretado por David Doyle que se encargaba de vigilar las actividades de las muchachas), fuera de ella las actrices no se llevaban muy bien. Es por este motivo que pese a que la serie tuvo una exitosa primera temporada, Fawcett no tardó en demostrar su insatisfacción y sus deseos de abandonar el show.

Luego de una serie de amenazas entre Fawcett y el equipo de Spelling, que involucraban demandas judiciales por ambas partes, se llegó a un acuerdo que estipulaba que la actriz podía abandonar el show siempre y cuando accediera a participar como estrella invitada en algunos de los futuros episodios de la serie. Si bien su ausencia en la segunda temporada pudo convertirse en un potencial desastre, los productores tuvieron la suerte de encontrar a Cheryl Ladd, una actriz desconocida que fue capaz de llenar el espacio dejado por Fawcett. Ladd interpretaría a Kris Monroe, la hermana pequeña del personaje interpretado por Farrah. Los espectadores que lamentaban la ausencia de la actriz pronto encontraron consuelo en la innegable belleza y carisma de Ladd. Gracias a esto, los ángeles pudieron continuar resolviendo casos durante una segunda temporada que resultaría ser casi tan exitosa como la temporada anterior. Si bien el elenco se mantuvo igual durante el transcurso de la tercera temporada, en la primavera de 1979 Kate Jackson anunció que abandonaba la serie. Shelley Hack fue contratada como la nueva ángel Tiffany Welles, pero lamentablemente no logró encantar a los espectadores. Hack sería reemplazada al final de la cuarta temporada por Tanya Roberts, quien interpretaría a Julie Rogers.

Ya para 1980, la popularidad de la serie estaba en franco descenso. Con la esperanza de reencantar al público, la producción del show se trasladó a Hawaii por un breve periodo de tiempo. Sin embargo, los intentos por salvar la serie fueron inútiles, razón por la cual la ABC canceló “Charlie´s Angels” en febrero de 1981. La serie fue uno de los tantos proyectos que durante los setenta se encargaron de retratar la liberación femenina. Las protagonistas eran un grupo de mujeres independientes capaces de realizar las mismas tareas que los hombres, las cuales constantemente dejaban en claro que preferían perseguir sus carreras como detectives que limitarse a soñar con casarse o ser ama de casa. La amistad y la solidaridad entre mujeres también era un tema recurrente en el show. Es innegable que la marcada amistad que se da entre las protagonistas estaba condicionada por la ausencia de familiares en la narrativa. Por ejemplo en el episodio “To Kill An Angel” (1976), Kelly (la cual es huérfana) resulta herida en un accidente. A su llegada al hospital, en vez de angustiados familiares nos encontramos con Jill, Sabrina y Bosley, quienes no pueden ocultar su ansiedad mientras están sentados en la sala de espera. Cuando una enfermera se acerca a preguntar quién es familiar de Kelly, todos responden empáticamente que son familiares, demostrando el fuerte lazo que une a los protagonistas.

Con el transcurso de los años, el show que contaría con cinco temporadas conformadas por 109 episodios, sería exitosamente retransmitido a nivel mundial gracias al proceso de sindicación. Esto llevó a que el 2000 se realizara una adaptación cinematográfica de la serie protagonizada por Cameron Díaz, Drew Barrymore y Lucy Liu, la cual si bien es bastante mediocre, no impidió que el 2003 se realizara una secuela que resultó ser aún más mediocre que el primer film. Si bien la serie original no presentaba temáticas demasiado profundas, y fue ampliamente criticada por su contenido sexista y machista que se escondía tras el ya mencionado mensaje feminista (hay que tener en cuenta que Charlie es una figura patriarcal que es retratada como un playboy capaz de lograr que las mujeres cumplan sus deseos sin mayores objeciones, además del hecho que en muchos de sus casos las protagonistas no hacen más que representar algunas fantasías masculinas), “Charlie´s Angels” era sin duda una serie entretenida. En la actualidad sigue siendo transmitida por algunas cadenas televisivas, y la verdad es que el show mantiene en gran medida el encanto camp que la llevó al éxito. En especial durante las primeras dos temporadas, la serie presenta algunos episodios hoy considerados de culto como “Angels in Chains” (1976), en el cual las protagonistas deben ingresar encubiertas a una prisión para investigar un supuesto negocio de trata de blancas, o “Circus of Terror” (1977), donde deben investigar unos misteriosos accidentes que están ocurriendo al interior de un circo. En definitiva, “Charlie´s Angels” ha envejecido de mejor manera que otras series policiales realizadas durante los setenta, en gran medida gracias a que nunca se tomó demasiado en serio. Es simplemente una serie entretenida que mezcla acción, suspenso, comedia y mujeres hermosas. ¿Qué más se puede pedir?



por Fantomas.

martes, 6 de abril de 2010

Series de Televisión: "Starsky and Hutch", dos policias y su Gran Torino.

Tras la cancelación de “S.W.A.T” (1975-76) y en medio de una fuerte controversia por la violencia que presentaba la serie, los productores Leonard Goldberg y Aaron Spelling comenzarían a desarrollar una nueva serie de televisión. Inspirado por un artículo publicado en 1975 por el New York Times que relataba la historia de dos policías que habían sido seleccionados por los residentes de un barrio para acabar con el crimen en el sector, Goldberg fue donde el escritor William Blinn (quien había creado otra serie de policías para Spelling llamada “The Rookies”) y le pidió que desarrollara una serie utilizando el artículo como premisa básica. Blinn comenzó a trabajar en un borrador que llevaría por título “Nightwork”. Debido a los altos costos que significaba filmar una serie donde las historias ocurrían durante la noche, Blinn se vio en la obligación de pensar en un concepto diferente. Tras una serie de cambios, Blinn finalmente dio con el concepto que sería la base de “Starsky and Hutch” (1975-79).

“Starsky and Hutch” fue una de las primeras series que puede ser encasillada dentro del género de “amigos y policías”. Si bien muchas de las series transmitidas durante esa época estaban protagonizadas por oficiales de policía que trabajaban juntos, la relación que estos mantenían entre ellos era meramente profesional. La tendencia de presentar a una pareja de policías que además eran mejores amigos comenzó a mediados de los setenta, siendo “Starsky and Hutch” un perfecto ejemplo de aquello. Esto queda explicitado en uno de los primeros episodios. Cuando los protagonistas se dan cuenta que están siendo traicionados por algunos policías corruptos, Starsky pregunta: “¿En quién diablos podemos confiar ahora?”, a lo que Hutch responde, “En las mismas personas que confiamos siempre: nosotros”. Luego de una prolongada y extensiva búsqueda de talentos, los roles centrales recayeron en dos actores relativamente desconocidos. David Soul (cuyo verdadero apellido es Solberg) fue contratado para interpretar al suave Ken “Hutch” Hutchinson, mientras que el papel del astuto Dave Starsky le fue cedido a Paul Michael Glaser. Completando lo que sería el elenco regular de la serie, estaría Bernie Hamilton quien interpretaría al Capitán Harold Dobey (quien sería interpretado por Richard Ward en el episodio piloto), y Antonio Fargas, quien interpretaría al soplón habitual de la pareja de protagonistas, Huggy Bear.


El piloto de 90 minutos de “Starsky and Hutch”, el cual se estrenó el miércoles 30 de abril de 1975, fue dirigido por Barry Shear y escrito por William Blinn. La pareja de policías trabajaría en una ciudad sin nombre que se parecía bastante a la ciudad de Los Ángeles. Starsky manejaría un Ford Torino rojo y blanco que se volvería bastante popular entre los televidentes (al punto de que la Ford Motor Company en 1976 comenzó a vender una edición limitada de un Torino que estaba pintado de forma similar al auto de la serie). La verdad es que el automóvil jugaba un rol importante en el episodio piloto, ya que una pareja que viajaba en un automóvil similar al utilizado por los protagonistas termina siendo asesinada. Una vez que en la calle se comienza a correr la voz que Starsky y Hutch han sido asesinados, la pareja de detectives comienza a pensar que alguien los quiere muertos. Este episodio claramente define la personalidad de ambos personajes y la relación que existe entre ambos. Mientras que Starsky es el miembro más agresivo del equipo, el cual disfruta de la comida rápida, los autos veloces, y las mujeres hermosas; Hutch es un tipo relajado, que disfruta de la lectura, le gusta la buena comida, y los paseos por la playa. Sin embargo, cuando la situación lo requiere, ambos actúan de manera similar a la hora de atrapar a los villanos. El piloto obtuvo buenos resultados de audiencia, razón por la cual en el invierno de 1975, “Starsky and Hutch” se sumó a la parrilla programática de la cadena ABC.

La serie sería estrenada oficialmente el 3 de septiembre de 1975, ocupando el horario de los miércoles a las 10:0o PM. El show rápidamente se volvió bastante popular. Los espectadores más jóvenes se sentían atraídos por la acción que presentaba la serie y por el automóvil de Starsky, mientras que el público más adulto lograba identificarse con la relación de amistad existente entre los protagonistas. El público femenino por su parte, terminó elevando al estatus de símbolos sexuales a la pareja de actores encargados de los roles protagónicos. De un momento a otro, ambos actores se vieron expuestos a la luz pública. Mientras que David Soul logró mantener un bajo perfil, a Paul Michael Glaser le costó más convivir con la fama. Esto lo llevo a quejarse constantemente de las exigencias de su nueva vida como estrella y de la calidad de los guiones de la serie. Más allá de las quejas de Glaser, por lo general los guiones de la serie estaban bastante bien escritos, y en algunas ocasiones incluso se atrevían a presentar algunos temas controversiales.

En el episodio de la primera temporada titulado “The Fix”, un mafioso (Robert Loggia) secuestra a Hutch y comienza a inyectarle heroína, hasta que el detective queda enganchado de la droga. Una vez que Starsky logra encontrar a su compañero, comienza a buscar al responsable, al mismo tiempo que Hutch comienza su batalla contra la droga. Este episodio sería censurado en Inglaterra durante los setenta debido a su contenido, y recién sería transmitido en 1999. En otro episodio de la primera temporada titulado “Shootout”, los protagonistas deciden tomarse un descanso de su ajetreado trabajo cenando en un restaurante italiano, el cual eventualmente es asaltado por un grupo de asesinos que le disparan a Starsky dejándolo gravemente herido, quedando Hutch a cargo de las tensas negociaciones con los criminales. Tras una exitosa primera temporada, la ABC durante las siguientes tres temporadas de la serie cambiaría “Starsky and Hutch” de horario en numerosas ocasiones. Esto inevitablemente terminó por mermar los niveles de audiencia de la serie. Además, a medida que el show progresaba y los personajes se volvían más populares, los guionistas comenzaron a apoyarse cada vez más en los elementos humorísticos de la relación entre los protagonistas.

Para el comienzo de la cuarta temporada, el programa comenzaba a mostrar una evidente disminución en la calidad de sus historias, por lo que los encargados del show intentaron por todos los medios recapturar los elementos que habían funcionado de tan buena manera durante la primera temporada, y que en gran medida habían sido responsables del éxito de la serie. Esto llevó a que la cuarta temporada presentara una serie de episodios realmente interesantes, como por ejemplo “The Game”, en el cual la pareja de protagonistas comienza un peligroso juego que tiene por objetivo ver cual de los dos es el mejor estratega. La idea es que Hutch se esconda durante todo un fin de semana en las calles evitando a toda costa que Starsky logre detectarlo. Sin embargo, una vez comenzado el juego, Starsky se percata que su amigo se alimentó de una lata contaminada y que va a morir de botulismo a no ser de que logre encontrarlo de inmediato. Pese a que la cuarta temporada presentó un puñado de buenos episodios, “Starsky and Hutch” terminó siendo cancelada una vez finalizada dicha temporada.

“Starsky and Hutch” definitivamente era un producto de su época. Los protagonistas reflejaban la moda, los modismos, y las actitudes sexistas reinantes durante los setenta. Probablemente debido a eso, la serie no tuvo el mismo éxito cuando fue transmitida bajo sindicación. En el 2004, la Warner Brothers realizó una adaptación cinematográfica del show, la cual estuvo protagonizada por Ben Stiller y Owen Wilson, y que incluye los cameos de David Soul y Paul Michael Glaser. En su mejor momento, “Starsky and Hutch” era una serie que presentaba historias inteligentes y atrayentes, las cuales eran narradas a un ritmo frenético y presentaban a una pareja de protagonistas con una química que traspasaba la pantalla. La serie además es recordada como uno de los primeros shows televisivos en presentar un personaje estable de color. Tal y como sucedió con “S.W.A.T.”, Spelling tuvo que enfrentar las múltiples críticas que comenzó a recibir la serie debido al nivel de violencia que presentaba, lo que probablemente influyó en que los niveles de acción comenzaran a disminuir de manera gradual. Pese a solo logró permanecer en el aire por cuatro temporadas (compuestas por 88 episodios), y a que la calidad de los episodios fue bastante dispar en especial durante la segunda y tercera temporada, “Starsky and Hutch” sigue siendo recordada como una de las buenas series policiales de los setenta.





por Fantomas.

jueves, 11 de marzo de 2010

Series de Televisión: "S.W.A.T.", los hombres de Harrelson.

En 1968, el inspector del Departamento de Policía de Los Ángeles, Daryl F. Gates, crearía los equipos S.W.A.T. (Special Weapons and Tactics) los cuales tenían por objetivo responder con rapidez y eficacia a situaciones de alto riesgo provocadas por civiles armados. Los integrantes de estos equipos especiales estaban entrenados para enfrentarse a cualquier situación: ellos eran francotiradores expertos, podían operar desde el cielo o bajo el agua, y cuando la situación lo requería, eran capaces de demostrar su habilidad en el combate cuerpo a cuerpo. La proliferación de estos equipos por todos los Estados Unidos durante fines de los sesenta y principios de los setenta, provocó que el productor Aaron Spelling decidiera llevar el concepto a la pantalla chica. Spelling presentaría al protagonista de lo que se convertiría en la serie “S.W.A.T” (1975-76), el Teniente Dan “Hondo” Harrelson (Steve Forrest), en un especial de dos horas de la serie “The Rookies” (1972-76), el cual sería emitido el 17 de febrero de 1975. Una semana después, “S.W.A.T.” debutó en el horario prime de la cadena ABC, con el episodio “The Killing Fields”, en el cual el Teniente Hondo entrevista a una serie de candidatos con los cuales formará un equipo especial para lidiar con los asesinatos de varios oficiales del Departamento de Policía de Los Ángeles.

Entre los integrantes del equipo formado por Hondo se encuentran el oficial Jim Street (Robert Urich), cuyo ex compañero fue uno de los policías asesinados; el Sargento David “Deacon” Kay (Rod Perry), quien estaba a cargo de las comunicaciones del equipo; el oficial Dominic Luca (Mark Shera), un impulsivo francotirador; y el oficial T.J. McCabe (James Coleman), quien estaba a cargo del apoyo táctico. Todos ellos eran veteranos de Vietnam que se habían integrado a la policía de Los Ángeles luego de ser dados de baja del ejército, por lo que estaban acostumbrados a regirse por un protocolo militar. Además, estarían siempre preparados para cualquier eventualidad, y dispondrían de una gama de armamento y de una van especialmente equipada para transportarlos al sitio de los sucesos. “S.W.A.T.” se convirtió en un éxito inmediato, en especial entre el público adolescente, y al finalizar su primera temporada, el show estaría en la lista de las series de televisión más vistas de 1975.


Pese a los buenos resultados de audiencia, la serie comenzó a ser duramente criticada por diversos grupos conservadores que hicieron hincapié en la violencia que esta presentaba, proclamando al show como uno de los programas más violentos que se habían emitido por televisión. Incluso el productor Aaron Spelling declararía algún tiempo después que de las alrededor de cincuentas series que produjo durante su carrera, “S.W.A.T.” era una de las que menos le gustaban debido a su excesiva violencia. Sin embargo, una vez que el show estaba en el aire, era poco lo que podía hacer para cambiar la premisa inicial (la idea detrás de la serie consistía en mostrar como este grupo especial de la policía se preocupaba de los casos más violentos). Como consecuencia de las críticas, los ejecutivos de la ABC estaban divididos entre la creciente controversia que estaba desatando la serie, y los altos niveles de audiencia que esta estaba obteniendo. Incluso el tema central de “S.W.A.T.”, compuesto por Barry DeVorzon, había conseguido el primer puesto en la lista de éxitos compuesta por la revista Billboard.

La gran mayoría de los episodios de la serie seguían una fórmula que consistía en presentar a un determinado villano con rasgos psicopáticos. Rara vez Hondo y sus hombres se encontraban con un criminal promedio impulsado solo por la avaricia. Por ejemplo en “Death Carrier”, la vida amorosa de la modelo Janet Warren (Ronne Troup) se ve amenazada por un desequilibrado francotirador, que en el último año ha asesinado a tres pretendientes de la modelo. A Street se le encomienda la misión de hacerse pasar por el nuevo novio de la modelo, para que de esta forma el asesino salga de su escondite y pueda ser apresado. En “Sole Survivor”, un ex-oficial de libertad condicional (Simon Oakland) decide emular lo hecho por Hondo, y formar su propio equipo de individuos especialmente entrenados (todos ex-convictos) para llevar a cabo un complejo robo. Por otro lado, en “Kill S.W.A.T.” una viuda (Diana Hyland) contrata a sus dos cuñados (Ben Frank y David Nash) para asesinar a los miembros de S.W.A.T., debido a que ella piensa que ellos asesinaron a su marido sin necesidad alguna.

Para cuando “S.W.A.T.” comenzaba con su segunda temporada, la controversia respecto a la violencia que presentaba estaba en su punto más álgido. Por este motivo, los ejecutivos de la ABC trasladaron la transmisión del show de los lunes a los domingos a las 9:00 PM, donde tendría que competir contra dos series ya establecidas: “The Mary Tyler Moore Show” (1970-77) y “The Bob Newhart Show” (1972-78). La cadena probablemente esperaba que el cambio de horario resultara fatal para el show, lo que terminaría con los problemas que este estaba causando. Sin embargo, “S.W.A.T.” lograría mantenerse con vida. Si bien es cierto que los niveles de audiencia habían disminuido, de todas formas seguía siendo visto por un gran número de televidentes. La ABC mantendría la serie hasta el final de la temporada, pero cuando llegó el momento de conformar la parrilla programática de la cadena para la temporada comprendida entre 1976 y 1977, “S.W.A.T.” estaba ausente de la lista. El último episodio de la serie titulado, “Officer Luca, You´re Dead”, fue emitido el 29 de junio de 1976, dando fin a dos temporadas compuestas por 37 episodios.

Steve Forrest, quien era una reconocida estrella del cine y la televisión antes de participar en “S.W.A.T.”, continuó trabajando en ambos medios de manera regular luego de la cancelación de la serie. Robert Urich se convirtió en protagonista de varios proyectos televisivos, siendo los más recordados “Vega$” (1978-81), y “Spencer: For Hire” (1985-88). Mark Shera por otro lado, trabajaría en las últimas cuatro temporadas de la serie de la CBS, “Barnaby Jones” (1973-80). Aaron Spelling sabría sobreponerse al fracaso y a la controversia desatada por su más reciente proyecto, con dos nuevas series que tendrían incluso más éxito que “S.W.A.T”: “Starsky & Hutch” (1975-78) y “Charlie´s Angels” (1976-81). Básicamente la serie era una tosca ilustración de un nuevo grupo organizado de policías, donde se le daba más importancia a la planificación de la captura de un determinado criminal que a la acción misma. Por este motivo, hoy en día la serie resulta algo tediosa y está lejos de causar la misma impresión que causó en su época.

Es cierto que la serie por momentos era políticamente incorrecta, y que los villanos que amenazaban la calma en cada episodio, pese a su representación caricaturesca, suponían una suerte de cruda renovación del género policial televisivo, pero de todas formas “S.W.A.T.” no ha envejecido de la mejor manera. Si bien se renovó el interés por esta serie con el estreno de la adaptación cinematográfica llevada a cabo el 2003 por el director Clark Johnson (la cual dicho sea de paso, deja bastante que desear), de todas formas me cuesta señalar a esta serie como una de las más memorables de los setenta. De todas formas, “S.W.A.T.” tiene algunos elementos que aún siguen siendo recordados (en especial su tema principal), y presenta algunos episodios bastante memorables. Aunque el objetivo de la serie era reestablecer la confianza de la sociedad en las instituciones gubernamentales (en especial luego del caso Watergate y la Guerra de Vietnam), tal vez el mensaje que termina quedándose grabado con más facilidad en la mente del espectador es aquel que señala que incluso la policía necesita ayuda en algunas ocasiones.



por Fantomas.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Series de Televisión: "The Incredible Hulk", las aventuras del gran monstruo verde.

“The Incredible Hulk” (1978-82), fue una popular serie de televisión la cual fue transmitida por la CBS desde 1978 hasta 1982. Esta estaba basada en la historieta del mismo nombre publicada por la Marvel Comics, la cual se centraba en la historia de Bruce Banner, un científico el cual durante una de sus investigaciones se vio sometido a una sobreexposición de radiación gamma mientras intentaba salvar a un adolescente que se adentró en la zona de pruebas nucleares en la que él trabajaba. En la primeras historietas, Banner sólo se convertía en Hulk cuando salía la luna pero, conforme fue avanzando la serie, sus trasformaciones se debían principalmente a estados de furia, excitación y miedo, lo que lo convertía en un ser monstruoso dotado de una fuerza bastante superior a la de un humano, capaz de dar saltos de varios cientos de metros, aguantar la respiración debajo del agua y en el espacio. Su cuerpo, dependiendo de las necesidades, puede mutar para adaptarse a las situaciones nuevas y aguantar el disparo de un misil en su pecho. Además, es perseguido y acosado en todo momento por el ejército.

La serie de historietas “The Incredible Hulk”, fue publicada por primera vez en 1962, logrando una pobre recepción por lo que fue cancelada luego de solo seis ediciones. Sin embargo, Hulk comenzaría a aparecer en otras series de la Marvel, lo que sirvió para que el personaje adquiriera un nuevo nivel de popularidad. Hulk y sus aventuras pronto pasarían a formar parte de la historieta, “Tales To Astonish”, en la cual aparecían otros personajes populares de la Marvel como por ejemplo el Hombre Gigante. Debido al marcado interés que los lectores comenzaron a demostrar por las aventuras de Hulk, el personaje eventualmente volvería a protagonizar su propia serie de historietas a fines de los sesenta, cuando “Tales To Astonish” pasó a llamarse “The Incredible Hulk”. En 1977, la Marvel entraba al mundo de la televisión de la mano de la cadena CBS. Spider-Man, el Dr. Extraño, y el Capitán América ya habían sido los protagonistas de cinco telefilmes cuyo éxito había sido bastante dispar. Pese a esto, la CBS compró los derechos de “The Incredible Hulk” con la intención de que el gran monstruo verde realizara su debut televisivo. Para dicha misión, contratarían al veterano productor de televisión, Kenneth Johnson, quien ya había estado a cargo de los guiones de “The Six Million Dollar Man” (1974-78), y había producido la serie, “The Bionic Woman” (1976-78).


Johnson sabía que si quería que un show acerca de un hombre que se transforma en un monstruo gigante de color verde, sobreviviera en el competitivo horario prime, tendría que realizarle algunos cambios importantes a la historia. Johnson deseaba que la serie le resultara atractiva tanto a los adultos como a los niños, por lo que muchos de los seguidores de los cómics se sorprendieron al ver los cambios realizados por el productor. Primero, el nombre de Bruce Banner sería cambiado a David Banner, porque no quería que la serie fuera percibida como una simple adaptación de una historieta, y porque supuestamente los ejecutivos de la cadena pensaban que Bruce era un nombre que sonaba algo “homosexual”. Otro cambio realizado por Johnson consistió en que mientras en el cómic Banner conseguía sus poderes tras estar expuesto a la radiación provocada por la explosión de un misil nuclear, en la serie Banner se ve expuesto a la radiación tras experimentar con los efectos de la adrenalina en el cuerpo humano, investigación con la cual se obsesiona luego de no poder salvar a su esposa cuando esta sufrió un accidente automovilístico. El antagonista de la historia también sería reemplazado. En el cómic, Banner y su alter ego verde eran perseguidos por otros seres con súper poderes y por el ejército de los Estados Unidos. En la serie de televisión, la némesis de Hulk era un reportero que estaba empecinado en convencer al mundo que la criatura estaba causando caos y destrucción, con el fin de revivir su carrera. Tomando como referencia el personaje de Javert de la obra de Victor Hugo, “Les Miserables”, Jack McGee (Jack Colvin) se dedicaría a perseguir a David Banner durante todo el transcurso de la serie.

Hulk solo sería visto por algunos minutos durante cada uno de los episodios de la serie, mientras que el resto del tiempo la historia se centraría en Banner y sus intentos por resolver el dilema en el que se ve involucrado, al mismo tiempo que intenta desesperadamente controlar sus transformaciones. A diferencia del personaje del cómic, el Hulk televisivo nunca habla y era un poco más vulnerable a los ataques de sus enemigos. Por ejemplo, mientras que el Hulk del cómic era capaz de resistir proyectiles de tanques, su versión televisiva podía resultar herido por balas, cuchillos y otras armas. En cuanto al elenco de la serie, Johnson contrató en seguida a Bill Bixby para el rol del Dr. David Banner. Bixby era un veterano actor que había aparecido en numerosas cintas y series de televisión. El rol de Jack McGee fue interpretado por Jack Colvin, quien también era un experimentado actor. Lo más complicado sería encontrar a un actor lo suficientemente grande como para interpretar el rol del iracundo monstruo. Inicialmente, Richard Kiel (el actor encargado de interpretar a “Jaws” en las cintas de James Bond) había sido seleccionado para interpretar a Hulk, pero tras solo unas pocas semanas de grabación fue despedido debido a que no era lo suficientemente imponente como para lograr el efecto deseado.

Johnson finalmente encontraría a su criatura en la forma del físicoculturista Lou Ferrigno. Debido a su imponente apariencia, él parecía ser la elección perfecta para el rol. Ferrigno había logrado una fama considerable gracias a sus victorias en varias competiciones de físicoculturismo, lo cual lo llevó a protagonizar junto a Arnold Schwarzenneger (quien no logró el papel de Hulk por ser “demasiado bajo”) el documental, “Pumping Iron” (1977). En noviembre de 1977, el telefilme de dos horas de duración, “The Incredible Hulk”, fue estrenado en la televisión norteamericana. Los espectadores de inmediato se sintieron cautivados por la historia de David Banner y sus intentos desesperados por lograr controlar su desorbitada adrenalina. La crítica esperaba que el telefilme mostrara algo similar a lo visto en la clásica serie “Batman” (1966-68), por lo que se mostraron gratamente sorprendidos por la sofisticación que presentaba la cinta. Esta no solo recibió buenas críticas, sino que resultó ser todo un éxito de taquilla cuando fue estrenada en algunas salas de cine alrededor del mundo. El final abierto del film, sugería que David Banner retornaría pronto a la pantalla.

Tres semanas después, Bixby estaba de regreso en un segundo telefilme titulado, “The Return of the Incredible Hulk” (1977). Dado por muerto y buscando una cura para su aflicción, Banner de pronto se ve involucrado en el asesinato de una joven heredera. Aunque no mostraba la misma calidad del piloto, este film de dos horas de duración presentaba la relación dicotómica del protagonista que terminó siendo la base temática del show: la compasión de David solo se podía comparar con el enorme poder de su bestia interior. En la primavera de 1978, “The Incredible Hulk” comenzó a ser formalmente emitida como una serie semanal de una hora de duración. Durante los veinte episodios que conformaron la primera temporada, David y el Hulk evitaban a Jack McGee mientras lidiaban con los problemas producidos por potentes terremotos, gorilas salvajes, mafiosos, expertos en karate, y ladrones de joyas, entre otras cosas.

La serie volvería para una segunda temporada en septiembre de 1978. El primer episodio de dicha temporada, “Married”, nos presentaba a Banner casado con una psicóloga con una enfermedad terminal, interpretada por Mariette Hartley. La actuación de Hartley en la serie le valió un premio Emmy a la mejor actriz, marcando un hito histórico en la televisión al ser la primera vez que una serie de ciencia ficción obtenía un Emmy por una razón diferente a sus logros técnicos. La segunda temporada continuó con la fórmula ya conocida por los fanáticos (donde David se transformaba dos veces durante la hora de duración de los episodios), pero comenzó a abarcar algunos temas sociales como el alcoholismo, el abuso de menores, las enfermedades mentales y la depresión. La serie además tomó una nueva dirección cuando Jack McGee se entera que Hulk logra escapar de sus captores transformándose nuevamente en humano, mezclándose de esta forma entre la multitud.

Durante la tercera temporada, la cual comenzó en septiembre de 1979, Jack McGee se muestra más interesado que nunca en conocer la verdadera identidad de “John Doe”, el nombre que él le da al hombre que se transforma en la criatura. Por esta razón, a David cada vez se la haría más difícil evadir a McGee en su escape a través del país. En “Behind the Wheel” por ejemplo, David se lleva una desagradable sorpresa cuando Jack McGee se sube al taxi que él estaba manejando, mientras que en “Equinox”, un disfrazado Banner se encuentra arrinconado por McGee en un baile de máscaras. Uno de los mejores episodios de la tercera temporada sería “Homecoming”, en el cual un solitario Banner decide visitar a su padre y a su hermana durante día de Acción de Gracias. Sin embargo, el episodio que sin duda dejaría una marca sería “The Psychic”, no necesariamente por su contenido, sino que por los hechos que rodearon la realización del mismo. Dicho episodio estuvo co-protagonizado por Brenda Benet, quien en ese entonces era la esposa de Bixby. En la época que se filmó el capítulo, el matrimonio de la pareja de actores estaba atravesando serios problemas, lo que terminó desencadenando un complejo divorcio. Mientras las dos partes discutían el tema de la custodia de su hijo Christopher, este murió trágicamente en la sala de espera de un hospital. La tragedia continuaría para Bixby cuando Benet, al no poder superar la perdida de su hijo, terminó suicidándose en 1982.

Mientras que Johnson estaba realizando los preparativos para filmar la cuarta temporada de “The Incredible Hulk”, la CBS estaba atravesando por una serie de cambios en su plana ejecutiva, y por ende en sus políticas administrativas. Desesperados por reducir algunos costos, la cadena comenzó a reducir los presupuestos de varias de las serie de televisión. Debido al altísimo presupuesto que necesitaba su realización, “The Incredible Hulk” fue una de las primeras series que se vio afectada por esta nueva medida. Johnson y el productor ejecutivo Nicholas Corea hicieron todo lo posible por mantener su presupuesto intacto. Aunque eventualmente lograrían su objetivo, dicho movimiento terminaría creándole problemas a la costosa serie. La cuarta temporada comenzó con un episodio de dos partes en el cual Banner se ve atrapado en una transformación intermedia entre su forma humana y Hulk, luego de que un meteorito se estrella en la Tierra. El ejército termina capturando a Hulk, a quien confunden con un alienígena, lo que prepara el camino para su espectacular escape desde una base militar. La cuarta temporada a diferencia de las temporadas anteriores, presentaba algunos episodios bastante interesantes, los que eran mezclados con otros que dejaban bastante que desear. Algunos episodios destacados de esta temporada serían “An Interview With the Hulk”, en el cual Banner termina contándole su fantástica historia a un reportero interpretado por Michael Conrad; y “The First”, en el cual el protagonista casi logra librarse de su maldición tras encontrarse con un hombre al cual le había sucedido lo mismo que a él, y que había logrado curarse de la aflicción. Lamentablemente para Banner, las ansias de poder del otro hombre terminan destruyendo la fórmula que pudo haberlo curado para siempre.

El elenco y el equipo de producción ya había comenzado a trabajar en la quinta temporada de la serie, cuando el encargado de programación de la CBS, Harvey Shepherd, los sorprendió a todos con una noticia inesperada; pese a mantener excelentes niveles de audiencia, “The Incredible Hulk” sería cancelada de forma inmediata. Más tarde, Johnson declararía que a Shepherd no le gustaba la serie, y que consideraba que la historia ya estaba bastante gastada. La noticia fue recibida tan de improviso, que Johnson y Corea no pudieron filmar el final de dos horas que tenían planeado. De esta forma, el proceso de producción finalizó oficialmente en el verano de 1981. Sin embargo, como los espectadores esperaban ver una quinta temporada de “The Incredible Hulk”, la CBS transmitió los siete episodios que alcanzaron a ser filmados antes de la cancelación de la serie. Es evidente que la quinta y última temporada fue la más mediocre de todas. La mayoría de los nuevos episodios eran sencillamente malos, siendo “Veterans” y “Two Godmothers” los únicos dos capítulos que se salvarían del completo desastre. Lo peor de todo, es que el último episodio titulado, “A Minor Problem”, no proporcionaba cierre alguno a la historia que había sido transmitida durante cinco años.

Cuando el show terminó, los miembros del elenco y del equipo de filmación tomaron distintos caminos. Johnson pasó a ser el cerebro tras de la serie de televisión “Alien Nation” (1989-90). Bixby protagonizó la serie “Goodnight Beamtown” (1983), junto a Mariette Hartley, además de participar en algunos comerciales antes de comenzar a trabajar detrás de las cámaras como director. Ferrigno continuó con su carrera como físicoculturista al mismo tiempo que protagonizaba cintas de bajo presupuesto. A fines de los ochenta surgió una oleada de telefilmes que tenían por objetivo reunir a las estrellas de antiguas series de televisión. En 1988, Bixby, Ferrigno, Colvin y Corea trabajarían juntos nuevamente en, “The Incredible Hulk Returns”, una cinta de dos horas para la NBC. En este film nos encontramos con que David Banner se encuentra trabajando en un instituto, que lleva dos años sin transformarse en el Hulk, que además está cerca de completar una máquina que logrará curarlo definitivamente, y que tiene una relación sentimental estable. Su ahora apacible vida se verá amenazada con la llegada de un viejo alumno suyo que presenta una aflicción similar; el alter ego de este personaje, es nada menos que Thor, otro personaje sacado directamente de la Marvel Comics. Eventualmente, el Hulk surgirá nuevamente cuando una organización criminal intente robar el invento de Banner, lo que lo obligará a emprender una nueva huída.

Aunque presenta un buen número de falencias, “The Incredible Hulk Returns”, fue un éxito de sintonía. Debido a esto, la NBC firmó un contrato con la Marvel para producir más películas de Hulk, que además presentarían a otros personajes de la compañía. Un año después, en “The Trial of the Incredible Hulk” (1989), vemos como David Banner logra asentarse en una ciudad controlada por un influyente líder de la mafia llamado Wilson Fisk (el cual es conocido como el Kingpin por los fans de la Marvel). Cuando Banner intenta salvar a una joven mujer de los ataques de los hombres de Fisk, la criatura aparece y posteriormente David termina siendo encarcelado por los crímenes causados por los mafiosos. Estando en prisión, Banner es contactado por Matt Murdock, un abogado ciego que lucha contra el crimen utilizando el nombre de Daredevil. Es así como Banner y Murdock unirán sus fuerzas en la lucha contra Fisk. Al igual que su predecesora, “The Trial of the Incredible Hulk”, logro altos ratings de audiencia pese a no ser una gran cinta. Al año siguiente, sería estrenada la última aventura de David Banner cuyo título sería, “The Death of the Incredible Hulk” (1990). En dicha cinta, David Banner finalmente fallecía intentado salvar a un científico y su esposa, los cuales previamente había intentando ayudar al protagonista a solucionar su problema.

Sin lugar a dudas, “The Death of the Incredible Hulk” sería la mejor de las tres cintas realizadas tras la cancelación de la serie. Pese a que parecía que Hulk no volvería a aparecer en televisión, Gerald DiPego ya había comenzado a trabajar en el guión de “The Rebirth of the Incredible Hulk”. Lamentablemente, dicha cinta jamás sería realizada ya que tras batallar contra el cáncer, Bill Bixby fallecería en 1993. Con su muerte, finalmente se cerró la saga de “T he Incredible Hulk” iniciada a fines de los setenta por Kenneth Johnson. “The Incredible Hulk” es una de las mejores adaptaciones de una historieta que ha pasado por la pantalla chica. A partir de una premisa más bien simple, Johnson logró construir una serie sofisticada que mezclaba drama, suspenso y acción. Como olvidar la melancólica música compuesta por Joe Harnell que acompañaba a Banner al final de cada episodio, mientras este emprendía su camino a una nueva ciudad en la que ojala pudiera vivir en paz. Afortunadamente, en la actualidad la serie en su totalidad se encuentra editada en Dvd, y algunos canales de televisión la siguen transmitiendo, otorgándonos la posibilidad de disfrutar nuevamente de este gran clásico de la ciencia ficción televisiva.



por Fantomas.

sábado, 24 de octubre de 2009

Series de Televisión: "The Sixth Sense", los peligros que debe enfrentar un investigador de lo paranormal.

“The Sixth Sense” (1972), fue una serie creada por Anthony Lawrence, un talentoso guionista de cine y televisión que había contribuido con algunas historias para el drama hospitalario, “Ben Casey” (1961-66), y con dos notables episodios de la serie, “The Outer Limits” (1963-65): “The Man Who Was Never Born” y “The Children of Spider Country”. Además de contar con la presencia de Lawrence, “The Sixth Sense” contó con la participación del productor Stan Shpetner. La idea original para la serie surgió de un proyecto llamado, “Sweet, Sweet Rachel” (1971), el cual fue un exitoso telefilme escrito por Lawrence y producido por Shpetner. Protagonizado por Alex Dreier, el telefilme se centraba en un experto en percepción extrasensorial y parapsicología, que debía ayudar a tres mujeres en su lucha contra un asesino telépata. La cinta de noventa minutos de duración, contaría con la participación de John Hillerman, Mark Tapscott, y Louise Latham, quienes posteriormente trabajarían como estrellas invitadas en “The Sixth Sense”.

Más allá de encargarse de los guiones de los dos primeros episodios de la nueva serie de la ABC, los cuales se titularían: “I Do Not Belong to the Human World” y “The Heart That Wouldn´t Stay Buried”, Lawrence solo se dedicaría a aportar algunas ideas para el resto de las historias que presentaría esta breve serie televisiva. Sería Shpetner quien tomaría las riendas del show, contratando a dos reconocidos editores: Harlan Ellison y Dorothy Fontana. Durante un tiempo, estos talentosos escritores trabajarían junto a otros reconocidos guionistas de televisión, como por ejemplo Gene Coon, Don Ingalls, y Robert Collins, desarrollando interesantes historias que formarían parte de la primera temporada de la serie. Sin embargo, el tenso ambiente laboral dado por las imposiciones de los ejecutivos, terminaría con la paciencia de Ellison. Por esta razón, antes de que el primer episodio de “The Sixth Sense” fuera emitido, Ellison presentó su renuncia. Con todos estos problemas que estaban dificultando el trabajo tras las cámaras, el productor decidió que era mejor reemplazar a Alex Dreier por el actor Gary Collins, quien interpretaría a un nuevo especialista en experiencias paranormales llamado Michael Rhodes.


Collins llegaría a la serie mostrando un marcado entusiasmo. El comenzaría a estudiar acerca de distintos temas relacionados con la percepción extrasensorial, con el fin de imprimirle realismo a su personaje, y a las increíbles historias que la serie presentaba. Con Collins interpretando al carismático protagonista, la ABC anunció la futura emisión de “The Sixth Sense” como: “una serie de una hora de duración que explorará la percepción extrasensorial”. El show sería emitido los domingos a las 10:00 PM, y relataría los encuentros del Dr. Michael Rhodes, con diversas personas (por lo general hermosas mujeres) que habían experimentado una experiencia paranormal, y que necesitaban su guía para poder comprenderla. Para el protagonista, el “sexto sentido” era un don bastante real, cuya existencia apoyaba con citas de Sigmund Freud y otros reconocidos investigadores que validaban su existencia. Como el mismo Rhodes dijera en el episodio “Once Upon a Chilling”; “la verdadera ciencia no puede negar la existencia de las cosas solo porque no pueden ser pesadas o medidas”. Dicha afirmación se convertiría en una suerte de mantra de la serie, ya que seria mencionada frecuentemente durante el transcurso de “The Sixth Sense”.

Durante su primera temporada, “The Sixth Sense” tuvo que enfrentarse a “Missión: Impossible” (1966-73), de la CBS; y al drama de detectives de la NBC, “Banyon” (1972-73). Pese a la dura competencia, “The Sixth Sense” logró sobrevivir en gran medida gracias al trabajo de directores como Richard Donner, John Badham, y Jeff Corey, y la participación de reconocidas estrellas invitadas como John Saxon (“Lady, Lady, Take my Life”), William Shatner (“Can a Dead Men Strike From the Grave?”), Joseph Campanella (“The Man Who Died at Three and Nine”), Lee Majors (“With This Ring, I Thee Kill”), Steve Forrest (“Echo of Distant Scream”), Henry Silva (“The Shadow in the Well”), y Carol Lynley (“The House That Cried Murder”), entre otros. Durante el otoño de 1972, “The Sixth Sense” fue renovada dando paso a trece nuevos episodios. Una de las principales razones por las cuales la serie consiguió ser renovada, fue por haber conseguido que la estrella cinematográfica Joan Crawford participara en el segundo episodio de la segunda temporada titulado, “Dear Joan: We´re Going to Scare You to Death”.

Durante la segunda temporada, Michael Rhodes ya no contaría con la ayuda de su asistente Nancy Murphy (Catherine Ferrar), la cual sería reemplazada por el Sargento Woody, interpretado por Percy Rodrigues. Por otro lado, la lista de estrellas invitadas mantuvo la misma calidad durante la segunda temporada, presentando las participaciones de Patt Duke y Robert Foxworth en “With Affection, Jack the Ripper”, Jeanette Nolan en “Witness Within”, Sandra Dee en “Through a Flame, Darkly”, y un joven Scott Glen en “And Scream by the Light of the Moon”. Pese al atractivo de las estrellas invitadas, y a las espeluznantes “visiones psíquicas” que habitaban en cada episodio, “The Sixth Sense” presentaba una tendencia a la repetición de ciertos elementos que tornaron las tramas algo planas y predecibles. Debido a los malos resultados de audiencia durante su segunda temporada, la serie fue cancelada en noviembre de 1972. Pese a esto, la carrera del protagonista de la serie, Gary Collins, continuó sin problemas en la televisión,

Lamentablemente, “The Sixth Sense”, tendría un oscuro futuro. En 1974, la Universal consideró que tanto la serie de Rod Serling, “Night Gallery” (1970-73), como “The Sixth Sense”, no contaban con la suficiente cantidad de episodios como para tener éxito siendo transmitidas por sindicación. Con el temor de perder la inversión hecha en estas dos costosas series, la Universal recontrató a Rod Serling para que este presentara las historias de “The Sixth Sense”, como si se tratara de episodios de “Night Gallery”. Debido a esto, la serie creada por Anthony Lawrence terminó perdiendo los créditos iniciales, su tema central, y fue reducida a treinta minutos de duración, sepultando casi por completo cualquier evidencia de su existencia. “The Sixth Sense”, fue una serie interesante que presentaba un misterio semanal relacionado con casas embrujadas, sueños premonitorios, fantasmas, o poderes psíquicos. Lamentable la poca imaginación de los ejecutivos, terminaron por restringir las temáticas de una serie que presentaba un tremendo potencial, y que hoy permanece en el más completo olvido.



por Fantomas.
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